Una invitación a la conversación

La guerra en el este de Europa

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José Luis
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Una invitación a la conversación

Mensaje por José Luis » Lun Jun 13, 2005 6:33 pm

¡Hola a todos!

Hubiera puesto este tema en un subforo "General", pero en su defecto creo que em mejor subforo es el del "Frente Oriental".

En una guerra prolongada, como fue la IIGM, el factor que finalmente se vuelve decisivo se encuentra a retaguardia de los países beligerantes: su industria de armamentos. Son, pues, los números el factor que decanta el resultado final de una guerra larga. Pero hasta que el peso de los números se hace evidente, existe un período de tiempo en que la guerra puede decidirse por otros factores que no son exclusivamente los números (entonces en proceso de desarrollo). En la IIGM este intervalo se produjo entre 1939 y 1941 (la fecha se puede alargar un poco más, quizás hasta mediados de 1943, momento en que los Estados Unidos y la Unión Soviética comenzaron a materializar el poder de sus números, pero para el caso que quiero presentar las fechas que elijo son determinantes).

Y el factor que decantó la guerra entre 1939 y 1941 fue la logística, no los números. Cuando Alemania comenzó su campaña del Oeste en 1940, la Wehrmacht, en general, era numéricamente inferior al total de los ejércitos que se le enfrentaban. Es cierto que el asombroso éxito final de esta campaña, simbolizado en la derrota de Francia, se debió a la superioridad del entrenamiento de las fuerzas de la Wehrmacht sobre sus rivales y en una doctrina militar operacional y táctica igualmente superior. Si a eso unimos los desaciertos de los planificadores aliados en su concepción estratégica y operacional, este asombroso éxito ya no lo parece tanto. Sin embargo, estuvo al borde de irse al garete y desembocar en una campaña prolongada, pero ésta no es la cuestión que quiero tratar. Lo importante de la campaña alemana del Oeste está en los graves defectos alemanes que asomaron en el curso de la misma, deficiencias que el éxito final alemán ocultó entre el clamor de la victoria. Estas deficiencias tuvieron que ver, fundamentalmente, con el aspecto logístico, y en especial con la cortedad del transporte motorizado. Si el teatro de operaciones del Oeste (Países Bajos y Francia) tuviese un frente de penetración mayor del que tenía (unos 800 kilómetros de extensión), o si la naturaleza del terreno no fuese relativamente tan adecuada para el empleo del armamento blindado, o ambas cosas a la vez, no sería entonces muy difícil que la Wehrmacht acabara dibujando el mismo cuadro que pintó su antecesora en la IGM.

Esos defectos logísticos del ejército alemán que se diluyeron entre la espectacular victoria de junio de 1940 comenzaron nuevamente a asomar al poco tiempo del comienzo de la Operación “Barbarroja” en junio de 1941, y se hicieron alarmantemente preocupantes a los dos meses de comenzada la campaña. Se suele decir, en mi opinión de forma injusta, que el mal tiempo y el barro impidieron a la Wehrmacht la captura de Moscú a finales de noviembre de 1941. Esto puede ser verdad si ponderamos esos factores aislados del contexto general en que se vino desarrollando la campaña desde el 22 de junio de 1941. Pero si los unimos al conjunto de factores que se originaron desde el comienzo de Barbarroja y tenemos que decantarnos por el factor que decidió el resultado final, a mi juicio sobresale por encima de todos la incapacidad logística de la Wehrmacht.

Una de las claves que se suele pasar por alto al considerar la Operación Barbarroja es que la operación fue planificada para conseguir sus objetivos finales (Leningrado, Moscú y Rostov, o si se quiere los objetivos estratégicos militar e ideológico de las destrucciones del Ejército Rojo y el Estado soviético respectivamente) en el plazo de tres meses como máximo (entre ocho y doce semanas). En consecuencia, Barbarroja, según la planificación militar alemana, debía concluir exitosamente en algún momento del mes de septiembre de 1940. Así pues, como por esas fechas la campaña estaba muy lejos de decidirse, es razonable afirmar que Barbarroja ya había fracasado en su planificación previa. Lo que vino a continuación no fue más que un intento infructuoso (y finalmente desastroso) de querer conseguir, fuera del tiempo previsto en Barbarroja, los objetivos para los cuales ya se habían utilizado en vano los principales recursos con que contaba la operación.

Siendo ya de por sí Barbarroja una operación que entrañaba unas tremendas dificultades logísticas (debido principalmente a la enorme extensión del teatro de operaciones, a la complicada naturaleza de su terreno y al poderoso y complejo contingente de fuerzas que se desplegaba), cualquier variación importante de la planificación operacional tenía que aumentar inevitablemente la dificultad del desafío logístico. Y una variación que suponía prolongar la campaña dos meses más de lo que previamente se había estimado, suponía irremediablemente la llegada, tarde o temprano, del colapso logístico.

Bien, he dado el pie para invitar a los lectores a la discusión y desarrollo de estos temas. Ahora sólo depende de vuestro interés en hacerlo.

