The End, Kershaw

Recensiones personales de libros leídos

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José Luis
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The End, Kershaw

Mensaje por José Luis » Vie Nov 11, 2011 11:58 am

¡Hola a todos!

Ian Kershaw, The End: The Defiance and Destruction of Hitler's Germany, 1944-45 (New York: The Penguin Press, 2011).

La que parece ser la última obra de Kershaw sobre Hitler y la Alemania nazi abre con unos agradecimientos que demuestran la gran cantidad de archivos y especialistas que ha consultado el autor para realizar su trabajo de investigación, finalmente condensado en este libro.

En el prólogo sienta Kershaw el objetivo de su libro. Un país derrotado en la guerra, viene a decir, casi siempre busca los términos para un armisticio. La autodestrucción, la devastación total y la completa ocupación enemiga que suponen continuar una guerra perdida constituyen casos extremadamente raros en la historia. Pero eso fue precisamente lo que hizo Alemania en 1945. ¿Por qué? ¿Por qué siguieron obedeciéndose las autodestructivas órdenes de Hitler? ¿Qué mecanismo de gobernanza posibilitó a Hitler el determinar el destino de Alemania “cuando era obvio para todos con ojos para ver” que la guerra estaba perdida y el país estaba siendo totalmente destruido? ¿Hasta qué punto estaban los alemanes preparados para apoyar a Hitler hasta el fin, incluso sabiendo que estaba llevando al país a la destrucción? ¿Estaban, de hecho, dando a Hitler su apoyo voluntario? ¿O simplemente estaban atemorizados al hacerlo? ¿Cómo y por qué las fuerzas armadas continuaron combatiendo y se mantuvo funcionando la máquinaria gubernamental hasta el final? ¿Qué alternativas tenían los alemanes, civiles y soldados, en la última fase de la guerra? Estas preguntas, dice Kershaw, sólo pueden abordarse examinando las estructuras de gobierno y las mentalidades a medida que la catástrofe sepultó a Alemania en 1944-45, y este examen es lo que busca el libro en un orden estrictamente cronológico.

En la introducción (“Going Down in Flames”), Kershaw presenta el caso de Robert Limpert como ejemplo del contexto histórico a partir del cual surgen las preguntas del prólogo. Es miércoles, 18 de abril de 1945, y los americanos están a las puertas de Ansbach, la capital administrativa de Franconia Central. El líder nazi del distrito ha huido durante la noche, la mayor parte de los soldados alemanes se han trasladado hacia el sur, los civiles llevan días acampando por los alrededores y toda razón invita a la rendición. Pero el comandante militar de la ciudad es un nazi fanático que insiste en combatir hasta el final. Robert Limpert es un estudiante de teología de 19 años de edad no apto para el servicio militar que decide evitar la destrucción de la ciudad que irremediablmente producirá el seguimiento de las órdenes del comandante militar. Corta la línea telefónica que cree conecta la base del comandante con las unidades de la Wehrmacht en las afueras de la ciudad. Esta acción de sabotaje, vana, es observada por dos chavales de las juventudes hitlerianas que dan parte de lo visto, dando lugar a la acción de la policía local, que arresta a Limpert en su casa.

La policía local da parte del hecho a la administración civil que todavía queda en Ansbach, y ésta pasa la información al comandante militar, que está fuera de la ciudad. Furioso con lo que escucha, el comandante militar se da prisa en llegar a la oficina de la policía y establece inmediatamente un tribunal compuesto de dos policías y su ayudante. El juicio, pura farsa, dura apenas un par de minutos, durante los cuales no se permite hablar al acusado. El comandante pronuncia una sentencia de muerte que ha de llevarse a cabo ya.

