por José Luis » Mar Sep 06, 2011 11:01 am
¡Hola a todos!
Dado que desde el primer día que asumió la Cancillería del Reich todos los esfuerzos de Hitler (políticos, económicos, militares, sociales, culturales, etc.) estaban supeditados o iban encaminados a preparar a Alemania para la guerra, resulta un poco sarcástico hablar de sus aciertos, sus mejores aciertos, o aun ponderarlos. Cualquier decisión importante suya, aun cuando se pudiera ver como un gran acierto, llevaba en sí la semilla de la tragedia o el crimen, cuando no suponía una tragedia o crimen. Pues todas ellas, sus decisiones importantes, tenían por objetivo la guerra y la dominación-esclavitud de Europa.
Puede decirse, en parte, que Hitler puso fin a la grave situación de desempleo que vivía Alemania en 1933, si bien ha de subrayarse que la recuperación económica ya se había iniciado con Schleicher. No obstante, es un hecho que Hitler acabó con el paro. El problema es cómo lo hizo y, más importante todavía, para qué. La respuesta es sencilla: lo hizo destinando el grueso de sus inversiones a la expansión de las fuerzas armadas, industria de guerra, infraestructuras y construcciones, todo ello con el objetivo de armar a Alemania para la guerra que él mismo había planeado. Si esas medidas económicas no tuviesen otro objetivo final que la guerra, serían inviables para un país cuyo horizonte fuese la paz, es decir, la normalidad, pues acabarían llevando a la quiebra del estado.
También pueden considerarse sus triunfos diplomáticos como aciertos o grandes aciertos. ¿Pero en verdad lo fueron? Si tenemos en cuenta que el objetivo de Hitler en política exterior no era, tal como él mismo dejó escrito, recuperar para Alemania el status quo pre-1914 (algo que él consideraba no merecía la pena una guerra para conseguir tan poca cosa), sino convertir a Alemania en la potencia hegemónica de Europa, primero, y del mundo, después, entonces también cabría considerar que esos aparentes triunfos llevaban consigo el germen de la tragedia que se avecinaba.
Si, finalmente, consideramos que todas aquellas decisiones o empresas que llevó a cabo y que pudiéramos llamar aciertos o grandes aciertos, lo fueron a expensas de destruir el estado de derecho en Alemania, las libertades y garantías constitucionales, la eliminación, arresto y/o encarcelamiento de los cientos de miles de ciudadanos que un estado criminal consideraba oponentes al régimen, vagos, vagabundos, bocas inútiles, homosexuales, socialistas, comunistas, pacifistas, judíos, gitanos, asociales, etc., etc., la destrucción de todo atisbo de moral pública y ética ciudadana, y, por abreviar, la imposición de un régimen totalitario, digo que si consideramos todo este rosario de desgracias, entonces se me hace verdaderamente difícil ver algún acierto en decisiones importantes de Hitler.
Y a final de cuentas, ¿que quedó o perduró de Hitler y la tiranía nazi que no quede absolutamente ensombrecido por el terror de estado, el asesinato industrial, la ruina y destrucción absolutas, incluida la de Alemania, y una mancha de vergüenza imborrable para la historia del pueblo alemán?
En mi humilde opinión al respecto, considerar los aciertos o grandes aciertos que pudo realizar Hitler durante su reinado de terror no es muy diferente, mutatis mutandis, al hecho de considerar los aciertos de un asesino de masas en su carrera criminal en su empeño por asesinar.
Saludos cordiales
JL