De Adolf a Hitler: la construcción de un nazi- Thomas Weber

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De Adolf a Hitler: la construcción de un nazi- Thomas Weber

Mensaje por David L » Mié Jun 26, 2019 10:59 am

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De Adolf a Hitler: la construcción de un nazi, de Thomas Weber.

Tapa dura: 552 páginas
Editor: TAURUS (7 de junio de 2018)
Colección: Historia
Idioma: Español
ISBN-10: 8430619259
ISBN-13: 978-8430619252

Gran libro el de Thomas Weber, me parece muy acertada la manera en la que se está investigando unos años en la vida de Hitler que han estado rodeados de mitos muchos de ellos todavía hoy en día en boga. Su anterior trabajo sobre el papel del dictador alemán durante su vida como soldado en la Primera Guerra Mundial ya me pareció magnífico también. Weber se vanagloria de haber participado en un pequeño cometido en la confección de una de las mejores biografías de Hitler, la escrita por el británico Ian Kershaw, así que podemos afirmar que aprendió con uno de los grandes.

El libro no sólo pretende descubrir los años cruciales de aquellos años de posguerra de Hitler, también quiere ofrecernos una excelente pincelada de lo que representó el éxito del nacionalsocialismo y la trasformación política de la República de Baviera y de Múnich su capital. Siempre que se habla de Hitler, y a la vista del terrible resultado de su mandato, se intenta buscar las raíces ideológicas que pudo haber asimilado a lo largo de su vida para encontrar una respuesta a sus posteriores acciones. Unos piensan, hay libros que así lo afirman, que su paso por Viena fue crucial, el cosmopolitismo de la ciudad le desagradó y le convirtió en un nacionalista furibundo, pero Thomas Weber va un paso más allá y afirma que Hitler construyó su vida durante aquellos años en base a motivos muy diferentes de los que él mismo propagó en su famoso panfleto “Mi Lucha”. A nadie a estas alturas podría sorprendernos que Hitler usara la mentira como instrumento de manipulación, él fue un exponente claro de lo que puede conseguir un dirigente mediante la falsedad. De entrada, sirvió sin ningún problema al régimen revolucionario…¡quién lo diría!...el oportunismo asociado a la necesidad fue una constante que le acompañó sin duda durante aquel periodo de tiempo. Por otra parte, la rebeldía de Hitler no se vio, al menos no manifiestamente, durante los primeros años de posguerra, es más, Weber afirma que la obediencia fue una de sus cualidades más destacadas en esos momentos…al régimen revolucionario.

Weber afirma también que el propio Hitler seis meses después de la revolución, el 3 de mayo de 1919, se declaró partidario de la socialdemocracia, un hecho que puede sorprender, pero que puede darnos alguna pista sobre los pensamientos internos de Hitler, parece evidente que no participaba en su fuero interno de un apoyo a la izquierda radical. Otro aspecto que me ha parecido muy interesante de la teoría de Weber es en la que afirma que Hitler realmente se percibe de la pérdida de la guerra en el Múnich post-revolucionario en julio de 1919. Aquella fecha es clave en su conversión política, su particular camino de Damasco, ni Viena ni durante la guerra, ni durante el periodo revolucionario fueron momentos suficientemente decisivos como para afianzar una ideología en su mente. Es a partir de esta fecha cuando el dictador alemán comienza a pasar de Adolf a Hitler, a construir unas ideas a base de sus experiencias vividas que acabarían en el político triunfador de masas. Su antisemitismo, clave en su política genocida, también es analizado durante aquel periodo, parece confirmarse que el antisemitismo de Hitler estaba más orientado hacia el anticapitalismo financiero internacional, siendo los bolcheviques una pieza más en ese conglomerado judeo-capitalista. Más tarde sería Rosenberg, los alemanes bálticos y los “rusos blancos” los que aportarían su granito de arena en la cosmovisión conspirativa del mundo judío. Partidario también de una Alemania unida y fuerte donde las repúblicas estuviesen supeditadas al poder central de Berlín, parece que las aventuras secesionistas no eran de su agrado.

Me ha llamado la atención también la táctica de Hitler para reusar el debate, su planteamiento era realizar discursos largos de tal manera que el tiempo para debatir fuese mínimo, de esa manera siempre quedaría sus mensajes sin posibilidad de discusión. Weber comenta también que es muy simplista poder afirmar que Hitler solamente buscaba una reafirmación de sus propias convicciones cuando leía, lo que se producía entre él y las ideas era algo así como un diálogo socrático, bloqueando las refutaciones que no le convenían y sacando de nuevo a la luz, según sus intereses, conceptos que había guardado en su mente en otras ocasiones. También su papel en el juicio por el golpe de Múnich en 1923 ha sido muy magnificado, realmente no fue una estrella desde el principio, pero sí que acabó haciéndole famoso a pesar de la derrota.

