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Consecuencias fracaso Barbarroja en Ostheer

La guerra en el este de Europa

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Consecuencias fracaso Barbarroja en Ostheer

Mensaje por José Luis » Dom Abr 08, 2018 9:44 am

¡Hola a todos!

Muchos de los debates que hemos mantenido en distintos lugares del foro a lo largo de su existencia, y en particular cuando el asunto versaba sobre las distintas apreciaciones para concluir cuál había sido el momento decisivo (turning point) de la guerra, me han trasladado la impresión de que, en general, no se han comprendido en todo su grado y alcance las consecuencias que supuso para Alemania el fracaso final de la Operación Barbarroja. Aquí pretendo analizar las consecuencias para el Ostheer y su capacidad para seguir combatiendo su guerra en el Frente Oriental.

Antes de entrar en materia, creo conveniente asentar el contexto que precedió al inicio de Barbarroja en lo referente a personal y formaciones de combate. Adelanto que toda la información (que no opinión) que sigue tiene como fuente a Bernhard Kroener, Rolf-Dieter Müller y Hans Umbreit, Germany and the Second World War. Vol. V/I: Organization and Mobilization of the German Sphere of Power (Oxford Universiy Press, 2000).

Como es conocido, los alemanes crearon sus divisiones de combate a través de varias "olas" desde antes y después del inicio de la guerra en 1939. Las cuatro primeras "olas", que formaron el grueso de las formaciones durante la campaña polaca, variaban en ciertos aspectos relacionados con su personal (y equipamiento).

Las divisiones alemanas de la “primera ola” (36) incluían todas las divisiones activas del ejército de tiempos de paz. Las divisiones de la “segunda ola” (15) eran iguales a las de la “primera ola” en organización y equipamiento, con la diferencia de que hasta el 83% de su personal eran reservistas entrenados después de la IGM, soldados de los grupos de años sin experiencia en la IGM, que habían sido despedidos del Reichswehr y la Wehrmacht después de 1920. La falta de potencial reservista en la Wehrmacht no permitió una mayor proporción de divisiones de la “segunda ola”. Las divisiones de la “tercera ola” (21) cubrían la masa del ejército territorial, es decir los conscriptos entre edades de 35 y 45 (nacidos en 1894-1904). Daban cuenta de hasta el 46% de los oficiales no comisionados y hombres de las divisiones de la “tercera ola”, mientras que el 42% había salido de la reserva de miembros brevemente entrenados de los años “blancos” (1905-1913). El valor de combate de estas divisiones era escaso. Estaban equipadas en relación a sus misiones, concebidas como divisiones estáticas en el oeste. Las divisiones de la “cuarta ola” (14) se habían concebido como unidades de reemplazo para la fase de movilización de 1939/40 y comprendían, además de los regulares de tropas activas, una mayoría de reservistas brevemente entrenados (grupos de años de 1904 y más jóvenes). A partir de aquí, tras la campaña polaca, se irían creando nuevas divisiones en subsiguientes "olas".

El 1 de septiembre de 1939 la Wehrmacht había movilizado un total de uno 4.556.000 hombres, disponiendo de una reserva de aproximadamente 3.800.000 hombres. La fuerza de personal al inicio de la guerra en 1939 de las divisiones de infantería de la “primera ola” era de 17.734 hombres, 15.273 en las de la “segunda ola”, 17.901 en las de la “tercera ola”, y 15.019 en las de la “cuarta ola”.

Además de estas 86 divisiones de infantería de las "olas" I-IV, había 3 divisiones de montaña (fuerza de personal 17.188 hombres por división), 4 divisiones de infantería motorizada (16.445 hombres por división), 6 divisiones panzer (11.792 hombres por división), y 1 brigada de caballería (6.684 hombres). Por tanto, al inicio de la guerra el ejército de tierra alemán contaba con casi 100 formaciones tamaño división. Cuando acabó la campaña contra Francia, había un total de 159 divisiones (que Hitler quería reducir a 120). El 15 de junio de 1940, la Wehrmacht tenía una fuerza total de 5.764.408 hombres (incluyendo 124.408 hombres de la Waffen-SS, 189.000 de la Kriegsmarine y 1.104.000 de la Luftwaffe).

A principios de 1941 había unos seis millones de hombres sirviendo en la Wehrmacht. Había además unos 4,8 millones sujetos a servicio militar pero en ocupaciones reservadas o diferidas, de los cuales sólo 1,5 millones estaban trabajando en la industria de armamentos. Tras incluir a la clase de 1921 en el Ejército de Reemplazo en febrero de 1941, algo que inicialmente se había planeado hacer en el otoño de 1941, el cuadro de la situación de reemplazos de la Wehrmacht quedaba así:

-Años de nacimiento 1900-1907: 150.000 reservistas de reemplazo.
-Años de nacimiento 1908-1921: 110.000
-Hombres entrenados de todas las clases anuales procedentes de las agencias de reemplazo: 90.000
-De la clase de 1922 que no se esperaba llamar hasta el otoño de 1941: unos 450.000 hombres.

Al margen de estas fuerzas de reemplazo, sólo había 350.000 hombres que podían ser directamente llamados a filas.

Con todo esto y otras medidas tomadas, en junio de 1941 la fuerza de reemplazo de la Wehrmacht comprendía un total de 1.240.000 hombres, de los cuales:

-570.400 hombres eran personal regular de las agencias del ejército que estaban con las unidades de defensa local.
-92.000 hombres que eran personal regular de las agencias de la Luftwaffe y Kriegsmerine.
-108.000 hombres que eran tropas de reemplazo de la Luftwaffe y Kriegsmarine.
-561.600 hombres que eran tropas de reemplazo del ejército (y que incluían 150.000 para cubrir las bajas normales estimadas por causa de enfermedad, no aptos para el servicio, etc.).

Así pues, para el ejército quedaban 411.600 hombres de reemplazo, de los cuales 90.000 ya estaban en los batallones de reemplazo de campaña en el frente. Con lo cual, sólo quedaban 321.600 hombres como reemplazos, de los cuales 275.000 estaban destinados a cubrir las bajas que se esperaban en las batallas fronterizas de julio-agosto de 1941. Con lo cual, finalmente, sólo quedaban 46.600 hombres para cubrir las bajas de septiembre de 1941.

El 22 de junio de 1941 el Ostheer (3.050.000 hombres) desplegó 121 divisiones (sin incluir las del frente finlandés) ó 126 más 6 brigadas, si se incluyen sus aliados, con 28 divisiones de reserva (14 en curso de transporte al frente y otras 14 acabando de completar su equipamiento en Alemania o que todavía no habían recibido la orden de trasladarse al Este). El desglose es el siguiente:

-En el frente, incluyendo divisiones de seguridad:
--Grupo de Ejércitos Centro: 29 divisiones de infantería, 5 de infantería mecanizada, 9 panzer, 1 de caballería, 1 de la Waffen-SS, 1 regimiento, y 3 división de seguridad. Total: 48 divisiones y 1 regimiento.
--GE Sur: 23 divisiones de infantería, 1 de infantería ligera, 4 panzer, 1 de montaña, 1 de la WF-SS, y 3 divisiones de seguridad. Total: 33 divisiones.
--GE Norte: 16 divisiones de infantería, 2 de infantería mecanizada, 3 panzer, y 3 de seguridad. Total: 24 divisiones.

-Reservas de ejército (Armee): 4 divisiones de infantería, 2 de infantería ligera, 2 de infantería mecanizada, 1 panzer, y 2 de la WF-SS. Total: 11 divisiones.
-Reservas de grupo de ejércitos: 4 de infantería y 1 de infantería ligera. Total: 5 divisiones.

Subtotal 1: 121 divisiones y 1 regimiento.

-Reservas del OKH asignadas al Frente Oriental. Transporte entre el 19 de junio y el 4 de julio de 1941:
--GE Centro: 6 divisiones de infantería y una brigada. Total: 6 divisiones y 1 brigada.
--GE Sur: 5 divisiones de infantería y 1 división de montaña. Total: 6 divisiones.
--GE Norte: 1 división de infantería y 1 de policía. Total: 2 divisiones.

Subtotal 2: 14 divisiones y 1 brigada.

Total Frente Oriental: 135 divisiones, 1 brigada y 1 regimiento. Más 2 divisiones de infantería finlandesas, y 4 divisiones de infantería, 3 brigadas de montaña y 3 brigadas de caballería rumanas.

-Reservas del OKH, todavía no efectivas: 14 divisiones (11 de infantería, 1 panzer y 2 de montaña).

Luego había en el frente del Norte (Finlandia) 8 divisiones de infantería, 2 de montaña y un kampfgruppe de la WF-SS, y como reserva de ejército 1 división de infantería. Total: 11 divisiones y 1 kampfgruppe.

