Para contestarte, que mejor que un fragmento del Oscuro mundo de Spandau, de Norman J. Goda, Editorial Crítica, 2008. Págs. 280-281: "Durante los juicios de Nuremberg y en Spandau, Speer se convirtió en "el arrepentido nacional", no tanto por lo que supo o hizo como por lo que había decidido no saber. Era una vieja historia. Si Speer había sido cautivado por Hitler mientras millones de judíos y otras personas desaparecían misteriosamente, ¿acaso aquello no constituía una coartada para todos los alemanes que luchaban por recuperar las riendas de su pasado? Tal y como Fest escribió en su última biografía de Speer, y la más apologética de todas, “Speer ejemplificaba un modelo en el que muchos se reconocían”, es decir, un hombre que fue capaz de apoyar al régimen nazi por su vigor nacional y por la decisión mostrada a la hora de luchar contra el comunismo, el azote de los años de entreguerras y de la posguerra, que supo descontextualizar las terribles acciones de otros mientras trazaba una línea entre las pesadillas que poblaban la esfera pública y el confort de la privada, una característica, según Fest, “profundamente arraigada en el carácter nacional germano”Uraeus escribió:¿Por qué te desagradan los Diarios de Spandau?
Speer dio un nuevo empujón a la historia en los años setenta con la publicación de las memorias anteriormente citadas y de los Diarios de Spandau, el dietario en el que presuntamente, y amparándose en la ceguera de tiempos pasados, acataba humildemente el purgatorio de Spandau sin quejarse, a pesar de todas las voces que reclamaban, conforme pasaban los años (como también recogen los Diarios), su liberación. De hecho, incluso los Diarios son una creación posterior a Spandau. Speer combinó en ellos largas entradas con fragmentos extraídos de las detalladas cartas que había enviado a sus hijos, donde les relataba los pormenores de la vida en prisión. Mientras que los Diarios son de una exactitud total en cuanto a la narración de todo lo que sucedía en la cárcel cada día (se puede cotejar su autenticidad con los contenidos del cuaderno de bitácora del vigilante jefe), los fragmentos en los que Speer se enfrenta introspectivamente a su pasado son fruto de su imaginación, y nada dice ahí de sus muchos y desesperados intentos por ser excarcelado. Speer pergeñó los Diarios de tal modo que de sus páginas se desprendiera la sensación de que sufría por los pecados de Alemania. Como afirmo su amigo de toda la vida Rudolf Wolters después de distanciarse de Speer en 1975, este “habría sido capaz de robarle el protagonismo incluso a Jesús de Nazaret”
Más adelante se comenta la "crónica" de Wolters, ya comentada por Jose Luís viewtopic.php?f=21&t=2838&hilit=speer" onclick="window.open(this.href);return false; (es el mismo enlace que facilitó David tres mensajes más arriba)
Ese era precisamente el motivo de mi pregunta, ya que había escuchado lo mismo y me fastidiaba bastante tirar 10 euros. En fin, ya lo he comprado, para bien o para mal, y por lo tanto es de obligada lecturaUraeus escribió:Lo que sí que estoy convencido es que las Memorias son un timo, entre otras cosas porque no las escribió él, y porque Fest se inventó bastantes cosas, Speer se quejó amargamente por la tergiversación de sus escritos; sería una gran noticia que se publicaran tal cual, aunque no sé si todavía existirán, y si alguien tendría intención en publicarlas.
Saludos

