JUAN PUJOL: Garbo, Bovril o Rufus

Todos los personajes de la Segunda Guerra Mundial

Moderadores: José Luis, Audie Murphy

Avatar de Usuario
Verdoy
Usuario
Usuario
Mensajes: 24
Registrado: Dom Jun 26, 2005 10:18 pm
Ubicación: Málaga
Contactar:

JUAN PUJOL: Garbo, Bovril o Rufus

Mensajepor Verdoy » Mié Jul 06, 2005 7:21 am

Juan Pujol era hijo de un empresario catalán. Liberal de pensamiento. Cuando comenzó la guerra civil se escondió en casa de unos amigos, pero al cabo de dos años fue descubierto y detenido por las autoridades republicanas. Logra escaparse y atravesar las líneas, donde se alista y sirve en el ejército nacional de Franco.

Sin embargo, no le agrada ver los flirteos de Franco con los totalitarismos del eje, por lo que llega a la conclusión de que para que España se pueda librar de Franco y restaurar un sistema democrático al estilo anglosajón, es necesario ayudar a los aliados a ganar la guerra.

Ganarse la confianza de los británicos le costó dos años de eficiente trabajo por su cuenta. Tras los primeros rechazos, decide cambiar de táctica y se ofrece a los alemanes, que confían en él por ser un excombatiente del bando nacional.

Su nombre en clave para los alemanes era Rufus. Para los británicos fue Bovril, pero tras comprobar las grandes dotes persuasivas de sus imaginativos mensajes, lo renombraron Garbo, ya que pensaban que sus dotes interpretativas eran tan buenas o mejores que las de la actriz Greta Garbo.

Para el resto de la historia, les dejo un pasaje del libro Guerra Secreta de Francis Russel. Ed Optima:

De todos los anti-nazis que prestaron servicios a los británicos en el mundo crepuscular de la defección, tal vez el más famoso fue un español tenaz, creativo y extravagante que utilizaba el nombre en clave de Garbo.

Garbo era un anti-nazi ardiente que había ofrecido sus servicios como espía a los británicos en los primeros días de la guerra y había sido rechazado. Lejos de alentar voluntarios, el MI-5 y el MI-6 insistían en realizar su propia labor de reclutamiento para mantener el control sobre sus agentes. Impertérrito, Garbo cortejó a los alemanes, pero con un plan secreto anidado en su cerebro. Tan creíble resultó su presentación en la embajada alemana en Madrid, que las autoridades aceptaron patrocinarle en una misión de espionaje a Gran Bretaña, país que aseguró conocer bien pero que en realidad no conocía en absoluto. Provisto de papeles de identidad falsos, titnta invisible, dinero y direcciones de tapadera, Grabo se despidió de los alemanes en julio de 1941 y marchó a Inglaterra. Nunca llegó a la isla. En lugar de ello, se detuvo en Lisboa, donde durante los siguientes nueve meses, ayudado por una guía turística, un mapa y un viejo horario de trenes, inventó largos y convincentes informes de espionaje sobre las Islas británicas. Justificó los matasellos de Lisboa diciendo a los alemanes que contaba con los servicios de un correo, que llevaba sus informes de Inglaterra a Portugal (un piloto de líneas aéreas).

Entusiasmándose con su trabajo., Garbo creó tres subagentes imaginarios que le enviaban información desde la zona occidental de Inglaterra, desde Glasgow y desde Liverpool. Él y sus ayudantes inexistentes inundaron a los alemanes con informes convincentes sobre fortificaciones, concentraciones de tropas, envíos de armas por tren y movimientos de barcos británicos. Como esperaba, sus informes se aproximaban a lo que los alemanes esperaban oír, y tragaron el anzuelo por completo.

En 1942, la iniciativa de un solo hombre se había acercado varias veces a los servicios se retos británicos, sólo para topar con frías negativas oficiales. Sin embargo, en febrero del mismo año Garbo jugó una carta que atrajo la atención de los británicos. Por el subagente imaginario de Garbo en Liverpool la armada alemana se enteró de que un gran convoy estaba a punto de zarpar del puerto para socorrer a la isla de Malta, un crucial puesto de avanzada británico en el Mediterráneo. Los aviones y barcos con base en Malta estaban causando estragos entre los convoyes del Eje que llevaban suministros al Afrikakorps en el desierto de África del Norte, y los alemanes estaban intentado eliminar el puesto de avanzada mediante un bloqueo aéreo y naval. Por consiguiente, era crucial que ningún convoy legase a la isla. Incitado por el informe ficticio de Garbo, el eje realizó elaborados preparativos para interceptar el convoy imaginario en el Mediterráneo. No se sabe cómo reaccionaron los alemanes al no encontrar ningún convoy, pero sin duda las búsquedas inútiles eran lo bastante comunes para no arrojar sospechas excesivas sobre Garbo.