Saludos cordiales
José Luis

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Mensaje por Eckart » Mar Jun 14, 2005 7:05 am

Sin ser un experto, ni mucho menos, en asuntos militares, estoy de acuerdo con que se ha dado excesiva importancia a la llegada del invierno como factor decisivo en el fracaso del intento alemán por entrar en Moscú. Está claro que fue un factor puntual influyente en momentos determinados, ya que, por ejemplo, temperautras de hasta -35 grados centígrados llevaron a Guderian, cuando se estaba a 20 kilómetros de la capital rusa, a retrasar sus tropas hasta posiciones defensivas más seguras, pero no resultó ser el hecho o factor decisivo para el desenlace final. Incluso sin invierno, la entrada en Moscú se antojaba tarea más que complicada.

Es muy importante resaltar un aspecto que José Luís ha comentado: la operación Barbarroja se diseñó bajo la idea de Blitzkrieg, que pretendía conquistar los objetivos propuestos en no más de tres meses. Una vez no cumplido este objetivo, todo lo que vino a continuación (como el intento por entrar en Moscú) fue, casi, casi, improvisación, por ello la operación ya era un fracaso en el mismo momento de plantearse. Los servicios de espionaje de la Wehrmacht habían subestimado en demasía la capacidad militar soviética, ya que los soviéticos poseían armamento más moderno del que se creía y la Unión Soviética resultó ser una fuente contínua y casi inagotable de hombres. Este fue, a mi juicio, el factor más importante de todos los que contribuyeron en el fracaso de la invasión del Este: la superioridad númerica casi incalculable del ejercito soviético. Ello, unido a las deficiencias logisticas, ahora agravadas por la improvisación a la que se tuvo que recurrir al prolongarse la operación más de lo previsto, fue lo que acabó por decidir la guerra en el Este.

Un saludo.

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José Luis
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Mensaje por José Luis » Mar Jun 14, 2005 6:01 pm

Estimado Eckart,

Ante todo, ¡encantado de "conocerte"! y gracias por aceptar la invitación.

Los números jugaron un factor decisivo a “largo” plazo, pero no tanto, a mi juicio, a “corto” plazo. Si me permites la licencia, vamos a reducir la escala de la guerra a “Barbarroja” e imaginar la Operación Barbarroja como guerra corta o guerra larga. Guerra corta (Blitzkrieg) será si la operación, iniciada a finales de junio, concluye con éxito en el mes de septiembre. Guerra larga será si tiene que concluir de diciembre en adelante.

Bien, cuando la Wehrmacht invadió Rusia el 22 de junio de 1941 desplegaba 148 divisiones alemanas contra 303 divisiones rusas (hablamos de los ejércitos de tierra). En junio de 1941, de las 209 divisiones que tenía Alemania, sólo 134 estaban clasificadas como aptas para cualquier acción ofensiva [Boog, Horst, Rahn, Werner, Stumpf, Reinhard and Wegner, Bernd, Germany and the Second World War; v. VI The Global War: Widening of the Conflict into a World War and the Shift of the Initiative 1941-1943 (Clarendon Press, 2001), p.877] Así que el 22 de junio de 1941, el Heer contaba con 131 ó 132 divisiones aptas para el combate ofensivo (2 ó 3 las dejamos en África) y unas 14 divisiones relativamente débiles. En realidad, puede decirse que el Heer atacó con 141 divisiones, mientras que el resto (hasta completar las 148 divisiones alemanas) eran tropas asignadas a los cuarteles generales de los ejércitos. La media de fuerza de campaña -entre divisiones de infantería, infantería motorizada y panzer- era de 15.745 hombres [Media de números entre nueve divisiones (cuatro panzer, tres de infantería, y dos de infantería motorizada) asignadas al Panzergruppe Guderian el 22 de Junio 1941. En Pz. A.O.K. 2. H. Qu. den 27 Dezember 1941. Starken Pz. A.O.K. 2. U.S. National Archives, Records of German Field Commands, Panzer Armies, Microcopy Ò-31Ý. Roll 103. Fr.7346281]

De las 303 divisiones soviéticas (de fusiles, tanques, motorizadas y de caballería), 81 estaban en estado de alerta y activadas ("Sovetskaya Voyennaya Entsiklopediya," Vol 2, p 55.). La división de fusiles era el armazón básico del Ejército Rojo en junio de 1941, y poco antes de la arremetida alemana el promedio de fuerza de personal de campaña en estas divisiones era de 11.985 hombres en el Distrito Militar Especial de Leningrado, 8.712 en el del Báltico, 9.327 en el del Occidental, 8.792 en el de Kiev y 8.400 en el de Odessa ("Istoriya vtoroy mirovoy voyny 1939—1945" Vol 3, p 419).

La Wehrmacht, contando con el ejército rumano, desplegó unos 3.300.000 hombres el 22 de junio de 1941. El 1 de julio de 1941, los soviéticos habían movilizado un total de 5.3 millones de hombres ("Sovetskaya Voyennaya Entsiklopediya”, Vol 5, p. 343), aunque el 22 de junio de 1941 contaba con 2.680.000 hombres en el teatro de operaciones (David M. Glantz, “The Soviet-German War 1941-1945: Myths and Realities: A Survey Essay”, Clemson University, 2001).

Ahora veamos, ¿cuál era el verdadero estado de las formaciones de combate soviéticas el 22 de junio de 1941?

