Taifun

La guerra en el este de Europa

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Taifun

Mensaje por José Luis » Vie May 22, 2009 11:35 am

Taifun: ¡Muerte al invasor alemán!

El 15 de octubre de 1941 se habían completado los preparativos para proceder a la evacuación de los órganos gubernamentales de Moscú. Stalin ordenó a Molotov trasladar ese mismo día el Presidium del Soviet Supremo, el Gobierno y los diplomáticos extranjeros a Kuibyshev (Samara) en el Volga, adonde también irían los Comisariatos de Defensa y de la Marina. El Estado Mayor General se movería a Arzamas, cerca de Gorki. Si los alemanes llegaban a Moscú, Beria y Shcherbakov eran los responsables de destruir las fábricas y otras edificaciones hasta dejar la capital completamente en ruinas. Stalin pensó evacuar Moscú al día siguiente, dependiendo de las circunstancias, aunque a las pocas horas decidió permanecer en Moscú. La evacuación de Moscú había comenzado a las pocas semanas de iniciada la guerra. Cuando estuvo completa, el 25 de noviembre de 1941, 70.000 trenes habían sacado de la ciudad 500 fábricas y 2 millones de personas.

Se cursaron instrucciones para la evacuación a los directores de fábricas y funcionarios municipales, del Partido y del Gobierno. El 16 de octubre cundió el pánico en Moscú, miles de personas quemaron sus carnés del Partido, corrió toda clase de rumores (había habido un golpe de estado, Stalin había sido arrestado, los alemanes habían llegado a Fili, donde la carretera de Mozhaysk entraba en Moscú....), cundió la anarquía, gobernó el saqueo....(1). El caos pareció apoderarse de Moscú, pero el día 20 se había restaurado el orden y Moscú estaba bajo toque de queda. Se había impuesto la ley marcial.

Stalin decidió finalmente celebrar el desfiles militar del 7 de noviembre conmemorando el 24º aniversario de la Revolución de Octubre, celebrando la ceremonia previa del Consejo de la Ciudad de Moscú el día anterior en la estación de metro de Mayakovski en la calle Gorki. Ese día Stalin arengó a los moscovitas con un discurso notable. Afirmó (aunque era falso hasta el delirio) que durante los cuatro meses de guerra los alemanes habían perdido cuatro millones y medio de hombres, mientras que los soviéticos habían tenido 350.000 muertos, 378.000 desparecidos y sobre 1 millón de heridos. Luego, ya de forma mucho más realista, pasó a explicar por qué la blitzkrieg alemana estaba condenada al fracaso en Rusia. En 1940 los franceses habían sido privados de su voluntad para combatir por la desintegración interna de su sistema político, y ahora los alemanes creían que sucedería lo mismo en la URSS, que las derrotas soviéticas iniciales llevarían al colapso de la moral soviética y a la discordia entre la población de la URSS. Stalin dijo que era del todo posible el colapso de otro país que hubiera perdido tanto territorio, pero el hecho de que la URSS se mantuviera unida era un tributo a su régimen. Los alemanes habían sobrevalorado su propia fuerza y subestimado la soviética. El Ejército Rojo no tenía la experiencia de la Wehrmacht, y los alemanes se habían beneficiado de su ataque sorpresa y de su superioridad en "tanques modernos" y aviación. Pero a medida que avanzaban en la profundidad rusa, sus líneas de comunicaciones se iban alargando cada vez más, haciéndolas vulnerables a los ataques de los partisanos soviéticos. Además, continuaba Stalin, la URSS no estaba sola; Gran Bretaña y Estados Unidos se habían convertido en sus aliados, y estaban suministrando tanques, aviones, aluminio, plomo, níquel y caucho. La derrota nazi era inevitable porque el potencial productivo de esa gran alianza superaba completamente al de Alemania. Además, la URSS y sus aliados tenían la ventaja de la superioridad moral, combatían una guerra defensiva, una guerra de liberación contra una potencia imperial. Concluía Stalin: “¡Luchemos para liberar a las naciones que gimen bajo el yugo de la tiranía nazi! ¡Larga vida a nuestro Ejército Rojo y a nuestra Armada Roja! ¡Larga vida a nuestra gloriosa Patria!”, “Nuestra causa es justa. El enemigo será derrotado. La victoria será nuestra” (2).

Al día siguiente se celebró el desfile militar en la Plaza Roja, con el comandante del desfile general Artem'ev y el mariscal Budennyi inspeccionando a las tropas. Luego siguió un discurso de Stalin a todo el país, con arengas parecidas a las del día anterior: “La Alemania hitleriana colapsará bajo el peso de sus propios crímenes”, “La guerra que estáis luchando es una guerra de liberación, una guerra justa”, con alusiones a los grandes héroes de Rusia, Alexander Nevsky (que había derrotado a los Caballeros Teutones en el siglo XIII), Dmitri Donskoi (que había derrotado a los tártaros en el XIV), Kuzma Minin, Dmitri Pozharski, Alexander Suvorov y Mikhail Kutuzov' (que habían luchado contra Napoleón). Remató con las palabras: “Muerte a los invasores alemanes” (3). A continuación comenzó el desfile, que acabó galvanizando la moral de todos los moscovitas. Sin duda, el desfile militar del 7 de noviembre de 1941 constituyó la prueba decisiva de la quimera nazi sobre la fragilidad del régimen soviético, aquél que supuestamente colapsaría ante las primeras derrotas del Ejército Rojo “como un castillo de naipes”. Stalin había escenificado su mayor éxito propagandístico.

Imágenes del desfile:
Imagen
Fuente: Glantz, Barbarossa...., p. 164

Al mismo tiempo que se celebraban dichas ceremonias, el Stavka estaba formando nuevos ejércitos desde Vytegra, sureste del Lago Ladoga, a la represa de Rybinsk, y desde aquí hacia el este y sur a lo largo del Volga. Esperaba el principal ataque alemán entre Volokolamsk y Serpukhov, y, en consecuencia, concentró las formaciones del Frente Occidental de Zhukov (16º, 5º, 33º, 43º, 49º y 50º ejércitos), cuya mayor parte había sido seriamente baqueteada en batallas previas, en las nuevas posiciones defensivas levantadas entre Volokolamsk y el sur de Tula para proteger las entradas de Moscú. En cuanto al Frente Kalinin de Konev, sus formaciones (22º, 29º, 31º y 30º ejércitos) recibieron la misión de clavar a las fuerzas alemanas sobre el ala derecha del Frente Occidental desde Ostashkov al sur de Kalinin. Al Frente Suroccidental de Timoshenko le fueron asignados el 10 de noviembre los ejércitos 3º y 13º, cuando se disolvió el Frente Briansk, y su misión era ahora bloquear el avance alemán hacia Moscú desde el sur, vía Efremov o Elets. Al mismo tiempo, el Stavka envió formaciones de reserva al Frente Occidental, procedentes de Extremo Oriente, Siberia y Asia Central, y ordenó la formación de nueve ejércitos de reserva compuestos por 59 divisiones de fusiles, 13 de caballería, 75 brigadas de fusiles y 20 de tanques. (4)

Las defensas de Moscú cayeron bajo la responsabilidad de fuerzas de la milicia y seguridad (unos 65.000 hombres a finales de noviembre):

Imagen
Fuente: Rodric Braithwaite, Moscow 1941. A City and its People at War (London: Profile Books, 2007), p. IX.

Primero estaba anillo exterior, a unos 30 kilómetros de la ciudad; luego venía el anillo de los suburbios, y finalmente el anillo que cubría la retaguardia al este de la ciudad. Además, en la propia ciudad se levantaron barricadas y puntos fuertes.

El 14 de noviembre, en contra de la opinión de Zhukov, Stalin ordenó que se montaran varios ataques (“spoiling attacks”)* para desorganizar las preparaciones ofensivas alemanas, ataques que Zhukov encargó a los ejércitos 16º y 49º, Rokossovsky y Zakharkin, respectivamente, con la misión de golpear los flancos del 4. Armee de von Kluge al norte de Volokolamsk (16º Ejército) y este de Serpukhov (49º Ejército).