Cuando la noticia de la jugada de Garbo llegó a Londres a través de un diplomático neutral, el MI-5 cobró simpatía por el espía independiente. “Para entonces habíamos comprendido”, escribiría más tarde Masterman, “que Garbo estaba mejor dotado para ser un valioso colaborador que un competidor inconsciente”. En abril Garbo fue introducido en Gran Bretaña –donde los alemanes creían que había estado todo el tiempo- y allí continuó su interpretación de virtuoso. “La banda de un solo hombre de Lisboa se convirtió en una orquesta”, diría mas tarde Masterman, “una orquesta que tocaba un repertorio cada vez más ambiciosos. Garbo resultó ser una especie de genio. Era un maestro de un estilo de escritura ligero y pintoresco; dio muestras de una gran laboriosidad unida a una entrega apasionada y quijotesca por su labor” En Londres, Garbo añadió otros cuatro agentes imaginarios a su red, algunos de los cuales ahora se comunicaban directamente con los alemanes y recibían largas listas de interrogantes a los que el Comité de los Veinte proporcionaba respuestas.

Sólo una vez tuvo Garbo que reajustar su red para evitar ser desenmascarado. En la primavera de 1942, cuando los Aliados se preparaban para la operación antorcha, la invasión del África del Norte, se hizo evidente para el MI-5 que el colaborador imaginario de Garbo en Liverpool no iba a poder evitar ver parte de la flota de invasión que se encontraría allí. Si los alemanes se enteraban más tarde de que Liverpool había sido el escenario de lanzamiento de Antorcha y de que, aún así, no habían sido informados por el agente local de Garbo, no les iba a resultar difícil llegar a la conclusión de que el hombre era un traidor o un invento...., lo que echaría por tierra el castillo de naipes de Garbo.

Garbo, el maestro de la ficción, resolvió el problema incapacitando a su agente de Liverpool con una enfermedad fatal. Dejó que el hombre viviera un periodo razonable y luego comunicó su muerte a los alemanes. El MI-5 añadió credibilidad al engaño colocando una falsa necrológica en un periódico de Liverpool. Garbo remitió el recorte a la Abwehr que, a su vez, envió sus sentidas condolencias a la viuda del agente.

Hacia la primavera de 1944, Garbo había expandido su falsa organización a 14 agentes activos y 11 contactos bien situados, incluido uno en el ministerio de Información británico. Había dotado a cada uno de ellos de una personalidad, un historial profesional, un estilo de prosa y una caligrafía particulares. Entre todos, el equipo había enviado unas 400 cartas secretas y cerca de 2000 mensajes de radio a los alemanes. Y ni uno solo de ellos existió...., excepto ,claro, en la fértil imaginación del propio Garbo. Tan indispensable era el espía español para los dos países para los que trabajaba que en 1944 los ingleses le condecoraron con la Orden del Imperio Británico.., casi al mismo tiempo que recibió, in absentia, la Cruz de Hierro de una Alemania agradecida.

Sin embargo, el golpe más brillante de Garbo fue un informe sobre el Día D+1. Apenas unas horas después de la invasión, los líderes aliados habían hablado por la radio con breves declaraciones que se referían a los desembarcos como “los primeros de una serie; el propósito era reforzar la expectativa alemana de futuros ataques. Pero el general de Gaulle, líder del movimiento para liberar a Francia de la ocupación alemana, alarmó a los planificadores de la operación Guardaespaldas (cuyo objetivo era despistar a los alemanes sobre los puntos de invasión para proteger los desembarcos) al referirse a Normandía como la batalla suprema.

¿No era posible, preguntaron los agentes alemanes a Garbo, que las otras amenazas fueran simples tretas y que hubiera que enviar cuanto antes todas las fuerzas disponibles al frete de batalla de Normandía? En absoluto, respondió el ingenioso Garbo. Luego citó una directriz que , afirmó, el ministerio de Guerra Política había emitido dos días antes. Desaprobaba toda especulación sobre otros desembarcos precisamente porque eran tan inminentes,. Aunque muchos líderes aliados habían sido descuidados en su lenguaje, siguió diciendo Garbo, De Gaulle había seguido la directriz al pie de la letra, Garbo fue tan persuasivo que sus agradecidos superiores alemanes le recomendaron para la Cruz de Hierro.

La batalla de espionaje sólo se ganó, en parte, cuando las fuerzas de invasión llegaron a las playas.

Tras la guerra, y por motivos de seguridad, fingió su propia muerte y se instaló en Venezuela bajo identidad falsa. Ni siquiera su mujer y sus hijas supieron de él hasta casi cuarenta años más tarde, cuando se dió a conocer en los años ochenta.

