Ravensbrück- Germaine Tillion

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Ravensbrück- Germaine Tillion

Mensaje por David L » Jue Feb 21, 2019 2:52 pm

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Ravensbrück, de Germaine Tillion

Nº de páginas: 517 págs.
Encuadernación: Tapa blanda bolsillo
Editorial: POINTS HISTOIRE
Lengua: FRANCES
ISBN: 978-2-02-031007-9
Año: 1988

El campo de Ravensbrück fue abierto en mayo de 1939, situado apenas 90 km al noroeste de Berlín su uso fue en un principio destinado a mujeres las cuales pasarían por el mismo en torno a 130.000; también existía un campo anexo donde mantenían presos a los hombres y que alcanzarían una cifra aproximadamente de 5000, siendo construido en 1941. A pesar de ser concebido como un campo de concentración donde se emplearía a las presas en el trabajo industrial-la empresa Siemens albergó naves industriales para la confección de piezas para la industria armamentística- más tarde en agosto de 1944 se construyó una cámara de gas con el objetivo de eliminar al máximo de mujeres improductivas a criterio de los SS dominantes.

Germaine Tillion es la autora de este libro (escrito en lengua francesa) que tuvo una inicial publicación en el año 1973, resistente francesa fue deportada a Ravensbrück en 1942 permaneciendo en el mismo hasta su liberación por el Ejército Rojo en abril de 1945. Etnógrafa de profesión, esta obra tiene una peculiaridad que lo hace diferente a otro tipo de estudios testimoniales ya que la autora lleva a cabo prácticamente un trabajo sociológico donde la condición humana es analizada desde una visión casi científica. Por supuesto, el libro contiene un relato pormenorizado de la vida en el campo y la organización del mismo, tanto de las presas como la de los guardianes.

La organización de este libro es un poco caótica, si se me permite la expresión, aunque intenta seguir un orden cronológico, cada capítulo casi podía decirse que puede leerse independiente, aunque lo más recomendable sea seguir el orden establecido por la autora. A veces da la sensación de ser una obra muy semejante a la publicada por Eugen Kogon( El sistema de los campos de concentración alemanes) ya que hay un par de capítulos dedicados a examinar cómo era un campo de concentración desde todas sus vertientes posibles.

A partir del capítulo tres ya entramos de lleno en el mundo de Ravensbrück. Lo primero que lleva a cabo Germaine Tillion es una descripción de los principales comandantes del campo, siendo cuatro los que pasaron durante la existencia de Ravensbrück. Todos ellos se comportaron de una manera bárbara con las prisioneras, la autora detalla multitud de acciones de estos en donde se pone en evidencia su maldad intrínseca. El personal médico es otro de los puntos fuertes de este testimonio, terribles son los experimentos que llevó a cabo el Dr. Karl Gebhhardt, el famoso médico que trató a Heydrich tras su atentado mortal, llevando a cabo intervenciones quirúrgicas sobre prisioneras con el objetivo de obtener evidencias científicas basadas en actos médicos sobre personas humanas. Las guardianas, las famosas SS Aufseherinnen, también son objetivo de la autora. La mayoría de ellas siempre estuvieron bajo la dirección de los hombres, Tillion cree estimar de 300 a 350 Aufseherinnen en periodos normales. Entre ellas había voluntarias, pero también existían reclutadas por la ley del trabajo que obligaba a participar como funcionarias en campos de concentración. Como dice la autora, en un campo de concentración hay miles de ellos superpuestos, es más, cada block era un mundo diferente y albergarse en uno u otro te podía llevar a la muerte sin posibilidad alguna de salvación. Cada uno de estos block estaba bajo la autoridad de otra prisionera de confianza, las llamadas blockova. Los turnos de trabajo rondaban las 12 horas diarias sumándoles también las consabidas y crueles llamadas, lo que podía dejarles prácticamente con muy pocas horas de descanso. Como muy bien menciona Germaine Tillion, sobrevivir a Ravensbrück era la conjunción de una gran fortaleza física y moral y la suerte de las circunstancias. Comenta también que las condiciones de vida de una blockova polaca, checa o alemana y las de las odiadas francesas, a la cual pertenecía nuestra protagonista, era tan grande como la vida de la Reina de Inglaterra y la de un habitante de los bajos fondos de Londres. En unos block una presa podía disponer de ciertos “lujos”, y en otros no tener ni tan siquiera medio colchón para descansar.

Interesante también resulta el análisis sociológico que lleva a cabo sobre las diferentes nacionalidades de las presas. Las gitanas fueron uno de los colectivos que más sufrió en el campo, donde la mayoría pereció o fueron enviadas para su eliminación a Auschwitz. Las peores tratadas fueron la húngaras judías, estas supusieron el escalón más bajo en esta diabólica jerarquía. Las polacas también tuvieron su ración de crueldad, pero Germaine Tillion comenta que la poca disponibilidad al trabajo industrial de francesas y rusas conllevará que aquellas queden en 1943 y 1944 en un cierto segundo plano, siendo estas últimas mencionadas las más odiadas. Por ejemplo, entre las checas se encontraban una media de cultura y de educación política superior a otras nacionalidades de la Europa central, aunque estaban fuertemente divididas entre las que eran comunistas y las que no compartían ideal político. Las francesas mantuvieron cierta cohesión nacional, en cierta manera había que creer en algo y la sola pertenencia a una comunidad nacional podía servir de impulso para mantenerte con vida.

Las clases sociales, siguiendo este estudio sociológico, también son objetivo de estudio de la autora. Tillion afirma que entre la 9 o 10 mil francesas registradas en el campo un cuarto de ellas lo estaban por delitos comunes, entendiéndolo por supuesto bajo el prisma de vista nazi. Entre una estudiante polaca y una mujer de la misma nacionalidad llamémosla del “pueblo” la diferencia era tan grande que prácticamente parecían de nacionalidades diferentes; en el caso de las francesas no existía esa abismal diferencia.

Los “transportes negros” eran destinados para todas aquellas féminas que no pudieran trabajar, su destino: la cámara de gas. A partir de marzo de 1942 entre dos o tres cargamentos por mes fueron destinados al asesinato de presas, la mayoría de ellas seleccionadas por el personal médico. También se realizaron transportes a los campos de exterminio del Este de Europa, uno de ellos llevado a cabo en enero de 1944 tuvo como destino mortal Lublin-Madjanek. También había que destacar que muchos de las asesinadas lo fueron mediante el uso de gas en centros de eutanasia externos al campo, hasta la construcción de la cámara de gas en Ravensbrück. Se calcula que entre enero y abril de 1945 fueron gaseadas unas 5 o 6 mil víctimas.

En definitiva, estamos ante un trabajo que va mucho más allá del valor testimonial de la autora, es todo un ensayo sociológico donde se radiografía el sistema de concentración nazi, muy al estilo como he mencionado anteriormente de Eugene Kogon, y en donde se examina cada una de las partes componentes del mundo concentrionario, teniendo como base el campo de Ravensbrück y el propio relato de una de sus presas, en este caso la de la resistente francesa Germaine Tillion.
Fuente imagen: https://www.amazon.fr/Ravensbr%C3%BCck- ... ne+tillion

Versión en lengua inglesa:

Hardcover: 256 páginas
Editor: Anchor Press; Edición: 1st (1975)
Idioma: English
ISBN-10: 0385009275
ISBN-13: 978-0385009270
Os dieron a elegir entre el deshonor y la guerra... elegisteis el deshonor y tendréis la guerra.

Winston Churchill a Chamberlain.

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