A Limpert le ponen la soga al cuello, pero, luchando, logra soltarse y darse a la fuga, aunque a los pocos cientos de metros de su huida es capturado por la policía, que lo golpea y encarcela nuevamente. Nadie de la muchedumbre que contempla esta escena sale en ayuda de Limpert; de hecho, algunos lo golpean y patean. Nuevamente se le pone la soga al cuello y es colgado, pero con tan mala suerte que la cuerda rompe y cae al suelo. Otra vez a empezar, y esta vez es colgado hasta morir en la plaza de la ciudad. El comandante ordena que se deje el cuerpo colgado “hasta que apeste”. Poco después requisa una bicicleta y huye de la ciudad. Cuatro horas después, los americanos entran en Ansbach sin disparar un solo tiro y descuelgan el cuerpo sin vida de Limpert.

Kershaw presenta luego, entre otras cosas, las explicaciones convencionales que, en diferentes momentos y de alguna forma, se dieron a esas conductas fanáticas e irracionales, como el terror estatal, la exigencia de rendición incondicional de los aliados, etc. Pero esas explicaciones no representan el cuadro más importante de la realidad, que, según Kershaw, hay que buscarla en las estructuras y mentalidades de la “gobernanza carismática” del régimen nazi.

En su primer capítulo (“Shock to the System”), abre Kershaw con un breve cuadro de la situación a finales de julio de 1944 y los sentimientos de la población alemana, que eran de “preocupación y ansiedad”, pero que seguía apoyando sin dudarlo el esfuerzo de guerra alemán. Los informes regionales del SD indicaban que el ambiente era de “profunda depresión”, “psicosis de ansiedad”, y pánico ante el avance del Ejército Rojo. Los líderes nazis continuaban dando su apoyo total a Hitler, aunque sólo fuera por el hecho de que su poder dependía del Führer. De hecho, hay cuatro líderes que salen reforzados de esta situación y del intento de asesinato y golpe de estado del 20 de julio: Bormann, Himmler, Goebbels y, en menor medida, Speer. Sobre ellos diserta Kershaw.

Luego (subcapítulo II) se centra en la situación de los militares y sus opiniones durante la época, o inmediatamente después de la guerra, mostrando el rechazo general y mayoritario del cuerpo de oficiales, y especialmente el generalto, y su condena por el atentado de Stauffenberg y compañía. Pasa (subcapítulo III) a exponer lo que pensaban los alemanes de a pie sobre el golpe militar, de rechazo y condena inmensamente mayoritarios, y de demanda de represalias contra la “diminuta camarilla” de oficiales “criminales” (en palabras de Hitler, aunque de diminuta no tenía nada) que había intentado matar a Hitler. Los informes del SD, al día siguiente del atentado, recogían “fuertes sentimientos de conmoción, consternación, enojo y furia”. Se decía que las mujeres habían roto a llorar de júbilo en las tiendas y calles de Königsberg y Berlín porque Hitler había sobrevivido al atentado. La gente se preguntaba: “¿Qué haríamos sin el Führer?”. Por muy coloreados que estuvieran estos informes, dice el autor, representaban unas corrientes de genuina opinión. Kershaw (IV) regresa nuevamente a los cuatro grandes líderes beneficiados tras el atentado del 20-J y detalla el incremento de su poder en el régimen y en la guerra, siguiendo (V y VI) con los cambios producidos en las fuerzas armadas y, particularmente, en el ejército, con un nuevo EMG purgado con Guderian a la cabeza y la introducción efectiva del NSFO (Nationalsozialisticher Führungsoffizier), y cómo aunque los “pilares del régimen” fueron sacudidos por los sucesos del 20 de julio, no sólo quedaron en pie, sino que se vieron reforzados. El carisma de Hitler, que hacía tiempo se había visto debilitado, revivió temporalmente por el atentado contra su vida.

Lo reseñado hasta aquí creo que es un buen entrante para abrir el “apetito” de quienes estén interesados en esta obra de Kershaw, colofón a su larga y excelente producción académica sobre la historia de Hitler y el Tercer Reich. El libro, poco más de 600 páginas, sigue con ocho capítulos más, de los que sólo he leído la mitad (Collapse in the West, Foretaste of Horror, Hopes Raised – and Dashed, Calamity in the East, Terror Comes Home, Crumbling Foundations, Implosion, y Liquidation), y cierra con las conclusiones, notas, fuentes de archivo y obras citadas, e índice.