Un ejército soviético de campaña en 1941 debería tener tres cuerpos de fusiles (cada uno con cinco divisiones de fusiles), un cuerpo mecanizado y diversos elementos de artillería.

Una división de fusiles tenía una fuerza organizacional en 1941 de 14.483 hombres, organizados en tres regimientos de fusiles de tres batallones cada uno, y dos regimientos de artillería más los elementos de apoyo. Teóricamente, pues, una división de fusiles era casi igual en fuerza de personal a una división de infantería alemana.

Un cuerpo mecanizado de 1941debía tener dos divisiones blindadas y una división de fusiles motorizada. Cada división blindada tenía una fuerza organizacional de 10.940 hombres y 375 tanques. En teoría, por tanto, un cuerpo mecanizado debía tener 36.080 hombres.

Pero cuando los alemanes invadieron la URSS, el Ejército Rojo estaba en plena fase de reorganización y re-despliegue, y sus cuerpos mecanizados en proceso de formación. Las divisiones de fusiles de apenas superaban los 8.000 hombres de fuerza media, y los ejércitos –que deberían tener 15 divisiones de fusiles- en su mayor parte no pasaban de entre 6 a 10 divisiones organizadas en dos cuerpos de fusiles.

Así que en junio de 1941, en términos de personal un cuerpo de fusiles soviético podía equipararse más o menos con una división de infantería alemana, y un cuerpo mecanizado soviético con una división panzer.

Este importante matiz nos pinta un cuadro general que ya no asusta tanto en términos de comparativa numérica germano-soviética al principio de la Operación Barbarroja. Sólo con el transcurso de la campaña comenzó a asomar gradualmente el poderoso ritmo de reemplazo de las pérdidas rusas en el Ejército Rojo. Efectivamente, desde el 22 de junio al 31 de diciembre de 1941, el Ejército Rojo levantó un total del equivalente a 821 divisiones (303 que ya tenía el 22 de junio, más 518 en los meses siguientes), en concreto: 483 divisiones de fusiles, 73 de tanques, 31 mecanizadas, 101 de caballería, y 266 brigadas de esquís, fusiles y tanques. Durante ese mismo período de tiempo perdió el equivalente a 229 divisiones (Glantz, Ibid).

En cuanto a términos de armamento, dejando a un margen el aspecto cualitativo, la Luftwaffe eliminó en los primeros días de la campaña la superioridad numérica de la fuerza aérea soviética. El Ejército Rojo tenía algo más de 22.000 tanques (de los cuales unos 17.000 eran T-26), pero salvando los poco más de 1.800 tanques T-34/76 y KV-1 (Brereton and Feist, Russian Tanks, pp. 12, 20. 32. 33. 48), el resto de su blindaje no era amenaza para el blindaje alemán. La mejor prueba de ello es que acabando el verano, los alemanes ya habían destruido prácticamente la totalidad del blindaje con que los soviéticos comenzaron la campaña. Los alemanes comenzaron con 746 tanques Pzkw-II, 812 T-38, 1.065 tanques de combate (para diferenciarlos de tanques de mando) Pzkw-III y 479 tanques de combate Pzkw-IV (análisis alemán en Pz. A.O.K. 4.1c.... 12.7.1941... Abschrift eines Bench-tea des Pz. Rgts. 25 uber den schwerstea Sowfet Panzerkampfwagen. U. S. National Archives, Records German Field Commands. Panzer Armies. Microcopy T-313. Roll 131. Fr.7378951.).

Bien, estimado Eckart, después de todo este engorroso baile de cifras, referencias y fuentes, lo que queda claro, a mi juicio, es que los alemanes, teóricamente, tenían una oportunidad cierta, desde el punto de vista de fuerzas enfrentadas al 22 de junio de 1941, de derrotar a los soviéticos en los dos o tres primeros meses de la campaña. ¿Cuáles fueron los factores fundamentales en esos tres primeros meses de campaña que impidieron a la Wehrmacht derrotar definitivamente al Ejército Rojo? Mi respuesta es carencia de la fuerza de combate necesaria (fundamentalmente infantería motorizada) y dificultades logísticas. El primer factor demoró en gran medida el ritmo del avance alemán, pues la falta de infantería motorizada retuvo el avance de las unidades panzer de vanguardia, que tenían de esta forma que esperar la tardía llegada de la infantería para completar el cierre de las bolsas (kessels). Por este motivo, muchas unidades soviéticas consiguieron eludir el cerco y escapar. El segundo factor se agravaba después de los primeros 500 kilómetros del avance, momento en el cual solían morir las cabezas de ferrocarril y el transporte de suministros a la línea del frente debía hacerse por medio de elementos motorizados (pocos) y de tiro de caballo (insuficientes) a través de carreteras poco transitables.

Estos dos factores debilitaron decisivamente el factor primordial que era requisito esencial para el éxito: la rapidez. Rapidez para no dar tiempo a los soviéticos a reorganizarse y reponerse de la rotunda sorpresa estratégica y táctica logradas al principio de Barbarroja, rapidez para impedir que las unidades soviéticas escaparan de los cercos o bolsas que definieron las primeras batallas alemanas, y rapidez para impedir que el Ejército Rojo tuviera tiempo de crear nuevos ejércitos y movilizara sus asombrosos recursos humanos y materiales.

