Los problemas derivados del frío: 1941-1942

La guerra en el este de Europa

Moderadores: José Luis, Audie Murphy

Avatar de Usuario
José Luis
Administrador
Administrador
Mensajes: 9392
Registrado: Sab Jun 11, 2005 3:06 am
Ubicación: España

Los problemas derivados del frío: 1941-1942

Mensaje por José Luis » Jue Jun 23, 2005 4:25 am

¡Hola a todos!

Un tema ciertamente interesante es saber cómo afectaron las consecuencias del frío extremo a rusos y alemanes en la campaña de invierno de 1941-42.

Os dejo mi traducción del capítulo 3 ("Aspectos pertinentes de la guerra nazi-soviética durante el invierno de 1941-1942") del trabajo del Dr. Allen F. Chew, "Fighting the Russians in Winter: Three Case Studies", diciembre, 1981.

Haré dos partes para una más cómoda lectura.

PRIMERA PARTE

Durante los quince meses de intervalo entre la Guerra de Invierno y la invasión de Rusia por Hitler, el Ejército Rojo aprovechó sus experiencias en Finlandia. Además de realizar cambios tácticos y organizacionales generales, los soviéticos prestaron más atención a la ropa de invierno, equipo y entrenamiento –incluyendo el de las tropas de esquíes- en marcado contraste con sus futuros oponentes.

Muchos de los problemas de combate que se encontró el Ejército alemán en la Rusia europea durante el invierno de 1941-1942 parecían una repetición enormemente amplificada de la campaña de Arcángel de 1918-1919. Los alemanes pagaron un precio exorbitante por ignorar las lecciones de esas, y otras, campañas de invierno anteriores. El general Dr. Waldemar Erfurth observó que con anterioridad a 1941 el Estado Mayor General alemán nunca había estado interesado en la historia de las guerras de la Europa septentrional y oriental. No se había publicado en Alemania ningún informe de las guerras de Rusia contra los suecos, finlandeses y polacos. “La generación más antigua que se había formado en la tradición de von Moltke.....consideraba suficiente estudiar los países inmediatamente adyacentes a Alemania.........las regiones septentrionales de Europa permanecieron prácticamente desconocidas para el soldado alemán”. (1)

Los devastadores resultados de la decisión de exponer a las tropas alemanas al combate en la latitud de Moscú –la misma que la de la Bahía Hudson en Canadá- sin las provisiones y las ropas adecuadas fueron de tal magnitud que es imposible señalar una batalla en particular como el mejor ejemplo. En consecuencia, las observaciones que siguen son generalizaciones aplicables a un frente muy amplio.

TIEMPO

En 1941 el invierno llegó a Rusia más pronto de lo usual (2) (en años normales comenzaba a nevar en la Rusia europea central a mitad de noviembre y el frío severo se mostraba en la última mitad de diciembre). Inicialmente, eso no fue completamente perjudicial para las operaciones alemanas, pues cortó pronto la rasputitsa otoñal, el período de las grandes lluvias que dos veces al año convertían las carreteras sin pavimentar de la Rusia central y septentrional en pasos impracticables de barro y ciénaga. La temperatura cayó marcadamente al principio de noviembre, congelando las carreteras, lo que permitió el movimiento de camiones y tanques. (3)

Aunque hay un acuerdo general en lo relativo a las condiciones del tiempo sobre el frente ruso a lo largo de octubre de 1941, hay muchas versiones conflictivas sobre la severidad de las temperaturas de las semanas y meses siguientes. Por ejemplo, el mariscal von Bock, comandante del Grupo de Ejércitos Centro, recogió en su diario de guerra del 5 de noviembre de 1941 que el mercurio había bajado a –29º C (4), y Albert Seaton dio cuenta que sobre el 24 de noviembre mostraba –30º C (5). En contraste, el mariscal Zhukov, responsable de la defensa de Moscú, declaró que durante la ofensiva general de noviembre la temperatura en el frente de Moscú se mantuvo estable entre –7º y –10º C (6). En un trabajo que refuta específicamente los informes alemanes, otro portavoz soviético cita los informes del Servicio Meteorológico de las temperaturas mínimas en el área de Moscú a finales de 1941: octubre (-8.2º C); noviembre (-17.3º C) y diciembre (-28.8º C) (7). También hubo muchos informes de temperaturas tan bajas como –40º C durante ese invierno excepcionalmente frío (8), y al menos un informe de –53º C (9).

En términos de bajas, las temperaturas precisas son virtualmente insignificantes, pues un soldado pobremente vestido expuesto a los elementos es susceptible de congelarse incluso a temperaturas más templadas que –18º C. Los aliados sufrieron más bajas por congelación durante el combate alrededor de Bolshie Ozerki desde finales de marzo a primeros de abril de 1919 -cuando las temperaturas más bajas eran sólo de –20º C y el deshielo diurno mojaba las botas- que las que experimentaron durante los períodos más fríos de ese invierno.

Hubo nevadas tan pronto como octubre de 1941 (10) y las grandes y persistentes nevadas comenzaron alrededor del 7 de diciembre. Los fuertes vientos y tormentas que le siguieron crearon ventiscas masivas. (11). El frío excepcional hizo que la nieve se mantuviera inusualmente pulverulenta y profunda mucho después de que hubiera caído. (12). El mariscal Emerenko estimó la capa de nieve permanente de invierno en la región entre Moscú y Leningrado entre 0.7 a 1.5 metros. (13). Esta capa de nieve redujo enormemente la movilidad alemana (14); pero también entorpeció al Ejército Rojo. Una fuente alemana afirma francamente que el destino del sobredimensionado Grupo de Ejércitos Centro habría sido incluso peor si hubiera habido menos nieve, concluyendo que “el colapso completo [de las unidades alemanas] fue evitado..........especialmente por la nieve profunda que constituyó un obstáculo mayor [para la contraofensiva soviética]”. (15). Discutiendo la dificultad de unas siete divisiones que estaban aisladas en enero de 1942, un comandante alemán observó que “las nieves profundas protegieron de la aniquilación a las tropas alemanas cercadas alrededor de Demyansk. Incluso la infantería rusa era incapaz de lanzar un ataque a través de esas nieves”. (16).