El autor también quiere dejar claro que la evolución política que Hitler experimentó entre el final de la Primera Guerra Mundial y mediados de los años veinte, así como su flexibilidad ideológica y su disposición a modificar ciertos dogmas, no deben confundirse con el oportunismo. El oportunismo fue fundamental para él, pero nadie puede dudar de que lograra hacerse con la dirección del NSDAP fundamentándose en una causa en la que creía firmemente, el hecho de que sus pensamientos entre 1919 y 1926 evolucionasen no entra en contradicción con su intención de crear su propia cosmovisión del mundo. Su flexibilidad ideológica, aunque parezca un contrasentido en Hitler, fue determinante en este aspecto.

Para Hitler su paso por el Múnich post-revolucionario le hizo alumbrar una ideología en la que basaría todos los pilares básicos del Tercer Reich. Alemania debía cambiar, hacerse un estado fuerte, homogéneo en lo racial y, en definitiva, establecer una verdadera revolución que abarcase desde los aspectos político-sociales hasta los culturales. Para ello cumpliría sus dos grandes objetivos: la aniquilación de la influencia judía y la creación de un Estado lo suficientemente fuerte como para enfrentarse a los otros estados poderosos del planeta.

El exterminio de los judíos según la teoría de Weber entraría ya, aunque el término pueda haber sido ciertamente ya rebatido, en una orientación intencionalista, es decir, el Holocausto no empezó desde Barbarroja, fue la consecuencia de sus ideas a mediados de los años veinte para afrontar la “cuestión judía”. Puede ser este hecho algo polémico y debatible, pero Weber lo tiene meridianamente claro.

En definitiva, un libro muy trabajado, con afirmaciones que ayudaran al debate y a continuar en la senda del conocimiento del Hitler de posguerra, tema que todavía da para mucha investigación.

Fuente imagen:https://www.casadellibro.com/libro-de-a ... 52/6420584
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José Luis
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Re: De Adolf a Hitler: la construcción de un nazi- Thomas Weber

Mensaje por José Luis » Mié Jul 03, 2019 7:57 am

¡Hola a todos!

Comparto la opinión del compañero David sobre el interés de este libro de Weber, cuya lectura recomiendo también. Sin embargo, "quien mucho abarca poco aprieta", dice el refrán, y así pasa con Weber al tocar varios temas complejos que por simplificarlos llevan a confusión, cuando no parten de error. Esto sucede, por ejemplo, cuando aborda el asunto de la Sociedad Thule y el DAP (Deutsche Arbeiterpartei=Partido Obrero Alemán), y la influencia de esa sociedad en la conformación de la ideología de Hitler y el NSDAP.

Para abordar el tema de la Sociedad Thule, Weber debería haber dedicado más espacio a la Germanenorden en vez de contentarse con decicarle una sola línea, pues de otra forma el lector no sabrá el origen de la Sociedad Thule ni cómo y por qué se fundó esta tapadera de la Germanenorden. Es evidente que hacer esto le obligaría a hablar de Theodor Fritsch, el fundador de la Reichshammerbund y la Germanenorden, la escisión de esta última, así como de los ocultistas austriacos Guido von List y Lanz von Liebenfels. Todo esto es importante, pues a la hora de ponderar la importancia de la incuestionable influencia de las ideas de estos hombres y sus organizaciones en la construcción de Hitler y el NSDAP es inevitable su estudio. Naturalmente, Weber no tiene como objetivo hacer con su libro lo que hizo el historiador Nicholas Goodrick-Clarke con su The Occult Roots of Nazism: The Ariosophists of Austria and Germany, 1890-1935 (1985), aunque no puede por menos que referenciarlo, pues su interés no es investigar las raíces esotéricas del nazismo, sino intentar explicar en qué momento y cómo un oscuro y desconocido soldado llamado Hitler se convirtió en el conocido orador y líder de un partido político que, años más tarde, llegaría al poder en Alemania.

La muy escasa información que Weber presenta sobre los antecedentes de la Sociedad Thule quizás le lleva a cometer el siguiente error cuando escribe:

Como la Sociedad Thule solo atraía a gente de clase alta y de clase media ilustrada, algunos de sus miembros llegaron a la conclusión de que debía crearse una segunda sociedad secreta, tutelada por la principal, que fuese capaz de captar a los obreros. Por eso Karl Harrer contactó con Anton Drexler, y ambos fundaron el DAP como una Sociedad Thule de estilo «clase obrera».

