Taifun

La guerra en el este de Europa

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Mensaje por José Luis » Lun May 11, 2009 7:07 pm

¡Hola a todos!

Introducción

El 6 de septiembre de 1941 Hitler cursó la Directiva No. 35 siguiendo las recomendaciones del Alto Mando del Ejército (OKH en adelante). En ella se afirmaba que se habían conseguido ya las condiciones favorables para llevar a cabo una operación decisiva contra el “Grupo de Ejércitos Timoshenko” (“Heeresgruppe Timoshenko” en el original). Esta “operación decisiva” tenía como objetivo envolver, cercar y destruir a las fuerzas del mariscal Timoshenko mediante un movimiento de pinza, operación cuyo comienzo fue previsto a finales de septiembre, tras completar el cerco y destrucción de las formaciones soviéticas alrededor de Kiev. Sin embargo, por diversas causas que veremos más adelante, la Operación Taifun (Tifón) -tal fue el nombre en clave que recibió el 16 de septiembre de 1941 la ofensiva alemana hacia Moscú, recogida en el plan operacional de von Bock que desarrollaba la Directiva No. 35- no pudo comenzar, en primera instancia, hasta el 30 de septiembre (con el ataque del Panzergruppe 2 de Guderian), para seguir el 2 de octubre con el ataque general de las formaciones blindadas del Heeresgruppe Mitte (en adelante HM).

La mayoría de los generales alemanes que tuvieron algo que decir durante el desarrollo de la Operación Barbarroja o después de la guerra (en sus memorias o estudios sobre la campaña), Brauchitsch, Halder, Rundstedt, Bock, Hoth y Guderian, por ejemplo, coincidieron en señalar como un error decisivo la negativa de Hitler a permitir que el HM continuase su avance hacia Moscú en agosto de 1941. Y una gran cantidad de historiadores occidentales, basándose claramente en las memorias y escritos de dichos generales, han suscrito dicha teoría, subrayando que el tiempo perdido por la diversión de fuerzas del HM para conseguir los objetivos que les fueron asignados en sus flancos (al norte, con el Heeresgruppe Nord, y al sur, con el Heeresgruppe Süd), más el tiempo adicional requerido para su posterior reagrupamiento bajo el control del HM, fue un factor decisivo que impidió la captura de Moscú y, probablemente, el éxito final de la Operación Barbarroja. Quizás quien más ha especulado con esa teoría, desarrollándola, ha sido el profesor Stolfi en su Hitler's Panzer East: World War II Reinterpreted (Norman, OK: University of Oklahoma Press, 1991), en concreto en su Parte III (Capítulo 9) y Parte IV (Capítulo 11). Este autor considera que los alemanes pudieron comenzar su ataque sobre Moscú a mediados de agosto, con la captura de la capital rusa a finales de mes o, caso contrario, persiguiendo dicho objetivo durante septiembre.

A mi juicio, el fallo de estos historiadores es similar al que cometieron los generales alemanes que propiciaron tal tesis. Descansa en su obcecación con las “operaciones” (desdeñando la realidad estratégica), en la sobrevaloración de las capacidades del Ostheer (desdeñando la logística y el desgaste de la campaña), y en la infravaloración de las capacidades y recursos a disposición del Ejército Rojo (desdeñando la capacidad de movilización e improvisación del régimen soviético).

Para empezar, los dos objetivos estratégicos de la Operación Barbarroja estaban estrechamente vinculados (la destrucción del Ejército Rojo y, en consecuencia, el colapso del estado soviético que seguiría) y tenían establecidos un calendario para su consecución, agenda sobre la cual descansaba la planificación logística de Barbarroja. El primer objetivo estratégico de Barbarroja era conseguir la destrucción del grueso del Ejército Rojo al oeste de la línea de los ríos Dvina-Dnieper. Para la consecución de dicho objetivo se habían establecido dos fases:

1) la primera o fase inicial llevaría unas tres semanas de duración, el tiempo que necesitarían las divisiones de infantería alemanas para cubrir unos 400 kilómetros, que era la distancia que se había estimado recorrerían las fuerzas del Ejército Rojo combatiendo en retirada hasta sus posiciones defensivas preparadas. Durante esta fase, las vanguardias blindadas alemanas debían jugar un papel decisivo, penetrando rápida y profundamente en la retaguardia rusa para evitar que las formaciones el Ejército Rojo pudiesen establecer una línea de defensa continua y homogénea.

2) “La lucha por las áreas boscosas y los cursos de los ríos dominaría la segunda fase” (1). Se calculó que los alemanes precisarían de dos a cuatro semanas para atravesar la profundidad de esa zona, de unos 100-200 kilómetros. En este punto los alemanes ya tendrían que haber conseguido una “penetración decisiva” o acabar de destruir individualmente a las fuerzas rusas previamente diezmadas, con lo que seguirían otras dos fases para la conclusión de la campaña:

3) Durante la tercera fase tenía que materializarse la captura de Moscú y Leningrado, al tiempo que se iniciaría el avance profundo en la Ucrania oriental. Había que cubrir entre 320 y 400 kilómetros. El que esta fase pudiese comenzar inmediatamente después de rematar la segunda iba a depender del estado de las líneas ferroviarias, del parque móvil y del éxito hasta entonces conseguido. Caso de que el grueso del Ejército Rojo ya hubiese sido derrotado, entonces bastarían unas cuantas divisiones motorizadas o blindadas para lidiar con sus restos y tomar Moscú, Leningrado, y avanzar en la Ucrania oriental, lo que llevaría de una a dos semanas siempre y cuando hubiese suficiente disponibilidad de tanques y vehículos a motor. Pero si el grueso del Ejército Rojo todavía no hubiera sido destruido y fuese capaz de ofrecer una resistencia organizada, entonces la tercera fase tendría que ser alargada hasta conseguir suficientes suministros para poder continuar con la ofensiva. En tal caso, la tercera fase ocuparía entre tres y seis semanas.

4) La cuarta y última fase de la ofensiva -con los alemanes persiguiendo a los rusos hasta el Don, el Volga y el Severnaya Dvina- requeriría cubrir una distancia de 400 kilómetros en el sur y hasta 800 kilómetros en el centro y norte, para lo cual se previó una duración de entre dos y cuatro semanas.

De tal forma, el tiempo previsto para la duración de la campaña oscilaba entre un mínimo de nueve y un máximo de diecisiete semanas. En otras palabras, la campaña iniciada el 22 de junio de 1941 debía concluir, como muy pronto, el 23 de agosto de 1941, o, como muy tarde, el 18 de octubre de 1941. Pero el requisito previo para concluir la campaña con el colapso del estado soviético durante la tercera fase (o, tal vez, cuarta fase) era que el grueso del Ejército Rojo fuese destruido durante la primera y segunda fases. Tal objetivo, de acuerdo con las estimaciones previas, debía lograrse entre un mínimo de cinco y un máximo de siete semanas. Es decir, partiendo del 22 de junio de 1941, la destrucción del grueso del Ejército Rojo debía lograrse, como muy pronto, en torno al 26 de julio de 1941, o, como muy tarde, alrededor del 9 de agosto de 1941.

¿Qué sucedió en la realidad con esta última estimación sobre el tiempo requerido para destruir al grueso del Ejército Rojo?

El 28 de julio de 1941 (es decir, dos días más tarde que la mejor estimación: 26 de julio) el OKH emitió una orden en cuya primera parte la División de Operaciones del Estado Mayor General analizaba las capacidades soviéticas, llegando a la conclusión de que el grueso del Ejército Rojo ya había sido destruido. Todo lo que los rusos pudieran arrojar al encuentro de los ejércitos alemanes se consideraba insuficiente. Para la continuación de las operaciones se descartaba cualquier operación de largo alcance y, en cambio, se asignaba el objetivo inmediato de destruir a las fuerzas rusas al oeste del Dnieper, al norte de Gomel y al sur de Leningrado. El HM debía comprometer al resto de sus fuerzas para avanzar hacia Moscú, mientras que el HN debía cercar Leningrado, establecer contacto con los finlandeses y ocupar el resto de las áreas costeras de los Estados Bálticos.

A la orden se agregaba un resumen de inteligencia, fechado el 27 de julio, en el cual se indicaba que las 180 divisiones soviéticas (150 de infantería, 25 blindadas y 5 de caballería) identificadas hasta la fecha habían sufrido una reducción media de su fuerza de combate de un 50%. Las 25 divisiones soviéticas recién creadas estaban por debajo de su fuerza y escasas de artillería y armas pesadas, mientras que su personal estaba mal entrenado, mal dirigido y muy escaso de medios de comunicación y locomoción.

Recapitulando, el 28 de julio el OKH creía que el grueso del Ejército Rojo ya estaba destruido y que lo único que podía oponer al Ostheer eran divisiones ya baqueteadas por los alemanes, muy mermadas en fuerza y armamento, y nuevas divisiones no aptas para oponer una eficaz resistencia organizada.

¿Pero cuál era la verdadera realidad de Ejército Rojo a finales de julio de 1941?

(1) The German Campaign in Russia. Planning and Operations 1940-1942. German Report Series. Pamphlet No. 20-261a. Department of the Army, 1955, p. 11.

Fuente: Ibid.

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Mensaje por José Luis » Lun May 11, 2009 7:53 pm

31 de julio de 1941: ¿Se había destruido al grueso del Ejército Rojo?

El 22 de junio de 1941 el Ejército Rojo levantaba un total (fuerzas terrestres) de 4 frentes, 27 ejércitos, 29 cuerpos mecanizados, 62 cuerpos de infantería (fusiles), 4 cuerpos de caballería y 5 cuerpos aerotransportados, con un total de 303 formaciones tamaño división, 57 regiones fortificadas, 5 brigadas de infantería (fusiles) independientes, 10 brigadas antitanque, 94 regimientos de artillería de cuerpo, 75 regimientos de artillería de la Reserva del Alto Mando, y 34 regimientos de ingenieros, con un total de cerca de 5 millones de hombres.

De toda esa fuerza, había desplegados en el Teatro Occidental tres frentes (Noroccidental, Occidental y Suroccidental, formados el mismo 22 de junio y que correspondían, respectivamente, a los distritos militares especiales del Báltico, Occidental y Kiev), y un cuarto frente (Septentrional, creado el 24 de junio del Distrito Militar de Leningrado). Estos cuatro frentes estaban formados por 15 ejércitos, 20 cuerpos mecanizados, 32 cuerpos de infantería (fusiles), 3 cuerpos de caballería, y 3 cuerpos aerotransportados, levantando un total de 163 divisiones (97 de infantería, 40 de tanques, 20 motorizadas y 6 de caballería), 41 regiones fortificadas, 2 brigadas de infantería (fusiles) independientes, 10 brigadas antitanque, 87 regimientos de artillería (52 de cuerpo y 35 de la Reserva del Alto Mando), y 18 regimientos de ingenieros, con un total 2,9 millones de hombres.

La Reserva del Alto Mando (Stavka) constaba de 6 ejércitos, 14 cuerpos de infantería (fusiles), y 5 cuerpos mecanizados, con un total de 57 divisiones (42 de infantería, 10 de tanques y 5 motorizadas), y 17 regimientos de artillería (13 de cuerpo y 4 de la reserva del Stavka).

El resto de los distritos militares y el Frente de Extremo Oriente levantaban 6 ejércitos, 16 cuerpos de infantería y 4 cuerpos mecanizados, con un total de 83 divisiones (59 de infantería, 11 de tanques, 6 motorizadas y 7 de caballería), 16 regiones fortificadas, 3 brigadas de infantería (fusiles) independientes, 65 regimientos de artillería (29 de cuerpo y 36 del Stavka) y 16 regimientos de ingenieros.

Hasta el 31 de julio de 1941, el Ostheer destruyó alrededor de 46 divisiones soviéticas (buena parte de ellas correspondientes a los ejércitos 3º, 10º y 4º, en los cercos de Belostok y Minsk), pero el Ejército Rojo totalizaba (el 1 de agosto de 1941) 401 divisiones, al haber creado previamente 144 divisiones nuevas (303+144-46=401).

La situación quedará mejor reflejada si examinamos los ejércitos. El 22 de junio el Teatro Occidental contaba con los siguientes ejércitos soviéticos: 7º, 14º y 23º del Frente Septentrional; 8º, 11º y 27º del Frente Noroccidental; 3º, 4º, 10º y 13º (sólo el Cuartel General) del Frente Occidental; y 5º, 6º, 12º y 26º del Frente Suroccidental; más el 9º Ejército Independiente (Odessa). A los que hay que añadir los ejércitos de la reserva del Stavka: 16º, 19º, 20º, 21º, 22º, y 24º. La lista se completaba con los dos ejércitos de los restantes distritos: el 18º (sólo CG) en Kharkov, el 17º en Trans-Baikal, más los cuatro ejércitos del Frente Extremo Oriente: 1º, 2º, 15º y 25º. En total, pues, 27 ejércitos (aunque dos sólo eran cuarteles generales).

Al 10 de julio de 1941 se habían movilizado los dos ejércitos que el 22 de junio sólo contaban con CG, el 13º y el 18º, y se habían creados dos nuevos ejércitos: el 28º y el 31º. Estos dos últimos ejércitos pasaron a formar parte, con el ya existente 24º, de la reserva del Stavka, habiendo sido el resto de la reserva ya comprometido en el frente.