Así que el total de formaciones del Ostheer en el Frente Oriental al 4 de julio de 1941 (fecha en que ya estaban todas o casi todas las formaciones allí) era de 160 divisiones, 1 brigada, 1 regimiento y 1 kampfgruppe. Más las formaciones de Finlandia y Rumanía: 6 divisiones de infantería y 6 brigadas de montaña y caballería a partes iguales.

En Noruega había 1 división de infantería a disposición de Fromm. En el Oeste 36 divisiones y 2 brigadas, y en los Países Bajos 2 divisiones. Lo que hace un total de 39 divisiones y 2 brigadas.

En el frente del sureste había un total de 7 divisiones y 1 regimiento, y en África 2 divisiones.

Por tanto, el total de formaciones del Heer (incluyendo WF-SS) en junio de 1941 ascendía a 208 divisiones, 3 brigadas, 2 regimientos y 1 kampfgruppe.

En una próxima intervención hablaré de las inesperadas bajas de la campaña y cómo afectaron al valor de combate de las divisiones del Ostheer.

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Re: Consecuencias fracaso Barbarroja en Ostheer

Mensaje por José Luis » Dom Abr 08, 2018 5:21 pm

Al inicio de Barbarroja, la situación de reemplazos para el Ostheer era precaria, como hemos visto, pero el estado de las divisiones de combate tampoco era satisfactorio. Del total de las divisiones de infantería, sólo el 60% estaban completamente preparadas para el combate. En las divisiones panzer este porcentaje era del 75%, mientras que en las divisiones de infantería motorizada sólo el 50% estaba completamente equipado. Sólo las tres formaciones de la Waffen-SS habían reportado una completa preparación de combate el 20 de junio de 1941.

Así, el 22 de junio de 1941, conocedor de estas carencias en personal y material del Ostheer y de los correspondientes recursos soviéticos, el general Friedrich Olbricht, jefe de la Oficina General del Ejército, profetizó: “Nuestro ejército alemán es simplemente un viento en las estepas rusas”.

A diferencia de lo que había sucedido en la campaña del Oeste de 1940, donde la mayor parte de las formaciones clasificadas como parcialmente aptas para el combate se mantuvieron en estado de preparación sólo como una reserva del frente central y occidental no desplegada, en junio de 1941 las divisiones de cobertura tuvieron que jugar una parte activa en la batalla.

A finales de julio de 1941 el Ostheer ya había sufrido más bajas que las sufridas durante el conjunto de la campaña del Oeste de 1940. A mediados de septiembre de 1941 el 10% de las 142 divisiones involucradas hasta entonces en Barbarroja había perdido el 25% de su fuerza de junio de 1941. En el 28% de las divisiones las pérdidas estaban por encima del 20%, mientras que en otro 21% las pérdidas eran del 12% o mayores. Debido al tremendo desgaste, medido de acuerdo con la capacidad operacional de hombres y material, la fuerza de combate de las divisiones se había reducido todavía más. En la segunda mitad de agosto de 1941 había caído al 60% entre las divisiones de infantería, y al 50% entre las schnelle truppen. A finales de noviembre de 1941 había una grave reducción en la fuerza real de las divisiones debido a la incapacidad de realizar reemplazos suficientes de forma inmediata. En esas fechas, las divisiones de infantería todavía tenían una fuerza de personal de sólo el 50%. El intendente general del Ejército alemán se vio obligado a admitir que, tras cinco meses de campaña, las reservas de personal ya se habían agotado.

Los informes oficiales sobre bajas del Ostheer sólo recogen los casos de muertos, heridos y desaparecidos en acción, pero ignoran las bajas no debidas a la acción del enemigo: enfermos retirados de los sectores de los grupos de ejércitos, incluyendo los casos de congelación. Y esto es importante tenerlo en mente porque el número total de bajas por enfermedad fue generalmente más alto que el de bajas causadas por la acción del enemigo.

En junio de 1941 el ejército de reemplazo constaba de 400.000 hombres, de los cuales 90.000 ya estaban listados en los batallones de reemplazo de campaña cuando echó a andar la Operación Barbarroja, siendo despachados a las divisiones atacantes. En agosto de 1941 el rápido aumento de bajas en el Este y las sobrecargadas comunicaciones de transporte imposibilitaron proporcionar reemplazos en pequeños grupos de marcha, similares a los batallones de reemplazo de campaña. A principios de dicho mes, todavía había unas 300.000 tropas de reemplazo en Alemania y sólo 132.000 vacantes en el Ostheer, por lo que, matemáticamente, era posible satisfacer la necesidad de reemplazos. Pero estaba por encima de la capacidad del intendente general el formar siquiera 2-3 grupos de marcha por día por grupo de ejércitos. Para no agravar todavía más la capacidad de transporte de retaguardia, se establecieron 100 batallones de reemplazo de campaña organizados en regimientos de reemplazo de campaña, que formaron las Divisiones A-D de Reemplazo de Campaña (Feldersatzdivisionen). Al establecer estos batallones, el Ejército de Reemplazo colocó todos sus soldados disponibles a disposición del Ostheer.

Las bajas de personal entre el 22 de junio de 1941 y el 31 de marzo de 1942 en el Frente Oriental, excluyendo el Mando de Ejército de Noruega, sumaban un total de 1.651.151 hombres, de los cuales 567.461 eran bajas producto de la enfermedad y el congelamiento. Para cubrir estas bajas sólo pudieron enviarse 814.600 reemplazos (incluyendo los recuperados de heridas en acción y enfermedad). Había, por tanto, un total de 835.551 bajas que no pudieron ser compensadas con reemplazos y recuperados.

Previendo estas deficiencias, el 28 de octubre de 1941 la Oficina de Olbricht ordenó la preparación de cinco divisiones de infantería a formarse en los distritos militares, para que a partir del 25 de noviembre de 1941 pudieran establecerse completamente en seis días. Este plan recibió el nombre en clave de “Rhinegold” (que era la decimoctava “ola”), y el 30 de octubre de 1941 se dieron las órdenes para la preparación de las divisiones de la decimoséptima “ola”, nombre en clave “Valkyrie”. Eran las últimas medidas de Fromm, medidas que podían causar un daño considerable a la economía y disturbios entre la población alemana. Por estas razones se habían agotado previamente todas las otras vías de suministro de reemplazos. También se modificó el estado de personal y armamento en algunas divisiones que estaban estacionadas en el Oeste para ser clasificadas como “preparadas para el servicio en el este”. Se aplicó a cinco divisiones (4 de la “tercera ola” y 1 de la “sexta ola”). Estas cinco divisiones necesitaban urgentemente la introducción de un grupo importante de hombres jóvenes; como el Ejército de Reemplazo no podía proporcionarlos, se recurrió a soldados nacidos de 1908 en adelante que eran aptos para el servicio militar, y que fueron retirados de sus servicios en Alemania y en las unidades de retaguardia del Ejército de Reemplazo, y sustituidos por hombres mayores o por hombres que no estaban clasificados como totalmente aptos para el servicio activo. A finales del otoño de 1941 esta medida se extendió a todas las formaciones del ejército y condujo al trasvase de unos 250.000 hombres. Se liberó a unos 25.000 oficiales no comisionados de sus destinos en el oeste y Alemania para servir en el este. Además, 10 divisiones del oeste fueron privadas de un batallón de infantería cada una para enviar al este. Todo esto dejó a las divisiones del oeste enormemente reducidas en su fuerza de combate. A finales del verano de 1941 fueron formadas las divisiones panzer 22ª y 23ª, con dos y tres batallones respectivamente, a partir de las brigadas de tanques capturados 101ª y 102ª que se habían levantado en Francia. A éstas le siguió en octubre de 1941 la 1ª División de Caballería que, en la primavera de 1942, fue reorganizada como la 24ª División Panzer.

La mayoría de las divisiones panzer pasaron a tener dos batallones, y muchas de las divisiones de los grupos de ejércitos Norte y Centro perdieron un regimiento cada una. Por ello resulta tan engañoso el número total de divisiones del Ostheer en el verano de 1942 (179 divisiones, pero sólo 2.700.000 hombres) en comparación con el menor número de divisiones en el verano de 1941 (143 divisiones, pero 3.050.000 hombres).

En 1941, el Osthher había lanzado su ofensiva contra la URSS con tres grupos de ejércitos desde el Báltico al Mar Negro. En el verano de 1942 sólo disponía de un grupo de ejércitos cuya fuerza podía compararse con la que tenía en junio de 1941: el Grupo de Ejércitos Sur. Las divisiones de los otros dos grupos de ejércitos (por no hablar de las divisiones en el Oeste) habían sido reducidas a dos tercios de su fuerza de combate original. El Jefe del Estado Mayor General, Halder, ya había observado que Alemania nunca volvería a tener un ejército como el de junio de 1941.