BAJAS DEBIDAS AL TIEMPO

El desmedido exceso de confianza de Hitler agravó las dificultades de una campaña de invierno en Rusia. Esperando la victoria en otoño, había intentado retirar dos tercios de sus divisiones de Rusia, y dejar al resto como un ejército de ocupación. La ropa de invierno, procurada sobre, comandante del OKH, las bases de un ejército de ocupación, llegó demasiado tarde por culpa del colapso en el transporte. (17). El 30 de noviembre von Bock informó al mariscal von Brauchitsch que sus hombres todavía no habían recibido abrigos de invierno, aunque la temperatura era de –45º C. (18). Casi tres semanas más tarde un furioso Guderian, comandante del Segundo Ejército Panzer, se enfrentó a Hitler con los crudos hechos de que no había llegado todavía ninguna de la ropa de invierno a las áreas de vanguardia y que había perdido el doble de hombres por culpa de la helada como por la acción enemiga. Esa conversación condujo a la campaña navideña del Partido Nazi entre los civiles alemanes para recoger abrigos de invierno y esquíes (19), parte de los cuales alcanzaron el frente antes de febrero de 1942. Las heladas tropas alemanas se vieron reducidas a sacar las ropas de los cadáveres enemigos (20), improvisando botas de paja y tomando otras medidas de emergencia (21).

No es ningún asombro que miles de alemanes se congelaran hasta la muerte ese invierno (22). Al acabar el año habían sufrido cerca de 100.000 casos de congelación, de los cuales más de 14.000 requirieron amputaciones (23). Al final de ese terrible invierno el número de víctimas congeladas excedía un cuarto de millón, y más del 90% fueron casos de segundo y tercer grado (24). A esos se deben añadir los miles de casos de neumonía, gripe y pie de trinchera (25).

El impacto de esas bajas ajenas al combate fue tremendo. Aunque el Ejército Rojo había perdido millones entre muertos, heridos y capturados hasta diciembre de 1941, Rusia fue capaz de reunir reemplazos de sus inmensos recursos humanos. En contraste, hacia el 26 de noviembre las pérdidas alemanas de unos de 375.000 muertos, perdidos y heridos permanentemente eran virtualmente irreemplazables. Hacia abril de 1942, el déficit alemán en el frente ruso había alcanzado 625.000 hombres (26). En palabras de un oficial alemán que sobrevivió a ese penoso invierno, esas bajas significaban que “la pérdida real de la guerra en el este había sido simplemente pospuesta”. (27).

El Ejército Rojo estaba mucho mejor preparado que sus oponentes para la guerra de invierno. Por ejemplo, las tropas siberianas que atacaron a los estremecidos alemanes de la 35ª División de Infantería cerca de Moscú el 5 de diciembre de 1941 llevaban chaquetas y pantalones acolchados, gorras de piel y botas de fieltro. (28). No obstante, el frío impropio de primeros de noviembre cogió por sorpresa a muchas unidades rusas. El 9 de noviembre, el mariscal Kirill Meretskov, entonces comandante de los ejércitos Cuarto y Séptimo, inspeccionó personalmente la condición de las tropas que habían perdido el pueblo de Tikhvin el día anterior. Encontró a las tropas todavía con uniformes de verano (29). Una semana más tarde, un ataque alemán sobre una colina al noreste de Rzhev tuvo éxito porque los centinelas soviéticos, que todavía no habían recibido ropas de invierno, tenían demasiado frío como para estar alerta (30). Sin embargo, los uniformes de invierno estaban disponibles en los puntos de suministros rusos y pronto se realizó su distribución (31).

No obstante, las tropas soviéticas también sufrieron bajas debidas al tiempo. El diario de un cirujano de campaña del Ejército Rojo del 27 de enero de 1942 contiene anotaciones de “que los primeros casos de congelación han hecho su aparición. Hemos amputado dos pies y probablemente amputaremos muchos más”. (32). La principal causa de tales pérdidas fue la contraofensiva soviética que comenzó a principios de diciembre y continuó durante los meses más fríos del invierno. Las observaciones del general Ironside en 1919 sobre la superioridad de la defensa sobre el ataque en esas condiciones meteorológicas continuaron siendo válidas. Un oficial alemán que fue testigo de los persistentes ataques soviéticos cerca de Shuvaevo a mediados de enero de 1942, cuando la temperatura alcanzó –40º C, informó que “los rusos sufrían incluso más (que los alemanes) el frío, a pesar de su ropa de invierno, toda vez que operaban en campo abierto” (33).

LOGÍSTICA Y MOVILIDAD

Los omnipresentes, lanudos y correosos ponis rusos, una vez más se demostraron indispensables para el transporte con mal tiempo. Muchos de los más grandes caballos que los alemanes habían traído de Europa occidental murieron de frío, pero la variedad nativa podía sobrevivir en campo abierto a casi cualquier temperatura si simplemente se refugiaba del viento (34). Los alemanes llamaron a estos pequeños y pacientes animales caballos panje, término que también aplicaron a carros y trineos nativos (35). Los informes alemanes estaban repletos de elogios hacia esos vehículos y caballos que parecían anacrónicos. El general Rendulic escribió:

Los carros ligeros nativos (trineos) y los pequeños, fuertes y cómodos caballos nativos son absolutamente indispensables para los trenes de las unidades de infantería. Son igualmente indispensables para el suministro de las tropas motorizadas durante la estación del barro y en el invierno, dondequiera que las operaciones militares se estanquen. Poco después, incluso las divisiones blindadas y motorizadas alemanas tenían a su disposición semejantes trenes de vehículos tirados por caballos. No puedo imaginarme cómo el Ejército alemán podía haber combatido y vivido durante cuatro años de guerra contra Rusia si no hubiera hecho uso de esos carros, trineos y caballos”. (36).

