Politica de construcción de submarinos. 1935 hasta 1939

Estrategia y tácticas de combate. Acciones de guerra de los submarinos.

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ROMMEL_DAK
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Politica de construcción de submarinos. 1935 hasta 1939

Mensaje por ROMMEL_DAK » Jue Mar 06, 2008 9:58 pm

POLITICA DE CONSTRUCCION DE SUBMARINOS
DESDE 1935 HASTA 1939


La decisión de que barcos se debe construir en una marina de guerra es un punto que corresponde esencialmente al almo mando de la marina. Solo el más alto jefe de la marina responsable de tiene enlaces con la alta dirección de los asuntos d estado. Solo el dentro la marina. Debe tomar las medidas estratégicas.

Por eso la cuestión acerca de las misiones estratégicas posibles constituye el punto primordial. De sus respuestas se deriva la segunda cuestión previa ¿con que medios propios de la guerra naval pueden desempeñarse estas misiones? Como consecuencias diáfanas de tales investigaciones hay que preparar después los medios adecuados sin tener en cuenta para nada eventuales criterios o puntos de vista en la marina propia o extranjera.

La conclusión de convenio germano- inglés de 1935 que fue una consecuencia de determinados hechos políticos y que constituía de determinados hechos políticos y que constituía explícitamente una medida de índole política, cuyo objetivo era ganarse a Inglaterra para una política común, fijo las fuerzas de la armada alemana en un 35 porciento del tonelaje inglés, en las diferentes categorías de barcos. En virtud de ello se impuso al mando de la Marina alemana el investigar y responder las menciones cuestiones fundamentales, por lo que se refería Inglaterra, en el sentido siguiente: Inglaterra no entraba encuentra como adversario. Según el espíritu del convenio naval germano-inglés. La Marina alemana debía ser en tiempo de paz un factor político de fuerza y estar en situación en la guerra de poder combatir contra un adversario continental. Es evidente que la tarea de poner en claro la Marina las misiones estratégicas posibles que se originaran de tal concepción era un problema cargado de enorme vaguedad e imprecisión. Por ejemplo la pregunta de si en general podía pensarse en una lucha de Alemania contra una potencia continental de Europa sin contar con una intervención por parte de la potencia marítima anglosajona. Políticamente esto no parece nada fácil.

Con respecto a la segunda consideración fundamental, esto es, a los medios guerreros que eran necesarios para desarrollar las misiones estratégicas navales contra un adversario continental, la Marina alemana se hallaba supeditada, por lo que se refiere a cada categoría aislada de barcos, a lo acordado en el convenio naval sobre porcentaje en relación a la Marina Inglesa . Pero dentro de cada tipo de barco dejaban libertad para elegir las distintas categorías.

Aunque, como se ha indicado, la decisión de qué barcos construir en una Marina es misión exclusiva del Alto Mando, sin embargo antes de dar los pasos definitivos, se pregunta a menudo la opinión personal de las personas que ejercerán el mando en el frente.

En mayor escala fue éste el caso en lo relativo a la construcción de submarinos. Ello se explicaba porque, por una parten debido a la larga interrupción de diecisiete años, la cuestión de los submarinos se había convertido en muchos aspectos en un terreno prácticamente desconocido, en líneas generales, para la Marina alemán, y por otra, porque el jefe de la Marina de guerra concedía personalmente gran importancia al hecho de oír las opiniones del jefe del arma submarina con respeto al problema de construcción, Si el influjo de Doenitz ejerció algún efecto, y en qué proporción, en el aspecto de la construcción de submarinos, es asunto que más tarde saldrá.

El valor táctico y operativo de un submarino había quedado fijado como sigue, a consecuencia de las experiencias adquiridas durante la primera guerra mundial u en virtud del desarrollo alcanzado por la técnica u por la mejora de armamento.

El submarino, era un buen porteador de torpedos, pero un mal porteador de artillería. Para el empleo de la artillería eran también desfavorables sus plataformas bajas y el poco campo de visión de su observatorio.
El submarino resultaba, muy adecuado para la colocación de minas, porque podía acercarse sin ser visto a las cosas del adversario o introducirse en sus aguas más frecuentadas por la navegación, y allí, sin ser notado y sin que nadie sospeche que lo estaba haciendo, sembrar las aguas de minas y regresar sin ser detectado.

