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La cruz roja en el Tercer Reich

La vida cotidiana en la Alemania del Reich

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La cruz roja en el Tercer Reich

Mensaje por pastelsjl » Mié Ene 15, 2014 7:15 pm

como siempre la presentación a cargo de Joan B. cullá:

Periódicamente es objeto de controversia historiográfica y mediática el papel que jugo el Vaticano en la segunda guerra mundial en relación a las políticas genocidas de los nazis. Un documental producido en 2007 por la cadena franco--alemana Arte analiza críticamente la actuación delante de estos crímenes de otra institución con aureola de prestigio y autoridad moral: El Comité Internacional de la Cruz Roja --- CICR ---. El comité es una organización de derecho privado suizo, que es preciso no confundir con la liga de sociedades de la cruz roja y la media luna roja formadas por sociedades estatales. Estas últimas, a menudo vinculadas a los ejércitos, estaban vinculadas a los gobiernos y siguieron la política oficial de cada país.

El comité internacional, en cambio, lo presidían ciudadanos suizos a fin de subrayar la neutralidad y tenía como misión velar en tiempos de guerra por las convenciones de Ginebra. Es cierto que las tres primeras no incluían la protección de los civiles. En cualquier casio parece que fuese la falta de cobertura legítima, sino la falta de voluntad política, lo que impedía al CICR asumir desde 1933 , y más aún desde 1939, la defensa de los judíos perseguidos por Hitler, de los internados en campos de concentración, etcétera.

Los dos máximos jerarcas de la institución, los empresario Max Huber y Karl Bruhardt compartían con el III Reich el anticomunismo visceral y el antisemetismo y además incluso hacían negocios particulares. Por otra parte, el gobierno de Berna también presionaba con tal de no complicar más la difícil neutralidad suiza. Como consecuencia de todo ello, las abundantes noticias y pruebas del Holocausto que llegaban a Ginebra fueron ignoradas.El trabajo del comité se concentraba en los prisioneros de guerra, y en el verano de 1942 la idea de hacer una denuncia pública de las atrocidades nazis fue descartada; aún peor, las pocas visitas a algunos campos como al de Terezin, sólo sirvieron para alimentar la propaganda de los verdugos, y aún suerte que la actuación sobre el terreno en Budapest y Bratislava de algunos delegados que traspasaban sus instrucciones salvó el honor de su institución.

En abril de 2006 la asamblea del CICR reconoció su fracaso abte el genocidio y admitió que no hizo todo lo posible para entorpecer el horror de las ejecuciones nazis y ayudar a las víctimas, que no asumió el riesgo supremo de decantar a favor de las víctimas el peso de su actividad moral

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Re: la cruz roja en el Tercer Reich

Mensaje por pastelsjl » Mié Ene 15, 2014 10:47 pm

Ginebra. La ciudad en que piensan muchas personas de todo el mundo que padecen dificultades e injusticias porque es donde tiene la sede una de las organizaciones humanitarias supranacionales más poderosas: el Comité Internacional de la Cruz Roja. La imagen que muchos tenemos es esta: médicos y enfermeras capaces de cualquier sacrificio, una espurna de esperanza en medio de situaciones catastróficas... pero en los años 30 y 40 los que necesitaban su ayuda esperaron en vano.

" Yo creo que nos podían haber ayudado --- afirma Doris Grozdabovicova, superviviente del campo de Terezin --- y podrían explicar al mundo lo que realmente estaba pasando".

" ¿ Porque no hicieron nada, ni tan solo una basta campaña de denuncia internaxional --- apunta Jiri Kosta, deportado a Auischwitz en 1944 --- podían haberlo hecho y era su deber ".

" Con su nombre y prestigio internacional nos podrían haber ayudado, segura Rotter, superviviente con documentos falsos.

¿ Porque dejo en la estacada a las víctimas del Holocausto el CICR ?

1933, en Alemania los nazis acaban de llegar al poder, el CICR trtaslada su sede a la villa Monner cerca del lado Leman donde prepara una nueva convención. A raíz de la primera guerra mundial, las mujeres del comité, sobre todo, presionaron para que en el futuro la convención proteja también a las víctimas civiles. En 1934 en Tokio, durante el 15° congreso de la cruz roja, se presenta el nuevo proyecto que concedería la misma protección internacional a los civiles detenidos que a los prisioneros de guerra. Pero la decisión se pospone y los que estan dispuestos a reconocer que no se puede perder más tiempo muy pocos.

Los judíos alemanes ya son perseguidos abiertamente: " Los judíos son los enemigos mortales de la humanidad --- vocifera Julius Streicher, director del diario antisemita Der Stumer en 1938 ---, se le pasará las ganas de reir ¡¡¡ la solución sera radical: expulsar hasta el último judío de Alemania".

Después de la noche de los cristales rotos que costo la vida a 400 judíos cada vez hay más gente desesperada que se dirige al CICR. Em diciembre de 1938 un tal Max Braun escribe: " En los campos de concentración se consumen por el simple hecho de ser judíos Las condiciones de vida son infrahumanas, son un atentado contra la higiene y la dignidad humana- El CICR no puede continuar sin hacer nada".

Pero el comité calla. Su presidente Max Huber quita importancia al problema y envía una carta comprensiva a la cruz roja alemana: " Somos conscientes que, a menudo, en estas cuestiones se exagera". Evidentemente, Huber sabe que los nazis controlan la cruz roja alemana desde 1933.

