Aichi D 3 A1
Publicado: Mié Feb 07, 2007 8:12 pm
"La mañana de aquel 7 de diciembre de 1941 un aullido desgarrador llegó a oidos del personal militar basado en Pearl Harbor que se preparaba a pasar una tranquila jornada dominical. Aparte de la momentanea sorpresa por el ruido imprevisto, casi nadie volvió la cabeza para ver quién era el desconocido perturbador. Hubo quien notó con agrado que los ejercicios que parecian estar en marcha eran especialmente realistas, hubo quien pensó molesto que los pilotos habrían hecho mejor en dar muestras de su bravura más lejos, y quien, levantando los ojos y viendo los discos rojos en las alas del avión, pensó que se trataba de un avión ruso que anunciaba la llegada de un portaviones soviético. El despertar de todas estas ilusiones fue bastante desagradable pero muy claro: el avión era japonés y los Estados Unidos acababan de entrar en guerra. El arma que había puesto en marcha el conflicto en el Pacífico, igual que la pistola del juez en una carrera, era un avión del que los aliados habían ya oído hablar con tiempo y con temor: el Aichi D3A, que en seguidida será identificado por la clave <Val>.
Su origen se remonta a verano de 1936, cuando la marina nipona había solicitado un tipo de bombardero en picado para embarcar en portaviones. Tres conocidas firmas, la Aichi, la Nakajima y la Mitsubishi se habían puesto a la obra, y el proyecto vencedor del concurso había sido el de la Aichi. Así, en enero del 38 empezaron las pruebas del prototipo. Era un avión monoplano de ala baja y construcción enteramente metálica. El tren era fijo y totalmente carenado. Las alas tenían una característica forma elíptica, y eran semejantes a las del avión alemán Heinkel 70. Evidentemente esto se debía a los intensos intercambios de datos entre Alemania y Japón. Dos robustos frenos aerodinámicos, construidos según el modelo de los aplicados bajo las alas de los Ju 87 alemanes, hacian que sumando la función a la que estaba destinado el Val con la fisionomía que le daba el tren de aterrizaje, los frenos y la cubierta de la cabina, el avión fuera denominado <el Stuka del Pacífico>. En realidad, aparte de unas leves semejanzas exteriores, el Val no tenía nada del Stuka. Construido en semicascarón con revestimiento de aleación ligera, el avión no tenía la pesadez de su colega alemán. En todos los casos se mostró simpre robustísimo y muy maniobrable, y fue sin duda el mejor bombardero en picado japonés, tanto que siguió en producción hasta el fín de la guerra, aunque su formula estuviese ya anticuada.
Singular, aunque no desconcertante, era la situación de los depósitos de combustible, que permitían una buena autonomía. Uno de ellos se encontraba precisamente bajo los pies del piloto, y no estaba protejido como el resto del aparato por ningún blindaje. El armamento preveía dos ametralladoras de 7.7 fijas sobre el morro, más una móvil para el telegrafista-ametrallador. Bajo el fuselaje podía llevar una bomba de 250 kg, más otras pequeñas bajo las alas de hasta 120 kg. El fin de la carrera de este buen avión fue el que tuvieron casi todos los aparatos que podían volar al término de la guerra. El Val , que había hundido más naves aliadas que cualquier otro aeroplano, fue empleado como aviación suicida, aunque era fácil presa para los cazas enemigos. A pesar de esto, no le faltaron voluntarios".
Su origen se remonta a verano de 1936, cuando la marina nipona había solicitado un tipo de bombardero en picado para embarcar en portaviones. Tres conocidas firmas, la Aichi, la Nakajima y la Mitsubishi se habían puesto a la obra, y el proyecto vencedor del concurso había sido el de la Aichi. Así, en enero del 38 empezaron las pruebas del prototipo. Era un avión monoplano de ala baja y construcción enteramente metálica. El tren era fijo y totalmente carenado. Las alas tenían una característica forma elíptica, y eran semejantes a las del avión alemán Heinkel 70. Evidentemente esto se debía a los intensos intercambios de datos entre Alemania y Japón. Dos robustos frenos aerodinámicos, construidos según el modelo de los aplicados bajo las alas de los Ju 87 alemanes, hacian que sumando la función a la que estaba destinado el Val con la fisionomía que le daba el tren de aterrizaje, los frenos y la cubierta de la cabina, el avión fuera denominado <el Stuka del Pacífico>. En realidad, aparte de unas leves semejanzas exteriores, el Val no tenía nada del Stuka. Construido en semicascarón con revestimiento de aleación ligera, el avión no tenía la pesadez de su colega alemán. En todos los casos se mostró simpre robustísimo y muy maniobrable, y fue sin duda el mejor bombardero en picado japonés, tanto que siguió en producción hasta el fín de la guerra, aunque su formula estuviese ya anticuada.
Singular, aunque no desconcertante, era la situación de los depósitos de combustible, que permitían una buena autonomía. Uno de ellos se encontraba precisamente bajo los pies del piloto, y no estaba protejido como el resto del aparato por ningún blindaje. El armamento preveía dos ametralladoras de 7.7 fijas sobre el morro, más una móvil para el telegrafista-ametrallador. Bajo el fuselaje podía llevar una bomba de 250 kg, más otras pequeñas bajo las alas de hasta 120 kg. El fin de la carrera de este buen avión fue el que tuvieron casi todos los aparatos que podían volar al término de la guerra. El Val , que había hundido más naves aliadas que cualquier otro aeroplano, fue empleado como aviación suicida, aunque era fácil presa para los cazas enemigos. A pesar de esto, no le faltaron voluntarios".