El submarino resultaba, con gran diferencia, comparado con todos los tipos de barcos de superficie, demasiado lento sobre el agua, y también muy poco a propósito para cooperar con ellos de forma inmediata en algunas operaciones tácticas, y además, a causa de su pequeñez de su campo visual, muy poco apto para funciones de reconocimiento.
Junto a las consideraciones sobre el tipo de submarinos a construir, venía a añadirse también el siguiente punto de vista índole general: el submarino es el único tipo de barco de guerra que solo en raros casos excepcionales tiene que combatir contra otros submarinos. En lo referente al cálculo de su volumen y de su combatividad no influye, por tan, al contrario de lo que sucede en los restantes barcos de guerra, la importante cuestión de la fuerza del tipo correspondiente de barco de guerra del presunto adversario. El cambiante tanteo progresivo de los tipos de barco de guerra de superficie, que durante este siglo ha hecho que todas las Marinas vigilen con ojos cuidadosos los correspondientes medios de combate del adversario, no tiene tampoco que afectar al submarino. Si, a pesar de ello, sucedía en algunas Marinas que también aquí predominaba el afán general de construir los distintos tipos de barcos de guerra cada vez mayores y de mayor capacidad combativa, se explicaba porque el campo de los submarinos se había dejado contagiar por aquella opinión. La combatividad de un submarino no aumenta como en general ocurre con los demás barcos de guerra, son su tamaño. Al contrario, muchas de las propiedades que caracterizan su peculiar capacidad combativa se desvirtúan en cuanto sobrepasa in cierto tamaño. El tiempo de sumersión debajo de la protectora agua se ve aumentado, y la misma maniobra se complica, la gran inclinación del navío se hace peligrosa.

Lo mismo sucede con la navegación bajo el agua_ todo el manejo de inmersión resulta mucho más difícil. También el submarino grande es menos apto para virar y necesita de un gran arco de giro se tarda más tiempo en completar la maniobra que en un submarino de unas dimensiones más reducidas.

Como contrapartida, es lógico que un barco mayor pueda llevar más armas y más provisiones y combustible. Con lo cual aumenta su radio de acción y se mejoran las condiciones de vida de la tripulación. Esto influyo a varias marinas por decantarse por la construcción de submarinos más grandes.

Pero si te fijas al aumentar el radio de acción permite al submarino poder estar más tiempo navegando en campañas submarinas que durarían varios meses, pero la tripulación aunque el submarino sea más confortable debe descansar. Por eso solo es un valor relativo.
Estas consideraciones concedían un amplio margen para la elección de los tipos de submarinos. Había que procurar la síntesis mejor entre estas dos exigencias contradictorias de un lado la facilidad de controlar el barco: en viraje, inmersión. A tener un radio de acción mas grande por las necesidades operativas. El punto medio entre estas dos características era un submarino de 500 toneladas.
A favor de este tipo medio de submarino hablaba también el hecho simple, pero importante desde el punto de vista de las propiedades características del sumergible, hay muchas mas posibilidades de éxito con muchos submarinos ocupando varias zonas, que con menos submarinos ocupando menos espacio aunque sean más potentes.

En el verano de 1935 estaban ya listos para ser construidos en Alemania, las siguientes cantidades de submarinos.
1. Doce submarinos del Tipo II: de unas 250 toneladas de desplazamiento, tres tubos lanzatorpedos en la proa y dos en la popa, una velocidad de superficie de 12 a 13 nudos. Un radio de acción de 3100 millas. Un buen navío de fácil manejo, muy pequeño.

2. Dos submarinos del Tipo VI: 712 toneladas de desplazamiento, cuatro tubos lanza torpedos en proa y dos en poa: velocidad en superficie 17 nudos, radio de acción 7900 millas, un tipo poco logrado en las inmersiones rápidas el buque tiende a inclinarse demasiado en proa, peligroso, requiere un buen manejo.

3. Diez submarinos clase VII, de unas 500 toneladas cuatro tubos lanzatorpedos en proa y uno en popa, velocidad de superficie 16 nudos, radio de acción 6200 millas. Un tipo de submarino que daba unos resultados excelentes.

La opinión de Doenitz era de dejar de construir el Tipo II con el que se había formado la flotilla Weddigen, era demasiado débil en combate, y poco radio de acción.

Tampoco seguir con la producción de submarinos clase I, debido a su dificultad técnica y su peligrosidad.