Bajo los auspicios del fuhrer, la cruz roja alemana se ha remodelado y se ha organizado como un cuerpo militar. Hace tiempo que los miembros judíos fueron expulsados. En la organización ya no hay nadie que se preocupe de los internos en los campos de concentración. Al contrario, la cruz roja alemana ya prepara su intervención en la guerra. Max Huber silencia el terror nazi a pesar de que preside el CICR, sino también el Tribunal internacional de la Haya... y es que como presidente de dos grandes empresas suizas comercia incluso con los fabricantes de armamento alemán.

El vicepresidente del CICR Karl Jacob Burhardt también tiene vínculos estrechos con Alemania. Hasta que en 1939 estalle la guerra, sera el delegado de la Sociedad de Naciones en Danzig, la actual Gdansk... y ponto olvida sus reservas iniciales sobre la ideología nacionalsocialista. Eso queda claro ya en 1933, cuando el gobierno suizo se niega a recibir oficialmente a Goebbles durante un congreso de la Sociedad de Naciones le da la bienvenida Burhardt. El empresario no tendrá ningún escrúpulo a la hora de pactar con los nazis ni lo tendrá en el futuro.

" Como suizo de habla alemana, Burhardt tuvo mucha simpatía por los alemanes desde siempre --- refiere el historiador Aram Mattioli --- era un gran admirador de la cultura alemana y también admiraba ciertos aspectos del nacionalsocialismo como el antisemitismo y la hostilidad hacia la Unión Soviética"

... Y además Burhardt sabe de que manera los nazis tratan a los opositores. En 1935 visita el campo de concentración de Stervegen y topa con el premio nobel de la paz Karl Oossietsky. Después de la guerra, escribira en sus memorias: " Era una figura temblorosa y pálida, como un muerto que parecía indiferente a todo, con un ojo inflado y los dientes rotos a golpes"

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Re: la cruz roja en el Tercer Reich

Mensaje por pastelsjl » Jue Ene 16, 2014 10:17 pm

En mayo de 1936, Burhardt visita nuevamente Alemania esta vez invitado por el mismo fuhrer... se muestra entusiasmado: " Es una magnifica hospitalidad y una organización excelente me ha permitido recorrer toda Alemania en una semana escasa y descubrir la realidad verdaderamente faústica de las autopistas y del servicio del trabajo del Reich. Me ha impresionado el espíritu de cooperación que se desprende en todos los sitios ". Se expresó así en una carta de gratitud y de pasada le profesa su más profunda devoción.

En su informe a la cruz roja comenta de forma sucinta que la situación de los internos en los campos de concentración no ha cambiado.. Por lo que respecta informado de la a los judíos ni tan sólo los menciona, aunque esta perfectamente de la campaña de persecución.

" Simplemente porque en la década de los 30 y 40 los judíos se acostumbraban a equiparar a los comunistas --- asegura Daniel Palmieri, historiador del CICR --- con los bolcheviques. Dentro de la cúpula del comité internacional, esta asimilación resulta absolutamente nefasta porque el comité internacional de los años 30 era particularmente anticomunista" .

Los nazis detienen a tantos enemigos del régimen y sobre todo judíos que cada vez tienen que crear más campos de concentración como el de Buchenwald... y aún no llega ninguna protesta de Ginebra. De hecho, Guillaume Faivre miembro del comité internacional visita el campo de Dachau en agosto de 1935 y escribe: " En todos los sitios reina el orden y la higiene incluso una cierta elegancia ". Cuando se acaba la guerra 30 000 personas habrán muerto asesinadas en Dachau.

A partir de otoño de 1941 los trenes cargados de deportados atraviesan toda Europa y nadie pueden decir que no saben adonde van.

"La raza judía ha de desaparecer de Europa" exclama Asolf Hitler.

" Los hemos de aniquilar. Los hemos de exterminar --- reza Robert Ley del Frente Alemán del Trabajo en 1942 --- haremos una batida y algún dia ya no quedara ninguno.Los exterminaremos como escarabajos".

Entre los que " han de ser exterminados esta la familia Guttman. El padre esta en Buchenwald desde 1939, pero morirá en Dachau. Su hija Trude fue detenida en Praga en 1942.

" Fue cuando me llego la noticia de la muerte de mi padre y me hizo perder las ganas de vivir porque me invadió la sensación que ya no había nadie a quien le pudiese importar si yo estaba viva o muerta"

Pero la madre aún estaba viva. Trude la encuentra más tarde en el campo de concentración de Terezin, pero es un encuentro breve. La madre es deportada a Auschwitz, un nuevo adiós. " Lo que siempre he mantenido en la memoria es el momento en que nos dijimos adiós sin saber si nos volveríamos a ver. . Era volver a vivir un tormento que ya había vivido y fue enormemente doloroso.

La estación berlinesa de Grunewald es donde se inician muchos viajes sin retorno. A partir de Otoño de 1941 casi diariamente salen trenes con deportados hacia el este y delante mismo de los delegados de la cruz roja que informan de los hechos con toda naturalidad. " Trallado sistemático de judíos desde noviembre. Los traslados se efectúan en grupos de unas 30 000 personas. El próximo esta previsto el 27 de noviembre."