En opinión de otro oficial alemán, los trineos de panjes no eran solamente los mejores medios de transporte en invierno, sino que en el campo abierto y en las miserables carreteras secundarias eran los únicos vehículos que permitían una completa movilidad sobre la nieve (37). A principios de 1942, algunas divisiones panzer emplearon hasta dos mil caballos panjes, mientras que difícilmente cualquiera de sus vehículos de motor permaneció en servicio. A esas unidades panzer se les dio el irónico apodo de divisiones panje. Incluso la Luftwaffe tenía que acudir al transporte panje en Rusia (38).

Naturalmente los rusos confiaban en el mismo tipo de transporte a caballo, pero también emplearon la caballería en el combate. Una fuente alemana incluso informa de un quijotesco ataque de caballería montada contra una compañía de tanques alemana en enero de 1942 (39). Para misiones de seguridad y reconocimiento los soviéticos utilizaron extensivamente unidades de caballería. A veces esas tropas lucharon desmontadas. También cooperaron con unidades blindadas en mayores operaciones ofensivas (40).

Los tanques rusos -especialmente el T-34, KV-1 y KV-2- eran efectivos incluso en la nieve profunda gracias a sus anchas orugas y buena compensación terrestre. Esos rasgos les dieron una notable ventaja sobre los tanques que los alemanes emplearon durante el primer invierno, tanques que se atascaban por sus estrechas orugas y su limitada compensación terrestre. Los soviéticos utilizaron con frecuencia los T-34 para abrir paso a través de la nieve a la infantería (41).

Otra ventaja que los rusos disfrutaban fue el número de tropas de esquíes. Aprovechando las lecciones de la Guerra de Invierno contra los finlandeses, tanto las autoridades civiles como militares soviéticas resaltaron el esquí durante el tiempo de paz del invierno de 1940-1941. Unidades especiales de esquís, entrenadas en Siberia y comprometidas en el frente finlandés durante la nueva guerra, se demostraron casi tan habilidosas como las finlandesas (42).

Los soviéticos emplearon tropas de esquís en unidades hasta el tamaño de brigada (43). En enero de 1942, una fuerza de tras batallones de esquís estaba operando detrás del Cuarto Ejército alemán (44). En la noche del 23 de noviembre de 1941 cerca de 300 esquiadores, incluyendo mujeres estudiantes de KOMSOMOL y trabajadores del Partido, llevaron a cabo un osado ataque sobre el cuartel general del 12º Cuerpo, matando a 19 alemanes e hiriendo a 29. Aunque sus bajas fueron elevadas, el 80% de los esquiadores consiguió regresar a través de los bosques (45).

Otras unidades de esquís no fueron siempre tan afortunadas. Una brigada de esquís del 39º Ejército de Guardias que ejecutó un ataque al amanecer sobre la retaguardia del 114ª Regimiento Panzer Grenadier a finales de marzo de 1942 fue virtualmente aniquilada. No consiguió sorprender a los alemanes, en parte por su ruido al deslizarse sobre la nieve, pues el sonido recorre una gran distancia en tiempo frío. (46).

Las unidades rusas de esquíes tenían más éxito cuando se empleaban en combinación con otras armas. Cuando el Tercer Ejército Panzer se estaba retirando al oeste de Moscú en diciembre de 1941, una fuerza rusa de tropas de esquís, caballería e infantería montada a trineo aisló a la 6ª División Panzer, que era la fuerza de retaguardia del LVI Cuerpo Panzer (47).

Aunque la movilidad de las bien entrenadas tropas de esquíes fue un logro significativo, no todas las tropas de esquíes rusas empleadas en ese primer invierno de la guerra tenían la suficiente experiencia para explotar esa ventaja. El general Meretskov observó que a menudo vio hombres de los apresuradamente formados ejércitos de choque 2º y 59º caminando a pie y llevando a rastras sus esquís (48).

Los alemanes encontraron incluso más difícil reunir tropas de esquís efectivas, que no utilizaron en formaciones mayores de batallón (49). Dentro del Grupo de Ejércitos Centro, informes de un regimiento revelan que tenía solamente 10 juegos de equipos de esquíes por compañía en enero de 1942 (50). Otro regimiento sólo podía equipar una sección por unidad, apenas suficiente para tareas de patrulla, mensajería y similares (51). Cuando un cuerpo fue finalmente capaz de organizar un batallón de esquíes en marzo de 1942, los hombres tuvieron que ser seleccionados en base a sus habilidades esquiadoras. Como muchos venían de unidades de apoyo, sin experiencia de combate, su efectividad fue limitada (52).

Saludos cordiales
José Luis
"Dioses, no me juzguéis como un dios
sino como un hombre
a quien ha destrozado el mar" (Plegaria fenicia)

Avatar de Usuario
José Luis
Administrador
Administrador
Mensajes: 9392
Registrado: Sab Jun 11, 2005 3:06 am
Ubicación: España

Mensaje por José Luis » Jue Jun 23, 2005 4:44 am

SEGUNDA PARTE

FALLOS DE ARMAMENTOS Y MÁQUINAS DEBIDOS AL TIEMPO

Sólo podría considerarse como una total ignorancia de la campaña de Arcángel ocurrida hacía más de 22 años que el Ejército alemán en 1941 se viera “sorprendido” (como el general Rendulic lo expresó) de que debido al frío extremo los mecanismos de fusiles y ametralladoras e incluso los bloqueos de recámaras de artillería se volvieran absolutamente rígidos (53). El líquido de retroceso en las piezas de artillería también se congeló (54) y las partes de acero templado se rompieron (55).