Al 1 de agosto se había reformado el 3º Ejército y se habían creado los siguientes ejércitos: 29º, 30º, 32º, 33º, 34º, 35º, 36º, 43º, 44º, 45º, 46º y 47º. El 3º Ejército fue asignado al nuevo Frente Central, y los ejércitos 29º y 30º, junto con el ya existente 28º, se asignaron como refuerzos al Frente Occidental. El Stavka creó un nuevo Frente de la Reserva, que vino a sustituir a la reserva del Stavka, con los ejércitos 32º, 33º, 34º y 43º, junto con los ya existentes 24º y 31º. El 35º Ejército, que inicialmente fue destinado al Frente de la Reserva, finalmente fue asignado al Frente Extremo Oriente; el 36º Ejército al Distrito Militar Trans-Baikal, y los ejércitos 44º, 45º, 46º y 47º al Distrito Militar Transcáucaso. El antiguo 4º Ejército del Frente Occidental, que había sido destruido (junto con el 3º y 10º), desapareció de los libros.

El Stavka continuaría creando nuevas divisiones y ejércitos (véase mapa de abajo), pero hasta el momento es suficiente con establecer que las estimaciones de 28 de julio de 1941 del OKH sobre la fuerza del Ejército Rojo hasta la fecha estaban muy alejadas de la realidad. El Stavka disponía de casi el doble de divisiones estimadas por el OKH.

Mapa de las disposiciones soviéticas al 31 de julio y ejércitos movilizados al 31 de diciembre de 1941:
Imagen
Fuente: David M. Glantz, Barbarossa: Hitler's Invasion of Russia (Tempus Publishing, 2001), p. 70

Fuente: David M. Glantz, Red Army Ground Forces in June 1941, Course Syllabus en The Citadel Department History, September 2008. Disponible en: http://www.citadel.edu/history/faculty_page.htm" onclick="window.open(this.href);return false;

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Mensaje por José Luis » Lun May 11, 2009 8:10 pm

La Directiva No. 34 de 30 de julio de 1941. El grueso del Ejército Rojo no parece estar destruido

El 30 de julio de 1941 Hitler cursó la Directiva No. 34, que venía a cancelar temporalmente los objetivos dictados en su anterior Directiva No. 33 de 19 de julio y su Suplemento de 23 de julio por causa de varios acontecimientos: la aparición de fuertes fuerzas rusos en el frente y flancos del HM, la precaria situación logística, y la urgente necesidad de rehabilitación que precisaban los dos panzergruppen (2 y 3) del HM. La nueva directiva ordenaba:

* El HN debía continuar su ofensiva contra Leningrado, al tiempo de proteger su flanco al sur del Lago Ilmen.

* El HM debía cambiar a postura defensiva mientras sus dos panzergruppen se retiraban para su rehabilitación (a completar en diez días). Se cancelaba, en consecuencia, el ataque previamente asignado al Panzergruppe 3 contra las Colinas Valdai.

* El HS, con sus propias fuerzas, debía llevar a cabo sus misiones previamente asignadas, es decir, la destrucción de las fuerzas rusas al oeste del Dnieper, estableciendo cabezas de puente cerca de Kiev, y neutralizando al 5º Ejército soviético.

^Se detenía el ataque alemán en Finlandia contra Kandalaksha, pero debían continuarse los intentos de cortar la línea ferroviaria de Murmansk, especialmente en Loukhi.

* La Luftwaffe debía cambiar su centro de gravedad del HM al HN como muy tarde el 6 de agosto.

El 31 de julio de 1941 el OKH cursó una orden para cumplimentar las disposiciones de la Directiva No. 34. El 4 de agosto Hitler visitó el cuartel general del HM para conferenciar con von Bock y algunos de sus comandantes principales. Von Bock informó a Hitler sobre asuntos de personal y equipo, mientras que Guderian y Hoth, los dos comandantes de los panzergruppen del HM, comunicaron a Hitler que sólo sería posible llevar a cabo operaciones mayores si recibían la suficiente cantidad de motores de recambio para reemplazar los ya inservibles. Hitler respondió diciendo que se enviarían 400 motores nuevos a los dos panzergruppen, algo que Guderian le hizo notar como insuficiente, pues su panzergruppe solo ya necesitaba 300 motores. La conversación giró por otros derroteros, con Hitler subrayando la importancia de capturar Leningrado, la cuenca del Donets y Crimea, objetivos mucho más importantes, para él, que Moscú. Poco antes de finalizar la conferencia, Guderian y Hoth declararon que si sus panzergruppen completaban su retirada de línea de frente hacia el 8 de agosto, entonces podrían estar operacionales el 15 (Guderian) y el 18 (Hoth) de agosto.

El 6 de agosto le tocó el turno al HS. Rundstedt subrayó a Hitler la importancia decisiva de capturar Moscú para lograr una rápida victoria sobre la URSS, pero el Führer desdeñó sus argumentos, colocando el objetivo de Moscú detrás de la toma de Leningrado y la Ucrania oriental.

El 10 de agosto Jodl elaboró un memorando que, haciéndose eco de las preocupaciones que Halder le había expresado, recomendaba que el HM preparara una ofensiva contra Moscú a finales de agosto.

El 11 de agosto de 1941, catorce días después de las estimaciones del OKH sobre el potencial del Ejército Rojo de 28 de julio, Halder anotaba en su diario de guerra: “Toda la situación deja cada vez más en evidencia que hemos subestimado al coloso ruso, que constantemente se preparó para la guerra, con esa determinación totalmente desconsiderada y tan característica de los estados totalitarios. Esto tiene aplicación a los recursos de organización y económicos, como igualmente al sistema de comunicaciones y, más que ninguna otra cosa, al potencial estrictamente militar. Al estallar la guerra, nosotros calculábamos unas 200 divisiones enemigas. Ahora ya hemos contado 360. De hecho, estas divisiones no están armadas ni equipadas de acuerdo a nuestros estándares, y su liderazgo táctico frecuentemente es malo. Pero ahí están, y si nosotros aniquilamos una docena de ellas, los rusos simplemente reúnen otra docena....”. (1)

Finalmente Halder comenzaba a caer en la cuenta del gran error de las estimaciones alemanas sobre el potencia militar de la URSS, aunque estaba todavía lejos de apreciar toda la dimensión del mismo al creer que los rusos ya no podían movilizar mucho más. La Batalla de Smolensk (que había comenzado el 10 de julio y no acabaría hasta el 10 de septiembre), junto con los contraataques soviéticos en el norte y el sur así lo iban a demostrar, como veremos en otra ocasión.

(1) Burdick y Jacobsen (Eds.), El Diario de Guerra de Halder, 1939-1942 (Santiago de Chile: Instituto Geográfico Militar, 1992), anotación de 11 de agosto de 1941, p. 393.

Fuente: The German Campaign in Russia, Op. Cit.

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Mensaje por José Luis » Mar May 12, 2009 10:34 am

Smolensk, 10 de julio-10 de septiembre: el turning point de Barbarroja

El 22 de junio de 1941 el HM de von Bock lanzó a sus dos panzergruppen avanzando sobre los flancos del Heeresgruppe, el Panzergruppe 3 de Hoth sobre el ala izquierda y el Panzergruppe 2 de Guderian sobre el ala derecha, atacando en un movimiento de pinza para converger en Minsk el 30 de junio, cercando de esa forma a la mayor parte de las fuerzas del Frente Occidental del general de Ejército D. G. Pavlov, que fue destituido el 30 de junio y sustituido por el mariscal Timoshenko. Pavlov fue arrestado, juzgado y ejecutado junto con su jefe de estado mayor, teniente general V. E. Klimovskikh, y otros subordinados. Pavlov y Klimovskikh fueron acusados inicialmente de haber participado “en una conspiración militar anti-soviética”, permitiéndose ser derrotados. Los cargos se redujeron finalmente a cobardía, pánico e incompetencia. Interrogado el 7 de julio, Pavlov no aceptó ninguna responsabilidad personal por el desastre, y acusó de ser presa del pánico a uno de sus propios comandantes, el teniente general A. A. Korobkov del 4º Ejército, que también sería ejecutado. Se quejó de la “enorme ventaja de los tanques enemigos, su nuevo equipo, y la enorme ventaja de la fuerza aérea enemiga”, y de haber recibido menos personal y equipo que el Frente Suroccidental (1). Fue ejecutado el 22 de julio y su memoria rehabilitada después de la muerte de Stalin.

El HM de von Bock era el centro de gravedad de la ofensiva alemana del 22 de junio, es decir, era el grupo de ejércitos más poderoso en personal y equipo del Ostheer, con dos ejércitos de campaña (9º y 4º) y dos grupos panzer (2º y 3º), más otras formaciones en la reserva del HM o del OKH para el área del HM. Lo mismo no ocurría con el Frente Occidental de Pavlov, pues los soviéticos esperaban el principal esfuerzo del ataque alemán en el sur, hacia Kiev, y ahí pusieron el centro de gravedad de la defensa, el Frente Suroccidental.

El Frente Occidental de Pavlov alineaba el 22 de junio tres ejércitos (3º, 10º y 4º, desplegados de norte a sur, más el 13º -sólo cuartel general- en Minsk) y seis cuerpos mecanizados (XI, XIV, VI, XIII, XVII y XX), entre otras unidades menores, levantando una fuerza de 678.000 hombres, 2.200 tanques y 1.550 aviones de combate (2). Pavlov tenía a sus tres ejércitos y a tres cuerpos mecanizados desplegados en torno a Belostok (Bialystok), un saliente de unos 130 kilómetros de profundidad y unos 200 kilómetros de ancho. Con sus flancos desprotegidos (a diferencia de lo que ocurría en los frentes Septentrional y Suroccidental, que gozaban de la cobertura geográfica en al menos uno de sus flancos), y así desplegado, el Frente Occidental era una presa apetitosa para las afiladas garras del Heeresgruppe Mitte.

Tras los desastres de Belostok y Minsk, el Frente Occidental reculó hacia las defensas de la línea del Dvina-Dnieper, que distaban unos 480 kilómetros de Moscú. Sobre esa línea había un agujero de unos 80 kilómetros de amplitud entre las cabeceras de los dos ríos, conocido como “puente de tierra” de Orsha o “puerta de Smolensk” (2), o “puerta de Vitebsk” (3). Era un punto estratégico de vital importancia, pues la gran carretera que iba desde Minsk a Moscú, vía Viaz'ma, pasaba por ahí. En torno a esa “puerta” se encontraban Polotsk y Vitebsk al norte, Orsha y Mogilev al sur, todas regiones fortificadas, y Smolensk, ciudad fortaleza, unos 100 kilómetros al este.

Como hemos dicho anteriormente, Pavlov fue relevado del mando el 30 de junio, y al día siguiente Timoshenko tomó el mando del Frente Occidental (el 13º Ejército y lo que se había salvado del 4º), frente que fue reforzado el 2 de julio por los ejércitos 22º, 19º, 20º y 21º. Un quinto ejército, el 16º, se hacía cargo de la defensa de Smolensk, mientras que dos nuevos ejércitos, el 24º y el 28º, tomaban las defensas en el área de Viaz'ma y Spas-Demensk al este de Smolensk para proteger las aproximaciones a Moscú.

El 4 de julio de 1941 el Stavka ordenó a Timoshenko que contraatacara a las formaciones alemanas que avanzaban hacia Polotsk, Vitebsk y Orsha. En consecuencia, dos días más tarde Timoshenko lanzaba al 20º Ejército de Kurochkin, apoyado por los cuerpos mecanizados V y VII, contra las fuerzas motorizadas (panzer) alemanas. Los dos cuerpos mecanizados rusos combatieron contra las 7ª, 12ª, 17ª y 18ª divisiones panzer. Durante los cinco días siguientes los alemanes destrozaron a los dos cuerpos mecanizados, que perdieron más de 800 tanques, reculando en desorden el 11 de julio en dirección este hacia Smolensk.

Mientras tanto, el 10 de julio el Panzergruppe 2 de Guderian (desde el 4 de julio ambos panzergruppen estaban bajo el control operacional del 4. Panzerarmee de Kluge, que sólo existió bajo dicha denominación desde el 3 al 29 de julio de 1941, con el IX y XX cuerpos de ejército además de los dos panzergruppen) cruzaba el Dnieper, diezmaba al 13º Ejército del teniente general F. N. Remezov, cuyos restos habían logrado escapar de la bolsa de Minsk, y comenzaba su penetración hacia Smolensk. El 13 de julio el XXXXVI Cuerpo Motorizado pasaba al norte de Mogilev y el XXIV Cuerpo Motorizado, al sur de esa ciudad, cercando al 61º Cuerpo de Fusiles y el 20º Cuerpo Mecanizado (que resistieron ahí hasta el 26 de julio) del 13º Ejército sobre la orilla occidental del río en Mogilev.

El 19º Ejército del teniente general I. S. Konev contraatacó entre el 11 y 13 de julio al XXIX Cuerpo Motorizado (Panzergruppe 3) con la intención de re-capturar Vitebsk (que había sido perdida el 9 de julio), pero los resultados casi diezmaron al ejército soviético. Al anochecer del 13 de julio la 29ª División de Infantería Motorizada (XXXXVI Cuerpo Motorizado, Panzergruppe 2) estaba a unos 18 kilómetros de Smolensk.