*Un “spoiling attack” es un ataque con un objetivo limitado que utiliza un defensor contra una formación enemiga, normalmente agrupada en su área de reunión, con el objetivo de destruirla o ganar una ventaja táctica mediante la perturbación de los planes y preparaciones del enemigo, o bien capturando un terreno defensivo más fuerte.

(1) Véase Rodric Braithwaite, Moscow 1941. A City and its People at War (London: Profile Books, 2007), pp. 234 y ss.
(2) Ibid., 281-282.
(3) Ibid., pp. 285-286. Ziemke, Op. Cit., p. 297.
(4) Esos ejércitos de reserva, con las fechas en que se ordenó su creación, fueron el 10º (21 de octubre), 57º (22 de octubre), 26º (24 de octubre), 58º, 59º, 61º, 60º, 39º y 28º (todos 2 de noviembre). Glantz, Barbarossa..., p. 228.

Continuaremos en otra ocasión.
Saludos cordiales
José Luis
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Taifun

Mensaje por Schwerpunkt » Vie May 22, 2009 9:12 pm

Estimado Jose Luis:

Sigo al igual que muchos foreros con mucho interés tu artículo sobre la operación Tifón. Aunque no quiero ponerme a especular sobre la importancia relativa de la operación, es sin duda una de las batallas decisivas de la II Guerra Mundial, más que otras con mayor fama...
José Luis escribió:2) Capacidad de combate: Las divisiones de infantería estaban al 35 por ciento de su efectividad de combate; las blindadas al 40/50 por ciento. Se estimó que el verdadero valor de combate de las 136 divisiones alemanas del Ostheer era equivalente sólo al de 83 divisiones a plena fuerza.
Me ha llamado la atención la apreciación sobre la capacidad de combate de las divisiones alemanas a mediados de octubre de 1941. En toda la literatura que he leído, me da la impresión que las divisiones panzer estaban en torno al 50% de efectividad, en especial por las pérdidas en dotación de blindados y material móvil, mientras que las divisiones de infantería habían perdido en torno al 25-30% de capacidad de combate. ¿ Como se reconcilian esas estimaciones con las de tus fuentes ? ¿ Es posible que sea un error tipográfico ?

Gran parte de la literatura que he visto coincide en que las bajas alemanas en las fases iniciales de la operación Tifón -el cierre y aniquilamiento de las bolsas de Viazma-Briansk- fueron relativamente ligeras. El problema es que las divisiones de infantería y móviles, en especial estas últimas, comenzaban con un fuerte desgaste motivadas por las batallas del verano así como el desgaste en el parque móvil en el curso de las tremendas marchas y avances.

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Taifun

Mensaje por Eriol » Vie May 22, 2009 10:44 pm

Aunque no dispongo ahora mismo del ejemplar de osprey dedicado a esta operacion ,por lo que hablo de memoria ,creo tambien que las cifras son de 25-30% de bajas,y no el total de la div(siempre de infanteria).Lo podrias confirmar Jose Luis y sacarnos de la duda?
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Taifun

Mensaje por Grossman » Sab May 23, 2009 12:57 am

¡Hola!

De la infantería no he encontrado nada pero sobre los Panzer la fuente referida dice que el 4 de septiembre el 30% de los del HM había causado baja definitiva y que un 23% estaba en reparación, pero que al no disponer en esa época de talleres cercanos, se tenían que enviar a Alemania, por lo que para esta campaña ya no contaban. Añade que la mitad de las divisiones disponían de solo un 34% que fueran útiles y que la entrega inminente de 125 unidades y de otros 181 comprometidos iba a reforzar las divisiones Panzer en un 10%. Y ahora la letra pequeña: de la partida de 181 solo 30 serían Pz IV, el resto 95 Pz III y 56 P38 checos.

En cuanto al parque de camiones, el HM estaba falto de un 22% pero el avanzado estado de desgaste de los aun operativos auguraba un aumento drástico de ese porcentaje a la que comenzaran a entrar en acción.

El HM necesitaba para su abastecimiento de 27 trenes diarios en septiembre pero hasta el día 16 solo pudieron comprometerse 22, y solo a partir de entonces la cifra requerida. En octubre necesitaba 29 diarios pero solo pudieron comprometerse 20.

La concentración de acorazados en los Schwerpunkt supuso, por añadidura, una enorme sobrecarga de la ya de por si insuficiente red de comunicaciones, habida cuenta de que la que transcurría en dirección norte-sur -la requerida para ese fin- era particularmente débil, con lo que su lentitud lastraba adicionalmente a todo el sistema.

Un saludo
Grossman

MGFA “Der Krieg gegen die Sowjetunion bis zur Jahreswende 1941/2” en “Das Deutsche Reich und der Zweite Weltkrieg. Bd. 4. Der Angriff auf die Sowjetunion” Deutsche Verlags-Anstalt (1983) p.571-2
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Taifun

Mensaje por José Luis » Sab May 23, 2009 6:48 pm

¡Hola a todos!
Schwerpunkt escribió:
José Luis escribió:2) Capacidad de combate: Las divisiones de infantería estaban al 35 por ciento de su efectividad de combate; las blindadas al 40/50 por ciento. Se estimó que el verdadero valor de combate de las 136 divisiones alemanas del Ostheer era equivalente sólo al de 83 divisiones a plena fuerza.
Me ha llamado la atención la apreciación sobre la capacidad de combate de las divisiones alemanas a mediados de octubre de 1941. En toda la literatura que he leído, me da la impresión que las divisiones panzer estaban en torno al 50% de efectividad, en especial por las pérdidas en dotación de blindados y material móvil, mientras que las divisiones de infantería habían perdido en torno al 25-30% de capacidad de combate. ¿ Como se reconcilian esas estimaciones con las de tus fuentes ? ¿ Es posible que sea un error tipográfico ?

Gran parte de la literatura que he visto coincide en que las bajas alemanas en las fases iniciales de la operación Tifón -el cierre y aniquilamiento de las bolsas de Viazma-Briansk- fueron relativamente ligeras. El problema es que las divisiones de infantería y móviles, en especial estas últimas, comenzaban con un fuerte desgaste motivadas por las batallas del verano así como el desgaste en el parque móvil en el curso de las tremendas marchas y avances.
¡Hola, Schwerpunkt!

No se trata de un error tipográfico, sino de un error mío debido a la metodología que estoy empleando en la elaboración de este tema. Normalmente suelo anotar todos los datos en la información que suministro en el foro, lo que supone una labor ardua, pero rigurosa y práctica para quien la pueda utilizar. Pero en este topic, por relajarme un poco, estoy intentando resumir, salvo las excepciones que están anotadas puntualmente, informaciones "memorizadas" de las diferentes fuentes que estoy consultando, lo que es un ejercicio de memoria fresca. Pero los años, como mi plesbicia, pasan tributo, y así se originan los errores. La información correcta es que las divisiones de infantería, en su fuerza de combate perdieron un 35 por ciento de su fuerza inicial, y no que estaban al 35 por ciento de la misma. En concreto:

2. The Condition of the Combat Forces. The combat efficiency of the infantry divisions had dropped by 35 percent, that of the armored divisions by 40 to 50 percent. The tank attrition rate varied from 65 to 75 percent. The high percentage of officer losses—1 to 25— was striking. Approximately one-third of the officer casualties had been killed in action. On the basis of the above figures it was estimated that the real combat value of the 136 divisions employed in the Russian theater was equivalent to that of only 83 full-strength divisions. (The German Campaign in Russia...., p. 83)

Espero no haber cometido más errores de la misma naturaleza, así que será conveniente que cualquiera que tenga dudas las plantee.