Saludos cordiales
José Luis
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Eckart
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Mensaje por Eckart » Mar Jun 14, 2005 10:00 pm

Hola José Luís.
Muchas gracias por tan clara y completa explicación. Queda bastante claro cuales fueron los problemas alemanes en la Unión Soviética y sus errores. Me ha sorprendido conocer algunos datos númericos que desconocía y que resultaron ser muy importantes. También, la diferenciación que haces entre la importancia de los números a corto plazo por un lado, y a largo plazo por otro, con motivo de la fracasada Blitzkrieg y la consiguiente prolongación de las operaciones me parece muy acertada e interesantísima.
Por mi parte, como dije en mi anterior escrito, no soy un experto en lo militar, así que no puedo aportar nada nuevo.

Un placer disfrutar de los datos e ideas aportadas.

Un saludo.

genio
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Mensaje por genio » Jue Jun 16, 2005 10:18 pm

Yo siempre me he preguntado como es posible que el III Reich iniciara la ofensiva contra la URRS teniendo el frente de África abierto, con una Inglaterra invicta y sin haber organizado unidades profesionales, mercenarios, con sus aliados y con los paises ocupados. Las divisiones de la Wehrmatch era mayoritariamente hipo móviles. La Luftwaffe carecía de bombardeos estratégicos.

Entre los muchos errores cometidos hasta entonces estaba, sin duda Dunkerke, donde incumplieron una de las principales reglas de la guerra, la explotación de la victoria

El III Reich carecía de una información fiable sobre el verdadero poder del ejército rojo y de su capacidad de regeneración, una de sus previsiones de victoria era la destrucción del ejército rojo en los tres meses de ofensiva prevista.

Yo no comparto totalmente la idea de que la llegada de ese prematuro y frió invierno no fuera una causa más de su incapacidad de alcanzar unos mínimos objetivos militares que permitieran consolidar el frente y proseguir con la invasión de la URRS.

La superioridad numérica y de armamento del ejército rojo que apareció ante los atónitos ojos de los militares alemanes, podía haber sido neutralizado y superado en el curso de los siguientes meses, para ello contaban con su tenaz decisión de victoria. En todo manual de guerra, y así se ha visto en numerosas ocasiones, esto es un motivo de cambio de una previsible derrota en una victoria pese a la superioridad del enemigo.

No obstante los parámetros de partida, como muy bien se ha señalado, no eran propicios a la victoria alemana, ni la dirección suprema de Hitler la adecuada, esto último si duda fue decisivo en su derrota y en su incapacidad de buscar una salida a lo largo de la guerra que impidiera las masacres de ciudadanos alemanes indefensos ante los bombardeos de las ciudades alemanas.

Saludos

Kretschmer2399
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Mensaje por Kretschmer2399 » Jue Jun 16, 2005 11:08 pm

Buenas, la verdad que excelentes datos e información.
Quisiera agregar algunas opiniones personales.

Se dice que Hitler dijo que para entrar en Rusia era simplemente patear la puerta y toda la estructura podrida caería sola. Creo que era un error de valoración. No se si lo leí o lo escuché, pero en una reunión de Estado Mayor alemán, alguien dijo que iban a patear la puerta y no sabía lo que había detrás. Creo que ese es el punto.

En cuanto a las culpas, además del invierno, le suelen a tribuir a la aventura italiana en lols balcanes, que necesitó la ayuda alemana para salir del atolladero y eso los atrasó en la invasión a Rusia.

Otro punto, mencionado por José Luis,es el del transporte. Siempre se mostró a una Werhmacht motorizada avanzando raudamente por las estepas rusas, cuando todavía gran parte de su tracción era hipomóvil lo que se reflejó cuando debieron replegarse y ante la falta de caballos debieron abandaonar bastante equipo.

Y para terminar, cuando se organizaron las divisiones, para tener más en el papel (parece que era una debilidad de Hitler, le gustaba tener muchas cosas, motivo por ejemplo de la falta de bombarderos pesados, pero eso es para hablar en otro tópico), sacaron tanques de las ya formdas para equipar las nuevas, lo que redundó en una disminución de la capacidad real de esas divisiones.

Saludos.

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Chuikov
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Mensaje por Chuikov » Vie Jun 17, 2005 1:40 am

Buenas.

Quisiera dejar un texto que he sacado del libro de Timothy A. Gras, Standing Fast: German Defensive Doctrine on the Russian Front During World War II Prewar to March 1943, para señalar que, si bien la logística fue el problema mayúsculo de Alemania, también tuvieron muy mala suerte con el tiempo. En algunos casos, como se podrá leer en el texto, se producían muchas más bajas por congelación que bajas del combate. Por tanto, pienso que es un error dejar de lado el frío que hizo, obviarlo, porque fue un factor muy importante.

Incluso para los estándares rusos, el invierno de 1941-42 fue particularmente duro. Desde diciembre hasta comienzos de marzo, las operaciones militares fueron obstaculizadas por las fuertes nevadas y por las escasas horas de luz diurna. Pero el frío extremo era de lejos el aspecto más significativo del clima invernal. Durante las batallas invernales, las fuerzas alemanas y rusas lucharon con temperaturas que rutinariamente oscilaban entre los 10º bajo cero y los 30º bajo cero, con breves períodos de frío que excedía los 40º bajo cero. Contrariamente a la creencia alemana, el frío era una adversario imparcial que acosaba las operaciones de ambos bandos con igual intensidad. Sin embargo, los alemanes eran generalmente más vulnerables a los efectos debilitantes de las temperaturas bajo cero debido a su casi o total carencia de ropa y equipo invernales.