Además de los voluntarios alemanes étnicos de la WF-SS (unos 18.000) y los voluntarios extranjeros sirviendo en el Ostheer (unos 25.000, de los cuales casi 14.000 eran españoles de la División Azul -que había tenido poco más de 18.000 en julio de 1941) en marzo de 1942, también se echó mano de personal de prisioneros de guerra soviéticos y otras nacionalidades no rusas en los territorios ocupados de Latvia, Estonia. Lituania y Ucrania desde finales de julio de 1941 para formar unidades auxiliares de policía. En diciembre de 1941 estaban operando 60.421 ciudadanos soviéticos como policía de seguridad, junto con 29.230 miembros alemanes de la policía regular. Y desde el mes anterior, debido a las enormes bajas, las unidades de línea de frente alemanas estaban utilizando cada vez más prisioneros de guerra soviéticos en sus servicios de retaguardia. También se establecieron en el invierno de 1941 unidades de ingenieros y suministros a base de prisioneros de guerra soviéticos, con su fuerza conjunta no excediendo, inicialmente, del 25-30 por ciento del personal alemán. A finales de diciembre de 1941 Hitler se vio obligado a aceptar la inclusión georgianos, armenios, caucasianos y tártaros para unidades de combate. Toda la propaganda y fanfarria de la ideología racial nazi se esfumó de un plumazo con las terribles bajas sufridas desde junio y la contraofensiva soviética de diciembre de 1941.

El grave problema para reemplazar tropas era todavía más grave respecto a la pérdida de oficiales. Las primeras se podían reemplazar en parte mal que bien, pero reemplazar a los segundos era harina de otro costal. Hasta el comienzo de Barbarroja habían muerto en acción 3.700 oficiales; otros 750 habían muerto debido a enfermedades, accidentes o suicidios, y 125 habían sido hechos prisioneros o habían sido declarados desaparecidos en combate. Había habido, pues, una pérdida total de 4.600 oficiales. Pero la campaña rusa fue demoledora: a finales de abril de 1942 habían muerto en acción 6.536 oficiales regulares y 12.464 oficiales de la reserva. Las mayores pérdidas tuvieron lugar entre los oficiales de línea más jóvenes (tenientes y capitanes), que eran los que más expuestos estaban en el combate. Esta sangría de oficiales sólo se pudo reemplazar, en cierto modo, acortando los cursos y entrenamientos de oficiales, con la consiguiente caída en la calidad de los mismos.

En resumen, las pérdidas de personal entre junio de 1941 y abril de 1942 habían sido determinantes para el futuro del Ostheer (y con ello de la Wehrmacht). Los expedientes “Valkyrie” y “Rhinegold” sólo eran adecuados para tareas de seguridad y ocupación las primeras, mientras que las segundas, debido a su composición, requerían de largos periodos de entrenamiento para prepararlas y estar listas, quizás, en el verano de 1942. Ante esta situación, durante los primeros días de enero de 1942, la opinión dominante entre Hitler y el liderazgo militar era “que Alemania había perdido su oportunidad de victoria; había una creciente sospecha entre los personajes responsables de que, como en la IGM, el país no tendría suficiente reservas de personal para resistir una coalición global de estados con una población conjunta cinco o seis veces mayor que la del Reich. En este sentido, enero de 1942 estaba en el polo opuesto de junio de 1940. Unos cuantos representantes se habían percatado indistintamente a finales del otoño de 1941, cuando la ofensiva alemana en el este llegó a su fin, que la guerra había alcanzado un momento decisivo [turning point]. Los más altos representantes de la administración militar tenían ciertamente conocimiento de ello en enero de 1942. Sin embargo, llevó otro año para que el grueso de las tropas y la población civil llegaran a la misma conclusión.” (p. 1.060).

En una próxima intervención trataré las pérdidas de personal de la Luftwaffe y luego entraré en el asunto de las pérdidas del material de combate.

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Re: Consecuencias fracaso Barbarroja en Ostheer

Mensaje por José Luis » Mar Abr 10, 2018 10:24 am

Cuando se movilizó la Luftwaffe, el 26 de agosto de 1939, el 84% de sus tripulaciones (3.072) estaba en estado de disposición de combate, mientras la disposición de combate de su aviación era del 93%. El personal total de la Luftwaffe era de 677.000 hombres.

El 20 de mayo de 1941 la Luftwaffe, incluyendo organizaciones auxiliares, contaba con una fuerza total de aproximadamente 1.537.000 hombres, de los cuales 526.000 (36,1%) eran tropas aéreas, 500.000 (34,3%) personal de la artillería antiaérea, 243.000 (16,6%) personal de señales y comunicaciones aéreas, 153.000 (10,5%) tropas de unidades de construcción, y 36.000 (2,5%) personal de unidades de la defensa del interior. El 1 de diciembre de 1941, la relación anterior era: 1.750.000, 588.000 (35,9%), 571.000 (34,8%), 296.000 (18,1%), 146.000 (8,9%), y 38.000 (2,3%).

El mayor problema en términos de personal de la Luftwaffe venía dado por su escaso número de oficiales. Para paliar esta situación se echó mano de oficiales del ejército, donde el problema con la escasez de oficiales era muy grave a causa de las bajas de Barbarroja. En 1942 sólo había 6.539 oficiales regulares del ejército con rango de capitán para arriba, así que la transferencia de 978 oficiales y 2.317 cadetes del ejército a la Luftwaffe no hizo más que empeorar la ya complicada situación de las necesidades de oficiales en el ejército.

Desde el 1 de septiembre de 1939 hasta el 31 de agosto de 1942, la Luftwaffe en todos sus teatros de guerra tuvo un total de 77.315 bajas irrecuperables, de las cuales 44.801 se debían a bajas en combate. De ese total de 77.315 bajas irrecuperables, 43.042 habían tenido lugar en 1941-1942.

El 26 de abril de 1941 la Luftwaffe contaba con un total de 5.807 aviones de combate, reconocimiento y transporte, de los cuales 4.005 estaban en disposición de combate (operativos), siendo sus tripulaciones un total de 5.823 hombres, de los cuales 5.087 estaban disponibles, con un personal aéreo de 17.600 hombres. El 30 de abril de 1942, la misma relación era de 5.819 aparatos (3.503 operativos), y 6.579 tripulaciones (3.803 operativas), con un personal aéreo de 19.300 hombres. Esto implica que hubo una caída en el porcentaje de aviones operacionales del 69% en abril de 1941 al 60% un año después, y del 87% personal operativo en abril de 1941 al 57% un año después.

Las bajas de personal de la Luftwaffe, desde el 22 de junio de 1941 al 30 de abril de 1942 en todos los teatros de la guerra fueron de 2.351 muertos (208 oficiales), de los cuales 1,662 (121 oficiales) murieron en el Frente Oriental; 4.590 heridos (241 oficiales), de los cuales 4.083 (189 oficiales) lo fueron en el Frente Oriental; y 1.100 desaparecidos (155 oficiales), de los cuales 660 (102 oficiales) lo fueron en el Frente Oriental. Es decir un total de 8.041 muertos, heridos y desaparecidos, de los cuales corresponden al Frente Oriental 6.405, casi el 80% del total de bajas. Y debo señalar que todas estas bajas se debieron a la acción del enemigo en el frente, y que no se incluyen las bajas por enfermedad (que fueron incomparablemente mayores) y accidentes.

Las pérdidas de aviones en el Frente Oriental desde el 22 de junio de 1941 hasta agosto de 1942 fue de 5.011 aparatos totalmente destruidos (2.552 entre el 22 de junio de 1941 y el 3 de enero de 1942). Desde el 22 de junio al 27 de diciembre de 1941 la Luftwaffe tuvo un total de 1.895 aviones dañados. El 14 de febrero de 1942, tras la retirada del Stab Luftflotte 2, II. Fliegerkorps, quedaban en el Frente Oriental un total de 1.545 aparatos, de los cuales estaban operativos 615. Al inicio de la Operación Azul había un total de 2,635 aparatos, de los cuales sólo estaban operativos 1.873.

Si tenemos en cuenta que al inicio de Barbarroja el 22 de junio de 1941 la Luftwaffe contaba en el Frente Oriental con un total de 3.664 aviones (de los cuales 2.846 estaban distribuidos entre las tres flotas aéreas: Luftflotte 1 con el GEN , 592 aparatos; Luftflotte 2 con el GEC, 1.367 aparatos; y Luftflotte 4 con el GES, 887 aparatos), y en febrero de 1942 esta cifra había caído a 1.542 aparatos, podemos hacernos una idea del estrago causado por Barbarroja.