Muchas gracias y saludos cordiales.
José Luis
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Taifun

Mensaje por José Luis » Sab May 23, 2009 7:36 pm

He corregido el error, quedando ahora:

[2) Capacidad de combate: Las divisiones de infantería estaban al 65 por ciento de su efectividad de combate; las blindadas al 60/50 por ciento.]

Ciao
JL
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Taifun

Mensaje por José Luis » Dom May 24, 2009 9:51 am

Taifun: Fase final (I)

La ofensiva alemana de 15 de noviembre siguió una evolución parecida a la de las ofensivas anteriores, mutatis mutandis. Al principio se consiguió un progreso razonable, dificultado seguidamente por los problemas logísticos, los efectos del tiempo y la resistencia y contraataques soviéticos, para rematar finalmente con unos coletazos aislados alemanes a las puertas de Moscú. En realidad, la última fase de Taifun refleja claramente la salud final de ambos ejércitos y el manejo de sus estados mayores generales: mientras los alemanes, agotadas sus fuerzas y sobre-dimensionadas sus líneas de comunicaciones, se vieron obligados a conducir sus operaciones a nivel táctico (1), los soviéticos amortiguaron el empuje alemán, mientras, más allá de una perspectiva táctica, preparaban un contragolpe operacional. A finales de noviembre y principios de diciembre el teatro oriental acabó poniendo de manifiesto el factor que decide siempre una guerra prolongada: al final el bando que consigue la victoria no es el que gana más batallas, sino el que puede arrojar más efectivos en la última batalla. El Ostheer carecía de una reserva estratégica (la había consumido a lo largo de la campaña); el Ejército Rojo la fue construyendo para arrojarla finalmente contra los alemanes el 6 de diciembre de 1941.

La embestida alemana vino precedida por los ataques “preventivos” soviéticos ordenados por Stalin el 14 de noviembre, pero que ya venían ejecutándose a menor escala desde principios de noviembre. Intentando explotar esos ataques, el ejército de Rokossovsky atacó el 16 de noviembre en el punto de unión del LVI Cuerpo Motorizado y el XXVII Cuerpo de Ejército del 9. Armee (2). El ejército de Zakharkin atacó el 14 de noviembre a varias formaciones de los cuerpos de ejército alemanes XII y XIII en el noreste de Serpukhov, consiguiendo pequeñas penetraciones al norte y sur de Voronino, pero contenido y contraatacado finalmente por dos divisiones de infantería del 4. Armee.

El 2. Panzerarmee se vio atacado desde el 8 de noviembre por formaciones de los ejércitos de Zakharkin y Boldin (50º Ejército), ataques que demoraron la arrancada de Guderian. Además, el 17 de noviembre cundió el pánico en la 112. Infanterie Division ante los ataques de los tanques medios T-34. Los alemanes se retiraron en desorden y fueron salvados por la intervención de la 167. Infanterie Division (3). También montaron desde el 11 de noviembre (la 238ª División de Fusiles del 49º Ejército, la 258ª División de Fusiles y la 31ª de Caballería del 50º Ejército) un ataque concéntrico contra dos divisiones de infantería (31ª y 131ª) del XXXXIII Cuerpo de Ejército alemán que intentaban envolver Tula desde el norte. Hasta el 16 de noviembre, los ataques de esas formaciones soviéticas detuvieron el avance alemán y sus intentos de envolvimiento sobre Tula (4).

Aunque esos ataques “preventivos” soviéticos mermaron considerablemente las fuerzas de las formaciones soviéticas, su impacto en el campo alemán fue considerable. Bock lanzó su ofensiva el 15 de noviembre con una fuerza que los soviéticos estimaron en 233.000 hombres, 1.880 cañones, 1.300 tanques y hasta 800 aviones de combate (sin duda, estimaciones de armamento muy elevadas). Las fuerzas del Frente Occidental, reforzado con el 30º Ejército del Frente Kalinin en su flanco septentrional, levantaban 240.000 hombres, 1.254 cañones y morteros, 502 tanques y hasta 700 aviones de combate (Glantz, Barbarossa...., p. 169).

Al sur del Heeresgruppe Mitte, el ataque del 2. Panzerarmee vino a complicarse por la situación de sus flancos. En su ala izquierda ya hemos visto los ataques soviéticos sobre el 2. Panzerarmee. En su ala derecha, Guderian tuvo que dedicar grandes esfuerzos a la complicada situación desarrollada en el ala norte del Heeresgruppe Süd alrededor de Kursk y Tim, y tenía que avanzar hacia Voronezh, quedándole sólo el XXIV Cuerpo Motorizado para la vanguardia de su ataque sobre Kashira y Kolomna, cubriendo sus flancos un debilitado LIII Cuerpo de Ejército (dos divisiones), mientras que la mayor parte del XXXXVII Cuerpo Motorizado luchaba para mantener contacto con el 2. Armee.

Guderian lanzó su ataque el 18 de noviembre en el punto de unión de los frentes Occidental y Suroccidental con el XXIV Cuerpo Motorizado encabezado por el Kampfgruppe Eberbach, una brigada donde Guderian concentró el resto del blindaje (unos 50 tanques) que le quedaba, con el propósito de envolver Tula desde el este. Ese mismo día el XXXXVII Cuerpo Motorizado capturaba Epifan' y la 4. Panzer Division (XXIV CM) Dedilovo, enfilando hacia Venev (objetivo que, junto con Kashira, también enfiló sobre el flanco izquierdo de la 4. Panzer la 17. Panzer Division). Guderian conocía los graves problemas de suministros, especialmente combustible, que lastraban a sus formaciones. El 19 de noviembre fue informado de las condiciones y expectativas del XXIV Cuerpo Motorizado y la resistencia enemiga cada vez más enérgica, con la llegada de nuevas divisiones soviéticas que dificultaban el avance alemán (también en el área de operaciones del LIII Cuerpo de Ejército). El 20 de noviembre Guderian informaba al HM de la llegada de nuevas divisiones siberianas en el área del flanco oriental (región de Riazan) de su grupo blindado. Quería lanzar contra esas fuerzas a la 18. Panzer Division, pero ésta se hallaba comprometida en el flanco meridional. Sus divisiones motorizadas, en gran parte, no podían moverse por falta de combustible. En consecuencia, la 4. Panzer Division tuvo que atacar hacia el este, debilitando así la vanguardia del ataque del XXIV Cuerpo Motorizado. Todo esto hizo dudar a Guderian sobre la viabilidad de lograr un cruce del Oka en Kashira, queriendo informar personalmente de ello a Bock. El 21 de noviembre sugirió que fuese consultado Paulus u otro representante del OKH, pues deseaba plantear un cambio en los objetivos operacionales. Ese mismo día el XXIV CM capturó el enclave ferroviario de Uzlovaya de la línea Moscú-Rostov, ganando libertad operativa hacia Venev.

El 24 de noviembre Halder rechazó la petición de Guderian, notificada ese mismo día a través del HM, probablemente porque sospechaba que Guderian quería retirar a sus unidades móviles del combate para rehabilitarlas, lo que supondría acabar con la guerra de movimiento. Tampoco cambió de parecer el jefe del EMG cuando oyó el informe oral del oficial de enlace del OKH, oberstleutnant von Kahlden, con el 2. Panzerarmee. Guderian debía eliminar a las fuerzas soviéticas que se le enfrentaban antes de pasar a levantar posiciones de invierno.

Boldin, cuyo 50º Ejército defendía las aproximaciones de Tula, lanzó continuos contraataques contra el frente y los flancos de Guderian. El 27 de noviembre, el 1º Cuerpo de Caballería de Guardias (hasta el día anterior 2º Cuerpo de Caballería), contraatacó haciendo retroceder a la 17. Panzer Division, aliviando así la presión alemana sobre Tula.