Uno sólo puede conjeturar el número de derrotas tácticas que tales sorpresas provocaron. Incluso el general Halder tuvo noticia de un encuentro cerca de Tikhvin cuando la temperatura bajó a –35º C y sólo uno de los 5 tanques alemanes se pudo encender (57). Los centinelas del 196º Regimiento de Infantería alemán descubrieron en el momento inoportuno de un ataque nocturno soviético en enero de 1942 que sus ametralladoras estaban demasiado heladas como para funcionar (58).

Las armas soviéticas estaban diseñadas para el invierno y utilizaban aceites apropiados. Los alemanes preferían las ametralladoras soviéticas al modelo que originalmente se les dio (59). Durante el primer invierno los alemanes tuvieron que improvisar encendiendo fuego bajo su artillería y limpiando bien todo el aceite de sus armas, bien experimentando con sustitutos. El queroseno funcionaba pero no duraba mucho y tenía que ser renovado frecuentemente (60). El aceite de girasol era muy efectivo pero sólo estaba disponible en Rusia meridional (61). Durante el segundo invierno de la guerra los alemanes ya disponían de aceites adecuados (62).

La profundidad de la nieve reducía enormemente la efectividad de los proyectiles de mortero e incluso de la artillería de calibre inferior a 150 mm. La mejor arma antitanque era el cañón de un tanque pesado pues la artillería regular antitanque no se podía utilizar sobre nieve profunda (63). Las minas se demostraron inseguras bajo hielo o nieve pesada, especialmente cuando había algún deshielo porque sus fusibles de presión no funcionarían acolchados por la nieve profunda o cubiertos con una costra de hielo (64).

Los alemanes se enfrentaron a constantes problemas con la mayoría de sus vehículos a motor. Al principio intentaron encender las máquinas heladas remolcándolas, lo que dañaba seriamente los motores y reducía los diferenciales a piezas. Se demostró que era necesario aplicarles calor durante dos horas antes de moverlas (65). Durante las alertas los motores estaban frecuentemente funcionando durante horas (66). [¡Sólo el caballo panje arrancaba sin necesidad de un período de calentamiento!].

EL IMPACTO DEL TIEMPO EN LAS OPERACIONES Y TÁCTICAS LOCALES

Como el refugio era esencial para la supervivencia, las aldeas se convirtieron en los puntos centrales de batallas locales durante el invierno de 1941-1942, de igual forma que lo habían sido en 1918-1919 (67). Durante la contraofensiva soviética, el general Rendulic, comandante de la 52ª División de Infantería, intentó inicialmente dirigir una defensa ortodoxa que incluía la defensa en terreno abierto. Esto, sin embargo, condujo a tantas bajas por congelación que tuvo que restringir sus líneas a puntos de población y a sus inmediatas cercanías. Cuando los rusos penetraban los espacios entre las aldeas defendidas por los alemanes y se abrían lateralmente en abanico para amenazar las carreteras que llevaban a la retaguardia de esas aldeas, los alemanes estaban obligados a retirarse de nuevo. Donde las fuerzas soviéticas tenían suficiente munición y carreteras pasables, también atacaban las aldeas (68). Siempre que fracasaban para capturarlas de día, se retiraban normalmente a la aldea amiga más cercana de noche (69).

Siempre que los alemanes eran capaces de tomar la iniciativa, se enfrentaban a los mismos problemas, aunque agravados por su inferior vestimenta. El 28 de diciembre de 1941, el 4º Regimiento de Infantería Blindada de la 6ª División Panzer contraatacó con éxito a las unidades rusas que habían roto a través de las posiciones alemanas en el río Lama. Al atardecer cerraron el espacio en su línea contactando con la 23ª División de Infantería, y se refugiaron esa noche en las granjas y villas cercanas. El plan para el día siguiente era rodear al enemigo y retomar las posiciones del río Lama. De nuevo el 4º de Infantería, en un ataque coordinado con el batallón de motocicletas de la división, consiguió sus objetivos: a mediodía la fuerza de ruptura soviética estaba cercada. Las aldeas próximas, sin embargo, habían sido destruidas y las antiguas posiciones estaban enterradas profundamente en la nieve. Sin refugio, y enfrentados a morir congelados por las temperaturas nocturnas de –30º a –40º C, los alemanes tuvieron que abandonar el cerco y retirarse a una distante aldea. Entonces los rusos rompieron nuevamente y forzaron finalmente a retirarse a todo el frente alemán en esa zona. El éxito de la batalla se había convertido en fracaso porque los alemanes no estaban equipados para ese tiempo y no podían encontrar un refugio local (70).

A veces, incluso una aldea destruida ofrecía protección frente al frío. Los rusos normalmente intentaban rodear una aldea defendida por los alemanes antes de que su guarnición pudiera escapar y prenderle fuego. Cuando fracasaban y la aldea ardía, llegaban normalmente antes de que el fuego se apagara y podían comenzar de inmediato a cavar refugios en el terreno deshelado por el calor (71).

A veces había una alternativa al refugio de las aldeas incluso cuando el terreno estaba demasiado duro para cavar. Conduciendo operaciones defensivas en terreno abierto hacia finales de año, la 6ª División Panzer estaba soportando unas 800 bajas diarias por congelación. Sin embargo, tenía unas cinco toneladas de explosivos a mano y el 3 de enero de 1942 sus ingenieros explosionaron suficientes cráteres como para acomodar a todos los elementos de combate. Cubiertos con leña y calentados con fuegos abiertos, cada cráter daba refugio de tres a cinco hombres. Los nuevos casos de congelación cayeron de 800 a 4 por día. Con campos de minas, obstáculos antitanque, y alambradas por entre y detrás de los cráteres, la posición se defendió durante diez días y sólo se abandonó cuando fue flanqueada (72). Finalmente, para librarlos de la dependencia de los ingenieros, los alemanes entrenaron a las unidades de servicio y combate para utilizar cartuchos de 100 gramos para voladura para refugios.

Los alemanes pronto aprendieron a evitar que el humo de madera revelara sus posiciones. En contraste con la leña fresca, el carbón vegetal ardía con poco humo y su fabricación fue improvisada ampliamente (74).