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Re: Consecuencias fracaso Barbarroja en Ostheer

Mensaje por José Luis » Mié Abr 11, 2018 11:45 am

El Ostheer desplegó el 22 de junio de 1941 un total de 3.255 tanques (281 Pz-I, 743 Pz-II, 157 t-35, 651 t-38, 979 Pz-III, y 444 Pz-IV) entre sus 17 divisiones panzer. También había un total de 143 coches blindados de estado mayor, y 250 cañones de asalto (75mm L24)*. Desde el 22 de junio de 1941 al 20 de marzo de 1943 sólo se enviaron al Ostheer un total de 732 tanques como reemplazos, mientras que la cantidad total de tanques perdidos fue de 3.319 (Pz.I a Pz.IV)**. Así que el saldo resultante para el 20 de marzo de 1942 era un total de 668 tanques en el Ostheer.

Entre junio de 1941 y marzo de 1942 se fabricaron en Alemania un total de 3.549 tanques y cañones autopropulsados***, una media de 354,9 por mes.

La pérdida de caballos (22-6-41 al 20-3-42) fue de 259.814 muertos, a los que hay que sumar 32.935 enfermos o heridos. Se perdieron 3.774 vehículos ligeros, 53.149 camiones, 35.572 coches de estado mayor, y 50.165 motocicletas, mientras que los reemplazos enviados, en el mismo orden, fue de 503, 17.615, 4.578 y 4.391 (cifras que incluyen capturas al enemigo). Se perdieron irreparablemente 76.883 fusiles, 30.374 ametralladoras, 2.791 fusiles antitanque, 5.249 cañones antitanque (37-50mm), 7.263 morteros, 334 cañones antiaéreos (20-88mm), 357 cañones de tanques (20-75mm), 2.403 obuses de campaña, y 2.128 piezas de artillería varias**.

De los más de 74.000 camiones y coches de mando, motocicletas y tractores de artillería perdidos desde octubre de 1941 sólo se reemplazó una décima parte hasta mediados de marzo de 1942.

Si añadimos el gasto y consumo de municiones y combustible, y su alarmante estado deficitario, las negras expectativas de reemplazos a corto plazo y el deplorable estado de las redes de transporte, la conclusión final sobre el estado y condición del Ostheer a principios de la primavera de 1942 era la de un ejército de campaña ruinoso:

[El efecto combinado de los fenómenos arriba discutidos fue que, a la conclusión del combate de invierno, el ejército alemán en el este en la primavera de 1942 no era más que una sombra de la masiva fuerza que había montado su ataque sobre la Unión Soviética el 22 de junio de 1941. Que esto no fue sólo la comprensión de historiadores con visión retrospectiva, sino igualmente patente entonces para las agencias relacionadas con la planificación operacional en el este, aflora de una comparación de valoraciones sobre el valor de combate de divisiones individuales realizada por el Estado Mayor General para junio de 1941 y la primavera de 1942. Estas revelan que en víspera del ataque a la Unión Soviética de un total de 209 divisiones, 134, el 64%, fueron clasificadas como “capaces de cualquier acción ofensiva”. A finales de marzo de 1942...el número de formaciones “adecuadas para cualquier tarea” había caído a 8 de un total de 162 divisiones, esto es un 5%; esta cifra incluía 2 divisiones panzer (5ª y 17ª) y 3 de infantería (14ª, 339ª y 342ª) (junio de 1941: 21 divisiones panzer y 29 de infantería) que se consideraban todavía completamente operacionales].**(p.877).

La consecuencia estratégica más grave del fracaso de Barbarroja en el otoño de 1941 y de la contraofensiva soviética de invierno de 1941-42 para el futuro del Ostheer fue la amputación inmediata de su capacidad operacional para montar una ofensiva similar a la de junio de 1941 durante el resto de la guerra. La ofensiva alemana de verano de 1942, Azul, sólo pudo desplegar un grupo de ejércitos, GES, similar en tamaño y fuerza al de 1941, en sólo uno de los tres ejes estratégicos del inicio de Barbarroja. Los otros dos grupos de ejércitos, Centro y Norte, tuvieron que vaciar de material y personal un tercio de sus formaciones para posibilitar la formación y la ofensiva del GES, mientras quedaron en una posición estratégica defensiva, con la única posibilidad de realizar acciones ofensivas muy limitadas. Azul ya no era, a diferencia de Barbarroja, una ofensiva con el objetivo de derrotar al Ejército Rojo, sino una ofensiva para, de conseguir sus objetivos estratégicos, poder seguir combatiendo lo que era ya una guerra de desgaste. El fracaso final de Stalingrado fue la consecuencia lógica, a nivel estratégico, del punto de culminación de la guerra que se había alcanzado en el otoño de 1941. Cuando los soviéticos, estadounidenses y británicos pudieron finalmente materializar su potencial armamentístico y humano en los diferentes teatros de la guerra (1943-44), la Wehrmacht era ya un ejército en descomposición sin posibilidad alguna de evitar la derrota total. El Ostheer había perdido su única posibilidad de derrotar a la URSS en el otoño de 1941. A partir de entonces, la derrota alemana era sólo cuestión de tiempo.

*Germany and the Second World War, Vol. IV: The Attack on the Soviet Union (Oxford University Press, 1998) página 219, Tabla I.III.4.
**Germany and the Second World War, Vol. VI: The Global War (Oxford University Press, 2001), p. 872, Tabla VI.I.I
***Reinhardt, Moscow-The Turning Point (Berg, 1992), p. 372, nota 19.

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Re: Consecuencias fracaso Barbarroja en Ostheer

Mensaje por José Luis » Jue Abr 19, 2018 10:57 am

¡Hola a todos!

Hemos visto que el fracaso final de Barbarroja y la contraofensiva soviética de invierno de 1941-1942 erosionaron decisivamente la fuerza y capacidad operacional del Ostheer de cara al futuro inmediato.

Sin embargo y a mi juicio, la conclusión más importante de la campaña fue el hecho de que con el fracaso final de Barbarroja, Alemania perdió la única oportunidad que tenía, por remota que fuese, de derrotar militarmente a la Unión Soviética. Una oportunidad así jamás se le volvería a presentar en el resto de la duración de la guerra. La segunda conclusión más importante del fracaso final de Barbarroja fue la transformación de una esperada guerra corta (por parte alemana) en una inesperada guerra prolongada, para la cual no había planificación estratégica previa ni recursos humanos y materiales suficientes para hacer frente con esperanzas de éxito a la poderosa alianza de potencias enemigas. Todos los cambios y mejoras en el esfuerzo de guerra alemán a partir de la primavera de 1942 no fueron suficientes para resistir la avalancha de la maquinaria militar que los aliados comenzaron a desplegar contra Alemania desde entonces. Una comparación en las cifras de producción de Alemania, de una parte, y de sus tres grandes enemigos, de la otra, es del todo esclarecedora.

En 1942 Alemania produjo 467.343 pistolas (457.876 en 1941), 1.149.593 fusiles (1.271.263 en 1941), 152.683 metralletas (236.041 en 1941), 81.199 ametralladoras (79.212 en 1941), 9.142 cañones antitanque (4.269 en 1941), 16.555 cañones antiaéreos (10.646 en 1941), 2.618 cañones medios y pesados (14.688 en 1941), y 3.864 sistemas de artillería de cohetes. En 1943 las cifras, mismo orden, fueron: 959.540/1.946.200/240.073/165.509/16.105/25.740/4.575/1.706. En 1944: 1.038.340/2.282.380/500.074/278.164/14.209/23.689/10.110/3.767.

Aunque las cifras se incrementaron sustancialmente respecto de 1941, la producción final palideció frente a la de los enemigos. En el agregado total del periodo 1939-1945 las cifras alemanas fueron: 3.327.074 pistolas, 8.667.859 fusiles, 1.943.332 metralletas, 733.340 ametralladoras, 50.111 cañones antitanque, 78.786 cañones antiaéreos, 52.845 cañones medios y pesados, y 9.797 sistemas de artillería de cohetes. A estas cifras hay que añadir 326.683 armas antitanque (Panzerschreck), 16.325 cañones de artillería ligera, 342 cañones superpesados, y 78.429 morteros.

La Unión Soviética produjo, entre junio de 1941 y agosto de 1945, 12.139.000 fusiles, 1.516.000 ametralladoras, y 482.000 cañones de artillería de todos los calibres. Reino Unido (septiembre de 1939 a junio de 1944) produjo 2.457.000 fusiles, 939.000 ametralladoras, y 390.000 cañones de todo calibre. Los americanos produjeron 6.552.290 fusiles, 2.679.819 ametralladoras, y 411.874 cañones de artillería de todo tipo y calibre. Así que el conjunto de esta alianza produjo 21.148.290 fusiles frente a los 8.667.859 fusiles alemanes, 5.134.819 ametralladoras frente a las 733.340 ametralladoras alemanas, y 1.283.874 cañones de artillería de todo tipo y calibre frente a los +-200.000 cañones de artillería ligera, antitanque, antiaéreos, medios y pesados alemanes.