El 25 de noviembre, siguiendo las instrucciones del HM, Guderian ordenó la preparación de una línea delantera a lo largo de los ríos Don, Shat y Upa. Se abandonó el objetivo de capturar Kashira, cuyo propósito era cortar la línea ferroviaria entre Moscú y Rostov, quedando la captura de Tula como el único objetivo operacional importante (5). Los flancos de la vanguardia atacante habían quedado muy expuestos como consecuencia del lento progreso del avance del 4. Armee y de la dirección divergente del 2. Armee, que avanzaba fundamentalmente hacia Kursk y Voronezh. Así que el 25 de noviembre Guderian detuvo el avance hacia Kashira y solicitó el concurso de la 296. Infanterie Division para que, junto con el XXXXIII Cuerpo de Ejército y el XXIV Cuerpo Motorizado, se cercase Tula. El 27 de noviembre exigió que comenzara inmediatamente su ataque el ala derecha del 4. Armee, cuando le resultó evidente el escaso avance del XXXXIII Cuerpo de Ejército. Pero Bock le ordenó que siguiera con la batalla de Tula con sus propias fuerzas, y que, renunciando a los objetivos de alcanzar el Oka y Kashira, asegurase su posición hacia el norte y este.

Sin embargo, el cerco de Tula no tuvo éxito, a pesar de que la ciudad quedó aislada el 3 de diciembre. Además, las temperaturas habían bajado hasta -35ºC, inutilizando vehículos y armamento, e impidiendo el apoyo de la Luftwaffe. El 5 de diciembre Guderian desistió de su esfuerzo de capturar Tula, informando de ello a Bock (6). El 8 de diciembre resumió las razones de su decisión en un informe al HM, subrayando que era más importante preservar la fuerza de combate que le quedaba que continuar con su intento de capturar Tula, la cual, incluso si era capturada, iba a costar lo suyo mantenerla. Recibió permiso para retirarse a la línea que tenía preparada (Don-Shat-Upa), donde debía reagruparse y reabastecer sus fuerzas para la guerra de invierno (7).

Continuaremos mañana.

(1) “El tiempo para realizar hazañas operacionales espectaculares ha pasado. Las tropas ya no se pueden estar trasladando de un lado a otro. El único curso posible es aprovechar las oportunidades tácticas con propósitos determinados”. Burdick y Jacobsen (Eds.), El Diario de Guerra de Halder, 1939-1942 (Santiago de Chile: Instituto Geográfico Militar, 1992), p. 428 (entrada del 11 de noviembre de 1941).

(2) En este ataque soviético, que acabó en un gran fracaso y con grandes pérdidas, una división de caballería soviética, compuesta por mongoles (la 44ª), lanzó una carga de caballería a campo abierto durante la cual perdió a 2.000 de sus caballeros y caballos, víctimas del fuego de artillería y ametralladoras de la 106. Infanterie Division. Glantz, Barbarossa....., p. 167.

(3) Estas dos divisiones tuvieron enormes bajas. Según un informe del LIII Cuerpo de Ejército de 22 de noviembre de 1941, las dos divisiones sufrieron alrededor de 200 muertos y 500 heridos en tres días. El 23 de noviembre la 112, Infanterie Division reportó 20 fusiles como fuerza de combate media de sus compañías. Horst Boog et al, Op. Cit., Nota 536.

(4) Glantz, Barbarossa...., 168-169. El XXXXIII Cuerpo de Ejército, que colindaba con el 4. Armee, tuvo que ponerse a la defensiva como consecuencia de dicho ataque. Esta situación produjo una “bolsa” con una posible futura amenaza al flanco izquierdo de la cuña atacante. Horst Boog et al, Op. Cit., p. 693.

(5) Horst Boog et al, Op. Cit., p. 698.

(6) Véase el relato del propio Guderian en su Recuerdos de un Soldado, pp. 283 y ss. Guderian comenta que debido a la amenaza en flancos y retaguardia y al frío intenso que impedía la movilidad de sus tropas, decidió en la noche del 5 al 6 de diciembre, “por primera vez en esta guerra” la ruptura del frente y el reagrupamiento de sus elementos avanzados a la línea general [“(curso superior del Don-Schat-Upa)”], informando verbalmente en esa misma noche a Bock.

(7) Horst et al, Op. Cit., p. 699.

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Mensaje por Grossman » Dom May 24, 2009 11:44 am

¡Hola!

He encontrado este mapa que da la situación del frente los días 7 y 24 de octubre, 25 de noviembre y 5 de diciembre y de las unidades y estados mayores los días 7 de octubre y 5 de diciembre.

Haciendo clic sobre el mapa se abre otra ventana donde se ve mas detallado.

"Variaciones del frente del HM y HN del 7.10 al 5.12.1941"
Imagen
Fuente: MGFA. Beiheft S.19 “Frontveränderungen der H.Gr.Mitte und Nord vom 7.10 bis 5.12.1941” en “Das Deutsche Reich und der Zweite Weltkrieg. Bd.4. Der Angriff auf die Sowjetunion”. Deutsche Verlags-Anstalt (1983)

Un saludo a todos
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Mensaje por Schwerpunkt » Dom May 24, 2009 11:40 pm

¡¡ Magnífico mapa Grossman !! Es uno de los mejores con los que me he topado ya que desgraciadamente la mayor parte siguen usando los útiles, correctos pero algo venerables mapas de Richard Natkiel. Es muy interesante ver la formación y destrucción de las bolsas de Viazma y Briansk así como lo tenue de algunos de los cercos. No obstante debido a la tardío de las ordenes de la Stavka junto al caos engendrado por la rápida penetración alemana, pocas fuerzas pudieron abrirse paso hasta las líneas soviéticas.

Fue un desastre militar sin precedentes causado por la bisoñez de muchas de las fuerzas soviéticas y los errores de apreciación del alto mando soviético, en particular Stalin. Se entiende que a pesar de lo precario del dispositivo ofensivo alemán y sobre todo la precarísima situación logística, Halder presionara para que se continuara con la operación al presentir que con un último empujón se derrumbaría el edificio militar soviético. Desde luego no le faltaban algunas razones debido a la magnitud del desplome soviético, pero seguramente hubiera atemperado su pretensión si hubiera sabido las nuevas masas que estaban organizando los rusos. Contrariamente a la creencia popular la mayor parte de fuerzas soviéticas que participaron en la contraofensiva no fueron siberianas sino ejércitos apresuradamente encuadrados durante el otoño de 1941.

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Taifun

Mensaje por Grossman » Dom May 24, 2009 11:58 pm

¡Hola!

A continuación, también de MGFA, el orden de batalla del HM el 2-10-1941:

HM (Rgt Inf “GD”, 19ªPz, 900ªBrig Mot)
  • 9ºE (161ª).................................23ºK: 251ª, 102ª, 256ª, 206ª
    (Strauss)
    ............................PzGru 3...........6ºK: 110ª, 26ª
    ............................(Hoth)...........41ºK Mot: 36ª, 1ªPz, 6ª
    ................................................56ºK Mot: 14ªMot, 6ªPz, 7ªPz, 129ª
    ..................................................5ºK: 35ª, 5ª, 106ª

    ..................................................8ºK: 28ª, 8ª, 87ª
    ................................................27ºK: 255ª, 162ª, 86ª
  • 4ºE.............................................11ºK:137ª, 263ª, 183ª, 292ª
    (Kluge)........................................20ºK: 268ª, 15ª, 78ª
    ....................................................7ºK: 267ª, 7ª, 23ª, 197ª