La nieve profunda dificultaba el movimiento a pie. En una ocasión una unidad de la 52ª División de Infantería necesitó nueve horas para avanzar sin oposición poco más de cuatro kilómetros a través de nieve de 5 pies de grosor. En consecuencia los pasos aplastados laterales y de retaguardia asumieron un significado táctico. Por ejemplo, el comandante alemán de la Compañía G, 464º de infantería, se dio cuenta el 15 de enero de 1942 que sus posiciones se volverían pronto insostenibles. En consecuencia despachó unos cuantos hombres con heridas menores a pisotear un paso desde la aldea defendida por la compañía hacia un bosque cercano. Durante la siguiente ofensiva soviética el paso evitó que su unidad quedara atrapada por el enemigo (75).

Notas:

En este capítulo se utilizaron numerosas fuentes no publicadas o monografías de distribución limitada de la serie del Foreign Military Studies. También se utilizaron folletos del Departamento del Ejército. Así que a continuación pongo las obras generales y luego las notas numeradas según aparecen en el texto.

Department of the Army pamphlets:

DA PAM 20-201 Military Improvisations During the Russian Campaign, Washington, D.C., August 1951.

DA PAM 20-269 Small Unit Actions During the German Campaign in Russia, Washington, D.C., July 1953.

DA PAM 20-291 Effects of Climate on Combat in European Russia, Washington, D.C., February 1952.

DA PAM 20-292 Warfare in the Far North, Washington, D.C., October 1951.

Foreign Military Studies, Historical Division, Headquarters, United States Army, Europe

MS B-266 "Combat in the East: Experiences of German Tactical and Logistical Units in Russia," mimeographed, Foreign Military Studies, vol. 1, no. 10, April 1952.

MS C-034 General der Infanterie Gustav Hoehne, "In Snow and Mud: 31 Days of Attack Under Seydlitz During Early Spring of 1942," 20 October 1948.

MS D-020 Generaloberst Dr. Lothar Rendulic, "Field Expedients," 23 February 1947.

MS D-035 "Effect of Extreme Cold on Weapons, Wheeled Vehicles, and Track Vehicles," 24 February 1947.

MS D-078 General der Infanterie Otto Schellert, "Winter Fighting of the 253rd Infantry Division in the Rzhev Area in 1941-42," draft translation reproduced by the Office of the Chief of Military History, Department of the Army, Washington, D.C., 1952.

MS D-106 Generaloberst Dr. Lothar Rendulic, "Combat in Deep Snow," 19 April 1947.

MS D-184 Generalmajor Karl Rein, "Regiment in the Attack Through Snow Covered Primeval Forests January 1942," draft translation reproduced by the Office of the Chief of Military History, Department of the Army, Washington, D.C., 1952.

MS D-277 General der Artillerie Rudolf von Roman, "The 35th Infantry Division Between Moscow and Gzhatsk," draft translation reproduced by the Office of the Chief of Military History, Department of the Army, Washington, D.C., 1951 [assigned 1 April 1947].

MS D-285 General der Artillerie Rudolf von Roman, "The 35th Infantry Division Between Moscow Gzhatsk, " draft translation reproduced by the Office of the Chief of Military History, Department of the Army, Washington, D. C., 1951 [assigned 1 April 1947].

MS P-062 Generalmajor Alfred Toppe, "Erfrierungsprobleme im deutschen Heer wahrend des II. Weltkrieges" [Frostbite problems in the German Army during World War II], 22 February 1951.

Notas de los textos traducidos:


1D-4 PAM 20-292, pp. l-2.

*KiriIl Meretskov, Serving the People (Moscow: Progress Publishers, 1971), p. 160.

3Marshal Georgii Zhukov, “The Battle of Moscow,” in &foscow I941:“1942 Stalingrad, corn-piled by VIadimir Sevruk (Moscow: Progress Publishers, 1974): p, 53; Alfred W. Turney, Disaster at Moscoc~~: van Bock’s Campaigns (Albuquerque: University of New Mexico Press, 1976), p.
133.

4Turney, p. 133.

5Albert Seaton, Tke Battle Far &foscorc? 1941-1942 (New York: Stein and Day, 1971), p. 159.

6Zhukov in Sevruk, p. 53.

7Col. P. Zhilin, cited in John Erickson, Tke Soviet Higk Command (New York: St. Martin’s Press: 1962), p. 641.

8For example, DA PAM 20-291, p. 5.

9Ibid., p. 4.

10Alexander [Aleksandr Alfredovich] Bek, Vo’o(okoLam.sk Highway, 2d rev. ed. (Moscow: Prog-ress Publishers, 1969), p. 149.

11Seaton, pp. 214-17.

12MS c-034, p. 4.

13A. Emerenko, Tlte Arduous Beginning (Moscow: Progress Publishers, 1966), p. 275.

14German General Lothar Rendulic noted that., because of a hiatus in heavy snowfall for several weeks before the end of January 1942, the snow on most of the roads used for opera-tions had already been so well packed t.hat movement was possible. He also observed, however,
that the narrow confines of such packed areas enabled the enemy to concentrate firepower effectively. MS D-106, pp. 3. 10.

15MS D-184, p. 19. Soviet, sources support that conclusion: for example, Marshal Rokos-sovsky, “Forward,” S&et Milifary Review, no. 12, December 1971, p. 37.

16Ms c-034, p. 5.

17Seaton, pp. 38, 133, 134.

18Turney, p. 147.

19Seaton, pV 213.

20DA PAM 20-291, p. 1%.

21Zhukov in Sevruk, p. 53.

22Turney, p. 139.

23. R. J. H. Haynes, “Soviet Techniques in Winter Warfare,” Journal of tize Rayal United Services Institute for Defense +&es 119, no. 2 (June 1974):59.

24Dr. Berthold Mikat, “Die Erfrierungen bei den Soldaten der deutschen Wehrmacht im let&en Weltkrieg” [Frostbite among the German armed forces in the last warEd war] in MS P-062, Anlage [appendix] 8, pp. 2, 4.