Las cifras de tanques y aviones son igualmente esclarecedoras. Alemania produjo un total de unos 50.000 tanques durante la IIGM; la Unión Soviética más de 70.000; USA unos 70.000, y Gran Bretaña unos 30.000. Lo que hace un total aproximado de 50.000 tanques alemanes contra 170.000 tanques aliados. La diferencia es mayor si comparamos aviones.

Otro dato a tener en cuenta es que Alemania no fue capaz de resolver el problema de mano de obra que tuvo durante la guerra. En 1939 la fuerza de trabajo de la economía alemana era de 39.415.000 trabajadores; en 1944 había decrecido hasta 36.926.000 trabajadores (de los cuales, 7.126.000 eran prisioneros de guerra, judíos, y otras nacionalidades).

Los cambios efectuados por Speer tras la muerte de Todt fueron más de tipo organizativo que de tipo estructural (éstos ya habían tenido lugar), y sus resultados más espectaculares no tuvieron lugar hasta 1944, y en gran parte sólo de fachada, pues las grandes cifras de producción de ese año en tanques y aviones, por ejemplo, no se vieron acompañadas de los medios humanos y materiales necesarios para su completa operatividad.

Todos estos problemas y fracasos en el esfuerzo de guerra alemán de 1942-1945 pertenecen al contexto de una guerra prolongada, una guerra de desgaste, una guerra que Alemania jamás podría ganar militarmente, sino todo lo contrario. Por ello el fracaso de Barbarroja, la contraofensiva soviética y la entrada de USA en la guerra, todo ello en diciembre de 1941, marcaron el turning point decisivo y más importante de la guerra para Alemania.

Para las cifras citadas me he servido del artículo del Dr. Ioannis-Dionysios Salavrakos, A Re-assessment of the German Armaments Production During World War II. Scientia Militaria, South African Journal of Military Studies, Vol. 44, No. 2, 2016, pp. 113-145.

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Re: Consecuencias fracaso Barbarroja en Ostheer

Mensaje por Miguel Panzerkorps » Sab Abr 28, 2018 9:49 pm

José Luis escribió:
Sin embargo y a mi juicio, la conclusión más importante de la campaña fue el hecho de que con el fracaso final de Barbarroja, Alemania perdió la única oportunidad que tenía, por remota que fuese, de derrotar militarmente a la Unión Soviética. Una oportunidad así jamás se le volvería a presentar en el resto de la duración de la guerra. La segunda conclusión más importante del fracaso final de Barbarroja fue la transformación de una esperada guerra corta (por parte alemana) en una inesperada guerra prolongada, para la cual no había planificación estratégica previa ni recursos humanos y materiales suficientes para hacer frente con esperanzas de éxito a la poderosa alianza de potencias enemigas.
Entonces que medidas tenía que haber realizado el OKW antes de su inesperada invasión del 22 de junio de 1941?

-Como punto de partida debo añadir que un mejor estudio de inteligencia dentro de la URSS desechaba cualquier idea de un intento de invasión, pues Hitler siempre alego que de haber sabido que los soviéticos contaban con mas de 20,000 tanques y demás recursos no hubiera movido un solo dedo en contra de la URSS.

-Atraer a Japón y Turquía a la guerra contra los soviéticos era algo inviable por razones que todos conocemos.

-La única posibilidad era bien un cambio drástico en la economía de guerra alemana en 1939 o 1940.
En pocas palabras Alemania estaba ganando la guerra a nivel táctico y operacional pero no hacia lo posible para ganarla a nivel estratégico, al menos no hasta 1943 cuando ya era demasiado tarde.

-Que hubiera conllevado un cambio drástico en la economía de guerra alemana y como influiría en los acontecimientos del verano-otoño de 1941:

1.-se contarían con mas divisiones panzer (en lugar de las 17 operativas y 2 de reserva) y motorizadas lo que permitiría el movimiento rápido de tropas de un lugar a otro, también evitaría desperdiciar tiempo en la reorganización de fuerzas tal y como paso con Guderían y su Panzergruppe que se detuvo ante Moscú para dar un golpe de flanco hacia Kiev.

2.-Una Luftwaffe mas poderosa que permitiera destruir en un par de días la fuerza aérea soviética y al mismo tiempo entorpeciera los movimientos logísticos de los soviéticos en su intento de trasladar las industrias importantes hacia oriente.

3.- Y lo mas importante planear una logística indefinida para una campaña que supere los 6 meses de ofensiva general para después clavarse al suelo y defender lo ganado (en este tiempo Rostov, Moscú y Leningrado tienen que ser tomadas y rebasadas algunos cientos de kilómetros. lo que suceda después sera un intento de armisticio o continuar la ofensiva en el sur para tomar el Caucaso con el respaldo de una economía de guerra total que produce mas de 400 tanques mensuales y con una logística que hace posible enviar en tiempo y forma unidades para remplazar las perdidas.

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Re: Consecuencias fracaso Barbarroja en Ostheer

Mensaje por José Luis » Dom Abr 29, 2018 10:43 am

¡Hola a todos!
Miguel Panzerkorps escribió: Entonces que medidas tenía que haber realizado el OKW antes de su inesperada invasión del 22 de junio de 1941?
¿Inesperada? ¿A quién te refieres?
Miguel Panzerkorps escribió: -Como punto de partida debo añadir que un mejor estudio de inteligencia dentro de la URSS desechaba cualquier idea de un intento de invasión, pues Hitler siempre alego que de haber sabido que los soviéticos contaban con mas de 20,000 tanques y demás recursos no hubiera movido un solo dedo en contra de la URSS.
El asunto no es tan sencillo. Es cierto que la información de inteligencia alemana sobre el liderazgo y la solidez del régimen comunista soviético dejaba mucho que desear, al igual que la información sobre las capacidades potenciales de la economía soviética, la fortaleza y recursos del Ejército Rojo, y el estado de las infraestructuras y redes de comunicación de la Unión Soviética. Sin embargo, había información suficiente y real, proporcionada por el personal de la embajada alemana en Moscú y por el Departamento Cartográfico del OKH, que alertaba sobre el peligro de subestimar los recursos y capacidades soviéticos y aconsejaba descartar la invasión. Pero toda esta información fue menospreciada por el OKH. La frase de los 20.000 tanques que Guderian achaca a Hitler, si es que alguna vez la dijo Hitler, no es más que una de las muchas peroratas y lamentos de Hitler cuando las cosas iban mal y andaba medio deprimido. También le dijo a Goebbels, en uno de esos momentos de ánimo caído a principios de agosto de 1941, que estaba pensando en pedir la paz a Stalin. La gran cantidad de tanques soviéticos no fue un factor decisivo para el fracaso de Barbarroja en 1941, pero cuando las cosas no iban como era de esperar, Hitler siempre buscaba alguna excusa.
Miguel Panzerkorps escribió: -La única posibilidad era bien un cambio drástico en la economía de guerra alemana en 1939 o 1940.
Alemania necesitaba cambios estructurales en la organización y dirección de su economía y su industria de guerra para evitar diversificar esfuerzos y maximizar su productividad. Esto fue lo que intentó hacer Albert Speer a partir de 1942. Pero la economía alemana tenía unos límites que ningún genio podía superar y estos límites ya se habían alcanzado en 1940. Lo único que se podía hacer -y no era poco, tal como demostró Speer durante el resto de la guerra- era organizar y distribuir mejor los recursos humanos y materiales que Alemania tenía a su disposición, pero cuando se intentó hacerlo la guerra ya no se podía ganar militarmente. Incluso Speer -que vendió muy bien sus éxitos, exagerándolos con unas estadísticas viciadas de raíz- se topó con los problemas irresolubles de la corrupta estructura política del sistema nazi, problemas que hicieron imposible conseguir plenamente la ansiada concentración de los recursos y esfuerzos de guerra. De todas formas, todo esto no es más que pura especulación retrospectiva, pues en 1940, desde el momento en que Hitler comunicó su intención de atacar a la URSS en 1941, se contaban con los dedos de una mano las personas que en el ámbito político, militar y económico no creían, tal como creía su Führer, en una rápida victoria en Rusia. Por eso hablé de un antes y un después de Barbarroja como el turning point decisivo de la guerra.