Los delegados notifican a sus superiores que a partir de abril no quedara un sólo judío en Berlín. El CICR alojado en el hotel Metropole desde el inicio de la guerra no reacciona.: Considera que tiene que mantenerse neutral y que no hay ningún mandato que lo inte a ayudar a los civiles. Es una excusa muy pobre porque, según los estatutos de la organización cualquier iniciativa humanitaria considerada necesaria el lícito llevarla a cabo. Pero el presidente Max huber y su segundo Karl Jacob Burhardt no quieren saber nada. En la sede del CICR, establecida en la calle Wallenstein de Berlín desde 1940, sorprende mucho la indiferencia de los dirigentes, pero las instrucciones que se han enviado a Berlín son muy claras: por encima de todo hay que garantizar que los alemanes tratan correctamente a los prisioneros de guerra. Uno de los delegados es el joven médico Maurice Rossell: " No podemos olvidar que el comite internacional se tenía que hacer cargo de seis millones de soldados que habían caído prisioneros que habían caído prisioneros.. Su misión era hacer lo necesario para que se respetase la convención; y la convención se respetaba porque todo el mundo temía que si no el otro lado lo haría pagar a sus prisioneros. La única autoridad que tenía el comité era esta. La cruz roja pidió insistentemente que le permitiese hacer lo mismo en los campos de concentración, pero ellos contestaban que allí no tenían nada que hacer, que se trataba de un asunto estrictamente nacional y que la convención no se podía aplicar a los civiles".

Por tanto,, mientras toda la cruz roja vela por los prisioneros de guerra, el comité da la espalda a los judíos y a los opositores que están en los campos de concentración.

Pero Ginebra podía haber presionado más a los alemanes. En la primavera de 1943 Goebbles escribió en su diario: " Dependemos tanto de la cruz roja, sobre todo en lo referente a los prisioneros de guerra que no sería prudente enfrentarnos ". El comité no interviene a favor de las víctimas hasta el final de la guerra.

" Era lo que estábamos esperando los que estábamos sobre el terreno--- apunta Rossell --- porque pensábamos como es que estos señores no mueven un dedo, que hacen estos señores en sus hoteles de Ginebra." Hacer ver que no pasaba nada, Ni Huber ni Burhardt querían poner en peligro las buenas relaciones que tienen con Alemania a causa de los judíos y comunistas.

" Que el comité internacional no hiciese nada es falso --- rebate Francois Bugnion del departamento de derecho del CICR --- presentó diversas peticiones, lo que si falto fue un compromiso deicidio de las máximas autoridades de la institución en la defensa de las víctimas de la persecución nazi.".

Una de las actividades del comité era la búsqueda de desaparecidos. Pero se buscan exclusivamente los denominados arios. Millones de judíos desaparecieron hace tiempo sin dejar rastro. En abril de 1942 la cruz roja alemana comunica que no puede obtener infoprmación sobre personas no arias y que, por tanto, no esta en disposición de aceptar solicitudes en este sentido.

" La cruz roja da su apoyo a las fuerzas armadas en el marco de lña convención de Ginebra. Cuenta con una verdadera legión de colaboradores --- informa un documental alemán ---

Pero no sólo no ayuda a las víctimas indefensas de los nazis, sino que el director de la cruz roja alemana incluso participa en el asesinato de inocentes. Ernst Roberts Grawits es médico y miembro de las SS y es uno de los impulsores del programa de eutanasia y de los denominados experimentos médicos con prisioneros de los campos de concentración.

En el verano de 1942, el congreso judío internacional celebrado en el palacio Wilson de Ginebra se confirman las peores sospechas. El director de la oficina de Ginebra, Gerard Riegner ha recibido información sobre la solución final que los nazis planifican y la hace llegar a Londres y Nueva York.

" Recibido informe alarmante: En el cuartel general del fuhrer se última un plan según el cual todos los judíos en países ocupados o controlados por Alemanis, un total de tres millones y medio o cuatro millones, una vez deportados y concentrados en el este serran eliminados como solución definitiva al problema judío en Europa. Stop.

Gerard Riegner también se dirige a la cruz roja y comprueba con sorpresa que Karl Jacob Burhardt ya esta informado del proyecto.

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Re: La cruz roja en el Tercer Reich

Mensaje por pastelsjl » Vie Ene 17, 2014 10:02 pm

" Nos dijo que disponía de datos que lo confirmaban --- habla el propio Gerhardt Riegner en 1988, representante del congreso judío internacional --- y que procedían de un aparte del ministerio de Asuntos Exteriores y por otra parte de un funcionario de la guerra del Reich ---; es decir, lo sabía por dos fuentes, estaba muy bien informado y nos hablaba de un plan para que estos territorios quedasen literalmente libres de judíos. El término que hacíaservir el Ministerio de Asuntos Exteriores era este.

El término libre de judíos significa que habrá un exterminio. Burhardt oculta esta información al comité de que dispone y de nuevo son las mujeres que instan a hacer un llamado público contra el genocidio de los judíos. El 14 de setiembre de 1942 Philippe Peter, miembro del comité internacional y ministro del gobierno suizo se desplaza expresamente a Ginebra para votar: quiere impedir el llamado cueste lo que cueste. Cree que criticar a los alemanes comportará el riesgo de que Suiza también sea ocupada. Burhardt también es de la misma opinión

" El argumento de más peso era que aquella iniciativa era contraria a los intereses de Suiza --- refiere Matteoli --- pero también influyó que a más de uno no le caían bien los judíos: con el paso del tiempo se ha podido documentar que muchos de los miembros del comité pensaban en clave antisemita.

Burhardt y Peter consiguen lo que querían, el resultado de las votaciones contrario a las llamadas y no se hace caso al llamado de las mujeres. El silencio del comité sería un error de consecuencias tan graves que pondría en peligro la misma existencia de la institución.

Pero ¿ Que se podría haber conseguido con un llamado ?