El 13 de julio, siguiendo una orden del Stavka del día anterior, Timoshenko lanzó nuevos contraataques con varios de sus ejércitos, pero aunque se libraron duros combates y los alemanes perdieron y re-capturaron varias plazas, Guderian y Hoth continuaron su avance el 13 de julio, lanzando al LVII Cuerpo Motorizado desde Orsha hacia Smolensk, al XXXXVI Cuerpo Motorizado hacia los ríos Sozh y Desna, y al XXXIX Cuerpo Motorizado a envolver Smolensk desde el norte. La reacción del Stavka fue ordenar al 16º Ejército del teniente general M. F. Lukin defender Smolensk junto con los restos de los ejércitos 20º y 19º de Kurochkin y Konev, respectivamente.

A estas alturas comenzaron a notarse los problemas alemanes. Las dos vanguardias de Guderian, 18ª División Panzer y 29ª División Motorizada, no eran suficientes para envolver Smolensk y contactar con las vanguardias de Hoth. El comandante de la 18ª División Panzer comentó que había que detener el elevado número de bajas, so pena de quedar en cuadro (a esas alturas sólo contaba con 12 tanques operacionales). Las vanguardias de Hoth llegaron al área este de Smolensk el 16 de julio, demasiado tarde para ayudar a las vanguardias de Guderian en el ataque a la ciudad. La 29ª División Motorizada tuvo que luchar casa-por-casa durante tres días para echar a las fuerzas del 16º Ejército fuera de la ciudad. Sin embargo, tres ejércitos soviéticos estaban quedando envueltos en la región de Smolensk: 16º, 19º y 20º. Los alemanes querían cerrar el cerco. En esos momentos Guderian (pensando en Moscú) lanzó a la 18ª División Panzer con el objetivo de establecer una cabeza de puente sobre el Desna en El'nia (Yelnia).

La situación al 20 de julio reflejaba un cuadro preocupante para ambos bandos. Los alemanes no habían conseguido cerrar la bolsa de Smolensk; aunque Hoth atacó en profundidad, no fue capaz de contactar con el XXXXVI Cuerpo Motorizado; aunque Guderian capturó El'nia, dejaba un agujero entre sus unidades y las que venían detrás. Por su parte, los soviéticos consiguieron estabilizar la situación a lo largo del río Sozh, pero estaban muy preocupados con la aproximación de la infantería alemana, que daría al Panzergruppe 2 mayor libertad operativa. El 11 de julio Halder había lanzado las campanas al vuelo, cuando Guderian cruzó el Dnieper, diciendo que la guerra estaba virtualmente acabada, pues los rusos ya no tenían una reserva estratégica. Poco iba a durar su optimismo.

El 20 de julio el Stavka, por medio de Zhukov, ordenó montar una contraofensiva a gran escala para destruir a las fuerzas alemanas en Smolensk y liberar a los tres ejércitos cercados. Lo veremos en la siguiente ocasión.

(1) Evan Mawdsley, Thunder in the East (London: Hodder Arnold, 2007), p. 61
(2) Ibid., p. 66
(3) Earl F. Ziemke, The Red Army 1918-1941 (Taylor & Francis e-Library, 2004), p. 282

Fuentes:

Glantz, Barbarossa......
Glantz (Ed.), The Initial Period of War on the Eastern Front: 22 June-August 1941 (London: Frank Cass Publishers, 2005).
Mawdsley, Thunder in the East.....
Ziemke, The Red Army......
Bryan Fugate, Operation Barbarossa. Strategy and Tactics on the Eastern Front, 1941 (Novato: Presidio Press, 1984).

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Mensaje por José Luis » Mié May 13, 2009 10:17 am

La polémica

El 20 de julio de 1941 Timoshenko creó cinco grupos operacionales, a partir de elementos de los ejércitos del Frente de la Reserva, para lanzar la contraofensiva ordenada por el Stavka. Los grupos recibieron los nombres de sus comandantes: Grupo Maslennikov (elementos del 29º Ejército), Grupo Khomenko (del 30º Ejército), Grupo Kalinin (del 24º Ejército), Grupo Kachalov (del 28º Ejército), y Grupo Rokossovsky, que ya estaba defendiendo la región de Iartsevo, y formaba con una división de fusiles y dos divisiones de tanques. Los cinco grupos debían lanzar un ataque concéntrico sobre Smolensk.

El 23 de julio los soviéticos atacaron a los alemanes desde Roslavl' (Grupo Kachalov) y desde Belyi-Iartsevo (grupos Khomenko y Kalinin) para intentar reducir la presión de las fuerzas rusas que se encontraban parcialmente cercadas en Smolensk y destruir a fuerzas alemanas. El ataque, si bien en su conjunto estuvo muy lejos del éxito, trajo lo que, según Ziemke, puede considerarse más cercano al primer éxito operacional soviético en la guerra a cargo del Grupo Rokossovsky. Este grupo, que se defendía desde el 18 de julio en Iartsevo de los ataques de la 7ª División Panzer, contraatacó el 24 de julio manteniendo el contacto con los tres ejércitos rusos que se defendían al norte de Smolensk. Mientras que los grupos de Timoshenko atacaban a los alemanes alrededor de Smolensk, los tres ejércitos rusos atrapados (16º, 19º y 20º), ahora bajo el mando de Kurochkin, combatían desde dentro para mantener sus posiciones e intentaban mantener una salida abierta hacia el este. Pero el 26 de julio contactaron finalmente al este de Smolensk la 20ª División Motorizada (XXXIX Cuerpo Motorizado, Panzergruppe 3) y la 17ª División Panzer (XXXXVII Cuerpo Motorizado, Panzergruppe 2), cerrando el cerco de Kurochkin. Los soviéticos montaron contraataques continuados desde norte, este y sur de Smolensk, y gracias a ello una pequeña parte pudo romper hacia el este a través de un pequeño corredor en Iartsevo el 4 de agosto. Hoth intentó romper las defensas de Iartsevo a finales de julio, pero Rokossovsky, apoyado por la artillería soviética y unos cuantos tanques pesados KV, frenó en seco el ataque de las divisiones panzer 7ª y 20ª (XXXIX Cuerpo Motorizado).

El HM logró detener y rechazar los ataques de Timoshenko de finales de julio y principios de agosto, causando en el bando soviético numerosas bajas y destrucción, pero las bajas también se hicieron notar entre los alemanes. Halder anota en su diario el 1 de agosto que, de seguir así la situación en Smolensk, no sería nada extraño que la 7ª División Panzer (atacada por Rokossovsky) acabara seriamente dañada. También refleja con preocupación la débil situación del frente del grupo blindado de Hoth, que no tiene fuerza alguna detrás de él, pues el grueso del 9. Armee está comprometido en el foco de Smolensk. Luego, el 2 de agosto anota sobre la 18ª División Panzer: “¡El 30% son bajas totales!”.

Sin embargo, lo más importante es que los duros ataques de los rusos y la salida a cancha de sus nuevas formaciones, junto con los graves problemas logísticos que ya empezaban a ser críticos en el HM, y las dificultades que también se vivían en los Heeresgruppen Nord y Süd, decidieron a Hitler a cursar el 30 de julio la Directiva No. 34, que ya hemos tratado más arriba, y que ponía al HM a la defensiva.

En un período de tantas desgracias y catástrofes para el Frente Occidental soviético (en las bolsas de Belostok-Minsk había perdido 340.000 hombres, a los que seguirían 490.000 en toda la campaña de Smolensk -309.000 en la propia bolsa de Smolensk-), los contraataques de Timoshenko de finales de julio levantaron la moral del Ejército Rojo.

Siguiendo las disposiciones de la Directiva No. 34, el HM debía neutralizar las amenazas soviéticas, que no dejaban de ejercer presión, sobre sus flancos. El 6 de agosto, tras completar la destrucción del Grupo Kachalov, las divisiones panzer 3ª y 4ª de Guderian (XXIV Cuerpo Motorizado, Panzergruppe 2) y las divisiones de infantería del 2. Armee del general Strauss atacaron hacia el sur por el río Sozh apuntando a Gomel. El Stavka, anticipando esa amenaza, había formado el 23 de julio el Frente Central bajo el mando del coronel general F. I. Kuznetsov (21º y 13º ejércitos) para proteger Gomel y el sector del río Sozh. El ataque de Guderian hizo recular al 21º Ejército hacia el sur, amenazando de esta forma con crear una brecha entre las fuerzas del Frente Suroccidental que defendían Kiev y las fuerzas de los frentes Occidental y Reserva que defendían al este de Smolensk. El 18 de agosto Guderian y Strauss capturaron Pochep y llegaron a los suburbios de Gomel y Starodub, movimiento que hacía peligrar el contacto entre los ejércitos 21º y 13º, al tiempo de formar una cuña entre los frentes Central y Reserva. Tres días antes, el Stavka intentó evitar dicho peligro creando un nuevo frente, Frente Briansk (3º, 50º y 13º ejércitos), bajo el mando del teniente general A. I. Eremenko, cuya misión consistía en cerrar el agujero existente entre los frentes Occidental y Reserva que defendían al este de Smolensk y el Frente Central que defendía al sur de Sozh, además de proteger Kiev de un ataque desde el norte.

Mientras tanto, en el bando alemán, el 12 de agosto Hitler cursaba un Suplemento a la Directiva No. 34, que disponía:

* Para el HS (que el 6 de agosto había formado la bolsa de Uman): Evitar que los rusos pudieran establecer una linea de defensa continua a lo largo del Dnieper, capturar Crimea, la región del Donets, y el área industrial de Kharkov.

* Para el HM: Eliminar los salientes rusos que amenazaban sus flancos, tras lo cual, y una vez rehabilitados sus grupos blindados, el HM debía preparar a sus formaciones para atacar hacia Moscú, ataque que, no obstante, no se produciría hasta concluir el cerco de Leningrado.

* Para el HN: Debía completar el cerco de Leningrado y contactar con los finlandeses.

A esta directiva respondió Halder con el Memorando del OKH de 18 de agosto enviado a Hitler. El OKH recomendaba Moscú como el siguiente objetivo del HM porque: a) las condiciones meteorológicas rusas forzaban a realizar la ofensiva contra Moscú durante septiembre y octubre, pues dos meses era el mínimo requerido para capturar Moscú; b) tras su rehabilitación, las unidades blindadas y motorizadas sólo serían capaces de cubrir distancias limitadas; c) había que dejar que los Heeresgruppen Nord y Süd consiguieran sus objetivos por sus propios medios, dedicando todo el HM a la captura de Moscú.

El plan operacional de Halder para la ofensiva contra Moscú colocaba el principal esfuerzo del ataque en los flancos del HM, es decir, un movimiento de pinza ejecutado por los dos panzergruppen, el meridional atacando hacia Kaluga, vía Briansk y Roslavl, y el septentrional atacando hacia el este desde el suroeste de Belyi y el este de Toropets vía Rzhev. El flanco sur del HM debía ser protegido por un ejército completo dotado de algunas unidades motorizadas, mientras que el flanco norte debía ser cubierto por una fuerza similar. El objetivo inmediato de los dos panzergruppen era penetrar las defensas rusas, y sólo después de considerar el éxito alcanzado se decidiría si continuaban sus ataques hacia el norte y sur de Moscú o si debían llevar a cabo maniobras de envolvimiento. Para la ejecución de la ofensiva, Halder requería un HM con 42 divisiones de infantería, 12 ½ blindadas y/o motorizadas y 1 de caballería. Consideraba que los rusos podían oponer 42 divisiones más 20 que estaban en proceso de activación. El comienzo de la ofensiva sería a principios de septiembre (siempre y cuando se resolviesen a tiempo, entre el 21 y 23 de agosto, los ataques de Gomel y Velikye Luki). En cuanto a los Heeresgruppen Süd y Nord, el primero debía atacar al 5º Ejército ruso el 23 de agosto, mientras que el 6. Armee debía alcanzar el Dnieper al norte de Kiev y el 17. Armee cruzar el Dnieper más al sur; el segundo debía completar el cerco de Leningrado a finales de agosto y luego contactar con los finlandeses; debía eliminar la penetración rusa al sur de Staraya Russa y comenzar su avance hacia las Colinas de Valdai simultáneamente con la ofensiva del HM. Es decir, las operaciones de los tres Heeresgruppen debían estar coordinadas.

Bien, es hora de recapitular toda esta larguísima digresión que he venido realizando en mis intervenciones, y cuyo objetivo no ha sido otro que presentar el desarrollo de los principales acontecimientos en el Heeresgruppe Mitte y, principalmente, el Frente Occidental, durante los meses de junio-agosto para poder ponderar las tesis de quienes sostienen que la ofensiva alemana contra Moscú pudo haberse realizado, de no ser por Hitler, en agosto de 1941. Como se comprenderá, por cuestiones de espacio, he tenido que ignorar los principales acontecimientos acaecidos en el eje norte y sur de la ofensiva alemana (y defensa soviética), pero creo que será suficiente lo expuesto para extraer las siguientes conclusiones.