    ............................PzGr 4.............57ºK Mot: 20ªPz, 3ªMot, SS”R”
    ............................(Hoepner).........46ºK Mot: 5ªPz, 11ªPz, 252ª
    ...................................................40ºK Mot: 2ªPz, 10ªPz, 258ª
    ...................................................12ºK: 98ª, 34ª
  • 2ºE (112ª)....................................13ºK: 17ª, 260ª
    (Weichs)........................................43ºK: 52ª 131ª
    ....................................................53ºK: 56ª, 31ª, 167ª
    PzGr 2.........................................47ºK Mot: 29ªMot, 17ªPz, 18ªPz
    (Guderian)....................................24ºK Mot: 4ªPz, 3ªPz, 10ªMot
    ...................................................48ºK Mot: 9ªPz, 25ªMot, 16ªMot
    ...................................................35ºAlto mando: 95ª, 296ª, 262ª, 293ª, 1ªKav
    ...................................................34ºAlto mando: 45ª, 134ª
  • Retaguardia del HM: 707ª, 339ª, Brig. Kav SS, 221ªSgrd, 286ªSgrd, 403ªSgrd, 454ªSgrd
Saludos
Grossman

Fuentes
-OB: MGFA “Der Krieg gegen die Sowjetunion bis zur Jahreswende 1941/42” en “Das Deutsche Reich und der Zweite Weltkrieg. Bd.4. Der Angriff auf die Sowjetunion”. Deutsche Verlags-Anstalt (1983) p.573.
-Mandos: http://www.lexikon-der-wehrmacht.de/" onclick="window.open(this.href);return false;
Espérame y yo volveré, pero espérame mucho
Espérame cuando las tristes lluvias lleguen, y cuando el calor llegue no dejes de esperar
Espérame y yo volveré para que la muerte rabie
No comprenderán jamás los que jamás han esperado, cómo tú del fuego me salvaste
Es que sencillamente me esperaste como nunca nadie me esperó
****************** Konstantin Simonov ******************

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Taifun

Mensaje por tigre » Lun May 25, 2009 6:23 am

Muy buen post che :sgm120:. Saludos. Raúl M 8).
Irse a pique, antes que arriar el pabellón. Alte G. Brown.

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José Luis
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Taifun

Mensaje por José Luis » Lun May 25, 2009 3:13 pm

Taifun: Fase final (II)

En el ala izquierda del Heeresgruppe Mitte, sector del 9. Armee, el Panzergruppe 3, junto con unidades del Panzergruppe 4, consiguió penetrar al sur de la represa del Volga el 18 de noviembre, abriendo camino para un ataque posterior sobre Klin y Solnechnogorsk sobre la línea ferroviaria Moscú-Kalinin-Leningrado. El ataque inicial cortó al 16º Ejército de Rokossovsky del 30º Ejército de Leliushenko, retirándose este último a posiciones defensivas por el Volga al norte de la represa del Volga, perseguido por formaciones del 9. Armee. Una vez penetrada la represa del Volga, Strauss aseguró varias cabezas de puente al norte del río y el 19 de noviembre se puso a la defensiva para proteger el flanco izquierdo del grupo de Reinhardt que avanzaba hacia el este y pronto viraría hacia Klin, el Canal de Moscú-Volga y hacia la capital desde el norte. El avance de Hoepner fue mucho más lento y costoso que del de Reinhardt, penetrando sólo entre 4-6 kilómetros durante tres días de feroz resistencia soviética. Así que el 19 de noviembre, en vista de su lento progreso, Hoepner comprometió sus tres cuerpos al completo, consiguiendo aumentar la penetración a 18-23 kilómetros el 20 de noviembre.

El 23 de noviembre la 7. Panzer Division (LVI Cuerpo Motorizado, grupo Reinhardt) se apoderó de Klin, mientras que a su derecha la 2. Panzer Division (XXXX Cuerpo Motorizado, grupo Hoepner) tomaba Solnechnogorsk. Moscú estaba en peligro real. Zhukov ordenó a Rokossovsky que retirara a su ejército hacia una nueva línea defensiva que discurría desde el sur de Solnechnogorsk a lo largo de la represa del Istra hacia Istra en línea con el 5º Ejército de Govorov, que se estaba retirando de Istra a nuevas posiciones en Zvenigorod. A medida que Rokossovsky se retiraba, Reinhardt avanzó desde Klin hacia el este sin apenas encontrar mayor resistencia. Al anochecer del 28 de noviembre la 14. Infanterie Division (Mot) y la 7. Panzer Division llegaron a la orilla occidental del Canal Moscú-Volga en y al sur de Iakhroma, con la panzer ganando varias pequeñas cabezas de puente sobre la orilla oeste del canal, a menos de 35 kilómetros del Kremlin. Hoepner venció la resistencia de Rokossovsky en Solnechnogorsk e Istra, empujando hacia la capital; el 30 de noviembre la 2. Panzer Division capturó Krasnaia Poliana, a tiro artillero de Moscú. Siguió un duro combate desde Kriukovo a Dedovsk, sureste de Istra, cuando los cuerpos motorizados XXXXVI y XXXX de Hoepner y el V Cuerpo de Ejército de Reinhardt cerraron sobre las defensas de Rokossovsky y Govorov al noroeste de Moscú.

Ante la crítica situación de Rokossovsky, el 30 de noviembre el Stavka movilizó su reserva estratégica. Asignó al Frente Occidental de Zhukov el 1º Ejército de Choque de Kuznetsov y el 20º Ejército de Liziukov, con órdenes para Zhukov de mantener el Canal Moscú-Volga. Zhukov desplegó esos dos ejércitos en la brecha abierta entre los ejércitos 16º y 30º, encargando a Kuznetsov arrojar a los alemanes del canal cerca de Iakhroma, y a Liziukov proteger el sector de Krasnaia Poliana.

En este punto es buen momento para comentar una controversia que alguien ya ha planteado, si recuerdo bien, en otro sitio del foro con respecto a la actitud de von Kluge en Taifun. Robert Forczyk en su Moscow 1941. Hitler's First Defeat (Osprey Publishing, 2006) ha vertido críticas, exageradas en mi opinión, sobre la pasividad de Kluge, actitud que, a su juicio, contribuyó, entre otras causas, al fracaso final de Taifun. Aunque sus críticas son respetables (si bien yo no las comparto), no lo son algunas de sus afirmaciones, por infundadas. Por ejemplo, en la página 79, en el contexto temporal (30 de noviembre) en que he dejado el relato, escribe que a pesar de las repetidas órdenes de von Bock, el 4. Armee de von Kluge permaneció inmóvil sobre el río Nara durante todo noviembre. Esta afirmación, en su premisa, es sencillamente falsa. Kluge no recibió orden alguna de Bock para atacar con anterioridad a su ataque de 1 de diciembre. Es cierto que Kluge se vio presionado por las demandas de Guderian, Hoepner y Halder para pasar a la ofensiva, pero Bock (el único que podía ordenárselo) jamás lo hizo hasta el momento dicho. Y cuando finalmente se lo ordenó lo hizo a desgana y a desgana igualmente del propio Kluge. Ernst Klink analiza este asunto en el capítulo dedicado a la conducción de las operaciones (en especial a partir de la página 700) de la obra citada de Horst Boog et al, que me sirve para exponer lo que sigue.

¿Cuál era el problema de fondo? La ofensiva blindada en el ala izquierda del HM dejó expuesto, en su avance, su flanco derecho (Hoepner) a medida que se alejaba de los cuerpos del 4. Armee. Por eso Hoepner quería que Kluge lanzase sus cuerpos al ataque para apoyar a su grupo panzer. Pero la evolución de esta ofensiva panzer, acompañada por enormes problemas logísticos y una feroz resistencia soviética, vio en sus empujones la llegada de nuevas fuerzas soviéticas. Reinhardt se vio obligado a abandonar las cabezas de puente del canal que había capturado la 7. Panzer Division, circunstancia decisiva en el pensamiento de Bock, que reconocía ya, en base a esos factores, la posible inviabilidad del ataque en su ala norte. El 29 de noviembre reportó a Halder que habría que detener el ataque a menos que se consiguiese una decisión en cuestión de días. Pero los enormes recursos que estaba manejando el Ejército Rojo y la posibilidad de que su ataque en el norte no consiguiera la ruptura, le hacían temer que se repitiera un “segundo Verdún”, situación de la que en modo alguno quería hacerse responsable.