" Sobre todo habría informado al mundo --- asegura Saul Friedhuder --- y eso habría sido muy importante, porque los aliados denunciaron el exterminio de los judíos en la declaración de diciembre de 1942, muchos podrían decir que esto era propaganda difamatoria contra Alemania ¿ Porque teníamos que creerlo ? Si la declaración hubiese procedido del comité internacional., de la cruz roja o del Vaticano que eran instituciones neutrales hubiera convencido a mucha gente. Gerard Riegler no se lo cree: los aliados se conforman con una simple declaración, la cruz roja ni siquiera se pronuncia.

En febrero de 1943 la mayoría de comunidades de Europa han dejado de existir. En pocos meses los alemanes asesinan a más de tres millones de judíos. sin mantenerlo excesivamente en secreto.

" Hemos resuelto el problema judío en las regiones de Europa donde tenemos acceso --- declara August Eigrubwerr, gobernador del distrito del alto Danubio en 1943 --- Por donde pasamos ya no quedan judíos."

Cuanto más desesperada es lasituación de los judios, más estricta es la política suiza de admisión de refugiados. A finales de Saul Friedlander intentan pasar de Nauvelle en los alpes franceses a territorio suizo. Pero antes dejan a su hijo de nueve años en un internado católico. Saul se resiste, no quiere quedarse solo.

" Tuvieron que llamar al internado --- recuerda Saul --- para que me llevasen a la fuerza porque no quería ir. Hubiera tenido que darme cuenta que lo hacían por mi bien, pero era un niño. y los niños perciben la angustia y el miedo. Fue la última vez que vi a mis padres."

Lo que sus padres no saben es que en aquel momento Suiza ya no acoge a refugiados judíos si no se trata de mujeres embarazas o de familias con niños. Los Friedlander tienen que retroceder, poco después seran deportados a Auschwitz donde serán asesinados. La compañía de su hijo les hubiera salvado la vida.

" Cuando los suizos decidieron cerrar la frontera a los judíos --- sigue Saul --- sabían perfectamente que destino esperaba a los que tenían que hacer media vuelta, y esto ha de quedar bien claro no creían simplemente que habrían de ir a trabajar a otro lugar. Sabían que se estaba llevando a cabo una matanza, y eso que digo consta en documentos de la época.

Ahora, al menos, el comité internacional trata de hacer llegar paquetes de ayuda, no solo a prisioneros de guerra sino también a los campos de concentración, es un trabajo complicado porque los alemanes se niegan a facilitar información sobre los deportados y de los internados en estos centros.

" El gobierno alemán autorizó el envío de paquetes con la condición que figurasen los nombres de los destinatarios --- dice Pierre Gaillard, ex delegado del CICR --- pero al principio nosotros no teníamos ningún nombre, no sabíamos quien había allí dentro, de forma que tuvimos que investigar para obtener nombres de prisioneros, no me olvidaré nunca como nos alegramos y emocionamos, cuando por primera vez, nos llegaron justificantes de recepción que provenían de campos de concentración, porque muchos de estos justificantes de recepción, no lo firmaba sólo el destinatario, sino también todos los prisioneros que estaban a su lado cuando llegaba el paquete. En estos documentos podía haber, por ejemplo, otros diez nombres de prisioneros a los cuales el comité internacional también podía enviar paquetes.

Casi 10 000 justificantes de recepción se conservan en los archivos del CICR, pero no son pruebas de una ayuda efectiva; sólo el 10 % de los paqyetes llegaron a los prisioneros y en ningún caso a los judíos.

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Juan M. Parada C.
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Re: La cruz roja en el Tercer Reich

Mensaje por Juan M. Parada C. » Sab Ene 18, 2014 6:33 pm

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Fuente: https://antirrevisionismo.wordpress.com ... do-2009-1/

Es una pena que una organización de esta naturaleza,que debe velar por el bienestar de todos los afligidos por un desastre natural o bélico, jugara un papel tan poco acorde a su naturaleza humanitaria en esos oscuros años de la segunda guerra.Mis felicitaciones a este excelso compañero por tan interesantes disertaciones.He aqui el momento del juramento de lealtad de estas enfermeras hacia el régimen de Hitler.
Saludos y bendiciones a granel.
Última edición por Juan M. Parada C. el Jue Nov 27, 2014 6:00 pm, editado 1 vez en total.
"¡Ay,señor! Tú sabes lo ocupado que tendré que estar hoy.Si acaso te olvido por un instante,tu no te olvides de mi". Sir Jacob Astley antes de la batalla de Edge Hill el 23 de octubre del año de nuestro señor de 1642

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Re: La cruz roja en el Tercer Reich

Mensaje por pastelsjl » Sab Ene 18, 2014 10:45 pm

Terezin. Esta pequeña plaza fuerte del siglo XVII es un campo de concentración desde el otoño de 1941, no es un campo de exterminio, pero aquí la mayoría de prisioneros también tienen posibilidades de sobrevivir.. Es una ciudad donde antes vivían 7000 ahora hay 600 000 deportados, muchos de los cuales están enfermos o son muy mayores.. Pero hay quien esta contento de estar aquí, tal es el caso Trude Guttman, que conoce a su futuro marido Bertold Simonson.

" Llegue a Terezin después de una experiencia horrorosa en la prisión porque me tuvieron completamente incomunicada, pasé un par de años en Terezin y después me enviaron a Auschwitz; de aquellos dos infiernos, el mejor fue Terezin, a pesar del sufrimiento el hambre y las enfermedades para mi fue mucho mejor".