Teniendo en cuenta la planificación logística de Barbarroja y las fechas estimadas antes del inicio de la campaña para la consecución de sus objetivos, se puede extraer, a mi juicio, lo siguiente:

1) Los alemanes no consiguieron destruir al grueso del Ejército Rojo al oeste de la línea de los ríos Dvina-Dnieper antes de su peor fecha estimada: 9 de agosto de 1941. Durante agosto el Ejército Rojo contraatacó a las fuerzas del HM en Smolensk y el 6 de septiembre conseguía la primera victoria soviética de la guerra: El'nia. La campaña de Smolensk terminó el 10 de septiembre. Entre el 1 de agosto y el 1 de septiembre, el Stavka movilizó nueve ejércitos: 37º, 38º y 40º (Frente Suroccidental), 42º, 48º y 55º (Frente Leningrado), 49º (Frente Reserva), 50º (Frente Briansk), 51º Independiente (Frente Crimea). Así pues, el 1 de septiembre de 1941 el Ejército Rojo totalizaba 50 ejércitos, 450 divisiones (356 de fusiles, 31 de tanques, 5 motorizadas y 58 de caballería), 7 brigadas de fusiles y 37 regiones fortificadas.

2) La ofensiva del HM contra Moscú no tuvo posibilidades materiales de llevarse a cabo a principios o mediados de agosto, como especulaba Stolfi. Simplemente, al HM no le llegaban los suministros requeridos y sus formaciones móviles (panzer y motorizadas) estaban ineludiblemente obligadas a rehabilitarse. A finales de agosto de 1941 el Ostheer había sufrido un total de 409.998 bajas, incluyendo 14.457 oficiales (87.489 KIAs, 302.821 WIAs y 19.688 MIAs), y sólo había recibido 217.000 reemplazos. El OKH, que tenía 24 divisiones en su reserva al comienzo de la campaña, ya había comprometido en el frente 21 de ellas (8 para el HM). La escasez de POL (Petróleo, Aceite y Lubricantes, en sus siglas en inglés), excepto en el HN, era grave, sobre todo en el HM. La disponibilidad media de tanques era del 47 por ciento en el conjunto de los tres Heeresgruppen, con un 30 por ciento de pérdidas irrecuperables y un 23 por ciento en talleres. Los servicios de reparación eran inadecuados y alarmante la escasez de motores de tanques. Los tanques reparados, debido ya a su sobre-explotación, tenían muy corta vida de uso. El parque móvil oscilaba, dependiendo de las categorías, entre el 68 y 78 por ciento de la TO&E inicial. El cuadro, en su conjunto, no parecía presentar los requerimientos necesarios para esperar el éxito en una ofensiva contra Moscú. En el mejor de los casos, siguiendo a Halder, la ofensiva sólo podría comenzar a principios de septiembre, si todo se desarrollaba favorablemente, y se necesitarían dos meses para capturar Moscú, lo que nos llevaría a finales de octubre.

3) En la peor de las estimaciones previas a la campaña, no sólo Moscú, sino también Leningrado y Rostov deberían haberse capturado en torno al 13 de septiembre (13 semanas desde el comienzo de la campaña), pero la realidad muestra que por esas fechas ninguno de esos objetivos estaba todavía en posesión alemana.

4) Así las cosas, una campaña que fue planificada para concluir con éxito (campaña blitzkrieg) en un máximo de 17 semanas, en torno al 18 de octubre de 1941, viendo a los alemanes por el Don, el Volga y el Severnaya Dvina (objetivos de la cuarta y última fase), no había conseguido, todavía a finales de agosto, destruir al grueso del Ejército Rojo y el Ostheer se encontraba muy lejos de la mayoría de sus objetivos operacionales finales. La pesadilla logística estaba servida.

En esas circunstancias, y a mi juicio, parece un poco absurdo especular sobre qué habría sucedido si la ofensiva contra Moscú hubiera tenido lugar, como querían Halder y los principales comandantes de campo alemanes, a principios de septiembre. Aunque, en el mejor de los supuestos, cayera finalmente Moscú, la guerra en Rusia ya no se podía decidir en 1941, y con ello se iba al garete toda la estrategia de Hitler de una guerra blitzkrieg en el Este para tornar en 1942, con todos los recursos rusos a disposición de un Reich ya libre de un bloqueo económico, a la guerra contra Gran Bretaña (y Estados Unidos). E igualmente parece inútil valorar el cambio que Hitler tomó con su decisión de 20 de agosto de 1941 de relegar la ofensiva contra Moscú a un segundo plano, priorizando la captura de Crimea, el Donbas y Leningrado. Ambas opciones soslayaban la principal razón de ser de la campaña: acabar con Rusia en 1941. La obsesión operacional de Halder y Cía con la toma de Moscú y la obsesión “estratégica” de Hitler con la captura de las principales bases económicas de la URSS, ni una ni otra, incluso consiguiendo sus objetivos, podían liquidar la guerra en Rusia. La cuestión de fondo era que ni el Ejército Rojo, con todas sus deficiencias, era un “coloso con pies de barro”, ni el régimen soviético se vino abajo, ante las primeras derrotas, “como un castillo de naipes”, tal como previamente se había vaticinado.

Excepto que alguien desee intervenir, creo que a partir de aquí ya podré hablar de la operación Taifun.

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Taifun

Mensaje por José Luis » Jue May 14, 2009 11:20 am

La planificación de Taifun
José Luis escribió: El 6 de septiembre de 1941 Hitler cursó la Directiva No. 35 siguiendo las recomendaciones del Alto Mando del Ejército (OKH en adelante). En ella se afirmaba que se habían conseguido ya las condiciones favorables para llevar a cabo una operación decisiva contra el “Grupo de Ejércitos Timoshenko” (“Heeresgruppe Timoshenko” en el original)....
¿A qué condiciones favorables se refería Hitler?

Como ha quedado dicho en mi anterior intervención, con su decisión de 20 de agosto de 1941, Hitler había ordenado al HM pasar a la defensiva en el área de Smolensk. Además, von Bock debía ceder parte del grupo de Hoth al Heeresgruppe Nord, y el grupo de Guderian y el 2. Armee al Heeresgruppe Süd.

El avance del Panzergruppe 2 hacia Ucrania, iniciado el 25 de agosto, se vio constante pero vanamente atacado por las fuerzas del Frente Briansk de Eremenko, principalmente a partir del 3 de septiembre, y por más de 400 aviones de la VVS. El 10 de septiembre Guderian cruzaba el Desna y avanzaba hacia Romny para contactar el 15 de septiembre, cerca de Lokhvitsa, con las fuerzas del Panzergruppe 1 de von Kleist, cercando de esta forma al Frente Suroccidental. Esta ofensiva de Eremenko contra Guderian, la operación Roslavl-Novozybkov, costó a los rusos unas 100.000 bajas. Kiev cayó el 19 de septiembre (6. Armee), y su bolsa rindió a los alemanas el 26 de septiembre unos 665.000 prisioneros.

Por su parte, Hoth cubrió el flanco del HN durante la consumación del cerco de Leningrado (que se produjo finalmente el 8 de septiembre con la captura de Shlissel'burg), con varias divisiones de su panzergruppe participando en el ataque al sur de Leningrado. El 5 de septiembre Hitler prohibió el ataque terrestre a Leningrado, prefiriendo el asedio de la ciudad.

El 6 de septiembre, con la destrucción del Frente Suroccidental próxima y el cerco de Leningrado casi completo, Hitler estipuló en su Directiva No. 35 que el “cerco progresivo” del área de Leningrado junto con los “éxitos iniciales” contra las fuerzas rusas en el área entre los flancos de los Heeresgruppen Süd y Mitte, proporcionaban las "condiciones favorables" para una “operación decisiva” para “derrotar y aniquilar” al “Heeresgruppe Timoshenko” en el poco tiempo que quedaba hasta la llegada del invierno. A tal fin debían concentrarse todas las fuerzas posibles del Ostheer y la Luftwaffe que no fuesen imprescindibles en los Heeresgruppen Süd y Nord. Luego daba la siguientes órdenes, entre otras, para la preparación y ejecución de las operaciones, principalmente:

1) En el sector meridional del frente el objetivo era destruir a las fuerzas soviéticas en el triángulo Kremenchug-Kiev-Konotov con las formaciones del HS en coordinación con el flanco sur del HM. Después, el 2. Armee y el Panzergruppe 2 debían retornar al control del HM, mientras que el HS debían continuar sus operaciones contra Kharkov y Rostov.

2) El HM debía atacar a Timoshenko lo más pronto posible (hacia finales de septiembre) con el objetivo de destruir sus fuerzas al este de Smolensk mediante un movimiento de pinza en la dirección general de Viazma, “con fuertes concentraciones de blindaje en los flancos”.

3) El HN debía intensificar su horquilla sobre Leningrado y reforzar su flanco sobre el río Volkhov y el sur del Lago Ilmen, esto último especialmente importante, pues permitiría brindar una protección al flanco del HM en Taifun.


Una vez destruido el “Heeresgruppe Timoshenko” debía comenzar el avance sobre Moscú con su flanco derecho sobre el Oka y el izquierdo sobre el Volga superior. Este es el primer punto que llama la atención: el primer objetivo de Taifun no era Moscú, sino la destrucción de las fuerzas de Timoshenko. Era obvio que el grueso del Ejército Rojo distaba un mundo, por esas fechas, de haber sido destruido. Siguiendo la directiva de Hitler, el OKH cursó el 10 de septiembre una “directiva para la continuación de las operaciones”, donde se subrayaba que sólo después de destruir a las fuerzas de Timoshenko debía comenzar la “persecución” hacia Moscú. El punto llamativo de esta directiva era que Halder contemplaba el uso de unidades móviles y divisiones de infantería para un ataque frontal sobre Moscú, algo que Hitler quería evitar a toda costa.

Bock preparó su plan de operaciones el 16 de septiembre, remitiéndolo al día siguiente a Halder. El 24 de septiembre se reunieron en Smolensk los principales comandantes del HM y los jefes del OKH. Ahí se tomó la decisión de adelantar en dos días (30 de septiembre) el ataque del Panzergruppe 2 para que alcanzara la carretera de entre Orel y Briansk lo antes posible. Dos días después el HM resumió su planificación en una orden asignando a sus ejércitos sus objetivos específicos.

En el centro del HM, el 4. Armee de von Kluge, con el Panzergruppe 4 de Hoepner bajo su control, debía concentrar el principal esfuerzo de su ataque al norte y sur de la carretera de Roslavl a Moscú, con su flanco derecho (sur) protegido por el 2. Armee. Tras conseguir la penetración, Kluge, con fuerzas de cobertura protegiendo su flanco oriental, debía empujar con fuertes fuerzas hacia la carretera principal Smolensk-Moscú a ambos lados de Viazma. A la izquierda (norte) del HM, el 9. Armee de Strauss, con el Panzergruppe 3 de Hoth, debía romper las posiciones enemigas entre la carretera y el área de Belyi y avanzar sobre la línea ferroviaria Viazma-Rzhev. Su flanco izquierdo (norte) sería cubierto por el 16. Armee (HN). A la derecha (sur) del HM, el 2. Armee, además de cubrir el flanco meridional del 4. Armee, debía avanzar en dirección de Sukhinichi y Meshchovsk, y, si se presentaba la oportunidad, capturar mediante un ataque sorpresa el área de Briansk-Ordzhonikidzegrad. Mucho más escorado al sur, el Panzergruppe 2 de Guderian debía avanzar más allá de la línea entre Orel y Briansk dos días antes del comienzo del ataque general. Su ala derecha debía basarse en el sector Svopa-Oka, mientras el ala izquierda debía eliminar las fuerzas rusas en el recodo del Desna en cooperación con el 2. Armee. Finalmente, el HS debía empujar con su ala septentrional (6. Armee) hacia el norte de Kharkov, mientras que el HN debía asegurar la línea entre el lago Zhdane y el Lago Ilmen con el 16. Armee.

Para Taifun el HM amasó la mayor concentración de fuerzas que jamás tuvo un grupo de ejércitos alemán en toda la guerra: 3 ejércitos de campaña y tres grupos blindados (uno de ellos, el 2º de Guderian, sería re-denominado el 5 de octubre 2. Panzerarmee. Y también en esa fecha, el Panzergruppe 1 de Kleist se convertiría en el 1. Panzerarmee), levantando 78 divisiones y 1.900.000 hombres. Aunque estas cifras imponen, el verdadero poder de combate de las formaciones alemanas no guardaba consonancia.

Punto importante, con respecto a la ofensiva contra Moscú planificada por Halder el 18 de agosto de 1941, que debía comenzar a principios de septiembre, Taifun presentaba un sustancial incremento de fuerzas: tres ejércitos (contra dos de Halder), 78 divisiones (contra 55 ½ de Halder), tres panzergruppen (contra dos de Halder), y el VIII Cuerpo Aéreo de Richthofen (que había retornado al control del HM).

Mapa donde se puede ver el curso de las operaciones de Taifun, y para este caso la línea del frente al 30 de septiembre:

Imagen
Fuente: Richard Natkiel, Atlas of World War II (Barnes & Noble Books, 2000), p. 75

En la próxima ocasión veremos las disposiciones soviéticas y las áreas estratégicas más importantes.

Fuentes: Las ya mencionadas previamente más H. R. Trevor-Roper, Hitler's War Directives, 1939-1945 (London: Sidgwick & Jackson, 1964) y Horst Boog et al, Germany and The Second World War. Vol. 4: The Attack on the Soviet Union (Oxford University Press, 1998), pp. 664 y ss

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Mensaje por Eriol » Jue May 14, 2009 8:52 pm

José Luis escribió:La polémica


Excepto que alguien desee intervenir, creo que a partir de aquí ya podré hablar de la operación Taifun.