Kluge, presionado por los comandantes de los ejércitos colindantes, quienes le estaban echando en cara que su falta de apoyo estaba impidiendo el éxito del ataque sobre Moscú, decidió finalmente comenzar el ataque con los cuerpos de su ala derecha. Con enormes reservas, Bock dio su consentimiento, informando que los soviéticos estaban retirando fuerzas del frente central y meridional del 4. Armee. El problema era que al empeñar los cuerpos de Kluge en un ataque, se perdían las últimas formaciones capaces de cubrir una posible retirada de los grupos blindados. El ataque de Kluge encendió la imaginación de Hitler, que veía nuevamente la posibilidad de cercar grandes fuerzas soviéticas cerca de Moscú. Esto exasperó a Bock, que comenzó a dudar seriamente, al igual que otros comandantes de campo, si el OKH estaba pasando a Hitler los informes, en toda su veracidad, sobre las condiciones de las tropas suministrados por el HM. Bock exigió que se levantasen reservas de forma inmediata si se pretendía que el HM mantuviese el frente durante el invierno, pues caso contrario, y si tampoco se podía incrementar considerablemente el envío de suministros, entonces debía ordenarse inmediatamente una retirada a un frente más corto y mejor dispuesto para la defensa en invierno. Ahora bien, al comprometer los cuerpos del 4. Armee al ataque, se eliminaba la posibilidad de las reservas, pues nuevas reservas del OKH no llegarían al frente hasta enero de 1942. De ahí las enormes reticencias de Bock (y Kluge) para movilizar a las formaciones del 4. Armee. Es evidente que a estas alturas de la campaña, la visión de Bock y Kluge era mucho más realista que la de Halder y quienes se empeñaban en seguir jugando todo a una sola apuesta.

El 3 de diciembre Bock quiso saber si Hitler había recibido sus informes, pues era incapaz de comprender las continuas indagaciones que había recibido los días previos sobre el inicio del ataque del 4. Armee. Dada su reticencia para consentir el ataque de Kluge, es un misterio comprender, salvo quizás por la penetración inicial de parte las fuerzas de Kluge, por qué Bock escribió a Jodl que todavía esperaba, con la ayuda del Panzergruppe 3, mantener el flanco del V Cuerpo de Ejército con suficiente libertad operativa para permitirle avanzar hacia el sur. Sea como fuere, con la orden de atacar en todo el frente todavía vigente y la capacidad de combate de las tropas al borde del colapso, la tragedia flotaba en el aire.

Precisamente, el mismo 3 de diciembre Kluge informó que tenía que ordenar la ruptura del ataque y retirar a sus líneas de arrancada iniciales a sus cuerpos LVII (Motorizado) y XX. Y también ese día Hoepner comunicó que había alcanzado “el fin” de su fuerza, y proponía ordenar el establecimiento de una línea defensiva sobre el Istra, algo que hizo finalmente por propia iniciativa mientras Bock esperaba el visto bueno de Hitler y el OKH. Hoepner escribió luego un informe justificando su cambio a una estrategia defensiva, subrayando especialmente los continuados errores de juicio del OKH sobre la condición de sus fuerzas y la del enemigo.

La crisis que se desató en el campo alemán tuvo sus orígenes, a mi juicio, más allá del desastre militar que siguió al 5 de diciembre, en la desconfianza surgida entre los comandantes de campo y el OKH, por un lado, y en los diferentes criterios sobre la conducción de las operaciones entre el mando alemán, por el otro. Retrospectivamente, al menos, Kluge fue el único comandante superior que previó juiciosamente el devenir de la campaña, actuando en consecuencia. Guderian y Hoepner, y hasta cierto punto también Bock, apuraron al máximo, en contra de su buen juicio, el avance de sus fuerzas, llevándolas a la extenuación. En un punto todos fallaron: su creencia de que el Ejército Rojo no estaba en disposición de contraatacar en fuerza.

En el HM se creía que, a pesar de que los rusos lanzaran contragolpes locales, se podría llevar a cabo una retirada, caso de cancelar su ataque, sin quedar expuesto a una gran presión de las fuerzas soviéticas de persecución. Física y psicológicamente, las tropas habían alcanzado el límite de su resistencia. El frío, la falta de víveres, las dificultades para hacerse cargo de los enfermos y heridos, las grandes pérdidas de personal, armas y equipo, la carencia de vehículos de remolque y caballos, eran todos factores que afectaban de forma decisiva la confianza del soldado y la moral de las tropas.

Cuando se hizo evidente que el Ejército Rojo había lanzado una verdadera contraofensiva, el 7 de diciembre Bock intentó explicarse los orígenes de la “crisis actual”. Llegó a la conclusión de que el barro otoñal, el fracaso de los ferrocarriles y la subestimación de la resistencia del enemigo habían conducido a la situación actual. El barro había evitado la explotación del éxito conseguido en Viaz'ma. Pensaba igualmente que las demandas de los líderes militares para continuar los ataques estaban justificadas en tanto en cuanto creían que las fuerzas enemigas estaban al borde del colapso, pero tal creencia se demostró errada y ahora su grupo de ejércitos tenía que pasar a la defensiva bajo condiciones extremadamente difíciles. Sin embargo, como apunta Klink, en su análisis Bock no habló para nada de la parte de culpa que le correspondía, ni de la del jefe del EMG, Halder, que todavía el 4 de diciembre no veía necesidad de detener el ataque, excepto en el caso del 4. Armee.

Ahora quien mejor estaba preparado para la defensa era el 4. Armee de Kluge. Como ironiza Klink, al final Kluge (y Reichenau, que también fue criticado por sus compañeros, y del que hablaremos más adelante), fue nombrado comandante en jefe del Heeresgruppe Mitte (y Reichenau del Süd), mientras que Hoepner y Guderian, quienes, contra su propio juicio, siguieron ordenando el avance de sus tropas, fueron relevados del mando.

Recapitulando, ¿qué hay de verdad en las críticas a Kluge? En primer lugar, es faltar a la realidad histórica el afirmar que Kluge desobedeció órdenes de Bock para atacar. Bock nunca le ordenó atacar, hasta que lo hizo finalizando noviembre, y entonces Kluge atacó; es más, antes de ese ataque Bock se negó repetidamente a cursar una orden de ataque a Kluge, en contra de lo que le pedían Halder, Guderian, Hoepner y cía. Por tanto, Kluge no puede se acusado de desobedecer (tácita o explícitamente) órdenes de ataque de su superior inmediato. En segundo lugar, quienes le criticaron por no haber atacado con anterioridad lo hicieron argumentando que su apoyo, quizás, habría sido decisivo para la consecución del cerco final de Moscú. Esto es pura especulación, y se apoya además en la entonces falsa creencia de que el Ejército Rojo estaba en las últimas. Nada más lejos de la realidad, como se demostró el 6 de diciembre. ¿Qué podría haber aportado Kluge, que fuese decisivo, caso de que hubiera atacado con anterioridad a la fecha en que finalmente lo hizo? La única manera de suponerlo, en mi opinión, es viendo qué hizo en su ataque de 1 de diciembre.