Los soldados alemanes combatían sin ropa de invierno o equipo especial simplemente porque el sistema de suministro alemán no podía transportar los artículos a vanguardia desde los depósitos de retaguardia.

Sin ropa de invierno para protegerse de las temperaturas bajo cero, las unidades alemanas gravitaron por ciudades y pueblos rusos para hallar refugio. Este refugio era, bastante literalmente, esencial para la supervivencia alemana ya que las tropas sin ropa de invierno rápidamente contraían congelaciones al menos que fueran tratadas con periódicas frotaciones calientes. También, las unidades desplegadas al raso durante la noche estaban condenadas completamente a la muerte por congelación. Incluso con la contraofensiva soviética de invierno en plena ebullición, las bajas por frío excedieron a las bajas por combate en la mayoría de las unidades alemanas. Un regimiento de infantería alemán, fuertemente comprometido al comienzo del ataque soviético, estimó que sus bajas en dos días de combate sumaron solamente 100 bajas en combate comparadas con los 800 casos de congelación. Como el diario de guerra del LVII Cuerpo Panzer afirma sucintamente el 26 de diciembre “el tiempo cada vez más permanece como el mayor enemigo de las tropas”.



Una mejor planificación de los transportes de suministros hubiese ahorrado problemas, muchos. Pero hay que tener mala suerte, o buena suerte según desde dónde se mire, para pillar ese invierno tan frío.

No hay que olvidar que no sólo la logística machacó a los alemanes. Está claro que faltaba infantería que pudiese librar a los blindados de la tarea de la defensa, pero tampoco hay que olvidar la decisión que se tomó de debilitar determinantemente el grupo de ejércitos del Centro para llegar a Rostov y Leningrado. ¿Barbarroja hubiese sido un éxito sólo tomando Moscú? Alguien puede pensar ¿Y la de miles de soldados que como consecuencia de esos movimientos quedaron embolsados por Kiev? Esas y otras preguntas están en el aire.

Por otro lado, si tu logística no está bien prevista, bien planeada, y encima y todo tienes que hacer frente a sabotajes, mientras que los soviéticos no tenían ese problema, las cosas se complican.

Para concluir, dos cosas:

Creo que son tantas las circunstancias y tantos los factores entrelazados, que creo que resultaría inextricable poder desenliar todo esto y ponderar exactamente la importancia de cada uno de ellos.

La traducción de este texto es del compañero forista Medina, que se ha molestado en traducir el libro al completo.


Saludos.
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Mensaje por José Luis » Vie Jun 17, 2005 7:44 am

¡Hola a todos!

Gracias a todos por vuestra participación.

Quisiera comentar unas cuantas frases de mis estimados compañeros de Foro.

Cita de Genio: “Yo no comparto totalmente la idea de que la llegada de ese prematuro y frió invierno no fuera una causa más de su incapacidad de alcanzar unos mínimos objetivos militares que permitieran consolidar el frente y proseguir con la invasión de la URRS.”

Bien, Genio. Estoy totalmente de acuerdo en lo que dices, pero al decir que “no comparto totalmente la idea…..”, interpreto (¿quizás?) que de alguna manera parece que yo haya despreciado ese factor. Mis palabras fueron: “Se suele decir, en mi opinión de forma injusta, que el mal tiempo y el barro impidieron a la Wehrmacht la captura de Moscú a finales de noviembre de 1941. Esto puede ser verdad si ponderamos esos factores aislados del contexto general en que se vino desarrollando la campaña desde el 22 de junio de 1941. Pero si los unimos al conjunto de factores que se originaron desde el comienzo de Barbarroja y tenemos que decantarnos por el factor que decidió el resultado final, a mi juicio sobresale por encima de todos la incapacidad logística de la Wehrmacht.”.

Como ves, yo no desdeño el factor meteorológico, sino que subrayo que en el conjunto de factores que se dieron desde el inicio de la campaña, el tiempo sólo fue uno más, pero, a mi juicio, no el más importante.

Pero además he recalcado que Barbarroja ya había fracasado al finalizar septiembre, y no lo dije en vano. La logística es una ciencia compleja, y a la escala de la que hablamos, los planificadores no pueden materialmente solucionar problemas de la naturaleza que se dieron en la campaña alemana de Barbarroja cuando ya se había sobre-extendido en el tiempo para el cual había sido planificada a nivel logístico. Ni los aliados a finales de agosto de 1944, con todo su aparente ilimitado poder, pudieron solventar los problemas logísticos que provocó el desarrollo de Overlord, entonces (en agosto) muy por encima del plan logístico previsto. Y la consecuencia inmediata de ese trance fue una gran desgracia, no sólo para Patton.