25Turney, p 128.

26 Seaton, p. 288.

27MS D-184, p. 20.

28MS D-285, p. 4.

29Meretskov, pp. 157, 160.

30DA PAM B-269, pp. 15-18.

31Meretskov, pp. 160-61.

32NikoIai Amosoff, PPC--2.266: A Surgeon’s, War, translated and adapted by George St.George (Chicago: Henry Regnery Co., 1975), p. 102.

33MS D-678, $2. 17.

34DA PAM 20-291, pp. 21-22.

35MS D-277, p. 4.

36MS D-020, pp. 4-5.

37WS D-277, p” 4.

38FXDA PAM 20-201, pp. 52-53. It is essential to adopt the latest scientific improvements in winter ctothing, shelter, transport, and weaponry, but in the stark reahty of the battlefield the most sophisticated equipment is apt to break down in unforeseen circumstances. When that happens, it is often wise to imitate the simple customs of the local natives whose ancestors have adapted their ways to their environment for centuries. Western society has become so de-pendent on modern technology that one may well wonder how many of today’s generation would know which end of a panje horse to harness.

39MS D-285, p. 18.

40 H. Liddell Hart, ed., The Red Army (New York: Harcourt, Brace and Co., 1956), pp.337-42.

41DA PAM 20-291, pi 11.

42DA PAM 20-292, pq 16.

43WA PAM 20-291, p. 12.

44 Seaton, p. 255.

45Ibid., p. 163.

46DA PAM 20-291, pp. 16-17.

47Ibid., p. 17.

48Meretskov, p. 190.

49DA PAM 20-291, p. 12.

50MS D-184, p. 5.

51MS D-277, p. 9.

52MS D-184, p. 15.

53MS D-035.

54DA PAM 20-291, p. 4.

55MS D-285, p. 3.

56DA PAM 20-291, pp. 5, 19.

57 Halder Diaries, 6 December L941 entry.

58DA PAM 20-269, pp. 27-28.

59DA PAM 20-291, p. 69.

601MS D-035.

61DA PAM 20-291, p. 19.

62JMS D-635.

63MS C-634, pp. 12, 19-20.

64MS B---266, p. 44.

65MS D--036.

66DA PAM 20-291, p. 19.

67 MS D---1&4, p. 6; MS D---28& p. 5.

68MS D-106, pp~ 12-14.

69DA PAM 20-201, p. 24.

70DA PAM 20-291, p. 5.

71Lieutenant General Sir Mason-MacFarlane, “Russian Artillery 1941-45,” The Jourrzul of the RoyaE Arti&lery 74, no. 4 (October 1947):326.

72 DA PAM 20-201, pp. 23-24.

73MS D-277, p. 8. The Soviet Army has since perfected systematic blasting patterns for individual foxholes, bunkers, trenches, and gun and tank emplacements. See Haynes, pp. 6Q--62.

74MS D-020, p. 6.

75DA PAM 20-269, pp. 22-23.

76“Winter Experiences of the German Air Force Ground Units,” translated and digested in Military Review 29, no. 7 (October 1949):85.

Saludos cordiales
José Luis
"Dioses, no me juzguéis como un dios
sino como un hombre
a quien ha destrozado el mar" (Plegaria fenicia)

Kaiser
Usuario
Usuario
Mensajes: 43
Registrado: Dom Jul 17, 2005 8:01 am
Ubicación: Barcelona

General Invierno

Mensaje por Kaiser » Dom Jul 17, 2005 8:25 am

1941 Fue el invierno el mejor general contra los alemanes?

Rusia es un pais dentro de un pais, kilometros de estepa que en invierno alcanzan los 2-3 metros de nieve, los motores se calaban, se hundian en el barro o en el hielo.

Tmb otra pregunta muy famosa que nunca sabremos con exactitud, es que abria psado si Hitler en vez de invertir tanto esfuerzo en Stalingrad lo ubiera exo en Moscu, y si Moscu ubiese caido abria acabado la guerra???

Mi opinion esque no, los rusos se abrian refugiado detras de los Urales y ahi a ver quien los vence

Espero vuestras opiniones

Salu2

Standartenführer
Miembro
Miembro
Mensajes: 102
Registrado: Sab Jun 11, 2005 4:11 am
Ubicación: Guadalajara, Mexico

Mensaje por Standartenführer » Dom Jul 17, 2005 11:51 am

Rokossovsky en su autobigrafia llamada "el deber de un soldado" menciona que los alemanes no deberian de culpar al invierno de su detencion a las afueras de Moscu y por ente de su ofensiva, sino que este le ayudo en su pequeña retirada en el invierno del 41, que estos deberian de agradecerle en lugar de reprocharle

es bastante interesante leer los puntos de vista sovieticos.

Pero a mi manera de ver si tuvo que ver, no el 100% porque el pueblo ruso en si es muy duro y no se le deberia restar merito, pero el hielo y el fango son y seran aliados de Rusia
Manuel González Ramírez

"Mi honor es mi lealtad" waffen SS
Imagen

Imagen

Avatar de Usuario
Lenz Guderain
Usuario
Usuario
Mensajes: 2
Registrado: Jue Ago 11, 2005 7:12 am
Ubicación: El frente Oriental

Mensaje por Lenz Guderain » Jue Ago 11, 2005 7:24 am

Hola a todos:

Pues para mi si fue decisivo el clima.

1.- Si los alemanes llegaban a Moscú antes de que el invierno los coja de lleno, la ciudad hubiese caido, una vez tomada Moscú los alemanes hubieran controlado un sin fin de comunicaciones, claves para el abastecimiento del ejército y de su población, aparte de esto, la toma de Moscú hubiera significado un duro golpe a la moral de los soviéticos y de todo su ejército.

2.- El triunfo en Moscú hubiera significado la libración de un sin fin de tropas que bien pudieran haber sido usadas en la toma del cáucaso y para terminar el asedio de Leningrado.