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Mensaje por Antonio Machado » Vie Nov 11, 2011 5:13 pm

Hola José Luis:

Excelente artículo, como todos tus aportes.

A principios de este año leí varias obras de Ian Kershaw, especialmente el estudio que hace de Hitler, en dos volúmenes ("Hitler 1889-1936: Hubris" y "Hitler 1936-1945: Némesis"), un gran historiador y un experto mundial en la SGM. Luego de leer tu reseña me has motivado a conseguir esa obra (me parece que recién la ha publicado), la estoy apuntando para mi próximo pedido.

Gracias por compartir, saludos cordiales desde Nueva York, Antonio Machado.
Con el Holocausto Nazi en contra de la Raza Judía la inhumanidad sobrepasó a la humanidad.

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Mensaje por Audie Murphy » Vie Nov 11, 2011 10:06 pm

Según la información de la web del memorial de la resistencia germana, otros alemanes fueron de la misma idea de Robert Limpert para evitar un inútil derramamiento de sangre. Lástima que nadie moviera un pelo para proteger su vida de los indeseables nazis.

"In the spring of 1945, the student Robert Limpert and several likeminded friends called on the inhabitants of Ansbach to fight the “Nazi executioners” and surrender the Franconian town to the US Army without resistance."


http://www.gdw-berlin.de/bio/ausgabe_mit-e.php?id=378" onclick="window.open(this.href);return false;


Actualmente hay una placa en su antigua casa, cuya inscripción rezaría más o menos: " Aquí vivió una víctima opuesta a la fuerza de la injusticia nacionalsocialista". Otra serie de placas en distintos edificios de la localidad recuerdan su tragedia.

Imagen

fuente: http://de.wikipedia.org/w/index.php?tit ... 1106131450" onclick="window.open(this.href);return false;
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Mensaje por David L » Sab Nov 12, 2011 1:00 am

Excelente reseña, José Luis. Creo que la pasión por la historia del Tercer Reich y por el nazismo en general radica precisamente en ese extremismo, conseguir mantener hasta las últimas consecuencias un apoyo más que considerable sigue asombrando a todos los que nos acercamos a conocer dicha historia. Me gustaría saber si Ian Kershaw después de toda una vida dedicada a la investigación y el conocimiento del nacionalsocialismo y, en concreto, de la figura de Hitler lo ha logrado.

Un saludo.
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Mensaje por José Luis » Sab Nov 12, 2011 8:00 am

¡Hola a todos!
David L escribió:
Me gustaría saber si Ian Kershaw después de toda una vida dedicada a la investigación y el conocimiento del nacionalsocialismo y, en concreto, de la figura de Hitler lo ha logrado.
¡Qué tal, David! Verás, este tipo de preguntas sobre conductas individuales (por ejemplo, Hitler) o sociales (la que indaga Kershaw en su libro) nunca encuentran una respuesta única y, sobre todo, plenamente satisfactoria. Sin embargo, las preguntas que Kershaw plantea y aborda en su libro, todas girando sobre la gran pregunta, nunca hasta entonces habían sido analizadas de manera tan amplia y profunda, lo que hace de esta obra del profesor un trabajo innovador. El resultado final todavía no te lo puedo adelantar hasta que complete la lectura; no obstante, sí te puedo avanzar (por lo que llevo leído) que esta lectura ayuda mucho a comprender la gran pregunta de por qué la gobernanza nazi consiguió funcionar relativamente bien, dadas las circunstancias, hasta el mismo final y por qué la mayor parte de la sociedad alemana y las instituciones del estado lo siguieron detrás. Kershaw, en su prólogo o introducción (no recuerdo bien), se da por satisfecho si su libro consigue esto que te he dicho que, además, refleja su propia experiencia. Después de su trabajo, Kershaw se vio en una posición de conocer y comprender mucho mejor que antes la aparente irracionalidad que hay tras esas preguntas; si el lector de su libro llega a lo mismo, objetivo cumplido.