Al referirme a los problemas logísticos no estoy infravalorando, ni mucho menos, una multitud más de problemas (terreno poco apto para el tránsito motorizado, bajas de combate escasamente reemplazables, pérdida de armamento difícilmente sustituible, cansancio y desgaste de las tropas por tres meses de avance y/o combates incesantes, resistencia rusa mayor de la esperada, reemplazos humanos y materiales rusos aparentemente inagotables, asomo de la guerrilla partisana, y un largo etcétera en el que también se incluyen, por supuesto, las condiciones meteorológicas extremas). Pero sucede que el mal tiempo comenzó a partir del 7 de octubre (si no me engaña la memoria), por lo que hasta esa fecha el mal tiempo no se puede considerar un factor determinante en el fracaso de Barbarroja a esas alturas.

Hay, sin embargo, quien considera que el mal tiempo fue el factor determinante que impidió a la doble ofensiva alemana de octubre y noviembre alcanzar Moscú. Es posible, pero no debemos olvidar que el mal tiempo era un factor que jugaba en contra de ambos bandos, si bien los rusos tenían la ventaja sustancial de luchar muchísimo más cerca de sus bases de suministros. Y de todas formas, en el caso de que los alemanes penetraran en Moscú se me antoja bastante difícil que pudieran retenerlo por mucho tiempo. Cuando Bock paró la ofensiva el 4 de diciembre, las unidades alemanas estaban en estado agónico. Él mismo lo reconoció y de ahí el alto. Pero esto ya es entrar en el terreno de las hipótesis, un terreno en el que desafortunadamente nunca podremos demostrar nada en ningún sentido.

Cita de Kretschmer2399: “No se si lo leí o lo escuché, pero en una reunión de Estado Mayor alemán, alguien dijo que iban a patear la puerta y no sabía lo que había detrás. Creo que ese es el punto

Y tienes, a mi juicio, mucha razón. La frase resume perfectamente lo que fue Barbarroja en realidad: una aventura.

Cita de Kretschmer2399: “En cuanto a las culpas, además del invierno, le suelen a tribuir a la aventura italiana en lols balcanes, que necesitó la ayuda alemana para salir del atolladero y eso los atrasó en la invasión a Rusia.”.

Bien, como esto ya lo he tratado muchas veces hago un copy/paste de un post mío de otro Foro:

[Efectivamente, la Operación Marita no influyó de forma sustancial en la Operación Barbarroja. Esta última, aunque la primera no tuvieses lugar, jamás podría haber comenzado hasta que no terminase la estación de la rasputitsa (la temporada de lluvias) en la Rusia occidental, que en la primavera de 1941 se mostró especialmente persistente. Rasputitsa significa literalmente “tiempo de caminos (carreteras) atascados”, y durante este tiempo le estaba negado a los blindados del Heer cualquier tipo de maniobra. La temporada no acabó hasta bien entrado mayo. Marita (no olvidemos que la intervención alemana en Grecia estaba planeada desde diciembre de 1940) tuvo lugar a primeros de abril (6-23 de abril), en plena temporada de la rasptutitsa. Por otra parte, las fuerzas empleadas en Marita fueron mínimas en comparación con el despliegue total de Barbarroja, y sólo afectaron un poco al Grupo de Ejércitos Sur (de donde procedía la mayor parte) en el sentido de mantenimiento de vehículos. Las bajas alemanas en Marita fueron de 5.655 muertos, heridos y desaparecidos.

Pero además, el almacenamiento y despliegue de equipo (especialmente vehículos de motor) tuvieron muchos problemas que no se pudieron resolver antes de junio. Por último, los alemanes embarcaron sus últimas 24 formaciones panzer y motorizadas hacia las zonas de reunión el 3 de junio, completándose la llegada el 23 de junio. Y aún después, el 21 de junio embarcaron otras 24 divisiones que no completaron viaje hasta el 24 de julio (estas últimas divisiones no tomaron parte en el arranque inicial de Barbarroja, pero lo harían más tarde).

Todo el mito del retraso de Barbarroja por culpa de Marita viene a cuento del comentario que Hitler hizo durante sus últimos tiempos en el búnker, durante una de sus entonces frecuentes miradas atrás. Y como casi siempre estaba reinterpretando la historia]

En cuanto al texto del mayor Wray citado por Chuikov, vuelvo a repetir que, sin obviar la importancia específica que el mal tiempo tuvo en su momento, a esas alturas Barbarroja ya estaba fracasada. Esto es algo que es necesario comprender, de lo contrario estamos ignorando la importancia de una planificación estratégica y operacional. El mismo Wray afirmó, en una buena comparación, que las unidades alemanas por vuelta de noviembre parecían animales agonizantes. Era la consecuencia lógica de continuar una campaña que ya había agotado el grueso de los recursos para los que fue prevista.

Cita de Chuikov: “Creo que son tantas las circunstancias y tantos los factores entrelazados, que creo que resultaría inextricable poder desenliar todo esto y ponderar exactamente la importancia de cada uno de ellos”.

Precisamente, amigo Chuikov, en esta frase has puesto el dedo en la llaga. Una operación de este tipo (la mayor operación terrestre de todos los tiempos) no puede ser contemplada a los efectos que disccutimos (más allá de estudios concretos) en los detalles, sino en los factores fundamentales que la definieron. Si uno se pone a examinar los detalles, entonces caerá en esa consecuencia que tan bien has definido como inextricable. Y el gran factor determinante de Barbarroja, en mi opinión, fue la logística. La logística, como dicen los especialistas, determina siempre y en cualquier lugar hasta dónde puede llegar una campaña, una batalla, o una simple operación.