El submarino que quería Doenitz era el Tipo VII, desarrollado por los consejeros Schurer ingeniero naval y Broking ingeniero de maquinas, que se sirvieron como base para el diseño un submarino de la primera guerra mundial el B III. La flotilla Saltzwedel fue la que probó el submarino VIII con unos buenos resultados ya que era seguro y fácil de manejar.
En relación a su volumen, tenía una capacidad combativa, desplazamiento de 500 toneladas, equipado con cuatro tubos en proa y uno en popa, con capacidad de entre 12 a 14 torpedos , un tiempo de inmersión de 20 segundos, al estas sumergido una buena velocidad de 16 nudos y facilidad en las maniobras. Su principal defecto el radio de acción que era de 6200 millas, a causa de su pequeño depósito de combustible de 67 toneladas. Para solucionar el problema Doenitz consulto a sus ingenieros, que le desarrollaron un submarino de 17 toneladas mas de desplazamiento, dándole una ampliación en la cantidad de combustible hasta 108 toneladas, permitiendo un alcance de 8700 millas. El submarino era el VIIb, 517t.

Doenitz. Presento la siguiente notificación.

Construir principalmente Tipo VII, de acuerdo con la propuesta de Thedsen, encaminada a agrandar la capacidad de almacenaje de combustible: dicho tipo ligeramente agrandado, debía construirse en proporción en las terceras cuartas partes del tonelaje total que para submarinos fijaba el convenio naval germano-ingles, que empezó a regir el 18 de junio de 1935.

Además propuse que el resto de tonelaje a construir que representaría, aproximadamente un cuarto del total, se destinase a la construcción de un submarino de unas 740t con un radio de acción mucho más elevado, Tipo IX de 12 a 13.000 millas. Para emplearle en acciones aisladas a larga distancia.

El Alto mando de la marina tenía otros puntos de vista. Los cuales debían su origen a razones índoles táctica y operativa: en gran parte, se creía en el Alto mando que también en una guerra venidera el submarino tendría que volver a operar y combatir solo. La táctica de grupo de Doenitz había sido rehusada por el Alto mando.
El Alto mando se baso en que se tendría que usar al telegrafía sin hilos de esta forma el adversario podría localizar la zona donde se localizaba el submarino en cuestión.
El Alto mando quería la construcción de submarinos de 2.000 toneladas, con un gran radio de acción y con gran capacidad, y sobretodo preparados para la lucha en superficie con grandes cañones de artillería. Debía ocupar el primer puesto en la prioridad de construcción.
Con todos estos problemas de que submarinos elegir para su construcción en la posible guerra, y que el Alto mando de la Marina prefiriera los buques de superficie para la construcción provoco el siguiente índice de construcción de submarinos.

Año 1935
---------14
Año 1936---------21
Año 1937----------1
Año 1938----------9
Año 1939---------18


A finales de 1937 y en los siguientes años hasta 1939 se debatían las los diferentes conceptos en la guerra submarina.
Doenitz propuso la táctica en grupo para atacar a los convoyes enemigos en el atlántico, y que le permitiesen la disposición de barcos de superficie para escoltar a los submarinos, así como el U-25 y el U-26, dos grandes submarinos del tipo I, que realizarían en el atlánticos sus operaciones.
La idea de Doenitz fue rechazada. La idea fue rechazada por varios motivos uno de ellos porque el Alto mando aun quería hacer una guerra individual sin grupos de submarinos.
Pero al final sus influencias en el Estado Mayor acabaron permitiéndole su petición y la disposición de un buque Almirante.
Pidió, por tanto, que una parte de los submarinos en construcción fueran equipados con medios especialmente aptos para las instrucciones que seguirían a los sumergibles actuales.

1. Entre el número de submarinos existentes y la previsión de construcción durante los próximos años no se conseguiría nada más que clavar agujas al tráfico aliado comercial.

No se sabía si el adversario utilizaría el método de convoyes para proteger sus líneas comerciales. En el año 1937 hubo conversaciones entre el Almirantazgo británico y el Alto mando de las fuerzas aéreas, en las que se trato el problema de cuál sería el mejor modo de proteger el tráfico comercial ingles en el caso de una supuesta guerra. El almirantazgo Inglés creía que mediante el sistema de convoyes, se podía hacer frente a los submarinos y los posibles ataques aéreos. El estado Mayor del Aire tenía que acumulación de barcos en un convoy ofrecía a los posibles ataques enemigos mayores objetivos que elegir y que las pérdidas de navíos serian mayores.