En mayo de 1944, Heinrich Himmler el comandante de las SS autoriza una delegación de la cruz roja a Terezin. Los preparativos se inician en otoño de 1943, antes que nada 5 000 personas son trasladadas a Auschwitz para disimular la masificación de las instalaciones. Se planifica minuciosamente quien y que se ha de ver con exactitud. Doris Grozdanovicova esta en Terezin desde 1942. El anuncio de la visita de la cruz roja la llena de esperanza:

" Se dedicaban a los que ellos llamaban decorar la ciudad: limpiaron las calles, abrieron un café y todo lo dejaban más bonito. al principio no sabíamos que quería decir todo esto, pero después supimos que tenía que venir la cruz roja y todos creímos que eso quizás hiciese que nuestras situación mejorase.

Es un optimismo que Jiri Kota ya no comparte. Su padre consiguió huir a Inglaterra.. Su madre, sus abuelos y su hermano estan encerrados como él en Terezin.

" En los lugares donde se repartía la comida no cambió nada y no creo que en el año 1043 y 1944 llegase ninguna delegación de la cruz roja porque aquel panorama no abría mucho el hambre. La comida que se daba giraba el estómago.

En la mañana del 23 fr junio de 1944, el delegado de la cruz roja sale de Praga. Los prisioneros han sido obligados a levantarse a las 4 de la madrugada. para barrer las calles del ilustre visitante. que, en definitiva, no es tan ilustre. La cruz roja envía a su delegado Rossell, su superior tiene cosas más importantes que hacer. " Él ya sabía que si nos habían invitado --- dice Rossell --- era que no había nada que ver."

Una falsa. La opereta de las SS empieza a las 11 de la mañana. El delegado de la cruz roja fotografía lo que le llama la atención. La puesta en escena es perfecta. En su informe de la visita. Rossell hablara de una ciudad casi normal. Le explican que uno de los edificios, por ejemplo, es una escuela, aunque en Terezin ningún niño recibe enseñanza. Después de la visita todos los integrantes de la opereta morirán en las cámaras de gas de Auschwitz

Una orquesta toca para Rossell en el pabellón especialmente construido para la ocasión. Por la tarde, Rossel vuelve a Praga. Mientras el asiste a un gran banquete de celebración en el palacio Sermuit la cruda realidad de siempre se vuelve a imponer rápidamente en Terezin.

" Fue una gran decepción --- recuerda Grozdanovicona --- continuaron saliendo trenes llenos de deportados como si la cruz roja no hubiese venido".

En su informe para el comité, Maurice Rossell afirma que Terezin es un campo de concentración de destino final y elogia la buena asistencia médica y la buena alimentación que ofrece y aún hoy sostiene que Terezin es un campo de concentración de muestra donde unos miles de judíos ricos y privilegiados vivían realmente como el describió.

" Terezin no fue realmente un campo de concentración. Era un campo de muestra --- sostiene Rossell --- un teatro. Terezin era una pequeña ciudad fortificada, pero no se torturaba nadie. La gente no moría de hambre. Es lo que yo vi."

De las 141 000 personas que son internadas en Terezin durante la guerra más de 30 000 murieron de hambre y enfermedades, y casi 90 000 son enviados desde aquí a los campos de exterminio.

A principios de julio de 1944, Marice Rossel da las gracias a sus anfitriones alemanes:

" Volví hacia Praga con un excelente recuerdo de la visita y les quiero comunicar que para muchas personas nos representó un gran alivio saber por nuestro informe que las condiciones de vida en el campo son satisfactorias ".

Además Rossel envía a los alemanes una selección de las fotografías que hizo Un material muy útil para la propaganda. Los alemanes felicitan a Rossell por la calidad de las imágenes y añaden que, si es necesario, las podrá mostrar a los extranjeros para rebatir las supuestas atrocidades que se cometen en Terezin. Después del éxito de la visita de la cruz roja, no puede sorprender que las SS también quieran rodar una película de propaganda sobre este campo de concentración, pero muy pocas personas vieron la película acabada: " Los únicos que la vieron fueron los miembros de la segunda delegación de la cruz roja que fueron a Terezin en abril de 1945 --- afirma Friedlander --- e incluso tuvieron que reconocer que era un poco " muy " propagandística, y me parece que la única crítica salida de la cruz roja fue esta".

Los mismos judíos bautizaron la película con un titulo sarcástico " el fuhrer regala una ciudad a los judíos. En abril de 1945 la mayor parte de los niños del coro de Terezin serán asesinados.

El CICR sabe que bo paran de llegar trenes de deportados a Auschwitz y continua callando. En mayo de 1944 la organización humanitaria recibe una carta en la que el mismo Himmler le proponer que visiten un campo de concentración situado más al este pero la cruz roja declina la invitación y los alemanes quedan hato sorprendidos.

Eichman temía que la delegación de la cruz roja o Rossell, que era lo mismo. quisiese ver la siguiente estación --- apunta Friedlander --- la que estaba saliendo de Terezin hacia el este, y los alemanes le prepararon otra gran escenificación: crearon al lado de extermino de Auschwitz un campo de concentración donde los prisioneros hacían una vida casi normal, pero cuando Eichman supo que la cruz roja no iría envió a toda esa gente a las cámaras de gas

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Re: La cruz roja en el Tercer Reich

Mensaje por pastelsjl » Dom Ene 19, 2014 9:32 pm

Pero en setiembre de 1044 Maurice Rossell decide hacer una breve visita a Auschwitz por su cuenta: Ha sabido, gracias a prisioneros de guerra británicos, que las duchas del campo se hacen servir como cámaras de gas.