Pero en este tipo de materias nunca hallarás una respuesta definitiva. Sea como fuere, no creo que pase mucho tiempo hasta que aparezca la versión española de esta obra (o francesa), y entonces ya podrás contestarte tú mismo la pregunta.

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Mensaje por José Luis » Mar Nov 22, 2011 11:04 am

¡Hola a todos!

He finalizado ya la lectura de este libro de Kershaw, aparentemente el último de su obra sobre Hitler y el Tercer Reich ("nunca digas nunca jamás").

¿Qué decir? En las formas, nada nuevo en su autor. Quienes hayan leído, por ejemplo, su biografía de Hitler, encontrarán su misma estructura narrativa y cronológica en este su The End. Un capítulo titulado que se presenta con una o varias citas y abre con una breve, pero suficiente, descripción del desarrollo del cuadro militar general en el teatro de que se trate (este u oeste), para continuar en subcapítulos, numerados en romanos, describiendo las diferentes consecuencias, acciones y reacciones en el liderazgo político del gobierno nazi, del NSDAP, de las instituciones del estado, especialmente las fuerzas armadas, y sus efectos en la población civil. Todo ello narrado con gran rigor y meticulosidad académicos (sustentados en las 136 páginas de su capítulo de notas). En el fondo, se requiere una lectura administrada en pequeñas dosis, pues de lo contrario se corre el riesgo de sucumbir víctima de una sobredosis de horror, desazón, fanatismo, locura, devastación y muerte, pues sólo bajo estos términos, u otros similares, puede definirse la historia de los últimos 10 meses de la guerra en el Tercer Reich.

¿Cómo pudo suceder todo eso? ¿Cómo nadie en Alemania pudo detener esa locura criminal? ¿Cómo no se hizo bueno el dicho alemán de que "es preferible un fin con horror que un horror sin fin"? Más que intentar dar una respuesta directa a esas preguntas y otras similares, Kershaw nos traslada las circunstancias y las mentalidades (pensamientos, prejuicios, compromisos, miedos, temores, terrores....y la propia búsqueda de la supervivencia) de los protagonistas conocidos (Hitler y en torno a él la posición de los Himmler, Bormann, Goebbels, Speer, Keitel, Jodl, Dönitz, Kesselring y otros citados altos mandos militares, ministros, líderes del partido, líderes de distrito y comandantes militares...), desconocidos (pero con nombre propio) y, por extensión, anónimos alemanes que vivieron y sufrieron esa demencia sin parangón en la historia conocida. La fe popular en Hitler y su deterioro gradual, pero incesante; la fe popular en el régimen y el partido, y su más rápido desmoronamiento y sustitución por la indignación y el odio; las miserias y el sufrimiento que habían provocado ese cambio de opinión y sentir popular hacia Hitler y sus líderes políticos a través de la devastación material y la muerte de la guerra, todo ello no fue suficiente para romper el vínculo que unía fatalmente a Alemania y sus líderes con Hitler, y para, en consecuencia, poner fin a la guerra. Ni por parte de la gente de a pie ni por parte de quienes tenían la posibilidad real de hacerlo, el liderazgo militar. En muchos casos la propaganda nazi y su impacto, en otros menos, pero más importantes, la circunstancia de que se estaba demasiado comprometido con los crímenes del régimen nazi, y en todos los casos el terror de estado y el miedo a las represalias, en carne propia o familiar, fueron algunos de los principales motivos que mantuvieron a los líderes políticos y militares, y a la población en general, comprometidos (de buena gana en la minoría de los casos y resignadamente en el resto) en el esfuerzo de continuación de la guerra hasta el amargo final, hasta la autodestrucción total.