Saludos :wink:
Alexandros el Argéada
Graecia capta ferum victorem cepit..

Avatar de Usuario
Eckart
Miembro fundador
Miembro fundador
Mensajes: 4626
Registrado: Sab Jun 11, 2005 9:07 pm
Ubicación: Valencia (España)
Contactar:

Re: JUAN PUJOL: Garbo, Bovril o Rufus

Mensajepor Eckart » Mar Sep 27, 2005 10:36 pm

Verdoy escribió:Sin embargo, el golpe más brillante de Garbo fue un informe sobre el Día D+1. Apenas unas horas después de la invasión, los líderes aliados habían hablado por la radio con breves declaraciones que se referían a los desembarcos como “los primeros de una serie; el propósito era reforzar la expectativa alemana de futuros ataques. Pero el general de Gaulle, líder del movimiento para liberar a Francia de la ocupación alemana, alarmó a los planificadores de la operación Guardaespaldas (cuyo objetivo era despistar a los alemanes sobre los puntos de invasión para proteger los desembarcos) al referirse a Normandía como la batalla suprema.

¿No era posible, preguntaron los agentes alemanes a Garbo, que las otras amenazas fueran simples tretas y que hubiera que enviar cuanto antes todas las fuerzas disponibles al frete de batalla de Normandía? En absoluto, respondió el ingenioso Garbo. Luego citó una directriz que , afirmó, el ministerio de Guerra Política había emitido dos días antes. Desaprobaba toda especulación sobre otros desembarcos precisamente porque eran tan inminentes,. Aunque muchos líderes aliados habían sido descuidados en su lenguaje, siguió diciendo Garbo, De Gaulle había seguido la directriz al pie de la letra, Garbo fue tan persuasivo que sus agradecidos superiores alemanes le recomendaron para la Cruz de Hierro.


Hola Verdoy. ¿Podrías ampliar la información sobre esta parte del historia? Me resulta muy interesante.

Gracias y un saludo.

Avatar de Usuario
Audie Murphy
Moderador
Moderador
Mensajes: 3557
Registrado: Dom Oct 09, 2005 7:38 am

JUAN PUJOL: Garbo, Bovril o Rufus

Mensajepor Audie Murphy » Jue Dic 03, 2009 4:23 pm

El 4 de diciembre se estrenarán en algunos cines españoles un documental sobre su figura

Imagen
http://www.fotogramas.es/Peliculas/Garbo-el-espia

Director: Edmon Roch
duración 89 minutos



Imagen
Última edición por Audie Murphy el Dom Sep 09, 2012 11:42 pm, editado 1 vez en total.
"El mal existe cuando las personas buenas no hacen lo que es correcto"

maximus

JUAN PUJOL: Garbo, Bovril o Rufus

Mensajepor maximus » Vie Dic 11, 2009 10:22 am

Pues si el tema vuelve a ponerse de moda, no estaría mal que alguien me explicara cuáles eran las motivaciones de un hombre tan aparentemente común como éste para meterse en semejante aventura. Lo de que era "antinazi" no me convence en absoluto, ya que su trayectoria anterior era de una persona sin compromisos ideológicos y lo de ser "antinazi" hoy está muy bien explicado, pero en aquella época había pocos "antinazis" que no fuesen a la vez "pro-cualquier otra cosa".

Avatar de Usuario
Monterdez
Miembro
Miembro
Mensajes: 257
Registrado: Lun Sep 21, 2009 8:06 pm

JUAN PUJOL: Garbo, Bovril o Rufus

Mensajepor Monterdez » Jue Dic 17, 2009 7:45 pm

Parece claro que era antinazi, bueno, admitamos que no es el término de uso en la época, pero lo cierto es que Pujol, mucho antes de ser captado por los ingleses, había estado intentando ganarse la confianza del ABWEHR con la idea de infiltrarse e intentar ser útil a los aliados; ocurrió que mientras lo hacíalos ingleses ya le estaban buscando.

Recomiendo la lectura de "El espía que derrotó a Hitler" de Javier Juárez.

Cordialmente
"Estoy a favor de los derechos de los animales al igual que de los derechos humanos. Es la única manera de ser un humano completo". Abrahan Lincoln

Avatar de Usuario
Rufus
Miembro
Miembro
Mensajes: 56
Registrado: Jue Oct 15, 2009 4:19 pm
Ubicación: alosno

JUAN PUJOL: Garbo, Bovril o Rufus

Mensajepor Rufus » Jue Dic 17, 2009 9:08 pm

Muy interesante,por que rufus?? Aprovecho para desearte un buen año

Avatar de Usuario
magón
Miembro distinguido
Miembro distinguido
Mensajes: 536
Registrado: Lun Abr 09, 2007 8:59 pm
Ubicación: Isla Perejil

JUAN PUJOL: Garbo, Bovril o Rufus

Mensajepor magón » Vie Ene 15, 2010 10:58 pm

Estas navidades han puesto en la television autonomica gallega, un documental, hecho con muy pocos medios pero muy interesante, y que contaba una historia para mi desconocida y muy interesante.