Saludos cordiales
José Luis
Yo solo manifestar algo que ya he dicho en muchos temas.Hitler en este caso actuo bien(en mi opinion) al desviar los grupos panzers hacia los flancos.Ademas es altamente dudosa que de caer moscu "pasase"algo importante mas halla de la destruccion de la industria o ejercitos que estuvieran alli.Con ello me refiero a que no creo que Stalin pidiera la paz por perder su capital.

Por lo demas Jose luis como siempre un gran trabajo.Lo sigo con atencion pues esta operacion siempre me ha llamado especialmente la atencion
Saludos!
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Mensaje por Javier Ormeño Chicano » Vie May 15, 2009 12:38 am

Eriol escribió:Yo solo manifestar algo que ya he dicho en muchos temas.Hitler en este caso actuo bien(en mi opinion) al desviar los grupos panzers hacia los flancos.Ademas es altamente dudosa que de caer moscu "pasase"algo importante mas halla de la destruccion de la industria o ejercitos que estuvieran alli.Con ello me refiero a que no creo que Stalin pidiera la paz por perder su capital.
Más que el hecho de que provocase el colapso del gobierno de Stalin, la caída de Moscú sería catastrófico para el Ejército Rojo pues la capital era el centro neurálgico de las comunicaciones de Rusia, tanto vías férreas como de las escasas carreteras. Partítia en dos el país dificultando las comunicaciones entre la zona norte y sur, refuerzos, traslado de tropas, material, etc.

Por otra parte, un gran trabajo José Luis.
Un saludo.
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Mensaje por José Luis » Vie May 15, 2009 7:26 am

El despliegue soviético

En frente del Heeresgruppe Mitte había tres frentes soviéticos cuyas formaciones estaban desplegadas a lo largo de unos 800 kilómetros que se extendían desde el área de Ostashkov en el norte hasta el área de Glukhov en el sur.

En la parte septentrional de esa línea defensiva soviética estaba desplegado el Frente Occidental al mando del general Konev (desde el 10 de septiembre, cuando Timoshenko asumió el mando del Teatro Suroccidental), cuyos seis ejércitos (de norte a sur: 22º, 29º, 30º, 19º, 16º y 20º) defendían la línea de unos 300 kilómetros que se extendía desde el área del lago Seliger hasta el sur de Iartsevo, con el flanco norte del 20º Ejército a caballo de la carretera y ferrocarril Smolensk-Moscú.

Siguiendo hacia el sur, entre el sur de El'nia y el oeste de Kirov, sobre unos 130 kilómetros estaban desplegados (de norte a sur) el 24º y 43º ejércitos del Frente Reserva del mariscal Budennyi, que tenía otros cuatro ejércitos (de norte a sur: 31º, 49º, 32º y 33º) formando un segundo escalón 35 kilómetros al este protegiendo las aproximaciones a Viaz'ma.

Finalmente, rematando la parte meridional de la defensa soviética, venían los tres ejércitos del Frente Briansk de Eremenko (de norte a sur: 50º, 3º, 13º), más el Grupo Operacional Ermakov, que defendían un sector de unos 300 kilómetros desde el este de Roslavl hasta el río Seim.

El despliegue lo podéis observar más arriba, en el mapa de Natkiel.

Estos tres frentes soviéticos levantaban 15 ejércitos, 94 divisiones (83 de fusiles, 9 de caballería, 1 de tanques y 1 motorizada), más 1 brigada de fusiles, 2 regiones fortificadas y 13 brigadas de tanques, con 1.250.000 hombres, 7.600 cañones y morteros, 990 tanques y 667 aviones de combate. También aquí impresionan las cifras, pero el poder combativo de esas formacione tampoco estaba en consonancia con respecto a las cifras.

Como hemos dicho, el Heeresgruppe Mitte desplegaba 78 divisiones y 1.900.000 hombres (en números redondos). Entre ellas había 14 divisiones panzer y 8 motorizadas. Las divisiones de infantería andaban cortas de unos 1.500 hombres cada una, de media, por lo que venían a levantar unos 15.500 hombres de media. El parque de tanques en las divisiones panzer variaba según los panzergruppen: Guderian contaba con el 50% de su fuerza requerida, Hoth con el 70-80%, y Hoepner casi estaba al 100%. En total el HM desplegaba unos 1.000 tanques, 14.000 piezas de artillería y 1.390 aviones de combate.

Las divisiones soviéticas formaban una mezcolanza de unidades curtidas en batallas anteriores y unidades “vírgenes” escasamente entrenadas y equipadas. La mayoría de ellas estaba al 50% de su fuerza autorizada, levantando entre 5.000 y 7.000 hombres. De los 459 tanques que desplegaba el frente de Konev, sólo 45 eran modelos nuevos. Los tres frentes andaban escasos de oficiales de estado mayor capacitados, aviones modernos, armamento antiaéreo y antitanque, y vehículos a motor. Además, a señalar muy especialmente, esos tres frentes soviéticos estaban muy baqueteados por sus operaciones ofensivas de septiembre.

Viaz'ma era una pequeña ciudad de la región de Smolensk, con sólo 34.000 habitantes en 1939, pero con un gran valor estratégico, pues era una intersección ferroviaria sobre los ferrocarriles Smolensk-Moscú, Viaz'ma-Rzhev, Viaz'ma-Briansk, y Viaz'ma-Kaluga-Tula. Además, por ella pasaba la carretera Smolensk-Moscú (la Carretera de Moscú). Briansk era otro centro de suma importancia por su red ferroviaria: Briansk-Moscú, Briansk-Smolensk, Briansk-Orel. Otra plaza importante era Spas-Demensk, pues por ahí pasaba la carretera Varsovia-Moscú (la Carretera de Varsovia).

Los rusos tenían sus defensas más potentes en las dos carreteras, Smolensk-Moscú (Carretera de Moscú) y Roslavl-Moscú (Carretera de Varsovia), dispuestas en dos grupos, siendo el más importantes el formado por los 12 ejércitos de los frentes Occidental y Reserva, que defendían el eje Moscú. Y hacia el sur, los 3 ejércitos del Frente Briansk y el Grupo Operacional Ermakov defendían las aproximaciones a Moscú a lo largo del eje Briansk-Orel. En conjunto, 11 ejércitos y un grupo operacional defendían en un primer escalón, y los 4 ejércitos restantes en un segundo escalón.

La construcción de la línea de defensa Ostashkov-Pochep (la tercera línea defensiva en dirección a Moscú, después de las líneas Molotov y Stalin) había comenzado en mayo de 1941, y en ese sector se formó el “frente de ejércitos de la reserva” en julio.

Como nota final, los tres panzergruppen alemanes estaban notablemente distanciados unos de otros, especialmente el 3º y 4º del 2º. Hoth tenía a su grupo blindado concentrado al norte del ferrocarril Smolensk-Viaz'ma-Moscú; Hoepner se encontraba unos 270 kilómetros al sur, y a más de 450 kilómetros se encontraba Guderian.

Continuaremos.

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Mensaje por Eriol » Vie May 15, 2009 10:40 am

Eriol escribió:
José Luis escribió:La polémica


Excepto que alguien desee intervenir, creo que a partir de aquí ya podré hablar de la operación Taifun.

Saludos cordiales
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Yo solo manifestar algo que ya he dicho en muchos temas.Hitler en este caso actuo bien(en mi opinion) al desviar los grupos panzers hacia los flancos.Ademas es altamente dudosa que de caer moscu "pasase"algo importante mas halla de la destruccion de la industria o ejercitos que estuvieran alli.Con ello me refiero a que no creo que Stalin pidiera la paz por perder su capital.

Por lo demas Jose luis como siempre un gran trabajo.Lo sigo con atencion pues esta operacion siempre me ha llamado especialmente la atencion
Saludos!
No es cuestion de discutirlo aqui y desvirtuar el tema pero dudo mucho de que por perder las comunicaiones Stalin pidiera la paz.Por mui mal que pintasen las cosas siempre se podrian retirar a la linea del volga y seguir combatiendo desde alli.
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Taifun

Mensaje por José Luis » Sab May 16, 2009 10:35 am

Taifun: Kessel en Briansk

Taifun, tal como fue preconcebida en la Directiva No. 35 de 6 de septiembre, buscaba en primer lugar la destrucción de los frentes Occidental y Reserva (lo que Hitler llamó “Heeresgruppe Timoshenko”) mediante un movimiento de pinza. Este movimiento sería ejecutado por el Panzergruppe 3 como brazo izquierdo de la pinza y el Panzergruppe 4 como brazo derecho. Las dos alas internas de estos dos panzergruppen debían converger en Viaz'ma para embolsar a los ejércitos soviéticos. Conseguido este objetivo, debía comenzar el avance hacia Moscú, con el flanco sur del HM sobre el Oka y el flanco norte sobre el Volga superior. Con el desarrollo operacional de la directiva, y en vista de los éxitos en Kiev, Bock añadió el Panzergruppe 2 de Guderian a la operación, debiendo embolsar con su ala izquierda, en cooperación con el ala derecha del 2. Armee, a los ejércitos del Frente Briansk en torno Briansk como objetivo inmediato, para luego sumarse al avance sobre Moscú.

Cuando se inició Taifun, durante su primera fase, se iban a reproducir, por increíble que parezca, parte de los mismos errores, en ambos bandos, que se cometieron durante los inicios de Barbarroja. Por parte alemana siguió reinando en Hitler-OKW-OKH un optimismo injustificable, una infravaloración precipitada e irresponsable del potencial soviético, y, en consecuencia, algunas decisiones operacionales que afectaron muy negativamente al conjunto estratégico de la operación. Stalin, por su parte, siguió sin reaccionar a tiempo ante las informaciones recibidas sobre un ataque a gran escala de los alemanes sobre Moscú, y tanto él como sus comandantes superiores se dejaron engañar, inicialmente (y por tanto, en un momento clave), sobre el verdadero alcance y objetivo de Taifun; sus ejércitos, que no estaban adecuadamente desplegados para oponer una defensa escalonada (a finales de septiembre todavía estaban recibiendo directivas de cómo llevar a cabo las operaciones ofensivas), se vieron sorprendidos por el ataque alemán, y bien por la ceguera de sus comandantes (caso Eremenko), bien por la negativa de Stalin o su EMG, fueron incapaces, en su mayor parte, de ejecutar a tiempo una retirada organizada.

El 30 de septiembre de 1941 el Panzergruppe 2 de Guderian atacó entre los ríos Seym y Desna en dirección Orel y Briansk con el XXIV Cuerpo Motorizado y el XXXXVII Cuerpo Motorizado. Su ala derecha (sur) debía romper por Orel, mientras que su ala izquierda (norte), en cooperación con el 2. Armee, tenía que embolsar a los rusos en Briansk. El 3 de octubre, después de alcanzar el día anterior la línea Sevsk-Dimitrovsk-Golubovka, el Panzergruppe 2 llegó a Orel, capturando Briansk el 7 de octubre y embolsando así gran parte del Frente Briansk de Eremenko.

Los dos cuerpos motorizados de Guderian (XXIV y XXXXVII) habían atacado el 30 de septiembre al Grupo Operacional Ermakov en el ala izquierda del Frente Briansk de Eremenko, justo en el delicado momento en que Ermakov se disponía a atacar hacia Glukhov. No estando preparadas para defenderse, las formaciones de Ermakov (cinco divisiones) se retiraron en desorden, dejando así desprotegidos los flancos de las formaciones (dos divisiones) que cubrían el flanco izquierdo del 13º Ejército. De esta forma, al fin de la jornada, Guderian había extendido una cuña de 15-20 kilómetros de profundidad entre las formaciones de Ermakov y el 13º Ejército. Eremenko juzgó que el ataque era sólo un movimiento de distracción y que el verdadero ataque vendría más tarde sobre el eje de Briansk en el sector del 2. Armee, y así, dejando que su flanco izquierdo se defendiera con sus propias fuerzas, informó consecuentemente al Stavka. Stalin estaba atendiendo en esos momentos a una delegación angloamericana, liderada por W. Averell Harriman y Lord Beaverbrook, que había llegado a Moscú el 28 de septiembre para tratar, entre otras cosas, los detalles del Préstamo y Arriendo. Al parecer*, Stalin sabía, desde días antes, que los alemanes iban a atacar con objetivo Moscú, pero sólo avisó de ello a sus comandantes de campaña cuando ya era demasiado tarde. Sin embargo, el 30 de septiembre Stalin estaba de buen humor y todo parece indicar que creyó que el ataque de Guderian, tan alejado de la concentración del Heeresgruppe Mitte, no estaba relacionado con su esperado ataque sobre Moscú. Su buen humos duró hasta el 2 de octubre, cuando, tres días antes de lo programado, canceló repentinamente la conferencia con los aliados.

El 1 de octubre Ermakov contraatacó para intentar cerrar la brecha, pero sus ataques, dispersos y carentes de blindaje y apoyo aéreo, apenas hicieron mella en el avance alemán. A mediodía el XXXXVII Cuerpo Motorizado capturó Sevsk y enfiló hacia el norte, mientras que el XXIV Cuerpo Motorizado penetraba 80 kilómetros hacia Orel. Al anochecer, los alemanes habían cortado a dos divisiones del 13º Ejército y aislado al grupo de Ermakov del resto del Frente Briansk. En esos momentos Eremenko supo que el ataque de Guderian no era ninguna distracción, pero se dejó influenciar por la quietud reinante en el resto del frente, informó al Stavka que la situación no era crítica, y ordenó a Ermakov que reanudara sus contraataques hacia Sevsk.