El proceso narrativo de ese mundo de horror es, por momentos, difícil de digerir, y siempre resulta imposible de asimilar toda la desbordante información que lo acompaña. Pero lo que más sobrecoge, lo que más desazona, a mi juicio, es la absoluta gratuidad de tanto horror, la crueldad inhumana de tanto crimen, y el imperio de tanta locura y de tanto sufrimiento y sacrificio sin ningún propósito racional. Y lo más increíble: todo ello prevaleció hasta la muerte de Hitler. Al margen de ciertos matices importante del inmediato periodo pos-Hitler hasta la capitulaciñon final de Alemania, sobre todo con respecto al liderazgo militar en general, y a Dönitz en particular, Hitler fue el inspirador y catalizador de toda esa locura; su autoridad absoluta fue incontestada hasta que decidió pegarse un tiro el 30 de abril de 1945.

En su capítulo final, "Conclusion: Anatomy of Self-Destruction", Kershaw recapitula las causas, expuestas y desarrolladas en los capítulos anteriores, que motivaron y determinaron el desarrollo y consumación de la más increíble y completa autodestrucción de una nación en la historia conocida de la humanidad.

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Re: The End, Kershaw

Mensaje por Afori » Mié Sep 12, 2012 9:08 pm

Jose Luis, gracias por la reseña.

El libro se nota sumamente atractivo. Espero pronto la traduccion al español.
José Luis escribió:En muchos casos la propaganda nazi y su impacto, en otros menos, pero más importantes, la circunstancia de que se estaba demasiado comprometido con los crímenes del régimen nazi, y en todos los casos el terror de estado y el miedo a las represalias, en carne propia o familiar, fueron algunos de los principales motivos que mantuvieron a los líderes políticos y militares, y a la población en general, comprometidos (de buena gana en la minoría de los casos y resignadamente en el resto) en el esfuerzo de continuación de la guerra hasta el amargo final, hasta la autodestrucción total.
Una consulta. Efectivamente podemos hablar de "...resignadamente en el resto"?

Segun tu conclusion, en los ultimos 10 meses de la Guerra, la poblacion de "a pie" estaba realmente "resignada" y por ende "de mala gana", y solo un grupo, minoritario, y fanatico, estaba a favor del regimen?

No es acaso, el tamaño de la estructura, y su larga vida, una prueba mas de como una mayoria se encontraban de acuerdo con el sistema?

Saludos
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Re: The End, Kershaw

Mensaje por José Luis » Jue Sep 13, 2012 7:55 am

Afori escribió: Una consulta. Efectivamente podemos hablar de "...resignadamente en el resto"?

Segun tu conclusion, en los ultimos 10 meses de la Guerra, la poblacion de "a pie" estaba realmente "resignada" y por ende "de mala gana", y solo un grupo, minoritario, y fanatico, estaba a favor del regimen?

No es acaso, el tamaño de la estructura, y su larga vida, una prueba mas de como una mayoria se encontraban de acuerdo con el sistema?
¡Hola, Afori!

Bueno, lo de su larga vida (del régimen nazi, Tercer Reich) es una cuestión puramente relativa (duró un poco menos que la malograda y tan desdeñada República de Weimar, y muchísimo menos que el alabado II Reich de la Alemania Imperial. Desgraciadamente no pasó lo mismo con el horror que causó y el infame y pernicioso legado que dejó, mucho más duraderos que el propio régimen), y el apoyo mayoritario que recibió de la población alemana también ha de matizarse según la época y los asuntos de que se traten. Sea como fuere, durante los últimos meses del régimen nazi resulta evidente que ya no se podía hablar del apoyo mayoritario de la población de los años "dorados" del Tercer Reich y solo una serie de condicionantes y circunstancias (que fatiga Kershaw en su libro) explican en cierto modo esa "resignación" mayoritaria hacia la autodestrucción final.

De todas formas, lee el libro.