" Claro que sabía que era un campo de exterminio" declara Rossell

Pero no formula ninguna pregunta directa sobre el exterminio; en cambio, tiene una distendida conversación con el comandante.

" Los oficiales tenían las manos muy bien cuidadas. Me dio la impresión que estaban muy orgullosos del trabajo que hacían"

El comandante le asegura que los envíos de ayudase distribuyen perfectamente. Rossell ni siquiera lo cuestiona y es muy generoso para anotarlo en su diario: " Lo vuelvo a repetir, creemos que todo lo que se enviase se reparte íntegramente entre los prisioneros".

Jiri Kosta es obligado a coger el último tren que va de Terezin a Auscwitz donde se encuentra con un conocido:

" Se me acercó y me dijo en checo si eramos de Terezin pues ves ese humo de allí sabes que es... sale de los hornos crematorios y enfrente están las cámaras de gas, vosotros habéis tenido suerte, habéis sobrevivido, aquellos de allí ya están muertos o a punto de morir"

Trude Guttman llega a Auschwitz en el mismo tren que Kosta, no recuerda nada de lo que paso después que le ordenasen bajar:

" Cuando sufres un dolor físico tan insoportable desmayarte es una suerte."

En el verano de 1944 se filtran algunos detalles del genocidio: el testimonio de dos prisioneros que consiguieron huir de Auschwitz llega a Ginebra.

La prensa suiza informa continuamente del exterminio de los judíos húngaros. El CICR no puede continuar ignorando la presión de la opinión pública. Mediante un llamamiento al gobierno húngaro consigue que suspender las deportaciones y envía al delegado Friedrich Bohrn a Budapest. Cuando en el invierno de 1944 los alemanes deciden hacerse cargo de las deportaciones de los judíos húngaros que quedan, Bohrn ya no se esta quieto. El emblema de la cruz roja que hizo colocar en las puertas de los hospicios salva la vida de miles de huérfanos.

" Hemos de hacer una distinción entre los miembros del comité que se quedan en los despachos de Ginebra --- dice Daniel Palmieri --- y los delegados que trabajan sobre el terreno porque sobre el terreno vemos q

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Re: La cruz roja en el Tercer Reich

Mensaje por pastelsjl » Dom Ene 19, 2014 10:21 pm

... que hay una voluntad de ayuda real por el simple hecho que los delegados están en contacto directo con el sufrimiento y no hacer nada cuando tienes delante personas que sufren acaba resultando insoportable"

... Y eso no pasa sólo en Hungría. El CICR también tiene presencia en la capital de Eslovaquía porque en invierno de 1944 envía un delegado a Bratislava. George Dunand se encuentra delante de un dilema: quiere apoyar a los judíos pero ha de respetar el principio de neutralidad.

" El ministro Burhardt lo resumió muy bien en una sola frase me dijo vaya y haga su trabajo pero vigile, procure que el comité no lo tenga que desautorizar"

Cuando Dunand llega a Bratislava la mayoría de los judíos eslovacos ya han sido deportados. En 1942, la cruz roja eslovaca ya pidió ayuda a Ginebra inútilmente. En el invierno de 1944 de las 90 000 personas que constituían la comunidad judía eslovaca solo quedaban 50 000 personas vivas, Entre los supervivientes esta Bumi Lazar y sus hermanos. Sus padres morirían.

" En 1942 recibimos una carta de nuestra madre; aún recuerdo exactamente lo que decía " nos llevan hasta Silma". En Silma había un campo de concentración. " Me levanté y miré la carta desesperado. No había ninguna dirección donde poderle contestar. y me di cuenta que me quedé sin hogar"

Bumi vive en Bratislava con n nombre falso y se integró en la resistencia. La mayoría de los judíos eslovacos se han escondido en los denominados bunkers conde viven con el miedo constante de ser descubiertos.

" Denominarnos binker cualquier escondite --- dice Lazi Rotter, superviviente con pasaporte falso --- podía ser la casa de un amigo o cualquier otro sitio. Yo tenía un primo que se paso años escondido bajo la cama en una habitación y cuando nos liberaron no sabía hablar porque en todo ese tiempo no había hablado con nadie."

Hace mucho tiempo que Lazi Rotter no sabe nada del resto de la familia. Lazi consigue protegerse gracias a unos documentos de identidad falsos, El oficial alemán Alois Brunner organiza la persecución de los judíos que aún están en la ciudad desde lasede central de la Gestapo.

continuará

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Re: La cruz roja en el Tercer Reich

Mensaje por pastelsjl » Lun Ene 20, 2014 8:38 pm

" Había quien no estaba más de cuatro, cinco o seis semanas en el mismo bunker --- apunta Bumi --- enseguida tenían que cambiar de lugar porque los alemanes escudriñaban sistemáticamente las casas en busca de judíos, cuando venían los escuchabas porque no eran precisamente silenciosos".

De noche Bumi transita por toda la ciudad advirtiendo a los judíos de posibles peligros. Pero la gente que se esconde en los bunkers también necesita comer. Bumi se informa que ha llegado a Bratislava un delegado de la cruz roja. Espera poder contar con su ayuda. Después del segundo encuentro esta seguro que puede cintar con él " al día siguiente --- relata Bumi --- nos encontramos en la calle y me dio dinero tantos como le pedí "

Dunand reparte dinero de organizaciones judìas aùn a sabiendas de que si los alemanes lo detienen Ginebra no hará nada para defenderlo-

" Un día fue a ver a Brunner para intentar interceder por los judíos y Brunner me dijo que los que ayudan a los judíos huelen mal y Dunand le preguntó si el también olía mal a lo que Brunner le dijo que un poco, no mucho. Dunand salva la vida de mas de mil judíos de la capital eslovaca.