Solo basta observar lo que les impidió hacer el general invierno a los alemanes para ver que si fue decisivo.

Shaka_zero
Miembro
Miembro
Mensajes: 117
Registrado: Vie Jul 29, 2005 3:30 am
Ubicación: Argentina

Mensaje por Shaka_zero » Mar Ago 30, 2005 3:09 am

para mi no. Solamente fue un factor influyente pero Hitler no tomo los recaudos necesarios para evitar el frio. Por ejemplo sus tropas no tenian la vestimenta adecuada.
Tampoco hubo una buena organizacion estrategica por parte de alemanes como en la batalla de Stalingrado en la que los alemanes dejaron los flancos descubiertos.
No creo que los alemanes hallan perdido pq el frio congelaban los Panzer, para el caso los Rusos tendrian muchos vehiculos inhabilitados tmb.

HPG
Usuario
Usuario
Mensajes: 41
Registrado: Mar Sep 06, 2005 3:42 am
Ubicación: Buenos Aires

Mensaje por HPG » Mar Sep 06, 2005 4:01 am

Hola a todos;

Yo creo que el invierno de 1941 si fue decisivo en la guerra,
Guderian informo al alto mando que no podían ni siquiera cavar fosas ya que el suelo estaba helado y tenia que hacer lo posos a cañonazos, imagínense lo que debe ser moverse con -50 grados de temperatura. Las líneas de abastecimiento se encuentran inaccesibles, un soldado escribió la guerra en invierno retrocedió un siglo. Con ese clima hasta los movimientos más simples del cuerpo son dificultosos.
Hernán

Werto
Miembro distinguido
Miembro distinguido
Mensajes: 807
Registrado: Mié Ago 17, 2005 5:19 am
Ubicación: Donde la consejería de eduación estime oportuno, Asturias, España

Mensaje por Werto » Mar Sep 06, 2005 4:04 am

Ya HPG, la pregunta es bastante obvia.

¿No afectaba el invierno a los soviéticos?.

HPG
Usuario
Usuario
Mensajes: 41
Registrado: Mar Sep 06, 2005 3:42 am
Ubicación: Buenos Aires

Mensaje por HPG » Mar Sep 06, 2005 5:00 am

Si, el clima afecta a los rusos, pero estos estan preparados y acostumbrados a las bajas temperaturas, teniendo una ciudad detrás que los provee además de vivir la mitad de sus vidas bajo esas condiciones climáticas y en algunos casos como los que vienen de Siberia en peores.
Cuando los alemanes tienen todavía ropa de verano, ni siquiera tenían calzado preparado para las bajas temperaturas, ya que las botas eran de verano y los congelamientos de pies se contaban en miles. Aparte los rusos tuvieron tiempo de preparar las defensas para pasar el invierno, y a los alemanes los agarro de golpe. También dicen que pocos generales alemanes tenían ideas claras de cuan crudo era el clima en Rusia. Y hitler prepara un ejercito de verano, ya que en pocas semanas Rusia caería.

Saludos Hernán

HPG
Usuario
Usuario
Mensajes: 41
Registrado: Mar Sep 06, 2005 3:42 am
Ubicación: Buenos Aires

Mensaje por HPG » Mar Sep 06, 2005 5:01 am

Si, el clima afecta a los rusos, pero estos estan preparados y acostumbrados a las bajas temperaturas, teniendo una ciudad detrás que los provee además de vivir la mitad de sus vidas bajo esas condiciones climáticas y en algunos casos como los que vienen de Siberia en peores.
Cuando los alemanes tienen todavía ropa de verano, ni siquiera tenían calzado preparado para las bajas temperaturas, ya que las botas eran de verano y los congelamientos de pies se contaban en miles. Aparte los rusos tuvieron tiempo de preparar las defensas para pasar el invierno, y a los alemanes los agarro de golpe. También dicen que pocos generales alemanes tenían ideas claras de cuan crudo era el clima en Rusia. Y hitler prepara un ejercito de verano, ya que en pocas semanas Rusia caería.

Saludos Hernán

Werto
Miembro distinguido
Miembro distinguido
Mensajes: 807
Registrado: Mié Ago 17, 2005 5:19 am
Ubicación: Donde la consejería de eduación estime oportuno, Asturias, España

Mensaje por Werto » Mar Sep 06, 2005 5:16 am

Bien, entonces más que el invierno, lo que fue decisivo fue la incapacidad de la Wermach para dar a sus unidades unos equipos y una instrucción adecuados parta el clima en que se desempeñaría la campaña.

Es evidente que en una contienda el clima afecta por igual ambos contendientes, así que o lastra a ambos contendientes o no lastra a ninguno.

Es decir: lo que fue decisivo fue la incapacidad e imprevisión del ejército alemán no el invierno. Y esto se mire por donde se mire, ya sea por no equipar adecudamente a sus unidades o por efectuar una probre estimación de la capacidad belica soviética.

Desde leugo parece evidente que toso el mundo conoce el cariz que toman los inviernos en la URSS, aunque es cierto que el invierno de 1941-2 fue especialmente severo, de manera que si los alemanes no estaban preparados para el clima en que se iva a desempeñar la campaña esto sólo puede achacarse a su incapacidad para preveerlo.

Es decir, una excusa bastante pobre para justificar, o tratar de tapar, la total falta de previsión de los alemanes, la sobrestimación que estos hacián de su fuerza, y la infravaloración total que éstos hacián de la capacidad técnica, humana, y sobre todo de sacrificio del pueblo soviético.

Por otra parte no estaría mla efectuar un balance general sobre a quien beneficio más en cada momento la llegada del invierno, es casi seguro que la llegada de este, en el transcursos general de la guerra, beneficio más a los alemanes.

Avatar de Usuario
José Luis
Administrador
Administrador
Mensajes: 9392
Registrado: Sab Jun 11, 2005 3:06 am
Ubicación: España

Mensaje por José Luis » Mar Sep 06, 2005 5:29 am

¡Hola a todos!