Entonces formó tres grupos para su ataque: la 267. Infanterie Division al suroeste de Zvenigorod; las divisiones de infantería 258ª y 292ª, más la 3ª (Mot.) al norte de Naro-Fominsk; y la 183ª de Infantería y la 20ª Panzer, junto con un regimiento de la 15ª de Infantería, al sur de Naro-Fominsk. Es decir, un ataque de infantería con escaso apoyo blindado, que fue la razón principal por la que el ataque de los tres grupos el 1 de diciembre sobre Golitsyno quedase frenado por las defensas del 5º Ejército soviético. La 267. Infanterie Division fue frenada y arrojada a sus posiciones de partida; el empuje más poderoso de la 258ª y la 3ª (Mot.) al sur, contra las defensas de la 1ª División de Fusiles Motorizada de Guardias en Naro-Fominsk, penetró entre 4 y 9 kilómetros llegando al sur de Golitsyno, pero (y he aquí los recursos soviéticos) Efremov (33º Ejército) lanzó una fuerza de contraataque (18ª Brigada de Fusiles, 5ª y 20ª brigadas de tanques, y 23º y 24º batallones de esquíes) contra los flancos de esa penetración, casi consiguiendo el cerco de las dos formaciones alemanas cerca de Aprelevka, que, sin embargo, consiguieron zafarse el 3 de diciembre reculando hacia sus líneas de partida. Con ello se fue al garete el ataque de Kluge, que ordenó a tiempo la ruptura del ataque.

¿Qué razones de peso pueden llevar a creer, pues, que un ataque de Kluge, cinco, diez o quince días antes iba a cambiar decisivamente la situación? Antes al contrario, en mi opinión sólo se conseguiría empeorar más la situación general del HM, colocando al 4. Armee en la misma situación desesperada en que se encontraba el resto de formaciones de Bock, y esto a cambio de ganancias nunca decisivas para alterar la tragedia final.

En la siguiente ocasión veremos la crisis del bando alemán.

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Taifun

Mensaje por José Luis » Mar May 26, 2009 12:09 pm

Taifun: Punto y final

Los primeros contraataques serios del Ejército Rojo se produjeron a mediados de noviembre contra los Heeresgruppen Nord y Süd, provocando la pérdida de Tikhvin el 9 de diciembre (que previamente había sido capturada por los alemanes el 8 de noviembre) y Rostov el 29 de noviembre (previamente capturada por los alemanes el 20 de noviembre), respectivamente. Los alemanes recularon en el norte al río Volkhov y en el sur al río Mius.

Esos contraataques repercutieron, además, en el desarrollo de la situación del Heeresgruppe Mitte, pues privaron al grupo de ejércitos de Bock del apoyo de las fuerzas de Leeb y Rundstedt. El caso del 2. Panzerarmee, 2. Armee y 6. Armee (Reichenau, HS) es ilustrativo. Para que el ejército de Weichs pudiese prestar cobertura de flanco al ejército de Guderian, era necesario que el ejército de Reichenau, ala izquierda del HS, apoyase o liberase en parte los compromisos de Weichs. Pero Reichenau tuvo que ceder a las urgencias de Rundstedt y Kleist (1. Panzerarmee) para que empujara en dirección sur (y no norte, como querían Weichs y Guderian) para apoyar el ataque sobre Rostov. De esta forma, Weichs, que tenía que proteger Kursk y capturar Voronezh con sus debilitadas fuerzas, ni podía cubrir el flanco de Guderian ni podía cerrar el agujero que tenía entre su ejército y el HS. Así las cosas, el 1 de diciembre, con el consentimiento de Bock, Weichs suspendió todos sus ataques y puso a su ejército a la defensiva.

Las cosas no mejoraron con los informes de inteligencia del FHO (EMG), que el 4 de diciembre estimaban que las fuerzas soviéticas opuestas al HM no estaban en disposición de montar “actualmente” un ataque a gran escala sin la llegada de importantes refuerzos. A todas luces, el FHO ignoraba la existencia de la reserva estratégica del Stavka. Y ese fue un error fatal, pues Bock ya no iba a poder realizar una retirada como esperaba (difícil pero viable) bajo la presión de contraataques locales soviéticos, sino que se iba a encontrar con una auténtica contraofensiva rusa contra sus ejércitos, convirtiendo así su retirada en una auténtica tragedia.

La ceguera alemana es difícil de comprender, sobre todo si tenemos en cuenta que los soviéticos habían dado muestras durante octubre, noviembre y principios de diciembre de un trasiego ininterrumpido de refuerzos. Sus contraataques contra Leeb y Rundstedt debieron servir de advertencia al OKH, al igual que la continua aparición de nuevas fuerzas en el frente del HM. Y lo que es más importante, durante ese mismo período de tiempo el OKH no había sido capaz de enviar ni una sola división de refuerzo al HM. Así, el Stavka había formado y desplegado durante los 67 días de Taifun el equivalente a 75 divisiones, además de 271.395 reemplazos, mientras que la VVS conseguía a principios de diciembre, por primera vez en la campaña, la superioridad aérea (1).

El 5 de diciembre de 1941 Bock informó a sus ejércitos y grupos blindados sobre la línea de retirada prevista; se estimó que la retirada podría llevarse a cabo en dos noches, y comenzaría una vez se recibiera una orden especial el 6 de diciembre. Sin embargo, las medidas de preparación de la retirada en el sector del HM ya habían comenzado antes de recibir esa orden especial.

El 5 de diciembre los rusos contraatacaron en el sector del 9. Armee y de los panzergruppen 3 y 4. El 6 de diciembre el OKH todavía apuntaba como objetivos de invierno la eliminación del frente de Ladoga y la conexión con los finlandeses. También había enviado una serie de propuestas a Hitler que sirvieron de base para la conferencia que tuvo lugar por la tarde. Hitler cree que en el norte es importante no perder nada y conectar con los finlandeses, negando Leningrado a los soviéticos como centro industrial e impidiéndoles una salida al Báltico. Había que mantener Tikhvin (se abandonaría 2 días más tarde). En el centro Hitler no quiere ceder nada en principio, esto es, no quiere acortar el frente. Sólo consideraría esta opción cuando las nuevas posiciones estuvieran suficientemente preparadas. En el sur quiere conquistar Maikop, para lo cual la curva del Donets sirve como línea de partida. Quiere capturar el área carbonífera. Tampoco se debe descartar volver a capturar Rostov en invierno. Sentencia que los ataques rusos ya no son operacionales, “sino que se relacionan con asuntos tácticos” (2).

Quizás esa conferencia sea la mayor demostración de la ceguera alemana, especialmente notable en el OKH, OKW y Hitler. La lista oficial de bajas del Ostheer al 26 de noviembre de 1941 arrojaba 743.112 bajas* (el 23,5 por ciento de la fuerza media -3,2 millones- empleada en el teatro ruso desde el 22 de junio al 26 de noviembre). Esa cifra se desglosa así: 156.475 muertos en acción, 555.685 heridos en acción, y 30.952 desaparecidos en acción. Había un déficit de reemplazos de 340.000 hombres, y sólo se encontraban disponibles en la Zona del Interior 33.000 reemplazos entrenados. Las compañías de infantería estaban al 50 por ciento de su fuerza; la cifra media de hombres aptos para el combate variaba de 50 a 60 por compañía (The German Campaign in Russia......, p. 88).

*De las cuales, unas 145.000 se habían producido en Taifun (3).

Los rusos, por su parte, no estaban pensando en “soluciones tácticas” como creían Hitler y sus planificadores militares. En realidad, estaban pensando en echar al Ostheer de sus posiciones y, de ser posible, destruir a varios de sus ejércitos. El Stavka comenzó a pensar en una contraofensiva a principios de noviembre; desde el 21 de octubre al 2 de noviembre había ordenado la creación de 9 ejércitos de reserva y, además, 9 brigadas de tanques, 49 batallones de tanques independientes y más de 100 batallones de esquíes al 1 de diciembre, junto con 90.000 reemplazos para los frentes Occidental y Kalinin. Cuando Bock lanzó la segunda fase de Taifun a mediados de noviembre, el Stavka pospuso temporalmente la contraofensiva, empleando sus reservas para amortiguar, primero, y detener, después, el avance alemán, especialmente desde el 23 de noviembre. Durante los dos días siguientes el Stavka desplegó a los ejércitos 10º, 26º y 61º hacia Riazan, Riazhsk y Ranenburg, respectivamente, “para evitar el avance enemigo”, reforzó sus ejércitos 30º, 5º, y 16º, y el 29 de noviembre retiró de su reserva al 1º Ejército de Choque y 20º Ejército para desplazarlos sobre el agujero existente entre los ejércitos 16º y 30º (4).