Saludos cordiales
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Re: The End, Kershaw

Mensaje por Afori » Jue Sep 13, 2012 6:03 pm

José Luis escribió:
¡Hola, Afori!

Bueno, lo de su larga vida (del régimen nazi, Tercer Reich) es una cuestión puramente relativa (duró un poco menos que la malograda y tan desdeñada República de Weimar, y muchísimo menos que el alabado II Reich de la Alemania Imperial. Desgraciadamente no pasó lo mismo con el horror que causó y el infame y pernicioso legado que dejó, mucho más duraderos que el propio régimen), y el apoyo mayoritario que recibió de la población alemana también ha de matizarse según la época y los asuntos de que se traten. Sea como fuere, durante los últimos meses del régimen nazi resulta evidente que ya no se podía hablar del apoyo mayoritario de la población de los años "dorados" del Tercer Reich y solo una serie de condicionantes y circunstancias (que fatiga Kershaw en su libro) explican en cierto modo esa "resignación" mayoritaria hacia la autodestrucción final.

De todas formas, lee el libro.

Saludos cordiales
JL
Gracias Jose Luis.

Lo graficaste bien al decir: "también ha de matizarse según la época y los asuntos de que se traten" Por citar, en el "asunto" Judio, el apoyo fue mayoritario desde mucho antes de la guerra, hasta tal vez poco para el final.

Aguardo con interés el libro en español. No podria leer semejante libro en ingles. La densidad de la información es tal que resultaría un desperdicio intentar su lectura en otra lengua.

Saludos
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Re: The End, Kershaw

Mensaje por David L » Vie Sep 14, 2012 6:33 am

Hola José Luis,

Llevo aproximadamente 300 páginas leídas del libro de Kershaw y estoy disfrutando de su lectura, el historiador británico sabe muy bien narrar la historia..aunque a veces tengo la sensación de que todo lo que comenta no es nada nuevo. No sé si me explico. Kershaw nos hace una descripción psicológica del ambiente que se respiraba en todos las capas de la sociedad alemana del Tercer Reich, desde las altas esferas nazis hasta el ultimo habitante de Alemania, e intenta buscar el porqué a esta resistencia tan insensata llevada a cabo por los alemanes. Tal vez en esta pregunta radique la originalidad, por denominarlo de alguna manera, de este trabajo. Una cuestión que resulta extremadamente difícil de responder, el propio Kerhaw así lo reconoce. ¿No te parece que muchas de las cosas que relata el historiador británico ya se han mencionado en numerosas ocasiones? No sé, es una sensación que estoy teniendo a medida que voy avanzando en su lectura. ¿qué opinas?

Un saludo.
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Re: The End, Kershaw

Mensaje por José Luis » Vie Sep 14, 2012 8:49 pm

¡Hola a todos!
David L escribió: No sé, es una sensación que estoy teniendo a medida que voy avanzando en su lectura. ¿qué opinas?

¡Qué tal, David!

Verás, es difícil escribir asuntos nuevos sobre la IIGM; diferente cuestión es, quizás, la perspectiva del enfoque de un tema determinado, la procedencia del material de archivo recién disponible (sobre todo de países centroeuropeos de la antigua esfera de influencia soviética), o cuestiones muy locales y anecdóticas. Por ejemplo, ahora llevamos en el tema del Holocausto algunos años donde los investigadores se centran en la perpsectiva de las víctimas y no de los perpetradores, como antaño, y en la periferia, más que en el centro.

En el caso de Kershaw y The End, no vamos a encontrar, efectivamente, mucha información nueva (aunque sí alguna, por lo menos para mí), pero creo que su autor tampoco lo pretendía. El reto que se propuso Kershaw fue explicar con cierta profundidad lo aparentemente inexplicable: cómo la casi totalidad de una nación siguió a su dictador hasta el amargo final, cómo fue posible que, con la guerra irreversiblemente perdida y la nación en vías de destrucción total, no tuviese lugar una deserción en masa, etc. En sus preguntas y en sus respuestas, y en la profundidad de las mismas, encuentro yo la novedad del reto que se marcó Kershaw, reto que hasta entonces nunca fue emprendido de forma tan exhaustiva.