Cerca del lago Leman, nadie cree que los alemanes puedan ganar la guerra, el CICR finalmente negocia con las SS para poder auxiliar a los prisioneros de los campos de concentración porque miles de personas continúan muriendo diariamente en los campos y en las llamadas marchas de la muerte. Picas semanas antes de que se acaben los combates en Europa, el presidente del comité llega a un acuerdo con la Alemania nazi derrotada.

continuara

"

pastelsjl
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Re: La cruz roja en el Tercer Reich

Mensaje por pastelsjl » Mar Ene 21, 2014 9:59 pm

Burhardt obtiene la autorización de las SS para que los delegados de la cruz roja lleven provisiones a los campos de concentración, pero los representantes de la organización humanitaria se tendrán que quedar en los centros de internamiento para asegurarse que las provisiones llegan a los necesitados.

El 26 de abril Louis Haufliger se desplaza al campo de Mauthausen y oye rumores que las SS pretende asesinar a los prisioneros que continúan con vida. Haufliger sabe que los americanos ya están cerca pero ¿ Llegarán a tiempo ? El delegado no se lo piensa dos veces y sale al encuentro de las tropas aliadas.

Los aliados llegan a Mauthausen el 4 de mayo. Louis Haufliger es consciente que actúa sin el apoyo de Ginebra y que esta violando los estatutos de la cruz roja. Después de la guerra será cesado:

" Tuve claro que actuaba incorrectamente desde el principio. Incorrectamente si interpretamos la ley al pie de la letra --- dice Haufliger --- pero correctamente desde el punto de vista humanitario."

El derecho internacional no contemplaba la protección de los civiles hasta después de la segunda guerra mundial.

Hace falta adaptar la convención a la cruel realidad de la guerra moderna y el gobierno suizo convoca un congreso internacional. El 8 de diciembre de 1949 se firma una nueva convención de Ginebra. Al mismo tiempo se decide no incluir al organismo israelí Mage AlI Alom en el marco de la cruz roja. Es una decisión que no se rectificara hasta el 2006.

Después de la guerra, el CICR se justifica alegando la dimensión de los judíos perpetrado contra los judíos... y no reconoce sus errores hasta 1990 mucho después de la muerte de sus responsables.

" Burhardt, sucesor de Huber en la presidencia de la institución --- nos dice Mattioli --- veta sistemáticamente cualquier intento de revisión crítica de la cruz roja. Hoy se sabe, y se ha demostrado, que en los años 50, Kar Jacob Burhardt hizo desaparecer documentos que evidenciaban los aspectos negativos de la política que hemos estado hablando".

Al finalizar la guerra, atraviesan países t continentes miles de refugiados víctimas de los nazis, gente que se queda sin casa, evacuados; pero los criminales nazis también emprenden la huida. Bajo nombres falsos, muchos solicitan pasaportes a la CICR en Gunebra. Es el caso de Otto Pape, alias Erich Priebke, responsable de diversas matanzas en Italia; de Ricardo Kement, alias Adolf Eichman organizador del genocidio de los judíos europeos y de Hemut Gregfor, alias Joseph Mengele, que solicito prisioneros para torturarlos en sus experimentos médicos.

Los tres llegan a Argentina desde Genova. En Buenos Aires interesan mucho los conocimientos científicos y militares de los alemanes. El gobierno argentino hace un trato con el máximo responsable de la policía suiza, Heinrich Rotman.

" Lo que pasaba era que los nazis estaban en Argentina --- apunta el historiador Uki Goñi ---. Las autoridades americanas y Británicas que ocupaban el país evidentemente no les habían facilitado visados de salida: entonces lo que paso es que Argentina le propuso a Rotman que losdejase salir sin documentos y una vez en el país se les suministraría pasaportes. Se les dejaba entrar a Suiza sin documentos porque después la propia Argentina se encargaría de hacerlos llegar a Italia y Rotman estuvo de acuerdo y dijo también que en Suiza habían 9 000 supervivientes de los campos de concentración pero Argentina dijo que sólo acogerían a estos no a los judíos.

El trato facilitala huida de Europa de muchos criminales de guerra. En la oficina genovesa del CICR tienen que saber por fuerza que las personas a quienes proporcionan pasaportes no son víctimas del nazismo. La mayoría de criminales llegan recomendados por el conocido fascista y sacerdote croata Draganovitch.

Después de la guerra en Alemania, la cruz roja se dedica exclusivamente a la búsqueda de soldados alemanes desaparecidos. Numerosos familiares viven sin saber si el marido, el padre o el abuelo esta vivo o muerto. y la cruz roja alemana hace todo lo que puede para ayudarlas. Las víctimas del III Reich, en cambio, han de dirigirse al servicio de búsqueda internacional creado en 1944. Los aliados han cedido al CICR la dirección de esta institución que tiene la sede en Bad Arendsen, es donde se llevan todos los documentos relacionados con los criminales nazis que se confiscan así como diferentes archivosde los campos de concentración y listas de personas deportadas y asesinadas, tarjetas de identidad de condenados a trabajos forzados y cualquier otro documento importante para los supervivientes y los familiares de las víctimas de los nazis. Los dossiers que se crean constituyen crónicas de las cuales, en muchos casos, el final se desconoce aún hoy. Estos archivos contienen los datos personales de más de 17 millones de personas, pero aún no han estado estudiados: Es una oportunidad a las víctimas de los nazis que el CICR ha dejado pasar. Hay centenares de peticiones que aún no ha leído nadie. Muchos de los sobrevivientes han muerto sin recibir ninguna respuesta del servicio de búsqueda internacional y Ginebra no hizo nada para corregir su ineficacia hasta el año 2006.