Miguel Panzerkorps escribió: 1.-se contarían con mas divisiones panzer (en lugar de las 17 operativas y 2 de reserva) y motorizadas lo que permitiría el movimiento rápido de tropas de un lugar a otro, también evitaría desperdiciar tiempo en la reorganización de fuerzas tal y como paso con Guderían y su Panzergruppe que se detuvo ante Moscú para dar un golpe de flanco hacia Kiev.
Pura ficción que olvida las realidades. El rápido movimiento de formaciones de combate no radica en su cantidad, sino en la capacidad para sustentarlas continuadamente, de una parte, y en el estado y calidad de las infraestructuras, de la otra. Los vehículos, blindados y no blindados, necesitan combustible, aceite, munición, talleres y piezas de recambio (mantenimiento), y sus tripulaciones ser alimentadas en todo momento. Esto se llama logística, y como la economía también tiene unos límites que en Barbarroja se menospreciaron. Además, el mal estado de las carreteras soviéticas aumentó sustancialmente el consumo de combustible de los vehículos, rompiendo radicalmente todas las estimaciones previas, algo que también sucedió, con consecuencias mucho más graves, en el transporte ferroviario. Por cierto, Guderian y su panzergruppe no se detuvieron “ante Moscú”, sino que fueron detenidos en Smolensk, mucho antes de que recibiera la orden de virar al sur. Los ejemplos de distracción de los panzergruppen de Guderian y Hoth en Smolensk fueron el resultado de algo que los teóricos de la doctrina blindada alemana de preguerra (no Guderian) ya habían adelantado: que las divisiones panzer no estaban concebidas ni capacitadas para mantener y defender las posiciones ganadas, que esto es algo que correspondía a la infantería, y que sin una infantería motorizada que pudiera mantener el ritmo de avance tras las divisiones panzer, éstas se verían comprometidas en misiones de defensa e incapaces de llevar a cabo su misión principal.
Miguel Panzerkorps escribió: 2.-Una Luftwaffe mas poderosa que permitiera destruir en un par de días la fuerza aérea soviética y al mismo tiempo entorpeciera los movimientos logísticos de los soviéticos en su intento de trasladar las industrias importantes hacia oriente.
La Luftwaffe ya hizo más o menos eso en los primeros días de la invasión. No podía hacer más porque la Luftwaffe era una fuerza aérea táctica (la más poderosa del mundo en 1939), pero era incapaz de llevar a cabo misiones de bombardeo estratégico de largo alcance. Las causas de esta terrible carencia no estaban en 1939 o en 1940, sino años antes, en 1936, cuando una serie de cambios en los puestos clave de la Luftwaffe dieron al traste y abortaron el programa de diseño y construcción de un bombardero estratégico para conceder toda prioridad al bombardero en picado. Este asunto necesitaría un hilo aparte para exponerlo en profundidad.
Miguel Panzerkorps escribió: 3.- Y lo mas importante planear una logística indefinida para una campaña que supere los 6 meses de ofensiva general para después clavarse al suelo y defender lo ganado (en este tiempo Rostov, Moscú y Leningrado tienen que ser tomadas y rebasadas algunos cientos de kilómetros. lo que suceda después sera un intento de armisticio o continuar la ofensiva en el sur para tomar el Caucaso con el respaldo de una economía de guerra total que produce mas de 400 tanques mensuales y con una logística que hace posible enviar en tiempo y forma unidades para remplazar las perdidas.
No existe tal cosa como la logística indefinida. Ningún recurso es ilimitado, y en el caso alemán todo lo contrario; sus recursos, con ser notables, eran muy contados. Al margen de otros factores que ya no dependían de los alemanes (y para los cuales hicieron cálculos excesivamente optimistas), el alcance espacio-temporal de la Operación Barbarrona venía determinado de antemano por imperativos logísticos prácticamente inamovibles.

Para terminar, no planteé este hilo para convertirlo en una discusión alternativa (de las que suelen tener lugar en el subforo “Historias alternativas”) de Barbarroja, sino con el propósito de exponer las razones por las cuales el fracaso de Barbarroja supuso para los alemanes el fin de toda remota esperanza de ganar militarmente la guerra.

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Re: Consecuencias fracaso Barbarroja en Ostheer

Mensaje por Miguel Panzerkorps » Dom Abr 29, 2018 7:34 pm

José Luis escribió:¡Hola a todos!
Miguel Panzerkorps escribió: Entonces que medidas tenía que haber realizado el OKW antes de su inesperada invasión del 22 de junio de 1941?
¿Inesperada? ¿A quién te refieres?
Me refiero a tu comentario en el que escribiste sobre como Alemania había perdido la única oportunidad que tenía para derrotar militarmente a la URSS, y luego yo te pregunte al respecto sobre como debió prepararse la Wehrmacht para lograr una victoria militar en ese tiempo del verano-otoño de 1941 antes de que los Estados Unidos entraran al conflicto.

Inesperada lo digo por Stalin que no creía en una invasión alemana en 1941 a pesar de las alertas de los servicios de inteligencia británicos.

Sobre Hitler y sus lamentaciones yo lo decía por esta reunión con Mannerheim: https://www.youtube.com/watch?v=tN0Ir5oj1V8&t=723s

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Re: Consecuencias fracaso Barbarroja en Ostheer

Mensaje por Schwerpunkt » Mié May 02, 2018 12:15 am

¡ Saludos a tod@s !

Como comentario adicional sobre la situación logística:
Miguel Panzerkorps escribió:1.-se contarían con mas divisiones panzer (en lugar de las 17 operativas y 2 de reserva) y motorizadas lo que permitiría el movimiento rápido de tropas de un lugar a otro, también evitaría desperdiciar tiempo en la reorganización de fuerzas tal y como paso con Guderían y su Panzergruppe que se detuvo ante Moscú para dar un golpe de flanco hacia Kiev.

2.-Una Luftwaffe mas poderosa que permitiera destruir en un par de días la fuerza aérea soviética y al mismo tiempo entorpeciera los movimientos logísticos de los soviéticos en su intento de trasladar las industrias importantes hacia oriente.
Aunque teóricamente hubiera sido posible el contar con más divisiones móviles, vehículos y aviones para la invasión de Rusia, el Ostheer no los hubiera podido poner en liza por la limitación del combustible. Esta era una cuestión puramente material que hacía imposible el adicionar fuerzas móviles. De hecho a finales de noviembre de 1941 los alemanes no contaban con casi combustible. Se puede ver este gráfico debajo -donde el grafo superior son los stocks mensuales- y como estos alcanzaron el mínimo a finales de 1941 con las fuerzas disponibles. Imposible por tanto el contar con fuerzas adicionales...

Imagen

La logística alemana no daba más de sí como ya sabemos. Se puede ver el porqué en estos hilos:

viewtopic.php?f=5&t=689&start=270

viewtopic.php?f=28&t=19696

Los alemanes podrían haber hecho algo más en el capítulo de los ferrocarriles con una mayor organización y sobre todo con más recursos. De hecho hasta la primavera de 1943 los alemanes no lograron resolver satisfactoriamente la cuestión del transporte y suministro ferroviario en Rusia pero fue al precio de una inversión colosal en recursos y por tanto en detraerlos de la producción bélica.

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Re: Consecuencias fracaso Barbarroja en Ostheer

Mensaje por Miguel Panzerkorps » Mié May 02, 2018 3:56 am

Schwerpunkt escribió:¡ Saludos a tod@s !

Como comentario adicional sobre la situación logística:

Aunque teóricamente hubiera sido posible el contar con más divisiones móviles, vehículos y aviones para la invasión de Rusia, el Ostheer no los hubiera podido poner en liza por la limitación del combustible. Esta era una cuestión puramente material que hacía imposible el adicionar fuerzas móviles. De hecho a finales de noviembre de 1941 los alemanes no contaban con casi combustible. Se puede ver este gráfico debajo -donde el grafo superior son los stocks mensuales- y como estos alcanzaron el mínimo a finales de 1941 con las fuerzas disponibles. Imposible por tanto el contar con fuerzas adicionales...

Imagen

La logística alemana no daba más de sí como ya sabemos. Se puede ver el porqué en estos hilos:

viewtopic.php?f=5&t=689&start=270

viewtopic.php?f=28&t=19696

Los alemanes podrían haber hecho algo más en el capítulo de los ferrocarriles con una mayor organización y sobre todo con más recursos. De hecho hasta la primavera de 1943 los alemanes no lograron resolver satisfactoriamente la cuestión del transporte y suministro ferroviario en Rusia pero fue al precio de una inversión colosal en recursos y por tanto en detraerlos de la producción bélica.
Una declarada economía de guerra total en el verano de 1940 hablando solo de los combustibles implicaría construir mas plantas de combustible sintético en Alemania, un saqueo descomunal (ya de por si) a los países ocupados robandoles todo el carburante, y por supuesto una cooperación política y económica mas consolidada de Alemania, Rumanía y Hungría pues estos dos últimos tenían posos de petroleo y refinerías que no trabajaban al 100 % de su capacidad hay que preguntarse cuanto hubiesen producido al máximo, y si con esa base de producción, mas las reservas acumuladas por el Tercer Reich, a cuantas divisiones móviles se pudieron haber mantenido en el basto frente oriental durante el verano-otoño de 1941?