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Re: The End, Kershaw

Mensaje por David L » Sab Sep 15, 2012 12:23 am

Estoy de acuerdo contigo José Luis. En cierta manera, Kershaw intenta explicar lo inexplicable de una manera muy sencilla y didáctica, algo que puede parecer en un primer momento fácil, pero que acaba siendo más complicado de lo que pudiera parecer. La lógica habría sido capitular antes de acabar en la autodestrucción como fue el caso alemán, ¿por qué no lo hicieron? se pregunta Kershaw , y ahí es donde hay que empezar a indagar y a analizar cómo se llegó a tal situación.

Hay un tema que Kershaw recalca y que considero muy importante reseñar aquí, y es el de la siempre mencionada justificación de resistencia a ultranza tras conocer los alemanes que los Aliados exigían una rendición incondicional. Para el historiador británico, sin ser esta una causa que no hay que menospreciar, no resultó definitiva para entender la resistencia a ultranza de los germanos hasta mayo de 1945, hay que ir un poco más allá y adentrarse en las estructuras de poder del régimen alemán y en las mentalidades que guiaron sus acciones. Hitler constituyó el eje central desde el que giró cualquier maniobra de los escalafones inferiores, ya fueran del partido, en el ámbito civil o en el militar. Victoria o caos. Ese fue el dilema al que se enfrentaron los alemanes. No había otra salida.

Sigo con la lectura de este interesante trabajo del profesor Ian Kerhaw.

Un saludo.
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Re: The End, Kershaw

Mensaje por David L » Mar Sep 18, 2012 4:51 am

Acabé el ¿último? libro de Kershaw sobre el Tercer Reich, espero que el gran maestro británico nos deleite con algún otro trabajo.

Como ya comenté anteriormente, cuando comienzas a leer este libro te preguntas ¿y qué hay de nuevo en todo esto que comenta Kershaw? Pues seguramente nada nuevo, todo el aficionado a la IIGM conoce la inexplicable resistencia a ultranza del nazismo hasta las mismas puertas del bunker de Hitler, pero tal vez nadie como Kershaw a indagado de una manera tan sobria algo tan complejo como fue la obstinación del nazismo a capitular cuando la guerra estaba ya perdida desde hace varios meses. Como comenta el historiador británico, las razones fueron de difícil explicación y no se prestan a una generalización fácil. De nuevo Kershaw vuelve a alegar esa pasividad manifiesta, marcada por una resignación deprimente del pueblo alemán ante la catástrofe que rodeaba al país. Suena a su teoría sobre la conducta alemana ante la persecución de los judíos. El gran éxito de este trabajo radica en mostrar sobre el tapete todas los condicionantes que se han descrito siempre para explicar la defensa suicida de los nazis y lograr, a medida que vas avanzando su lectura, que el lector vaya un poquito más lejos y saque en conclusión que esta lucha insensata hasta el Final solamente fue posible por la propia idiosincrasia del Tercer Reich, característica que fue gestada desde que Hitler ascendió al poder allá por el año 1933.

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Re: The End, Kershaw

Mensaje por Afori » Mar Oct 02, 2012 4:28 pm

Lastimosamente, aun no pasaron este libro al español. Por lo que tendre que esperar para leerlo.

De todas maneras, gracias a Jose Luis y David por los comentarios compartidos.

Saludos
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Re: The End, Kershaw

Mensaje por Weiss » Sab Mar 16, 2013 12:42 am

Afori escribió:Lastimosamente, aun no pasaron este libro al español. Por lo que tendre que esperar para leerlo.

De todas maneras, gracias a Jose Luis y David por los comentarios compartidos.

Saludos
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Saludos !!
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