La batalla de Barking Creek
Publicado: Jue Mar 06, 2008 1:20 pm
El 6 de septiembre de 1939 tuvo lugar el bautismo de fuego para la RAF en la que fue conocida como la batalla de Barking Creek, un suceso notable en muchos aspectos y que supuso para la RAF una victoria y una derrota al mismo. Esto es lo que al menos en apariencia ocurrió.
En la madrugada del día 6 desde la isla de Mersea, en el estuario de Blackwater, una batería de reflectores descubre lo que supone un avión enemigo cruzando la costa del canal. La noticia se comunica a Northolt, donde esta situado el cuartel general del 11º grupo que cubre el sudeste de Inglaterra, quienes a su vez ordenan a North Weald que envíe aviones a investigar. Dos grupos de hurricanes del 56º escuadrón ascienden en la niebla para buscar al intruso. El ascenso es captado a su vez por la estación de radar de Canedon, en la cenagosa lengua de tierra de Essex, que sobresale entre los estuarios del Crouch y el Tamesis. Nuevos aviones despegan para enfrentar a la aparente amenaza y estos a su vez estos son captados por la pantallas traduciéndose en nuevos despegues que aumentan la confusión.
En el pequeño caos que reina, son demasiados los aviones que se encuentran en el aire y que convergen hacia el este, hurricanes de los escuadrones 56º y 151º procedentes de North Weald, y spitfires procedentes de Hornchurch pertenecientes a los escuadrones 54º, 65º y 74º. Entre los 12 spitfires pertenecientes al 74º escuadrón se encuentra una sección de tres integrantes liderados por Adolph Malan y otra sección liderada por el teniente Paddy Byrne, con el alferez John Freeborn y el sargento Flinders volando en la misma.
Demasiados aviones y demasiada adrenalina, en la subsiguiente confusión, John Freeborn recuerda como la sección de Malan que volaba más adelantada divisa unos aviones que identifica como enemigos dando orden de ataque, la sección rompe contacto mientras se dirige al ataque, momentos después también la sección de Byrne se lanza al ataque.
Freeborn, Byrne y Flinders descienden en picado en línea a las seis abriendo fuego y abatiendo dos aviones. A su regreso a Hornchurch, Freeborn ve un avión que identifica como enemigo, cuando ya se dispone a atacarlo, Flinders le avisa por radio de que se trata de un Blenheim amigo, la cosa había ido de un pelo. Su sorpresa llega cuando al aterrizar, el jefe de escuadrón George Sampson le comunica que los dos aviones que él y Byrne han derribado son dos hurricanes del 56º escuadrón, y que uno de los pilotos, el alferez Montague Hulton-Harrop, ha fallecido en el incidente.
Freeborn intenta encontrar a Malan pero este ha desaparecido, Byrne y él quedan bajo arresto a la espera de juicio. Para Freeborn el asunto es doblemente doloroso, él había derribado al piloto fallecido y además como ayudante del escuadrón, él mismo había distribuido órdenes a los pilotos en las que se pide que bajo ninguna circunstancia se abra fuego sobre aviones monomotores. Obviamente era imposible que ningún monomotor germano pudiera alcanzar la costa británica, pero en la vorágine de acontecimientos, Freeborn, bien pronto se había olvidado de ello.
El juicio tuvo lugar el 7 de octubre en Stanmore y nunca se ha hecho público, según Freeborn, Malan negó haber dado la orden de ataque y la defensa alegó que el asunto nunca debería haber llegado a los tribunales, finalmente el tribunal absolvió de cualquier responsabilidad a Byrne y Freeborn.
No había sido precisamente un afortunado bautismo de fuego para la RAF, en el incidente murió el primer piloto británico de la SGM y la primera victima de un spitfire había sido un hurricane, esta es la parte trágica, pero del incidente se derivó finalmente una gran victoria.
En la madrugada del día 6 desde la isla de Mersea, en el estuario de Blackwater, una batería de reflectores descubre lo que supone un avión enemigo cruzando la costa del canal. La noticia se comunica a Northolt, donde esta situado el cuartel general del 11º grupo que cubre el sudeste de Inglaterra, quienes a su vez ordenan a North Weald que envíe aviones a investigar. Dos grupos de hurricanes del 56º escuadrón ascienden en la niebla para buscar al intruso. El ascenso es captado a su vez por la estación de radar de Canedon, en la cenagosa lengua de tierra de Essex, que sobresale entre los estuarios del Crouch y el Tamesis. Nuevos aviones despegan para enfrentar a la aparente amenaza y estos a su vez estos son captados por la pantallas traduciéndose en nuevos despegues que aumentan la confusión.
En el pequeño caos que reina, son demasiados los aviones que se encuentran en el aire y que convergen hacia el este, hurricanes de los escuadrones 56º y 151º procedentes de North Weald, y spitfires procedentes de Hornchurch pertenecientes a los escuadrones 54º, 65º y 74º. Entre los 12 spitfires pertenecientes al 74º escuadrón se encuentra una sección de tres integrantes liderados por Adolph Malan y otra sección liderada por el teniente Paddy Byrne, con el alferez John Freeborn y el sargento Flinders volando en la misma.
Demasiados aviones y demasiada adrenalina, en la subsiguiente confusión, John Freeborn recuerda como la sección de Malan que volaba más adelantada divisa unos aviones que identifica como enemigos dando orden de ataque, la sección rompe contacto mientras se dirige al ataque, momentos después también la sección de Byrne se lanza al ataque.
Freeborn, Byrne y Flinders descienden en picado en línea a las seis abriendo fuego y abatiendo dos aviones. A su regreso a Hornchurch, Freeborn ve un avión que identifica como enemigo, cuando ya se dispone a atacarlo, Flinders le avisa por radio de que se trata de un Blenheim amigo, la cosa había ido de un pelo. Su sorpresa llega cuando al aterrizar, el jefe de escuadrón George Sampson le comunica que los dos aviones que él y Byrne han derribado son dos hurricanes del 56º escuadrón, y que uno de los pilotos, el alferez Montague Hulton-Harrop, ha fallecido en el incidente.
Freeborn intenta encontrar a Malan pero este ha desaparecido, Byrne y él quedan bajo arresto a la espera de juicio. Para Freeborn el asunto es doblemente doloroso, él había derribado al piloto fallecido y además como ayudante del escuadrón, él mismo había distribuido órdenes a los pilotos en las que se pide que bajo ninguna circunstancia se abra fuego sobre aviones monomotores. Obviamente era imposible que ningún monomotor germano pudiera alcanzar la costa británica, pero en la vorágine de acontecimientos, Freeborn, bien pronto se había olvidado de ello.
El juicio tuvo lugar el 7 de octubre en Stanmore y nunca se ha hecho público, según Freeborn, Malan negó haber dado la orden de ataque y la defensa alegó que el asunto nunca debería haber llegado a los tribunales, finalmente el tribunal absolvió de cualquier responsabilidad a Byrne y Freeborn.
No había sido precisamente un afortunado bautismo de fuego para la RAF, en el incidente murió el primer piloto británico de la SGM y la primera victima de un spitfire había sido un hurricane, esta es la parte trágica, pero del incidente se derivó finalmente una gran victoria.