Hay que recordad que si se quería vencer a la URSS (antes de que los Estados Unidos y Gran Bretaña con sus aliados consolidaran su inmenso poderío material sobre el eje) había que asestar un duro golpe rápido y demoledor que hiciera perder al aparato político soviético la linea Leningrado, Moscú y Rostov en un plazo de 6 meses, tal vez y solo especulo eso hubiera motivado a Stalin a solicitar un armisticio y conceder a Hitler su ansiado plan de ocupar la linea Arcángel-Astrakan.

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Re: Consecuencias fracaso Barbarroja en Ostheer

Mensaje por Schwerpunkt » Mié May 02, 2018 12:30 pm

¡ Saludos a tod@s !
Miguel Panzerkorps escribió:Una declarada economía de guerra total en el verano de 1940 hablando solo de los combustibles implicaría construir mas plantas de combustible sintético en Alemania, un saqueo descomunal (ya de por si) a los países ocupados robandoles todo el carburante, y por supuesto una cooperación política y económica mas consolidada de Alemania, Rumanía y Hungría pues estos dos últimos tenían posos de petroleo y refinerías que no trabajaban al 100 % de su capacidad hay que preguntarse cuanto hubiesen producido al máximo, y si con esa base de producción, mas las reservas acumuladas por el Tercer Reich, a cuantas divisiones móviles se pudieron haber mantenido en el basto frente oriental durante el verano-otoño de 1941?
Todo eso que propones ya estaba ocurriendo con la construcción acelerada de plantas de carburante sintético a un coste sideral, el saqueo completo de todos los stocks de combustibles en los países ocupados y la explotación al máximo de los pozos húngaros y rumanos que habían llegado a su producción máxima y en varios casos antieconómica.

REPITO, Alemania no podía disponer de más combustible en el verano de 1941.
Miguel Panzerkorps escribió:Hay que recordad que si se quería vencer a la URSS (antes de que los Estados Unidos y Gran Bretaña con sus aliados consolidaran su inmenso poderío material sobre el eje) había que asestar un duro golpe rápido y demoledor que hiciera perder al aparato político soviético la linea Leningrado, Moscú y Rostov en un plazo de 6 meses, tal vez y solo especulo eso hubiera motivado a Stalin a solicitar un armisticio y conceder a Hitler su ansiado plan de ocupar la linea Arcángel-Astrakan.
Hitler puso toda la carne en el asador y no pudo derrotar a la URSS a pesar de grandes éxitos iniciales. Todo lo que dices entra en el terreno de la pura especulación y no de este hilo. Te recomendaría que te leyeras todo lo que se ha escrito al respecto en este mismo foro durante varios años -que es mucho- antes de volver por enésima vez al mismo supuesto.

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Re: Consecuencias fracaso Barbarroja en Ostheer

Mensaje por Miguel Panzerkorps » Dom May 06, 2018 2:52 am

Schwerpunkt escribió: Todo eso que propones ya estaba ocurriendo con la construcción acelerada de plantas de carburante sintético a un coste sideral, el saqueo completo de todos los stocks de combustibles en los países ocupados y la explotación al máximo de los pozos húngaros y rumanos que habían llegado a su producción máxima y en varios casos antieconómica.

Hitler puso toda la carne en el asador y no pudo derrotar a la URSS a pesar de grandes éxitos iniciales. Todo lo que dices entra en el terreno de la pura especulación y no de este hilo. Te recomendaría que te leyeras todo lo que se ha escrito al respecto en este mismo foro durante varios años -que es mucho- antes de volver por enésima vez al mismo supuesto.
Todo eso que propongo no estaba ocurriendo a nivel de economía de guerra total, los alemanes eran muy arrogantes para hacerlo, y si a un coste sideral mas no con rapidez y consciencia, ellos no podían o no querían ver el futuro que les deparaba una derrota total hay que recordar lo que se a escrito en otros hilos sobre que los nazis estaban borrachos de victorias.

Antes de su invasión a la URSS los nazis pensaban que no era necesaria aumentar la producción de muchas materias primas sintéticas pues su botín de guerra estaba asegurado en su campaña planificada para 3 meses ahora te cambio la frase: Hitler puso toda la carne en el asador pero se le olvido comprar mas en el supermercado por que creyó que con esa bastaba que bueno para todos que se le haya olvidado. :mrgreen:

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Re: Consecuencias fracaso Barbarroja en Ostheer

Mensaje por Schwerpunkt » Dom May 06, 2018 10:42 pm

¡ Saludos a tod@s !
Miguel Panzerkorps escribió:Todo eso que propongo no estaba ocurriendo a nivel de economía de guerra total, los alemanes eran muy arrogantes para hacerlo, y si a un coste sideral mas no con rapidez y consciencia, ellos no podían o no querían ver el futuro que les deparaba una derrota total hay que recordar lo que se a escrito en otros hilos sobre que los nazis estaban borrachos de victorias.

Antes de su invasión a la URSS los nazis pensaban que no era necesaria aumentar la producción de muchas materias primas sintéticas pues su botín de guerra estaba asegurado en su campaña planificada para 3 meses ahora te cambio la frase: Hitler puso toda la carne en el asador pero se le olvido comprar mas en el supermercado por que creyó que con esa bastaba que bueno para todos que se le haya olvidado.
No es cierto y te aconsejaría que antes de hablar tan alegremente te informaras más en todos los hilos que hay al respecto. El que no se elevara de manera sustancial la producción bélica no significa que no hubiera en marcha proyectos colosales de inversión y en particular de materiales sintéticos. Además esos proyectos tenían unos plazos de maduración largos, sin ir más lejos la planta de Buna de Auschwitz-Monowitz se comenzó en la primavera de 1941 y a principios de 1945 cuando fue abandonada no había producido ni un sólo kilogramo de goma sintética -aunque produjo cantidades considerables de metanol-

La inversión en plantas de combustible sintético se había realizado en líneas generales entre 1936 a 1941. Los aumentos de producción hasta principios de 1944 tienen que ver más con la entrada en operación de proyectos e inversiones desde finales de los años treinta que otra cosa. Costaron varios millones de toneladas de acero -infinitamente más de los necesarios para producir un flota de carros de combate cinco veces superior a la real- además de consumir millones de toneladas de carbón -del orden de 4 ó 5 por tonelada de combustible- y en general un sinnúmero de recursos. Y podemos hablar del programa de caucho y gomas sintéticas, del programa de extracción de menas de hierro de baja ley, etcétera, etcétera...

Rapido Guderian
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Re: Consecuencias fracaso Barbarroja en Ostheer

Mensaje por Rapido Guderian » Jue May 17, 2018 6:29 am

EXCELENTE desarrollo del Tema, estimado José Luis. Como siempre brillante y con datos e información precisa y rica.

Queda más que claro que Alemania tuvo tan sólo una oportunidad para poder derrotar a la Unión Soviética y fue en 1941.
Pero aún cuando Alemania hubiera hecho las cosas un poco mejor en 1941, la URSS era un bocado demasiado grande para una Wehrmacht hipomóvil. Aún cuando hubiera contado con un par de divisiones Panzer más, con más combustible, con mejor logística y aunque hubiera elegido Moscú en vez de Kiev, ni así hubiera podido derrotar a la URSS.
Quizás Moscú hubiera caído a fines de Septiembre (o principios de Octubre) de 1941, pero la conquista de la capital de la Unión Soviética no hubiera representado nada definitivo desde un punto de vista estratégico. (Sí quizás simbólico o político).

Luego la Wehrmacht se hubiera visto en la obligación de girar hacía el sur para destruir a los poderosos ejércitos que desde Kiev amenazaban un flanco demasiado expuesto del GEC.

Desde mi modesto punto de vista, Moscú se hubiera visto desprotegido cuando parte del II Ejército de Weich y el 2° Ejército Panzer de Guderian bajasen hacía Kursk para embolsar a Budinney en una especie de Kiev 2.0

Era más que obvio que Stalin iba a desencadenar a fines de Noviembre de 1941 su gran ofensiva para liberar Moscú. Y quizás, especulando, Moscú pudo haber sido una especie de Stalingrado.

Creo que ni Leningrado ni Rostov hubieran sido conquistados. Y seguramente para Marzo de 1942 el frente se parecería mucho al de la "Historia Original" y la Wehrmacht hubiera sufrido la misma cantidad de bajas (o peores si la reconquista de Moscú era aplastante).

Los problemas de la logística hubieran sido los mismos, el desgaste de material el mismo y las pérdidas muy similares.

Pienso que ni "Especulando" con una hipotética "Muerte de Stalin" en la batalla por Moscú (cosa que lo veo verde e improbable, ya que el Georgiano hubiera escapado), Rusia hubiera sido derrotada.