El almirantazgo creía que podía proteger a sus convoyes con el sistema Asfic. Que podría detectar a los submarinos que intentasen atacar al convoy, y que su armamento aéreo podría protegerlos de los posibles ataques aéreos.

Curiosamente en el Manual para la defensa de la Marina Mercante.
El almirantazgo británico dio la orden a todos los mercantes de que, al avistar a un submarino, debían tala grafiar la posición de del mismo eso equivale a los mercantes a buques de guerra.

Esto demuestra que no respetaban al convenio de 1936, el cual prohíbe a los mercantes entrar en cualquier acción de guerra.

Fuente: Memorias de Karl Doenitz
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Es cierto que mi forma es muy extraña,
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Mensaje por minoru genda » Vie Mar 07, 2008 4:13 pm

Interesante :wink:
Comentar que en el plan Z se resume una política incoherente en cuanto a la modernización y preparación de la Kriegsmarine con vistas a entrar en una guerra y todo producto de las ideas contradictorias de Hitler y sus planteamientos variables en cuanto a fechas de inicio de las hostilidades y enemigos a los que debería oponerse, pues no supo hasta el último momento que era mejor para estar listo con vistas a una supuesta guerra naval, al creer que llegaría a un acuerdo con los británicos y posiblemente franceses para luchar contra los soviéticos.
Esa política desconcertante fue la causa de que la Kriegsmarine no estuviera preparada para la guerra que se avecinaba.
Interesante hubiera sido preparar precisamente una buena flota de submarinos para llevar a cabo un bloqueo en condiciones contra Gran Bretaña, pero las dudas de Hitler llevaron a tener una marina de guerra exigua ni una flota de superficie en condiciones, ni una flota de submarinos adecuada. Con eso y con todo la Kriegsmarine fue protagonista de muchas gestas heróicas que pasaron a la historia.
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Mensaje por Akeno » Vie Mar 07, 2008 9:17 pm

Buen trabajo ROMMEL_DAK!

Lo he leído con mucho interés. Se agradece el esfuerzo.

Lo interesante del caso es que no había ninguna marina en el mundo que contase con una fuerza submarina capaz por sí sola de jugar un papel signficativo en una guerra naval.

Saludos cordiales

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Mensaje por ROMMEL_DAK » Vie Mar 07, 2008 9:51 pm

Puntos débiles que encontraba Doenitz al plan Z.

1. Su realización duraría por lo menos seis años. Hasta entonces la Marina de guerra se hallaría totalmente incapacitada para sostener ningún combate contra Inglaterra, aunque la tensión política fuera creciendo.

2. Si empezábamos a construir acorazados, cruceros y portaviones en gran número, no cabía duda de que el adversario haría otro tanto. En la carrera de armamento que entonces se entablaría, nosotros quedaríamos seguramente rezagados, especialmente porque ya al iniciarse llevaríamos la desventaja de no haber puesto ni siquiera en servicio el permitido porcentaje del 35 por ciento de los grandes navíos del adversario.

3. Aunque en la primera guerra mundial ya hubo amagos de ataques aéreos, lo cierto era que ahora indudablemente los grupos de combate alemanes se encontrarían expuestos, en sus puertos alemanes de descanso y de reparación, a los ataques de la aviación Inglesa, dentro de cuyo radio de acción entraba con tanta facilidad y cuyas incursiones no podrían ser esquivadas. Cierto que, en cuanto a los propios submarinos, construirse refugios pero no se podría hacer otro tanto para los grandes buques de superficie. Por el contrario la flota inglesa podía ponerse a cubierto de los ataques de la aviación alemana, concentrándose en los puertos del extremo norte de gran Bretaña.
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Mensaje por Francis Currey » Sab Mar 08, 2008 10:24 am

Felicidades por el artículo muy intresane.

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tigre
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Re: Politica de construcción de submarinos. 1935 hasta 1939

Mensaje por tigre » Jue Ene 10, 2019 5:33 am

Hola a todos :-D; algo más.........................

Construcción de submarinos.

Un buen resumen.............................

http://www.u-boote-online.de/dieboote/z ... l_bau.html

Saludos. Raúl M 8).
Irse a pique, antes que arriar el pabellón. Alte G. Brown.

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