La de Araceli Gonzalez, una lucense esposa de Juan Pujol, y por lo que contaba el documental clave en la trayectoria del espia durante la SGM tanto en España con en el Reino Unido.

corto y pego del siguiente enlace de la edicion digital del diario La opinion de La Coruña

http://www.laopinioncoruna.es/cultura/2 ... 43996.html

Araceli, la Mata Hari gallega
Un documental recupera la figura de la espía lucense, que fue clave en Normandía



La vida de la audaz espía gallega, a quien sus conocidos definían como extrovertida, cosmopolita y muy hermosa, que hasta ahora ha permanecido casi oculta, se recoge en el documental 'Hitler, Garbo... y Araceli', que se estrena en la TVG a principios de enero

AMAIA MAULEÓN | A CORUÑA Su belleza, desparpajo, don de gentes, apariencia inofensiva y valentía convirtieron a Araceli González Carballo en una de las principales mujeres espía españolas durante la II Guerra Mundial y su papel fue clave en uno de los acontecimientos esenciales de este conflicto: el desembarco de Normandía.

Sin embargo, hasta hace muy poco tiempo, esta audaz faceta de Araceli no era conocida ni tan siquiera por sus hijos. Su trabajo, clave en la derrota de Hitler y en la desaparición del III Reich, estuvo siempre a la sombra del de su marido, el famoso espía doble Juan Pujol, más conocido por Garbo. Pero poco a poco, su figura está siendo recuperada y pronto será la protagonista de un documental: Hitler, Garbo y Araceli, que emitirá Televisión de Galicia los días 11 y 18 de enero y la G2 los días 6 y 13 del mismo mes.

Realizado por la productora Lugo Press, el documental de dos horas de duración incluye imágenes históricas, fotos del álbum familiar de la gallega, un dramático con actores e imágenes en 3D para algunas escenas, como el crucial Desembarco de Normandía.

La actriz Mara Miñano encarna a Araceli en la parte ficcionada y Ramón Saqués pone rostro a Garbo. Como guiño a la ciudad de Lugo, en el reparto participa una serie de personajes conocidos como el alcalde Orozco, el presidente de la Diputación, Besteiro, el vicepresidente, Bao; el diputado García Díez, el escritor Paco Martín, el comisario de Policía, Maximino Losada; el presidente del Círculo, Jesús López y el deportista Chilares.

Araceli González Carballo nació en Lugo en 1914 en el seno de una familia acomodada. Durante la Guerra Civil trabajó en el hospital de Santa María, pero a finales del 38 estaba decidida a salir de Lugo y se trasladó a Burgos como secretaria del gobernador del Banco de España. Allí conoció al oficial Juan Pujol y el flechazo fue inmediato. La pareja se trasladó a Madrid y allí estos jóvenes idealistas y amantes de la libertad se ofrecieron a la embajada británica para colaborar en la lucha contra Alemania. No les tomaron en serio y Pujol, a sugerencia de su mujer, se ofreció sus servicios al III Reich con la intención de servir como espía doble para los aliados. Pujol tenía así dos nombres clave: el británico, Garbo, y el alemán, Arabel (en homenaje a su esposa, Araceli bella).

Aunque operaba inicialmente desde Lisboa, fingía a los alemanes estar en Gran Bretaña. Inventaba informes ficticios sobre movimientos de barcos mercantes, convenciéndoles con éxito de que eran datos verdaderamente valiosos, gracias a información obtenida en la biblioteca de Lisboa y noticieros del cine. Y los alemanes mordieron el anzuelo. Entonces la pareja decide explicar a los británicos su situación y ofrecerse como espías dobles.

Les trasladan a Londres y, desde allí, Pujol mostró una destreza increíble para engañar a los alemanes con muy pocos medios.

En 1944, Garbo participó en su más importante misión. Su trabajo de desinformación era parte de la Operación Fortitude, que convenció a Hitler de que la invasión aliada ocurriría en el Estrecho de Calais, a 249 km de Normandía, y que el desembarco era sólo una maniobra para atraer a las tropas alemanas lejos de Calais. Los alemanes nunca sospecharon de Arabel e incluso le concedieron la Cruz de Hierro. Araceli debió sonreír en mucho en aquel acto.


Volver a “Biografías”

¿Quién está conectado?

Usuarios navegando por este Foro: No hay usuarios registrados visitando el Foro y 2 invitados