Mensaje
por David L » Jue Ago 17, 2006 7:38 am
Primero de todo lo del Comite de No Intervención más bien podría haberse llamado Comite de Intervención, porque las constantes intervenciones de ayuda a alguno de los dos bandos por parte soviética, alemana e italiana mayoritariamente llegó a ser tan descarada que la hipocresía internacional ante estos hechos no tuvo límites. En la victoria de los nacionales, tuvo un hecho destacadísimo la inicial ayuda alemana e italiana en forma de aviones, que permitieron pasar a la península a las mejores tropas del Ejército español, los legionarios y regulares de África, con la "ayuda desinteresada" del Ministro de Marina y Aire, Sr. Prieto, que mandó la flota gubernamental al Norte, en un acto que pagaría cara la República. Si nos ceñimos a esta primer intervención internacional dentro de la Guerra Civil española, no es tanto la cantidad como el buen uso de la primera ayuda a los sublevados.
Otro aspecto importantísimo a tratar es la razón o razones que tenía cada país involucrado en la ayuda a los bandos en litigio. La URSS no tenía los mismos objetivos que Alemania a la hora de ayudar a los republicanos que los alemanesa los nacionales, o que los italianos. La URSS decidió entrar en el juego de suministro militar al gobierno republicano una vez que comprendió claramente que las democracias occidentales, GB y Francia, no iban a mover un dedo en ayuda del gobierno y que Italia y Alemania estaban empezando a transportar hombres y armamento a los nacionales.
Los soviéticos también contaban con mayor dificultad que los italianos y alemanes a la hora de hacer efectiva la entrega de material, no olvidemos que Francia estaba supeditada a la decisión británica de no intervenir, y que los ingleses seguían en este periódo de entreguerras con una marcada obsesión anticomunista que les llevaba a intentar buscar acuerdos con los nazis y fascistas antes que intentarlo con los comunistas de Stalin, por lo tanto la URSS se encontraba sola ante la dejadez occidental y la clara intervención de Italia y Alemania en España.
Azaña, en uno de sus artículos escritos al acabar la guerra ya lo dejo medianamente claro a la hora de valorar la ayuda internacional a los bandos. Para él, el mayor éxito de los nacionales no fue la yuda militar alemana e italiana, sino el haber conseguido el aislamiento diplomático de la República a la que se vio sometida ésta durante toda la guerra.
La propia URSS era consciente de que si usaba todo su potencial en ese momento podría provocar dos situaciones peligrosísimas para su propia seguridad:
1) Si se decidía por ayudar a la República sin ningún miramiento, GB y Francia optarían por alejarse definitivamente de ella, y por lo tanto se encontraría con dos frentes abiertos: por una parte la hostilidad de las democracias occidentales, y por otra de las totalitarias iItalia y Alemania.
2) Una ayuda parcial que no impidiese la derrota total de la II República, y que a la vez no asustase a las democracias y sirviera a la vez para empantanar a Alemania e Italia en España era lo más aconsejable, y eso es lo que hizo Stalin.
Tras la Conferencia de Munich en sep del 38, Stalin se dio perfecta cuenta de que las democracias no iban a parar los pies a Hitler, de ahí que decidiera que enfrentarse más directamente a nazis y fascistas en España de una manera solitaria no iba en beneficio de la URSS, ahora tocaba la realpolitik: si no puedes con tu enemigo uneté a él, y eso es lo que hicieron Stalin y Hitler en agosto del 39 con su famoso pacto de No agresión.
En cuanto a la guerra ruso-finesa no tiene compración alguna con la GCE, la cuestión finesa está dentro de la estrategia geopolítica rusa de defensa nacional directa, es decir, temas fronterizos y cuestiones de reclamación de territorios, este tema si que afectaba directamente a la seguridad territorial rusa.
Un saludo.
Os dieron a elegir entre el deshonor y la guerra... elegisteis el deshonor y tendréis la guerra.
Winston Churchill a Chamberlain.