En realidad, en el otoño de 1918 Sebottendorff intentó atraer a la clase obrera hacia la ideología nacionalista de la Sociedad Thule (básicamente pangermanista y antisemita, al margen de su esoterismo ariosófico) encargándole a un periodista deportivo de Munich, Karl Harrer, la creación de un anillo (de Thule) de trabajadores, encargo que se materializó en octubre de 1918 con la formación del Politische Arbeiter-Zirkel, al que Sebottendorff llamó Deutscher Arbeiteruerein. Sus miembros más importantes fueron Harrer, Anton Drexler y Michael Lotter. Fue dos meses después, en diciembre, cuando Drexler propuso y debatió en el círculo la creación de un partido político, y de ahí salió el DAP, fundado oficialmente el 5 de enero de 1919 en la taberna Fürstenfelder Hof, con Drexler como presidente, partido que a finales de febrero de 1920 se convertiría en el NSDAP. La cuestión es que no hay duda sobre la íntima relación entre la Sociedad Thule y el Politische Arbeiter-Zirkel, pero ya es del todo cuestionable que se diera la misma relación con el DAP.

En fin, para quienes estén interesados en este tema les recomendaría la lectura de tres libros que relaciono por orden de importancia (naturalmente en mi opinión): el ya citado de Nicholas Goodrick-Clarke, The Occult Roots of Nazism: The Ariosophists of Austria and Germany, 1890-1935 (1985), que en su edición de 2004 lleva por título The Occult Roots of Nazism. Secret Aryan Cults and their Influence on Nazi Ideology; David Luhrssen, Hammer of the Gods. The Thule Society and the Birth of Nazism (2012); y Detlev Rose, La Sociedad Thule. Realidad, Mito y Leyenda (2016), un libro que recomiendo pese a ser una auténtica chapuza por su carencia total de revisión editorial.

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Re: De Adolf a Hitler: la construcción de un nazi- Thomas Weber

Mensaje por Leo-17 » Jue Ago 29, 2019 6:02 am

Buen libro. Sino mal recuerdo en una parte expone evidencia que podria indicar que Hitler tuvo ciertas simpatias por los social democratas y el gobierno revolucionario en Baviera, . Kershaw en cambio, argumenta en su biografia definitiva que su "apoyo" fue puro oportunismo.

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José Luis
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Re: De Adolf a Hitler: la construcción de un nazi- Thomas Weber

Mensaje por José Luis » Jue Ago 29, 2019 9:20 am

¡Hola a todos!
Leo-17 escribió: Buen libro. Sino mal recuerdo en una parte expone evidencia que podria indicar que Hitler tuvo ciertas simpatias por los social democratas y el gobierno revolucionario en Baviera, . Kershaw en cambio, argumenta en su biografia definitiva que su "apoyo" fue puro oportunismo.
Weber demuestra claramente que Hitler trabajó, apoyó y sirvió a la socialdemocracia de Baviera en 1919. Cierto que Kershaw opina que fue oportunismo, pero esta explicación no basta. Hitler estaba en el ejército porque no tenía otro oficio del que vivir, y en cierto modo el ejército era su única familia. Pero incluso sirviendo en una unidad militar que estaba al servicio del gobierno revolucionario de Baviera, Hitler podía haber evitado dar una serie de pasos realmente embarazosos de cara a su relato futuro, como por ejemplo cuando se presentó a representante de los soldados (Vertrauensmann) de su compañía y salió elegido, debiendo "servir, respaldar y defender el régimen revolucionario de izquierdas". Weber incluye:

"Sin embargo, si damos crédito al artículo publicado en marzo de 1923 en el Münchener Post —un periódico socialdemócrata bastante tendencioso, pero que siguió muy de cerca el desarrollo del incipiente movimiento nacionalsocialista— sus responsabilidades no se quedaron ahí; también hizo de intermediario entre el departamento de propaganda de su regimiento y el régimen revolucionario. Según el artículo, Hitler colaboró activamente con el departamento, dando charlas en defensa de la república...Incluso aceptando que el artículo de Auer quizá exagera el grado de implicación de Hitler en las labores propagandísticas prorrepublicanas, sirve al menos para constatar que, a principios de 1919, decidió activa y deliberadamente ocupar un puesto cuyo propósito era servir, respaldar y defender el régimen revolucionario. La fecha exacta de su elección la desconocemos. Pero debió de ser antes de abril, puesto que la orden emitida por el batallón de desmovilización del Segundo Regimiento de Infantería, fechada el 3 de abril, menciona a Hitler como Vertrauensmann de la compañía."

Hitler podía haber evitado todo eso y actuar de modo totalmente pasivo si realmente fuese por entonces el ideólogo que pocos años después retrató falsamente en Mi Lucha. Es sabido que Hitler dijo, ya en el poder, que todo el mundo había sido alguna vez socialdemócrata, pero lo que demuestra la vida de Hitler en la primera mitad de 1919 es que entonces todavía estaba ideológicamente en pañales. Su aventura socaldemócrata fue algo más que mero oportunismo.

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