A primeras horas del 2 de octubre Bock comenzó su ataque encabezado por los panzergruppen de Hoth y Hoepner. El Panzergruppe 3 destruyó las defensas soviéticas en el punto de unión de los ejércitos soviéticos 19º y 30º, penetrando 5-10 kilómetros, mientras que el Panzergruppe 4 hacía lo mismo con las defensas del 43º Ejército soviético, pero penetrando 40 kilómetros y, por tanto, alcanzando y atacando las defensas del 33º Ejército soviético en el segundo escalón defensivo. Konev respondió con su contra-preparación artillera, reagrupó a sus reservas y asignó 3 divisiones de fusiles y un grupo motorizado al 30º Ejército para que restaurara la situación.

Mientras tanto, en el sur, Eremenko intentó bloquear el avance del Panzergruppe 2 lanzando parte de sus reservas hacia el río Nerusa, pero la lentitud del avance soviético (y la rapidez del avance alemán) rindió inútil el esfuerzo. El Stavka, creyendo que el eje Orel-Kursk-Kharkov era el más amenazado, ordenó a Budennyi (Frente Reserva) trasladar el 49º Ejército, por ferrocarril, para proteger dicho eje, y al día siguiente, 2 de octubre, ordenaba al recién formado I Cuerpo de Fusiles de Guardias destruir, con apoyo aéreo, las fuerzas alemanas que se dirigían hacia Orel. Aquí llegó Guderian el 3 de octubre, al tiempo que las divisiones panzer 17ª y 18ª (XXXXVII Cuerpo Motorizado) se apresuraban en dirección norte hacia Karachev, a través de las retaguardias de los ejércitos soviéticos 13º y 3º, con el objetivo de embolsar en Briansk el frente de Eremenko:

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Eremenko intentó cortar este peligroso movimiento alemán atacando con dos divisiones de fusiles (6ª y 298ª) el avance del XXXXVII Cuerpo Motorizado, mientras que ordenaba a Ermakov atacar de flanco. Sin embargo, la presión alemana era imparable, y Eremenko pidió al final del día permiso para retirarse a nuevas posiciones defensivas, solicitud que fue denegada por el jefe del EMG, Shaposhnikov. El 6 de octubre la 17ª División Panzer capturaba el cuartel general del Frente Briansk, a 11 kilómetros de Briansk. Eremenko y parte de su personal escaparon hacia el noreste, y tras una odisea de varios días llegaron al cuartel general del 3º Ejército, desde donde continuaron, cercados, dirigiendo la lucha. El 7 de octubre la 17ª División Panzer capturó Briansk y la 18ª División Panzer contactó con las fuerzas del 2. Armee cerca de Zhizdra, noreste de Briansk, completando el cerco al sur de la ciudad de los ejércitos 3º y 13º, con Eremenko dentro, y al norte el cerco del 50º Ejército**. Pero el 7 de octubre el OKH iba a cometer su primer gran error. Lo veremos en otra ocasión.

*Ziemke, obra citada, pp. 292-293, declara que el 30 de septiembre de 1941 Stalin informó a Lord Beaverbrook que los alemanes habían reanudado su ofensiva “con la clara intención de tomar Moscú”. También hace referencia a unas declaraciones de Konev en los sesenta, según las cuales Stalin ya sabía del ataque y no avisó al Frente Occidental, aunque Zhukov refutó a Konev diciendo que había encontrado, tras hacerse cargo del Frente Occidental el 10 de octubre de 1941, una orden de aviso de Stalin al Frente Occidental con fecha de 27 de septiembre de 1941. Ziemke también comenta que Stalin recibió advertencias británicas entre el 20 y 24 de septiembre de 1941 sobre el inminente ataque alemán sobre Moscú.

**Quien desee más detalle de estas operaciones alemanas puede ver el Panzer Leader de Guderian, en su versión inglesa, o Recuerdos de un Soldado, en su versión española.

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Taifun

Mensaje por José Luis » Dom May 17, 2009 9:57 am

Taifun: Kessel en Viaz'ma

El 3 de octubre el grupo de Hoth había formado una cuña en las defensas del 32º Ejército en el segundo escalón de Konev. Su retaguardia quedaba amenazada por la penetración alemana de las defensas de los ejércitos 30º y 19º y por la llegada de fuerzas alemanas al Dnieper. Konev reaccionó mediante el contraataque de un grupo operacional bajo el mando de su segundo, el teniente general I. V. Boldin. Este grupo (126º y 152º divisiones de fusiles, 101ª División Motorizada, y 126ª y 128ª brigadas de tanques) atacó a Hoth desde el sur con la 128ª Brigada Motorizada, al tiempo que la 207ª División Motorizada y la 242ª División de Fusiles (30º Ejército) contraatacaban desde Belyi el flanco derecho de Hoth.

El 4 de octubre Boldin lanzó el resto de sus formaciones en los sectores de los ejércitos 19º y 32º, pero su ataque, aunque aminoró el avance de Hoth, no detuvo la penetración blindada alemana. Más al sur, el blindaje de Hoepner destruyó el 43º Ejército, forzó la dispersión del 33º Ejército, viró por el flanco izquierdo de los ejércitos 20º y 24º, y abrió un agujero de 100-115 kilómetros entre los frentes Reserva y Briansk. Al término del día las divisiones panzer 10ª y 2ª arremetían hacia Viaz'ma y Iukhnov, penetrando profundamente en las retaguardias de los frentes Reserva y Occidental. Konev pidió permiso a Stalin para retirarse a nuevas posiciones.

El 5 de octubre Stalin envió a Molotov y Voroshilov a investigar la conducción de las operaciones que realizaba Konev, al tiempo que ordenaba a Zhukov que entregase su mando en Leningrado y regresara a Moscú. Dos días más tarde Zhukov, por orden de Stalin, viajaba al Frente Occidental para determinar “el verdadero estado de cosas” en los frentes Occidental y Reserva. Según Zhukov, los errores de Konev y Budennyi eran sus temores a decirle a Stalin que la defensa estática estaba dejando todos los caminos abiertos hacia Moscú.

Stalin estaba repitiendo uno de los errores del 22 de junio de 1941. Su rechazo a consentir la retirada solicitada por sus tres comandantes (Konev, Budennyi y Eremenko), teniendo en cuenta que la mayor parte de sus fuerzas no estaban preparadas para sostener, de forma prolongada, una batalla defensiva, y sabiendo del alcance e ímpetu del ataque nazi, brindaba a los alemanes otra ocasión más para embolsar y destruir a sus ejércitos. Así, a medida que Konev y Budennyi se desangraban en una batalla estática, las vanguardias de Hoth y Hoepner continuaban penetrando la retaguardia soviética hasta llegar a unos 45 kilómetros de Viaz'ma. El 5 de octubre Konev ordenó a Boldin que bloqueara desde el norte el avance alemán sobre Viaz'ma, y al 16º Ejército de Rokossovsky que lo hiciera desde el sur. No había pasado una hora de la orden, cuando Konev recibió un comunicado de Shaposhnikov, informando que el Stavka, de acuerdo con su solicitud, había permitido su retirada para la noche del 5 de octubre. Esas órdenes también fueron recibidas por Budennyi y Eremenko.

El 6 de octubre Konev ordenó a Rokossovsky y Lukin (19º Ejército) que comenzaran la retirada de sus ejércitos hacia Viaz'ma, retirada a la que se sumarían poco después otros ejércitos. Rokossovsky, tras reunir a su ejército al norte de Viaz'ma, debía proteger las rutas norte y sur de aproximación a la ciudad, pero dadas las circunstancias y la situación en continuo deterioro, la orden de Konev era irrealizable. Cuando moría el 6 de octubre, Rokossovsky se enteró de la caída de Viaz'ma.

Siguiendo las órdenes de Konev, los ejércitos 19º, 20º y 24º comenzaron la retirada de sus posiciones defensivas de vanguardia el 6 de octubre. Los dos primeros ejército se retiraron en orden, pero el 24º fue cercado y diezmado por los alemanes al este y noreste de El'nia. El 7 de octubre los alemanes bloquearon Viaz'ma por el oeste atrapando a los ejércitos 16º, 19º, 20º y 24º, y parte del 32º, al oeste de la ciudad:

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El 8 de octubre de 1941 Hitler radiaba el siguiente mensaje al pueblo alemán: En la vecindad de Vyazma han sido rodeados varios ejércitos soviéticos. Van camino de una implacable destrucción. El día siguiente, el jefe de prensa del Reich, Dietrich, dijo a los representantes de la prensa alemana en Berlín: La campaña en el Este ha sido decidida por la destrucción del Grupo de Ejércitos Timoshenko. Francisco Franco, víctima de la declaración de Dietrich, envió el siguiente telegrama a Hitler: En mi nombre y en el del pueblo español envío a Su Excelencia mi entusiasta enhorabuena en la última y final victoria de la gloriosa Wehrmacht alemana sobre el enemigo de la civilización. Hitler le respondió con más cautela: Agradezco a Su Excelencia su sincera enhorabuena en el éxito de las armas alemanas. Con agradecido júbilo acojo el hecho de que voluntarios españoles también están combatiendo en esta desintegración final del bolchevismo militar [Max Domarus, Hitler: Speeches and Proclamations, 1932-1945, Volume IV 1941-1945 (Wauconda, IL: Bochazy-Carducci Publishers, 1990), p. 2.497].

Era un clima de euforia desbordada. Pero el 7 de octubre, mientras se conseguían los cercos de Viaz'ma y Briansk, el OKH intervino en la la planificación del Heeresgruppe Mitte para la continuación de las operaciones. Dos decisiones operacionales, que veremos en la siguiente intervención, habrían de producir más tarde graves consecuencias de alcance estratégico que, junto con el devenir de las circunstancias en los campos de batalla, tornarían esa alocada euforia en auténtica desazón.

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Taifun

Mensaje por José Luis » Lun May 18, 2009 8:56 am

Taifun: la catástrofe de Viaz'ma-Briansk

El 7 de octubre de 1941 el Heeresgruppe Mitte cursó la “Orden para la continuación de las operaciones en la dirección de Moscú”. Según dicha orden, el 2. Panzerarmee (desde el 5 de octubre) de Guderian, además de atacar a través del Oka, debía mantener el área industrial en torno a Briansk y las conexiones de transporte entre Briansk y Orel hasta la llegada de las unidades del 2. Armee. El 2. Armee debía seguir con sus tareas de destruir a las fuerzas soviéticas embolsadas y limpiar rápidamente la carretera entre Roslavl' y Briansk. El ataque en dirección de Tula y Kaluga fue descrito como una misión a completar más tarde. Todas las fuerzas disponibles del Panzergruppe 4 tenían que avanzar a lo largo de la carretera Viaz'ma-Mozhaysk y penetrar las fortificaciones soviéticas.

Nada más cursarse esta orden, el OKH intervino ordenando que, “en base a una Orden del Führer”, el Panzergruppe 4 relevase al Panzergruppe 3 (desde el 5 de octubre bajo el mando del General der Panzertruppen Georg-Hans Reinhardt, que hasta entonces había mandado el XXXXI Cuerpo Motorizado del Panzergruppe 4 de Hoepner. Hoth, por su parte, fue nombrado comandante en jefe del 17. Armee) para que éste atacara en dirección general norte. Allí, en cooperación con las alas internas de los ejércitos 9º y 16º, debía destruir a las fuerzas soviéticas entre Belyi y Ostashkov. Ese mismo día se informó al Heeresgruppe Nord del objetivo del nuevo ataque del Panzergruppe 3 y las consecuencias para el sector norte del frente. Por otra parte, el OKH ordenaba que en el ala derecha del HM tenía que ser capturada rápidamente Kursk (orden que el HM pasó al día siguiente, 8 de octubre, al 2. Panzerarmee). Bock intentó asignar esa misión al Heeresgruppe Süd, sin éxito.

Esas dos órdenes del OKH fueron dos errores, a mi juicio, que ya he aludido anteriormente. Por una parte, la dispersión de elementos de Reinhardt y Guderian debilitaba sustancialmente la concentración del ataque del Heeresgruppe Mitte (objetivo Moscú); por otra parte, se debilitaban las propias concentraciones de fuerzas del Panzergruppe 3 y 2. Panzerarmee para la consecución de sus objetivos previos a sus ataques desde norte y sur, respectivamente, sobre Moscú. Estas órdenes quizás descansaban en la creencia por parte del OKH de que el Ejército Rojo ya no podía oponer fuerzas de consideración ante Moscú, y, de tal forma, se podía, en primer lugar, limpiar los flancos del HM y asegurar varios centros de comunicaciones, cortando al mismo tiempo a Moscú. El curso posterior de los acontecimientos haría emerger las graves consecuencias estratégicas de esos movimientos. Finalmente, estas órdenes indicaban claramente que Hitler no estaba interesado en Moscú, sino en la destrucción de las fuerzas soviéticas y en alcanzar una posición favorable para pasar el invierno a la espera de reanudar la campaña en 1942. En otras palabras, la guerra en Rusia no se podía concluir victoriosamente en 1941, tal como preveía Barbarroja. Aunque a dicha conclusión ya había llegado el OKW a finales de agosto de 1941, sabiendo que la guerra debía continuarse en 1942. Y, en consecuencia, mientras se combatía Taifun, el Estado Mayor General comenzó a prepararse a tal fin (1).

