Hola a todos
El ataque alemán a la Unión Soviética sorprendió a tres antiguos pilotos españoles de la aviación militar republicana, Antonio Arias Arias, Domingo Bonilla y Juan Lario Sánchez, que cursaban estudios en Moscu y decidieron alistarse en el Ejercito Rojo.
La iniciativa de alistarse en las filas soviéticas inicialmente fue desestimada por los estamentos militares, pero tras insistir, finalmente recibieron autorización para integrarse en una unidad militar del NKVD. Por el momento habían logrado el objetivo fijado. No obstante, las aspiraciones de ejercer como pilotos en el seno de las fuerzas aéreas soviéticas se esfumaron.
Mientras se encontraban a la espera de un destino definitivo, los responsables militares habían tomado buena nota de su condición de veteranos pilotos en la aviación militar republicana. En vista de esta circunstancia encargaron a los tres pilotos españoles redactar un informe cuando hubieran localizado a otros compañeros de armas. Una vez concluido el trabajo, habían logrado reunir un reducido grupo de aviadores que hasta entonces desarrollaban diversos trabajos en fábricas del área de Moscu y Gorki. De esta forma, en las dependencias de la escuela superior del NKVD fueron presentándose los pilotos Vicente Beltrán Rodrigo, Francisco Benito, Fernando Blanco de la Carrera, Severino Burgueño, Ladislao Duarte Espés, Alfredo Fernández Villalón, Antonio García Cano, Manuel León, Francisco Meroño Pellicer, Isidoro Nájera Montejo, Francisco Paredes, José Pascual Santamaría, además de varios especialistas pertenecientes al escalón de tierra.
En agosto de 1941, todos ellos fueron conducidos al aeródromo Chkalov, ubicado a pocos kilómetros de Moscu. Terminada la fase de instrucción, a finales de agosto recibieron órdenes para trasladarse a un lejano aeródromo de los enclavados en los Urales. Se trataba de Aramil, en Sverdlovsk, la nueva base que acogió las instalaciones del NII-VVS (Instituto de Experimentación Científica de las Fuerzas Aéreas) cuando fueron evacuadas ante el avance alemán. Al día siguiente el personal español fue puesto al corriente sobre la misión que tenían encomendada. Organizados en forma de guerrilla aérea, debían atacar la retaguardia alemana. Para ello contarían con un excelente medio de camuflaje en forma de varios ejemplares adquiridos en 1940, pertenecientes e los modelos Messerschmitt Bf 109 E-3, Messerschmitt Bf 110 C-4, Junkers Ju 88 K-1 y Dornier Do 215 B-3. La vida de este proyecto fue breve, por lo que los pilotos españoles marcharon destinados al aeródromo de Bykovo para participar en la defensa de Moscu, formando parte de la 1ª Brigada aérea hasta finales de 1942.
Posteriormente continuaron prestando servicio repartidos en diferentes unidades de la VVS, junto a otros pilotos españoles que habían ido incorporándose progresivamente. Su experiencia en combate era elevada. Algunos de ellos habían desempeñado cargos de importancia al frente de las unidades de vuelo de la aviación republicana. Tal era el caso de José María Bravo, Ladislao Duarte, Leopoldo Morquillas o Manuel Zarauza. La mayor parte de los aviadores españoles combatieron encuadrados en los regimientos de caza, tripulando I-153, I-16, MIG-3, Yak-1, Yak-7, La-5, P-39, P-40, Hurricane y Spitfire.
Al menos, Antonio Arias, Vicente Beltrán, José María Bravo, Antonio García, Juan Lario, José Luis Larrañaga, Francisco Meroño y José Pascual Santamaría superaron la categoría de “ases”. Otros entraron en acción volando en los aviones Pe-2 e Il-2 con los regimientos de asalto. Formando parte e ese grupo se encontraban Marciano Diez, Alfonso García, Celestino Martínez, Anselmo Sepúlveda y Leoncio Velasco. Por otra parte, Francisco Benito, Carlos García, Francisco Gaspar y José Sánchez fueron consumados pilotos del versátil biplano U-2 en misiones de hostigamiento nocturno.
Luis Lavín Lavín, nacido en Bilbao, era uno de los llamados niños de la guerra evacuados a la URSS durante 1937. En octubre de 1940, junto a ocho españoles de origen idéntico, empezó a cursar estudios para la obtención del título de piloto en un aeroclub de Moscu. Con 15 años, había podido conseguir su propósito añadiendo dos años a su edad. Aparte de Lavín, el pequeño grupo estaba formado por Ignacio Aguirregoicoa, Isaías Albístegui, Ramón Cianca, Antonio Lecumberri, José Luis Larrañaga, Eugenio Prieto, Tomás Suárez y Antonio Uribe. A excepción de Albisteui, que no terminaría al curso de vuelo, en abril de 1941 el resto ingresó en la academia superior de aviación de Chkalov, en Borisoglebsk. De allí partirían hacia el frente de combate para incorporarse a sus respectivos destinos.
Lavín y Lecumberri lo harían en abril de 1942, destinados en el 826ª Regimiento de caza equipado con el Polikarpov I-16. Posteriormente la unidad se fusiono con el 907ª Regimiento, quedando Lavín encuadrado en el hasta finalizar la guerra en territorio alemán, volando en un Lavochkin La-5FN. Durante el ínterin, habían perdido la vida en combate Aguirregoicoa, Larrañaga y Uribe.
Aproximadamente, un total de 88 pilotos españoles prestaron sus servicios en las fuerzas armadas soviéticas, tanto en las unidades de vuelo como en las de tierra, a lo largo de la Segunda Guerra Mundial. Alrededor de Veinte perecieron en el curso de los combates. Su desmovilización se produjo en 1948. Algunos regresarían a España posteriormente, pero la mayoría decidieron quedarse a vivir en la Unión Soviética.
Fuentes:
Colección el Mundo, capítulo 17, Stalingrado, pag 134-135
http://www.aeroteca.com/continguts/acti ... =es&id=115
http://www.1y2gm.com/fuerzas-aereas-ali ... -t1665.htm
Un saludo