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genio
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Mensaje por genio » Lun Jun 20, 2005 11:08 pm

En septiembre del 42 se para el asalto a Leningrado, la orden que parte de Hitler es interrumpir el avance y someter a la ciudad a asedio. Esto permite a sus defensores construir nuevas defensas, recibir refuerzos, planificar un posterior ataque, continuar con la fabricación de los carros de combate, entre otros los temibles T34/85, y finalmente romper el bloqueo a través de las heladas aguas del Ladoga, etc

Esta decisión es a mi juicio el punto de inflexión de la guerra, lo que permite la reestructuración del ejercito rojo, que aprovechando toda la experiencia acumulada hasta ese momento, crea lo que podriamos llamar el moderno ejercito de la URSS.

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José Luis
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Mensaje por José Luis » Mar Jun 21, 2005 2:34 am

genio escribió:En septiembre del 42 se para el asalto a Leningrado, la orden que parte de Hitler es interrumpir el avance y someter a la ciudad a asedio. Esto permite a sus defensores construir nuevas defensas, recibir refuerzos, planificar un posterior ataque, continuar con la fabricación de los carros de combate, entre otros los temibles T34/85, y finalmente romper el bloqueo a través de las heladas aguas del Ladoga, etc

Esta decisión es a mi juicio el punto de inflexión de la guerra, lo que permite la reestructuración del ejercito rojo, que aprovechando toda la experiencia acumulada hasta ese momento, crea lo que podriamos llamar el moderno ejercito de la URSS.

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¡Hola a todos!

¡Hola, Genio!

Me imagino que hay un gazapo en la fecha que das (“septiembre del 42”), entendiendo que habrás querido escribir “septiembre del 41”. Por otra parte, el T-34/85 no entró en producción hasta después de las batallas de Kursk (julio de 1943) y no comenzó a entregarse hasta principios de 1944. Para entonces el resultado final de la guerra en el Frente Oriental estaba escrito ya desde hacía muchísimo tiempo a favor de los rusos. Sólo era cuestión de tiempo.

Que yo esté enterado las fábricas dedicadas a la construcción del T-34/76 en 1941 eran la número 183, ubicada en Kharkov (este de Ucrania) que por decreto 667/SKGO de fecha 12 de septiembre de 1941 fue desmantelada y trasladada a los Urales, concretamente a Nizhnij Tagil (Sverdlovsk), donde se reconstruyó nuevamente. Luego estaba la principal fábrica de construcción de T-34/76, que era la Stalingradsky Tractor Factory (STZ), ubicada en Stalingrado.

Ya en la primera mitad de 1942, las fábricas fabricantes del T-34/76 eran tres: la 183 de Nizhnij Tagil, la 112 “Krasnoye Sormovo” de Gorkiy (Rostov) y la STC de Stalingrado.

El 5 de octubre de 1942 (orden del NKTP) se cancelaron todos los trabajos en la STC de Stalingrado y sus empleados evacuados. En previsión de esta pérdida, ya en junio de 1942 el GOKO ordenó a la fábrica de Cheliabinsk el comienzo de la producción masiva del T-34/76.

Un cuadro con las designaciones de todas las fábricas productoras de T-34/76 (en ruso e inglés) y los lugares de su ubicación se encuentra, al final de la página, en:

http://www.battlefield.ru/t34_76_2.html

La decisión de Hitler de parar el asalto a Leningrado en septiembre de 1941 puede con mucha razón ser discutida, pero colocar el punto de inflexión de la guerra en esa orden no tiene consistencia alguna.

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José Luis
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Mensaje por Joseph Porta » Mar Jun 21, 2005 7:54 pm

Lo que si podría ser un punto de inflexión (no sé si de la guerra, pero al menos is de la campaña de 1941) es la decisión de Hitler de cercar a las fuerzas soviéticas en Kiev, retirando fuerzas del Grupo de Ejércitos central, para cercar Kiev. Después del fin del cerco de Kiev, en septiembre de 1941, se reinició poco después el avance hacia Moscú, pero se había perdido un tiempo precioso en la batalla de Kiev.

La gran pregunta es: era necesario tal desvío, o hubiera sido mejor proseguir hacia Moscú?
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Mensaje por genio » Mar Jun 21, 2005 11:15 pm

Efectivamente hay un lapsus en el año, me refiero al 1941.Pero si mantengo que esa decisión de suspender la toma de Leningrado fue un punto de inflexión en el frente del este, máxime cuando el avance Germano, y allí estaba la División de Voluntarios de España para dar testimonio, era imparable.

El posterior desarrollo de la contienda en el frente del este con Leningrado en poder alemán hubiera sido sin duda distinto. Aunque esto ya pertenece a la suposición de cada uno.

Referente al T34 y que yo sepa su producción en serie fue iniciada en Junio de 1940 en las fabricas de Leningrado, Jarkov y Stalingrado y se mantuvo a lo largo de la contienda.

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Mensaje por José Luis » Mar Jun 21, 2005 11:22 pm

¡Hola a todos!