Hitler se lo jugó todo a una carta (como un jugador compulsivo) y perdió. Una mezcla de improvisación, sobrevaloración del soldado y el ejército alemán, una subvaloración de los untermesch, confianza excesiva (luego de derrotar al ejército francés), falta de un plan claro y de objetivos precisos, desunión entre Halder, Brauchist, el OKH y Hitler, provocaron el fracaso.

Hitler (un simple cabo psicópata) se encargó de entorpecer el trabajo de generales profesionales, con medidas desacertadas o errores conceptuales.

Pero insisto, aunque Halder, Brauchist, Guderian, Von Bock, Von Leeb y Von Rundstedt hubieran dirigido Barbarroja (y Hitler no hubiera metido su cuchara) igual la Wehrmacht hubiera sido frenada y finalmente derrotada.

Quizás la campaña dirigida por militares más profesionales hubiera sido más prolija y con mejores resultados, pero más tarde o más temprano Alemania hubiera sido derrotada.

No hubiera existido el desastre de Stalingrado, pero seguramente Halder o Brauchist hubieran firmado la paz en 1944 (o antes) ante lo inevitable de la derrota alemana, evitando el derramamiento de sangre sin sentido (cosa que Hitler lo hizo y hasta las últimas consecuencias).

Por eso soy un convencido de que Alemania no podía derrotar a la URSS. (Y así lo dije en forma categórica hace casi 6 años atrás en el Tema de Homer sobre un "Barbarroja en 2 etapas").

Pero también estoy convencido de que sólo existiría una manera de que la Wehrmacht derrote al Ejército Rojo, y es a través de un What IF en donde se cumplan 3 premisas claves:
1) Hitler no puede ser Hitler, ya que representa el mayor obstáculo para la victoria.
2) Por lo tanto Hitler debe ser reemplazado, pero por un ciudadano del siglo XXI que sepa mucho sobre estrategia militar y amplios conocimientos sobre la SGM.
3) Eso permite contar con la enorme ventaja de conocer el pasado. Es decir que contamos con información privilegiada, que yo llamo: “Diario del Lunes”, o “Diario de mañana”. (Necesitamos contar con ese "Saber previo" para poder corregir todos los errores que se cometieron en Barbarroja).

Yo creo que bajo esas premisas, y planificando Barbarroja tan pronto como Noviembre de 1940, es probable derrotar a la URSS pero NO en 1941, sino en 2 etapas: 1941-1942.

Gracias a ese "Saber previo" (o "Diario de mañana") se tomarán una serie de medidas económicas, militares, diplomáticas, industriales, estratégicas y políticas para "Desviar el curso de la historia". (De más está decir que las medidas más importantes serán las Económicas/Industriales, para aumentar la producción bélica).

Bajo esas premisas (que violan la Historia desde lo inverosímil, por supuesto), la URSS sería derrotada entre 1941 y 1942, con 2 golpes de Knock out.

Entiendo perfectamente que dicho What IF tendría mucho de ciencia ficción. Y como todo What IF el autor manipularía los hechos de tal manera de que las cosas “Cuadren”.

Como sabrán, amo los What IF, pero no es mi intención plantear una deriva ni irritar a nadie con mis “Disquisiciones” o “Especulaciones”. :oops:

Estimado José Luis, una vez más te felicito por el desarrollo de este Tema. :sgm120:

Te mando un cordial saludo.

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José Luis
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Re: Consecuencias fracaso Barbarroja en Ostheer

Mensaje por José Luis » Jue May 17, 2018 9:48 am

¡Hola a todos!
Rapido Guderian escribió: Queda más que claro que Alemania tuvo tan sólo una oportunidad para poder derrotar a la Unión Soviética y fue en 1941.
Cuando el ejército alemán invadió la Unión Soviética a finales de junio de 1941, las apuestas jugaban abrumadoramente a favor de Alemania. Esto era consecuencia de la imagen negativa que había en Occidente acerca del régimen comunista soviético y del Ejército Rojo. Del régimen comunista soviético se tenía una imagen tremendamente negativa desde el mismo momento de la Guerra Civil Rusa por razones ideológicas y económicas obvias (y de ahí la inervención de algunas potencias occidentales en esa guerra civil). Después, durante el periodo de entreguerras, la historia y desarrollo del régimen comunista soviético -cargada de luchas intestinas de partido y terror de estado- propició a la propaganda capitalista la creación de un cuadro político de la URSS a hechura de prejuicios y odios ideológicos. La visión final que Occidente forjó sobre la fortaleza o debilidad del régimen stalinista estaba viciada por esos prejuicios y odios ideológicos que impidieron aprehender la verdadera realidad política y social que gobernaba a la Unión Soviética. A la postre, el Estado soviético, construido por los bolcheviques y liderado con mano de hierro y sangre por Stalin, demostró, en las condiciones más adversas que cabía imaginar, tener una solidez y una capacidad de respuesta mucho mayor que la que mostraron estados occidentales mucho más antiguos que habían sucumbido en condiciones muchísimo menos adversas. En cuanto al Ejército Rojo sucedió algo similar. Las purgas militares de Stalin de 1937-1939, el pobre desempeño del contingente del Ejército Rojo desplegado contra Polonia el 17 de septiembre de 1939, y la frustrada y costosa primera ofensiva del Ejército Rojo contra Finlandia en noviembre-diciembre de 1939, trasladaron a Occidente una imagen muy negativa de las posibilidades y capacidades del Ejército Rojo y su liderazgo. Pero esta imagen obedecía, slavo en las purgas militares, a un análisis muy superficial del desempeño del Ejército Rojo, un análisis que se fijó exclusivamente en sus errores y carencias, ignorando en cambio la capacidad de respuesta y solución del Ejército Rojo y del régimen comunista soviético a esos problemas.

Por estas razones, fundamentalmente, virtualmente todos los gobiernos occidentales creían, en junio de 1941, en una rápida victoria alemana en Rusia. Las creencias cambiaron sustancialmente en el otoño de 1941, especialmente tras las visitas de varios enviados de Churchill y Roosevelt a Moscú y tras el estancamiento del Ostheer en agosto de 1941. Entonces se comprendió que Rusia y los rusos, por muy comunistas y odiados que fueran, estaban hechos de una pasta muy especial.

Efectivamente, Rusia era un país especial por la vastedad de su territorio y por sus innumerables obstáculos naturales. Ya Clausewitz había sentenciado que Rusia era un imperio que no se podía conquistar únicamente por medios militares. Y aunque los fantasmas de los fracasos sueco y francés en Rusia inquietaban interiormente a Hitler y sus generales, pudieron más finalmente los prejuicios ideológicos raciales y la creencia de la superioridad técnica y táctica de la maquinaria militar alemana. Toda información y análisis que pusieran de manifiesto la fragilidad material en que descansaba la planificación de la Operación Barbarroja, que señalaran la enorme desproporción entre fines y medios, que subrayaran la terra incognita que era el enorme territorio ruso, o que advirtieran sobre los fabulosos recursos humanos y materiales del Estado soviético, todo eso (mucho de lo cual no llegó siquiera a oídos de Hitler) fue igorado o rechazado como pesimismo de ave de mal agüero por el OKH y el OKW. Simplemente, la campaña rusa era pan comido, o así pensaban Hitler y la mayoría de su generalato.

Y tal vez no era descabellado pensar así en junio de 1941, tal como se habían desarrollado los acontecimientos políticos y militares desde el 1 de septiembre de 1939 y tal como estaban imbuidos en Alemania de la propaganda oficial del régimen nazi. Lo que ya resulta mucho más difícil de comprender es la permanencia de este pensamiento a finales del otoño de 1941, salvo que uno se ciegue con el mismo fanatismo o la misma estupidez con que se cegaron los militares alemanes que seguían pensando en ganar la guerra. Y esto no es una reflexión retrospectiva, pues hubo una parte minoritaria, pero importante, de alemanes en puestos importantes que tenían elementos de juicio suficientes, que aceptó a finales de 1941 que Alemania ya no podía ganar militarmente la guerra.

Concluyo regresando a Clausewitz, en cuya sentencia queda implícita la posibilidad de conquistar Rusia: la política. Es decir, por medos militares pero también políticos. Sin embargo, la política de Hitler no tenía absolutamente nada que ver con lo que pensaba Clausewitz, o cualquier político decente, de la política, incluida la política de conquista.

El único factor político que pudo haber sido determinante para el resultado final de Barbarroja no estaba en las manos de Hitler (incapaz de ello), sino en su enemigo. Es decir, que se produjera el tan cacareado y esperado colapso del régimen comunista soviético para una especie de repetición, mutatis mutandis, de lo que provocó y condujo a Brest-Litovsk en marzo de 1918. Pero esta profecía hitleriana no se cumplió, en parte por culpa de su propio autor.

Saludos cordiales
JL
"Dioses, no me juzguéis como un dios
sino como un hombre
a quien ha destrozado el mar" (Plegaria fenicia)

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