Hoy por fin se abren cajones de los cuales nadie conocía el contenido. En algunos, por ejemplo, se encuentran objetos que los prisioneros tuvieron que entregar a los nazis en el campo de Neuengamme.

Bumi vive actualmente en Israel. En el jardín de los Justos, alrededor del monumento conmemorativo del Holocausto, se plantan árboles en homenaje a aquellos que tuvieron el valor de ayudar y salvar la vida de los judíos: hay muy pocos que lleven el nombre de algún miembro de la cruz roja. Pero muchas otras personas ayudaron a los judíos aunque no estaban obligados.

Los ayudaron porque era necesario y posible

F I N

ElMago
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Re: La cruz roja en el Tercer Reich

Mensaje por ElMago » Sab Jun 21, 2014 2:53 am

Permitaseme aportar en este post.

Mucha gente tiene la idea de que la Cruz Roja, como tal, es una sola institución, cuando en realidad está formada por tres: El Comité internacional de la Cruz Roja (CICR), la Federación de Sociedades de la Cruz Roja, la Media Luna Roja y el Diamante Rojo, y las Sociedades Nacionales de cada país.(durante la SGM, como variación, no existía el Diamante Rojo, pero si el Leon y Sol Rojos usados únicamente por Persia) Estos tres elementos conforman lo que hoy se llama Movimiento internacional de la Cruz Roja, la Media Luna Roja y el Diamante Rojo.

El CICR es el órgano creador del Movimiento como tal. Fue el primer y unico elemento creado por Henri Dunant, el fundador, en 1863, y un año después convocó a una Asamblea, a la que asistieron representantes de 16 países europeos, donde sirgió el Primer Convenio de Ginebra para la Protección de los Soldados y Combatientes en los campos de batalla.

A la luz de los avances tecnológicos, en 1906 se firma el Segundo Convenio, que protege a las Victimas en el Mar. Y tras la PGM, en 1929, se firma el Tercer Convenio, destinado a la protección de los prisioneros de guerra. El Cuarto Convenio, de protección a la población civil no se firmará hasta 1948.

En base a lo existente en los albores de la SGM, el CICR, cuya misión es velar por el cumplimiento de estos Convenios mediante Delegados en los teatros bélicos, no podía actuar, oficialmente, a favor de las victimas civiles. Sin embargo varias acciones se hicieron de parte del único delegado que tenía el CICR en toda Europa, el Dr. Marcel Junod.
Este plasmó sus vivencias en el libro “El tercer combatiente”, que abarca su experiencia como Delegado desde la campaña de Abisinia en 1935 hasta Hiroshima.

¿Porqué el Comité no habló a favor de las victimas civiles, judios, gitanos, negros, etc? Porque no podía sin comprometer los Principios Fundamentales de la Cruz Roja. Particularmente el de Neutralidad (La Cruz Roja, con el fin de conservar la confianza de todos, se abstiene de tomar parte en las hostilidades y, en todo tiempo, en las controversias de orden político, racial, religioso o ideológico. ) y el de imparcialidad (La Cruz Roja no hace ninguna distinción de nacionalidad, raza, religión, condición social ni credo político. Se dedica únicamente a socorrer a los individuos en proporción con los sufrimientos, remediando sus necesidades y dando prioridad a las más urgentes.)

Era de mayor preponderancia el trabajo que se hizo con los siete millones de prisioneros de guerra, con el abastecimiento a los campos de prisioneros, con el respeto a las Leyes existentes. No dije que fuera más importante, dije que se le dio mayor preponderancia. Además, las veces que el Dr. Junod investigó respecto a los “rumores de malos tratos a civiles”, la Cancilleria alemana y los diversos Ministerios se escudaron en que eso eran “asuntos civiles internos”, y que el CICR no podría, legalmente, inmiscuirse. Entonces se dio mayor valor a lo que SI se podía hacer, que a lo que se podría hacer.

Es totalmente cierto y probado que el entonces presidente del CICR. Max Huber, personalmetne simpatizaba con la causa antisemita y anticomunista, las dos principales propagandas nazis. Pero también es cierto que nunca, como representante del Comité, expresó opiniones al respecto, dado que estaba restringido pçpor los dos Principios Fundamentales antes descritos. El Gobierno suizo poco o nada tuvo que ver en esto, sino que el propio Movimiento restringe al Movimiento.

Se insiste, reiteradamente, que el CICR podría haber hecho mas. Es verdad, podría. Pero como institución privada de
derecho internacional, no posee medios coercitivos, más que la denuncia. No puede, en ningñun caso, obligar a ningún gobierno o ejército a cumplir lo establecido en lso Convenios. De esto se encargará Nüremberg y, actualmente, la Corte de La Haya.

Como dato anexo: el CICR recibe su tercer Premio Nobel de la Paz en 1944. Anteriormente lo recibio en 1901 (a Henri Dunant, el fundador, fue el primer Premio Nobel de la Paz entregado) y en 1917. Recibio otro en 1963. Es curioso que dos de estos premios los recibiera DURANTE las dos guerras mundiales.

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