La preciación de Werto, en mi opinión, es completamente acertada. Barbarroja fue una campaña que operacionalmente se planificó para una duración de tres meses a lo sumo. Más allá de ese tiempo todas las previsiones logísticas (ya muy ajustadas de por sí) se venían abajo.

Por ello el duro invierno de octubre-diciembre de 1941 no fue el factor, a mi juicio, que determinó el fracaso de la blitzkrieg alemana en Rusia. Ésta ya había fracasado con anterioridad.

Fuera de ello es lógico que las extremas condiciones meteorológicas de octubre-diciembre de 1941 afectaran a ambos ejércitos, si bien no por igual, ya que los soviéticos tenían sus centros de suministros mucho más cerca de la línea de frente, simplificando el problemático aspecto del trasnporte.

Pero todo tiene su contrapartida, y la contraofensiva soviética del 6 de diciembre de 1941 quizás pudo ser más decisiva si las condiciones meteorológicas no fueran tan implacables. En este caso se beneficiaron los alemanes, aunque en justa correspondencia también la planificación operacional soviética pecó de optimista.

Saludos cordiales
José Luis
"Dioses, no me juzguéis como un dios
sino como un hombre
a quien ha destrozado el mar" (Plegaria fenicia)

Werto
Miembro distinguido
Miembro distinguido
Mensajes: 807
Registrado: Mié Ago 17, 2005 5:19 am
Ubicación: Donde la consejería de eduación estime oportuno, Asturias, España

Mensaje por Werto » Mar Sep 06, 2005 8:22 am

Hombre realmente el error principal de Barbarroja era la falta de un objetivo estratégico definido.

Los alemanes tenián la infundada creencia de que la URSS se colapsaria a las primera de cambio, y subestimaron de manera absoluta la capacidad bélica e industrial de la URSS. Tanto Hitler como los generales de la Wermach.

Hitler había llegado a comentarle a Halder "...que bastaba con dar una patada a puerta y todo el edificio -de la URSS- se derrumbara...".

En general los mando alemanes pensaban así, y lo cierto es que la mediocre actuación de los rusos en la guerrra de invierno contra Finlandia reforzo aún más esta tendencia.

Cuando los alemanes se lanzaron sobre la URSS en 1941 no tenián un objetivo estratégico definido al que ceñirse para lograr el esperado colapso del ejército rojo y la nación soviética.

Se limitaron a llevar a cabo brillantes maniobras de cerco que embolsaban a un gran número de soldados soviéticos. Los alemanes repetián la maniobra una y otra vez, rupturas, penetraciones, explotaciones del exito y embolsamiento de la fuerza enemiga. Y cada exito los aproximaba más al desastre final.

Cada vez las unidades soviéticas tardaban más tiempo en ser derrotadas, trataban de evitar el cerco, o romper una de sus alas, resistiendo cada vez un poco más de tiempo, y ese poco de tiempo acercaba, cada vez más, a los alemanes a su derrota final.

Los alemanes se lanzaron a la conquista de un estado que suponía casi 1 tercio de las tierras emergidas, mal equipados, con una apreciación totalmente incorrecta de las fuerzas enemigas, subestimando totalmente la capacidad y decisión de lucha de su adversario, y equipados para una campaña de 3 meses que al final duraria casi 4 años.

Los alemanes nunca recuperarián el nivel operativo de 1941, si entonces no lograron colapsar a la URSS, de hecho nunca llegaron a estar proximos a acerlo, resultaba evidente que nunca lo lograrián.

A finales de 1941 Halder escribia, "...contabamos con algo más de 200 divisiones sovíéticas, y ya llevamos identificadas más de 300..."

Los alemanes contaban, nadie sabe porqué, con el colapso de la URSS, incluso cuando sus planes más optimistas sólo planeban ocupar la URSS Europea, y en la práctica se encontraron sin equipos adecuados, con dificultades logísticas infinitas, superados material y a veces técnicamente, y frente a un enemigo dispuesto a pagar más de 25 millones muertos por alcanzar la victoria final.

El resultado fue, al final, el que cabia esperar, los aliados, y en particular la URSS, que inflingió más del 80% de las bajas finales de los alemanes, hicieron encajar a los alemanes la mayor derrota que jamas fuera inflingida a nación alguna en toda la historia de la humanidad.

Avatar de Usuario
José Luis
Administrador
Administrador
Mensajes: 9392
Registrado: Sab Jun 11, 2005 3:06 am
Ubicación: España

Mensaje por José Luis » Mar Sep 06, 2005 8:53 am

La estrategia alemana de 1941 está muy bien definida en el artículo de Jeffrey Record:

Jeffrey Record, ‘Operational Brilliance, Strategic Incompetence:
The Military Reformers and the German Model’
, Parameters:
Journal of the US Army War College, Autumn 1986, vol. XVI,
no. 3, pp. 2–8.

Saludos cordiales
José Luis
"Dioses, no me juzguéis como un dios
sino como un hombre
a quien ha destrozado el mar" (Plegaria fenicia)

Shaka_zero
Miembro
Miembro
Mensajes: 117
Registrado: Vie Jul 29, 2005 3:30 am
Ubicación: Argentina

Mensaje por Shaka_zero » Mar Sep 06, 2005 9:16 am

Hola.
Yo concuerdo tanto con Werto como con Jose Luis, pq segun lo que vos decis HPG lo que fue decisivo no fue el invierno sino la mala planificacion alemana. Para el caso los mismos problemas que tenian los alemanes los tenian los rusos, sin embargo estos ganaron por los desaciertos del rival, quienes se encontraban muy cerca de Moscu.
Que no tuviesen el equipamiento necesario habla del exceso de confianza que habia en Alemania de tomar rapidamente Rusia y de lo mal organizado que estuvo todo.

Saludos

Responder

Volver a “Frente oriental”

TEST