Cuando Kluge comenzó su ataque sobre Naro-Fominsk, el 2 de diciembre el Stavka reforzó el Distrito Militar de Moscú del general Artem'ev y al día siguiente organizó formalmente la Zona de Defensa de Moscú (Moskovskaia zona oborony, MZO), compuesta por los ejércitos 24º y 60º, que formaban un segundo escalón estratégico detrás del Frente Occidental. Al tiempo que el Stavka llevaba a cabo todas estas medidas, el Estado Mayor General del Ejército Rojo (bajo Shaposhnikov) planificaba la contraofensiva.

El 29 de noviembre Zhukov pidió permiso al Stavka para comenzar la contraofensiva, declarando: [El enemigo está agotado. Pero si no liquidamos ahora la peligrosa penetración enemiga, los alemanes serán capaces de reforzar sus fuerzas en la región de Moscú con grandes reservas a expensas de sus grupos de fuerzas norte y sur, y entonces puede resultar una grave situación. I. V. Stalin dice que está de acuerdo con el Estado Mayor General] (5).

El Stavka dio su aprobación a Zhukov y asignó esa misma noche sus misiones a los frentes Occidental y Suroccidental, cuyos comandantes presentaron al día siguiente sus planes específicos. Luego el Stavka ordenó al Frente Kalinin unirse a la contraofensiva y el 1 de diciembre a las 03:30 horas cursó sus directivas de ataque (6).

Esta pancarta no necesita comentarios:
Imagen
Fuente: Glantz, Barbarossa...., p. 190.

Según los datos oficiales soviéticos, el 6 de diciembre de 1941 los tres frentes mencionados, tras el refuerzo de 27 divisiones nuevas, levantaban hasta 1 millón de tropas apoyadas por 7.652 cañones y morteros, 774 tanques y 1.000 aviones de combate. Se estimaba que los alemanes oponían 1.708.000 hombres, 13.500 piezas de artillería, 1.170 tanques y 615 aviones de combate. Estas cifras eran pura fantasía, tanto las que hacían referencia a los soviéticos como a los alemanes (salvo en aviación). Las cifras reales, según estudios soviéticos clasificados, al 5 de diciembre eran, para los soviéticos, 388.000 tropas de combate, 5.635 cañones y morteros, y 550 tanques contra 240.000 tropas de combate alemanas, 5.350 piezas de artillería y 600 tanques (7).

La contraofensiva soviética de 6 de diciembre contra el HM, que muy pronto se extendería a todo el Frente Oriental, puso fin a Barbarroja, y dentro de ella a Taifun. Fue el auténtico turning point de la guerra, que, con la entrada de Estados Unidos en la misma, tras el ataque japonés de 7 de diciembre, selló el destino (derrota) del Tercer Reich. La contraofensiva soviética de diciembre tiene un lúcida valoración en en la siguiente cuenta de la VOV:

[La Batalla por Moscú completó el fracaso de la Blitzkrieg de Hitler. Significó la ruina de todos los planes estratégicos y político-militares del liderazgo nazi y condenó a Alemania a una guerra prolongada, que no podía conducir con éxito. Las operaciones del Ejército Rojo en la Batalla por Moscú, que influenciaron el curso posterior de la Segunda Guerra Mundial y la coexistencia pacífica, se consideraron como una extraordinaria victoria que facilitó el fortalecimiento de la lucha anti-fascista en todo el mundo. Ciertamente, también produjo un asombroso ímpetu moral y político en la URSS, tanto en la retaguardia como en el frente] (8).

Taifun fracasó, así cuenta la leyenda, por culpa del tiempo (barro, nieve, frío), pero la realidad fue otra. Quizás Mawdsley atina de lleno al declarar que los alemanes no fallaron en conseguir Moscú porque empeorara el tiempo, sino que fueron atrapados por las heladas porque habían fallado en apoderarse de Moscú (9).

El fracaso final pronto tuvo sus primeras víctimas importantes: Rundstedt fue destituido del mando del HS el 30 de noviembre y reemplazado por Reichenau; Bock le siguió el 18 de diciembre, dando paso a Kluge; el 19 de diciembre cayó Brauchitsch, y Hitler ocupó su puesto; a Guderian le tocó el turno el día de Navidad, entrando Rudolf Schmidt; luego cayó Hoepner el 8 de enero, dando paso a Ruoff, mientras que Küchler reemplazaba a Leeb el 17 de enero.

(1) Glantz, Barbarossa...., p. 179
(2) Diario de Guerra de Halder, p. 445, entrada 6 diciembre 1941.
(3) Glantz, Barbarossa..., p. 182
(4) Ibid., p. 185.
(5) Ibid., p. 186.
(6) El plan preveía que las alas derecha e izquierda del Frente Occidental, en conjunción con los frentes Kalinin y Suroccidental, destruyeran a las principales fuerzas alemanas que intentaban envolver Moscú desde el norte y el sur. El plan anticipaba un avance de unos 60 kilómetros al norte de Moscú y unos 100 kilómetros al sur. El Frente Occidental de Zhukov, con sus ejércitos 30º, 20º, 16º y 1º de Choque, debía atacar el 3-4 de diciembre, y el 5-6 de diciembre los ejércitos 29º y 31º del Frente Kalinin de Konev. Glantz, Barbarossa...., p. 187.
(7) Ibid., p. 188.
(8) VOV, p. 465, citado en Glantz, Barbarossa...., pp. 208-209.
(9) Mawdsley, Thunder in the East..., p. 109.

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Taifun

Mensaje por homer5275 » Mar May 26, 2009 7:24 pm

Madre mia como puedes acabar tan pronto? Fantastico hilo, todo my bien extructurado y una lectura entretenida. Bravo

Un saludo

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Taifun

Mensaje por Torifune » Jue Jun 18, 2009 12:45 am

Hola a todos, queridos amigos, hacía muchísimo tiempo que no me animaba a escribir. Estoy de vuelta en España después de llevar casi tres meses en la querida y vieja Italia, tan cerca y tan lejos. En fin, ahora empiezo, lentamente a leer todo lo que se ha ido escribiendo desde el pasado mes de abril porque resulta que cuando trabajo en Italia me entrego tan absolutamente a mis labores que sólo vivo para la Historia Antigua y para los latines ( os magna sonitorum !!! ) y me olvido de todos mis pasatiempos y aficiones, como es este del Ostfront, y cuando retorno a España ya ni me acuerdo de quién era Hermann Goering o Sepp Dietrich. Me vuelvo a marchar en septiembre, esta vez con la familia, o sea que si os hace falta algo ( ese vinillo tan alegre del Falerno, por ejemplo ) sólo tenéis que pedir.
Bueno, vamos a lo nuestro. Hablando de Taifún, José Luis, me he quedado atónito a leer los objetivos mínimos que proponía Halder, en noviembre del 41 ( y que habían de obtenerse antes de la plenitud del invierno ) y que excedían todo lo que Hitler, en su inmoderación, se había propuesto. Digo esto porque yo era de los que creían que Halder ( siempre tan testarudo ) era el contrapeso realista y operacional a la estrategia gigantesca y mundial de Hitler. El propio Halder se atribuye este papel en el libro de Peter Bor de Conversaciones con Halder, donde, por cierto, se halla un extraordinario análisis de la batalla de Waterloo.
En segundo lugar, José Luis, a tenor de lo que nos comentas sobre el Doppelkessel de Viazma- Bryansk, y del millón doscientasmil bajas que oficialmente admite la hagiografía soviética de la Gran Guerra Patria ( y que, por tanto, serán muchas más ), ¿ puede considerarse que fue este el mayor desastre soviético de la IIGM ?
Recibid todos un fuerte abrazo de vuestro amigo Torifune
VALE IN CRASTINUM

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