Por parte rusa, el 8 de octubre, ante la amenaza que pesaba sobre Moscú, mientras que el GKO (Comité de Defensa Estatal) comenzaba a preparar planes para destruir las principales instalaciones de Moscú y evacuar los órganos gubernamentales de la ciudad, el Stavka trabajaba a destajo para reforzar sus defensas en el oeste. Ordenó a dos divisiones (110ª y 113ª) de los frentes Occidental y Reserva sumarse a la defensa de la Línea Mozhaysk*, al tiempo que formaba un nuevo 5º Ejército bajo el mando de Leliushenko. Creó igualmente el Frente de la Reserva de Moscú bajo el mando del comandante del Distrito Militar de Moscú, teniente general P. A. Artem'ev, asignándole el control de todas las fuerzas de la Línea Mozhaysk. Finalmente, formó el 26º Ejército bajo el mando del teniente general Sokolov para defender el eje Orel-Tula. El 10 de octubre el Stavka unificó los restos de los frentes Occidental y Reserva en un nuevo Frente Occidental bajo el mando de Zhukov, con Konev como su segundo (probablemente Konev, según Zhukov, debió su vida y su nuevo puesto a la intervención de Zhukov. Stalin quería eliminarlo). Con respecto a las fuerzas atrapadas en Viaz'ma, el Stavka las puso bajo mando de Lukin, le ordenó que rompiera las defensas alemanas el 10-11 de octubre hacia el este y escapara a toda costa. A Ermakov le ordenó romper hacia el sureste.

*La Línea de Defensa de Mozhaysk discurría a lo largo de unos 200 kilómetros, formando un arco desde la represa de Moscú hacia el norte de la ciudad, alrededor de la ciudad de Volokolamsk, y hacia abajo hacia la confluencia de los ríos Ugra y Oka.

El 10 de octubre Lukin reportó que la situación de las fuerzas cercadas había empeorado seriamente, que había pocas municiones y víveres, pero un montón de heridos. A medida que se contraía el cerco y se cerraba la horquilla alemana, Lukin ordenó a su fuerza romper en dirección noreste a través de Bogoroditskoe hacia Gzhatsk. Este intento de ruptura comenzó el 11 de octubre, y durante varios días de combates sangrientos sólo algunos elementos de la 91ª División de Fusiles consiguieron zafarse. A partir de entonces, las fuerzas de Lukin y Ermakov lucharon embolsadas en dos grupos independientes al noroeste y suroeste de Viaz'ma, realizando un último y desesperado intento de ruptura el 12 de octubre. El 13 de octubre los alemanes anunciaban: “El enemigo cercado al oeste de Viaz'ma ha sido destruido completamente”. Pero ese enemigo “destruido” continuó inmovilizando muchas divisiones alemanes hasta finales de mes.

Más abajo, en Briansk, el 8 de octubre Eremenko intentaba zafarse de la trampa. Los ejércitos 3º y 50º empujaron con fuerza casi 50 kilómetros sin encontrar apenas resistencia, a diferencia del 13º Ejército, que tuvo que lidiar con varias líneas alemanas en su fuga hacia el sureste. Tras varios intentos infructuosos de ruptura, el 9 de octubre el 13º Ejército giró al sur a través de Suzemka, consiguiendo una parte importante de su fuerza penetrar la primera línea de la posición de bloqueo alemana. Ese mismo día consiguieron enlazar al noreste de Briansk la 113ª División de Infantería del 2. Armee y la 18ª División Panzer del 2. Panzerarmee, partiendo en dos el frente de Eremenko: los ejércitos 3º y 50º quedaron cercados en Diat'kovo, y el 13º Ejército en Trubchevsk, Suzemka y Navlia al sur de Briansk. Eremenko sería herido el 13 de octubre y evacuado a Moscú, dejando a su jefe de estado mayor, Zakharov, temporalmente al mando. El 10 de octubre el 50º Ejército comenzó a retirarse al noreste y a pesar de los cambios de ruta recibidos de Shaposhnikov y de combatir sin tregua, sólo aproximadamente el 10% de sus fuerzas consiguió llegar a las líneas soviéticas en Belev. El 3º Ejército peleó su escape desde el sur de Briansk hacia el norte de Dmitrovsk-Orlovskii, desde donde combatió cercado durante el 17-20 de octubre. Al final, sólo unos 13.000 hombres del 3º Ejército consiguieron llegar a la seguridad de las líneas soviéticas en Ponyri. Del 13º Ejército consiguieron alcanzar las líneas soviéticas unos 10.000 hombres el 22 de octubre, atrincherándose a unos 45 kilómetros al noroeste de Kursk.

El resultado final de las bolsas de Viaz'ma y Briansk fue, para los soviéticos, para echarse a temblar. Virtualmente, los frentes Occidental y Reserva habían dejado de existir y el Frente Briansk había quedado muy tocado. La voluminosa historia oficial rusa (Gran Guerra Patriótica, Velikaia Otechestvennaia, VOV), en su edición revisada de 1993, citada en Mawdsley, acepta que desde finales de septiembre a mediados de octubre de 1941 los tres frentes soviéticos perdieron aproximadamente un millón de hombres (levantaban 1.250.000 al iniciarse Taifun), de los cuales alrededor de 690.000 fueron hechos prisioneros por los alemanes. Sólo 250.000** lograron escapar de lo que los alemanes llamaron la Doppelschlacht, la doble batalla de Viaz'ma y Briansk. En términos de formaciones, los tres frentes perdieron 7 ejércitos (de 15), 64 divisiones (de 95), 11 brigadas de tanques (de 15), y 50 regimientos de artillería (de 62) (2).

**Del kessel de Viaz'ma lograron escapar unos 85.000 hombres; del de Briansk unos 23.000 hombres; de los cercos soportados por los ejércitos 29º y 33º, unos 98.000 hombres. La cifra se completa con los zafados del Grupo Ermakov, el 22º Ejército, y otras unidades menores. (3).

En la siguiente ocasión volveremos sobre el bando alemán.

(1) [OKH/GenStdH/Op.Abt. (Iib), conferencia en la oficina del jefe de estado mayor suplente (Oberquartiermeister), 24 de octubre de 1941. Aquí se discutió el objetivo para 1942, la operación a través del Cáucaso. Hitler estaba dispuesto a posponer las operaciones de ataque con objetivos estratégicos hasta el año siguiente. En Horst Boog et al, Op. Cit., p. 684].
(2) VOV, vol. 1, p. 226, citado en Mawdsley, Op. Cit., pp. 95 y 443.
(3) Glantz, Barbarossa...., p. 153. Utiliza igualmente la VVO como fuente.

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Taifun

Mensaje por José Luis » Mar May 19, 2009 7:31 am

Taifun: Punto de culminación del ataque (Kulminationspunkt des Angriffs)*

El 8 de octubre empeoró el tiempo. Ya el día anterior habían comenzado a caer las primeras nieves y lluvias, dificultando el movimiento de tropas y reduciendo la acción de la fuerza aérea. Siempre me ha llamado la atención ver cómo muchos autores e historiadores (por no hablar de sus lectores) subrayan los enormes obstáculos que estas circunstancias meteorológicas produjeron en el desarrollo del ataque alemán (lo que es cierto), y sin embargo poco o nada dicen de lo que entorpecieron la defensa soviética (lo que no es menos cierto). El 12 de octubre el 2. Panzerarmee se quejaba de las “inimaginables” dificultades a las que hacía frente; sus unidades motorizadas avanzaban normalmente sólo un kilómetro por hora. Pero había otros problemas de fondo de consecuencias mucho más graves que las causadas por la ocasional “adversa” meteorología; por ejemplo, como resultado de su rápido compromiso tras la batalla de Kiev, algunas unidades del 2. Armee estaban luchando separadas entre sí por hasta 200 kilómetros. Ya desde el 6 de octubre varias divisiones habían reportado que no era posible por más tiempo una distribución adecuada de suministros. En el ala norte del ejército, la carretera Viaz'ma-Moscú, su principal línea de suministros, se vio sometida continuamente a la acción saboteadora de los soviéticos, que utilizaban cargas explosivas con dispositivo retardado. En consecuencia, la situación de los suministros en el sector del 9. Armee y Panzergruppe 3 se volvió muy pronto crítica, sin expectativas de solución total. A tal fin había que capturar y asegurar rápidamente las comunicaciones ferroviarias entre Briansk y Orel, Orel y Tula, Sukhinichi y Kaluga, Smolensk y Mozhaysk, Velikie Luki y Rzhev, y Viaz'ma y Rzhev. Y aun así, la posesión de estos enclaves ferroviarios no iba a solucionar todo el problema, pues la distribución de los suministros debía seguir desde esos centros vía camión a las unidades del frente, operaciones que estaban igualmente llenas de dificultades. El comandante del área de retaguardia tuvo que organizar escuadrones de caballería de cosacos y de prisioneros ucranianos y bielorrusos para esas operaciones.

El 13 de octubre el OKH cursaba una directiva para la continuación de las operaciones de los Heeresgruppen Mitte y Nord. Creyendo que el enemigo que defendía Moscú ya había sido derrotado en su mayor parte, el OKH quería ahora aplastar de una vez para siempre las fuerzas soviéticas que se enfrentaban a los dos grupos de ejércitos alemanes. El ala norte del HN recibió la orden de destruir a las fuerzas soviéticas al sur del Lago Ladoga y establecer contacto con el Ejército de Karelia. El HM tenía que capturar el área alrededor de Moscú en un cerco estrecho y, al mismo tiempo, asegurar ofensivamente sus flancos (es decir, eliminar Kursk). El 2. Panzerarmee todavía estaba disponible para aislar Moscú desde el sureste y sur. El 4. Armee con el Panzergruppe 4 seguía con la misión, pero sin las unidades destinadas al norte, de prestar cobertura en la dirección de Yaroslavl y Rybinsk. Se “consideraría” un avance posterior en esta dirección. Desde el área de Kalinin-Torzhok-Staritsa, fuerzas del 9. Armee y Panzergruppe 3 debían capturar el área alrededor de Vyshnii Volochek lo antes posible y destruir las fuerzas rusas opuestas al ala norte del grupo de ejércitos y al ala sur del 16. Armee antes de que pudieran retirarse al este. Para Bock, esto era el final del ataque concentrado sobre Moscú.

El 10 de octubre Reinhardt comenzó su avance hacia el noreste, superando durante varios días la tenaz resistencia opuesta por los ejércitos soviéticos 22º y 29º. El 12 de octubre caían varias plazas: Gzhatsk para el SS “Das Reich”, Pogoreloe para la 36ª División Motorizada, Zubtsov para la Lehr Brigade 900, y Rzhev y Staritsa para la 1ª División Panzer, que se aproximaba a Kalinin.

El 10 de octubre el 4. Armee comenzó su avance por las carreteras de Moscú y Varsovia hacia la Línea Mozhaysk, incluso antes de liquidarse el kessel de Viaz'ma, entonces tan sólo defendida (Mozhaysk) principalmente por cuatro divisiones de fusiles. Dos días más tarde el Stavka unió el Frente de la Reserva de Moscú con el Frente Occidental para reforzar las defensas al oeste de Moscú y formó los ejércitos 16º (para defender el eje Volokollamsk), 5º (Mozhaysk), 43º (Maloiaroslavets) y 49º (Kaluga). Los alemanes combatieron esos cuatro ejes entre el 11 y 16 de octubre, capturándolos finalmente y avanzando hacia los suburbios de Kubinka y Naro-Forminsk en el centro y Tula en el sur.

Más abajo en el sur, el 12 de octubre el XXIV Cuerpo Motorizado del 2. Panzerarmee llegaba a Mtsensk. Su ala derecha con la 9ª División Panzer avanzó hacia Kursk, pero su ala izquierda, junto con el grueso del 2. Armee, permaneció clavada alrededor del kessel de Briansk hasta el 20 de octubre.

El 14 de octubre el HM, basándose en la situación del enemigo, informaba que los soviéticos ya no eran capaces de oponerse a un ataque sobre Moscú con fuerzas suficientemente poderosas para temer una resistencia prolongada. Bock continuó intentando, en vano, acabar con la dispersión de sus alas. El 15 de octubre empeoraron las condiciones de las carreteras por culpa del tiempo. El avance se vio aminorado en todos los sectores. Comenzaba a mascarse la tragedia. Reinhardt había capturado Kalinin ese día, y Zhukov ordenó al ala derecha de su frente retirarse al norte del Volga, enviando a Konev para organizar la defensa. El Stavka ordenó al jefe del estado mayor del Frente Noroccidental, Vatutin, que organizara un grupo operacional (dos divisiones de fusiles, dos divisiones de caballería, una brigada de tanques y un regimiento motorizado) para echar a los alemanes de Kalinin. Se combatió desesperadamente entre el 15 y 29 de octubre, y aunque los alemanes conservaron parte de la ciudad (a la que llegaron el 24 de octubre fuerzas del 9. Armee), los soviéticos le negaron cualquier posibilidad de avanzar hacia Torzhok y Vyshnii Volochek. Durante esa lucha, el 17 de octubre el Stavka subordinó todas las fuerzas de la región (ejércitos 22º, 29º, 30º y 31º y Grupo Operacional Vatutin) al nuevo Frente Kalinin bajo mando de Konev.