Estimado Joseph Porta,

Efectivamente, el asunto del kessel de Kiev da para mucha y ardua discusión (en el buen sentido del término). Esto enlaza prácticamente con la planificación de la Operación Barbarroja y la polémica que continuó soterrada entre Hitler y Halder, tras la exposición de este último de las consideraciones generales del plan a principios de diciembre de 1940.

En mi opinión, este asunto, por su complejidad, podría ser tratado en un topic específico. Y en él yo plantearía el examen de tres consideraciones esenciales previas al momento en que Hitler ordenó el desvío de las unidades blindadas del Grupo de Ejércitos Centro.

1) ¿Cuál era el plan preparado por von Paulus para la Operación Barbarroja?
2) ¿Cómo se desarrollaron los juegos de guerra de diciembre de 1940 y qué conclusiones mostraron?
3) ¿Cómo se tuvieron en cuenta las lecciones de los juegos de guerra a la hora de abordarlas en la ejecución efectiva de Barbarroja?

Si examinamos estos planteamientos y llegamos a un entendimiento común, entonces podremos comprender mucho mejor cuáles fueron las circunstancias especiales que se dieron durante el desarrollo de Barbarroja y por qué (o por qué no) eran necesarios los pasos que tomó Hitler cuando llegó el momento.

Estimado Genio,

Bueno, tus ideas al respecto son perfectamente respetables; yo simplemente y con todos mis respetos no las comparto. En cuanto a lo de las fábricas del T-34 te he adjuntado un enlace serio sobre el tema. En él se demuestra con datos que la fábrica de Leningrado fue desmantelada y evacuada, como también más tarde (1942) las de Kharkov y Stalingrado. Tú mismo.

Saludos cordiales
José Luis
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Mensaje por Medina » Mié Jun 22, 2005 5:25 pm

Sobre la planificación de Barbarroja, yo recomendaría la lectura del capítulo 2 de la obra de Bryan Fugate, “Operation Barbarossa. Strategy And Tactics On The Eastern Front, 1941", en la que, para mí, hace una magnífica exposición de la génesis y desarrollo de los planes alemanes que desembocarían en Barbarroja.

En cuanto a las causas del fracaso alemán en la Unión Soviética, quisiera hacer hincapié en dos factores que, a mi modesto entender, no se le da excesiva importancia. A pesar de ser la mayor operación terrestre de la historia, la información de inteligencia en Barbarroja brilló por su ausencia. Se sabía que el distinto ancho de vías ferroviarias provocaría graves problemas para el abastecimiento, pero no se hizo nada para remediarlo. En cuanto a los efectivos del Ejército Rojo, los datos de los que se disponían eran meras suposiciones en cuanto al número de divisiones y de blindados. El estado de la red de comunicaciones terrestres, carreteras sobre todo, era desconocido. No se si es cierta la anécdota de que las unidades de reconocimiento y de vanguardia alemanas utilizaban mapas de atlas escolares para orientarse. En definitiva, la invasión de un país tan extenso y variado como la Unión Soviética, hubiese requerido una amplia operación previa de recolección de información de inteligencia. Operación que, por otro lado, acarreaba graves dificultades en un país tan cerrado al exterior y en el que los extranjeros eran, ante todo, sospechosos de ser espías, como la Unión Soviética.

El otro factor al que hago referencia es causa directa de las abominables teorías racistas nazis que consideraban a los eslavos como “subhumanos”, una raza de esclavos. Al igual que Napoleón, Hitler no se planteó presentarse ante el pueblo ruso como liberador de un régimen tiránico. Medidas, como la nefasta Orden del Comisariado, las ejecuciones sumarias de prisioneros de guerra y el exterminio sistemático de los judíos, arrojaron a los rusos en brazos del régimen de Stalin, por muy odiado que fuera éste por una gran mayoría, ya que no se les daba otra alternativa posible; incluso en regiones que eran un permanente quebradero de cabeza para el régimen soviético, como Ucrania. En definitiva, la Alemana Nazi se embarcó en la aventura rusa intoxicada por su propia propaganda sobre la debilidad y corrupción intrínseca del régimen soviético, sin discernir dónde comenzaba la realidad y dónde la propaganda.

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Mensaje por Torres » Mar Jun 28, 2005 9:50 pm

Sin entrar en profundidades, todos los expertos en este asunto, y sobre todo los protagonistas de los hechos a los que nos referimos, parecen confirmar que de no haber sido por las condiciones meteorológicas adversas los alemanes habrían tomado Moscú, o al menos le habrían puesto cerco a la ciudad con bastantes posibilidades de éxito.
El avance alemán se interrumpió por la imposibilidad de continuar la ofensiva en las condiciones inhumanas que se registararon a consecuencia de la llegada de un invierno tan crudo (motores y armas congeladas, falta de ropa de invierno, escasez de suministros por bloqueo de rutas, etc). En esas condiciones desde luego es mas facil la defensa que el ataque, máxime cuando los rusos estaban mas habituados a ese clima y luchaban en su patria.
Otra cosa muy distinta es suponer que Alemania hubiera derrotado a la URSS por el hecho de haber tomado su capital, en lo cual yo no estaría de acuerdo.

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