En el bando alemán, la falta de ropa de invierno, los terrenos infranqueables, la desesperada resistencia soviética, en especial en carreteras y edificaciones que podían servir como cuarteles, pusieron fin a todas las expectativas de dar un rápido final a Taifun. Más que la meteorología, el combustible y los problemas de suministros fueron los principales factores que determinaron la velocidad del avance y la consecución de objetivos.

El 30 de octubre el OKH cursaba la directiva para la “continuación de las operaciones contra las fuerzas enemigas entre el Volga y el lago Ladoga”. Debido a la inquietud causada por los envíos de suministros británicos que podían ser transportados al interior de la URSS desde puertos del Ártico, se retomó el plan para aislar a las fuerzas soviéticas que se oponían en el noreste mediante el corte del ferrocarril Yaroslavl-Bologoe y a través de Bologda a Tikhvin. El 9. Armee tenía como misión capturar y asegurar la carretera entre las últimas estaciones de la línea ferroviaria Selizharovo-Kalinin-Volga y los puntos de suministros. Se abandonó la misión de un ataque conjunto con el ala derecha del HN. Además del cerco de Leningrado, el HN seguía manteniendo la tarea de inmovilizar a los rusos al sur del lago Ilmen y “perseguirlos inmediatamente en caso de su retirada”. No había una sola palabra en toda la directiva de capturar Moscú, “el único objetivo que todavía prevenía al HM de sucumbir a la apatía” (Horst Boog et al, Op. Cit., p. 683). La directiva declaraba claramente que el cerco de Moscú requería la derrota del enemigo entre la confluencia del río Moskva y Kalinin. El 2. Panzerarmee debía seguir empujando a través del Oka, quedando el 4. Armee como la fuerza principal del ataque contra Moscú. Su ataque se debía reanudar sin demora una vez mejoraran el tiempo y los suministros de municiones.

La directiva del OKH representaba la conclusión, por el momento, de la ofensiva alemana dentro del marco de la Operación Taifun. En términos humanos y materiales, el HM estaba exhausto. Se había alcanzado el punto de culminación del ataque. Era necesaria una pausa para su rehabilitación, pausa que serviría, antes que nada, para el refortalecimiento de la capacidad defensiva, la construcción de posiciones defensivas y la creación de los requisitos logísticos de supervivencia en invierno bajo condiciones extremadamente desfavorables.

* He escogido este título (Punto de culminación del ataque) en honor a Clausewitz, que desarrolla el concepto en su Vom Kriege (Libro VII, Der Angriff, Punto 5, Kulminationspunkt des Angriffs). Para explicarlo a mi manera, el punto de culminación de un ataque es aquel momento en que la superioridad de las fuerzas atacantes se ha visto mermada por el desgaste del ataque y ya no es suficiente para la consecución de su objetivo estratégico. Llegado a este punto de culminación, la continuación del ataque es una invitación al desastre. Taifun alcanzó su punto de culminación a finales de octubre, pero en realidad en octubre lo que se había alcanzado realmente era el punto de culminación de Barbarroja. En 1945 Jodl reconocía haberse dado cuenta en octubre de 1941 que la Wehrmacht había alcanzado ya el punto de culminación de su ofensiva en Rusia.

Continuaremos.
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Taifun

Mensaje por José Luis » Jue May 21, 2009 9:55 am

Taifun: El dilema alemán

A principios de noviembre de 1941 la situación militar en el campo alemán era esperanzadora aunque inquietante, pues los planes para el desarrollo posterior de la campaña estaban dominados por una incertidumbre angustiosa. El Heeresgruppe Nord estaba cerca de apoderarse de Tikhvin, plaza cuya posesión cortaría la comunicación ferroviaria al sur del Ladoga, aislando Leningrado. El Heeresgruppe Süd había capturado Kharkov y Stalino, penetrando en Crimea. El Heeresgruppe Mitte estaba empantanado a lo largo de una línea que se extendía desde Kalinin al Oka, al oeste de Tula, con su centro a unos 60 kilómetros de Moscú. El cuadro presentaba una buena perspectiva, pero había dudas entre los mandos militares alemanes sobre su explotación. La mayoría de los jefes de estado mayor de los grupos de ejércitos y ejércitos era partidaria de cancelar todos los planes ofensivos con objetivos estratégicos de largo alcance y preparar cuarteles de invierno. La excepción era Halder, el jefe de todos ellos. Los comandantes en jefe tenían dudas: Bock afirmaba que no tenía fuerzas suficientes para llevar a cabo una penetración profunda más allá de Moscú; Rundstedt quería levantar cuarteles de invierno.

Los argumentos en contra de continuar la ofensiva descansaban principalmente en:

1) Meteorología: Había poco margen de tiempo para maniobrar antes de la llegada del invierno, algo que en la región de Moscú tendría lugar a mediados de diciembre como muy tarde.

2) Capacidad de combate: Las divisiones de infantería estaban al 65 por ciento de su efectividad de combate; las blindadas al 60/50 por ciento. Se estimó que el verdadero valor de combate de las 136 divisiones alemanas del Ostheer era equivalente sólo al de 83 divisiones a plena fuerza.

3) Logística: Las enormes dificultades en el transporte de suministros sólo permitían llevar a vanguardia municiones y gasolina, y eso con dificultad. Las expectativas de mejora, a corto plazo, eran escasas. Se necesitaría mucho tiempo para reparar los daños causados en las líneas ferroviarias y sus instalaciones, así como para cambiar el ancho de las vías. Como consecuencia de esta situación en el aparato logístico, no había ropa de invierno suficiente para todas las tropas, si bien esta situación también era consecuencia inicial de que no se había planificado Barbarroja para combatir en invierno. Tampoco había equipo de invierno para el armamento y vehículos a motor.

4) Flancos expuestos: El ala sureste del Heeresgruppe Mitte estaba muy expuesta en el área de Kursk y Orel, defendida por el 2. Armee con sus unidades muy dispersas y separadas entre sí, y sin contacto con el Heeresgruppe Süd. En realidad, la situación pedía a gritos un ataque ahí del Ejército Rojo.

5) Reservas: Las formaciones del HM estaban combatiendo sin reservas detrás de sus líneas. Cualquier adversidad podía tener consecuencias fatales, por lo que lanzar una ofensiva en esas circunstancias suponía arriesgar todo a una carta. En cambio, se creía mucho más prometedor el cambio a una defensa elástica, permitiendo retiradas mayores si era necesario, y la creación de grandes fuerzas para desatar la ofensiva en el momento más favorable.

Los argumentos a favor:

1) Agotamiento ruso: Se creía que el Ejército Rojo había agotado prácticamente todas sus reservas y, en consecuencia, no se podría oponer eficazmente a un último esfuerzo alemán, que podría ejecutarse antes de la llegada de invierno.

2) Oportunidad perdida: Había que arriesgarse y no repetir el error alemán del Marne en 1914.

3) Proximidad del objetivo: Moscú distaba poco más de 60 kilómetros, por lo que aun con sólo unas pocas semanas de tiempo favorable, su captura estaba al alcance de las tropas.

4) Consecuencias políticas: La captura de Moscú tendría una repercusión decisiva para el futuro de la guerra.

Estos son los argumentos que saco el estudio de posguerra que varios oficiales militares superiores alemanes, bajo la dirección de Franz Halder, realizaron para la Historical Division del US Army en Europa, The German Campaign in Russia: Planning and Operations, obra ya citada. El problema es que no reflejan las serias diferencias existentes entre sus defensores, unos y otros, y los riesgos suicidas que se tomaron a conciencia. Para apreciar en su justa medida la verdadera responsabilidad de los mandos alemanes, y el papel de Hitler, en la génesis y desarrollo del desastre que siguió, un desastre fruto de la aceptación de un riesgo inasumible en mi opinión, hay que profundizar un poco más.

El 7 de noviembre de 1941 Halder envió un memorando*, un documento alto-secreto de 11 páginas, a los jefes de estado mayor de los grupos de ejércitos y ejércitos. El documento iba acompañado de un mapa de la Rusia europea con dos líneas norte-sur trazadas en él. Esas líneas representaban los “objetivos mínimos” y los “objetivos máximos” de Halder para la continuación de la ofensiva, que serían decididos en Orsha en una conferencia de jefes de estado mayor una semana más tarde.

Los “objetivos mínimos” representaban la captura de Voroshilovgrad, Ivanov, Yaroslavl y Rybinsk, es decir, la ocupación de una línea que terminaba al norte a medio curso del Svir y al sur en Rostov sobre el Don, lo que proporcionaría una conexión segura con los finlandeses en el Svir, el control de Moscú y su zona industrial al noreste entre Rybinsk y Yaroslavl, el corte de las líneas ferroviarias del este hacia Moscú, y un buen posicionamiento del Heeresgruppe Süd para avanzar más tarde hacia Stalingrado y el Cáucaso. Estos “objetivos mínimos” eran ya de por sí, dadas las circunstancias, difíciles de conseguir y requerían, en 1942, la continuación de la campaña.

Los “objetivos máximos” eran pura fantasía: Maikop, Stalingrado, Gorki y Vologda, es decir, los pozos petrolíferos del Cáucaso, los centros de transporte para suministros enviados a través de Irán, numerosos centros de transporte y armamento en el interior de la URSS, y el último enlace con el Ártico todavía en manos soviéticas.

Lo curioso del caso es que Hitler no ejerció presión alguna sobre Halder; al contrario, los objetivos que, según Halder, debían conseguirse incluso antes de la llegada de invierno aparecían como objetivos operacionales para 1942 en las notas de Jodl sobre los comentarios de Hitler (Horst Boog et al, 688).

Bock se opuso frontalmente a los objetivos de Halder. Para el jefe del HM ni siquiera era un objetivo operacional el cerco estrecho de Moscú dentro de la línea ferroviaria alrededor de la ciudad, y mucho menos un ataque a su centro. Bock quería, en cambio, apoderarse de la línea Dmitrovsk-Zagorsk-Orekhovo-Kolomna, si bien consideraba más viable la línea a lo largo del río Moskva y el Canal Moskva-Volga. Aducía que debido a la reducida fuerza de combate de su grupo de ejércitos ya no podía permitirse un envolvimiento estratégico, sino tan sólo el ataque a objetivos cercanos. Esto estaba en consonancia con las primeras deliberaciones de Hitler, que le habían llevado a planificar el ataque sobre Moscú en una serie de pasos individuales que tendrían su conclusión sólo después de haber destruido a las unidades del Ejército Rojo en otros sectores del frente. Debido a la situación de los suministros, el avance debía realizarse por fases de ejércitos individuales antes de la llegada de las grandes nevadas, lo que significaba que las formaciones del grupo de ejércitos incapaces de participar en ese momento en una ofensiva por culpa de la escasez de suministros debían permanecer donde estaban.

El 13 de noviembre de 1941 se celebró en Orsha, cerca de Smolensk, tal como había ordenado Halder una semana antes, la reunión de los jefes de estado mayor de los grupos de ejércitos y ejércitos. La pregunta más importante del memorando de Halder había sido: ¿Hasta qué punto la ofensiva del próximo año podía ser preparada durante el invierno por avances posteriores a posiciones de partida “operacionalmente valiosas”? Todos los oficiales de Estado Mayor General -en base a las demandas de reemplazo de personal y armamento, las descripciones gráficas del inminente colapso físico y psicológico de las tropas, y las preocupaciones sobre la supervivencia durante el invierno- consideraron la situación extremadamente grave y rechazaban una ofensiva a gran escala. El jefe del estado mayor del Heeresgruppe Mitte, Generalmajor von Greiffenberg, afirmó que sólo era posible un ataque sobre Moscú sin el amplio envolvimiento de la capital previsto por Halder. En realidad, Greiffenberg hablaba por Bock. Ahora estaba claro para Halder, por toda la información disponible, que una segunda ofensiva mayor contra Moscú no sería exitosa, pero precisamente fue eso lo que pidió. Cuando el mayor Eckstein, jefe de la oficina de campaña del oficial de EMG a cargo de los suministros y administración, expresó sus recelos sobre los suministros del Heeresgruppe Mitte, Halder dio una respuesta más propia de Hitler que del Chef des Generalstabs des Heeres, diciendo que había que confiar en la buena estrella del soldado. Sabiendo como sabía de los grandes e insolubles problemas logísticos y que el ataque sobre Moscú tenía de antemano prácticamente todas las probabilidades de convertirse en un fracaso, la decisión que quería adoptar el 13 de noviembre en Orsha fue atemperada por la resistencia de sus oficiales, desistiendo finalmente de su línea de “objetivos máximos”.

Su decisión final fue de compromiso: un ataque limitado con las fuerzas disponibles contra los suburbios de Moscú, movimiento que Bock quería realizar lo antes posible. El objetivo del ataque era conseguir una línea que se extendía desde Kolomna a lo largo del Moskva hacia los suburbios occidentales de Moscú, y desde ahí a lo largo del Canal Moskva-Volga hacia la orilla de la represa del Volga, desde donde debería estabilizarse el frente vía Kalinin.

En el ala derecha del ataque del HM, el 2. Panzerarmee, a la vez que cubría su flanco derecho hacia la línea del ferrocarril Moscú-Voronezh, con el XXIV Cuerpo Motorizado encabezando el ataque, debía avanzar en dirección norte hacia Kashira y Kolomna. El jefe del estado mayor del 2. Panzerarmee, oberst Freiherr von Liebenstein, ya desde la conferencia de Orsha, cuando todavía se discutía un ataque vía Ryazan, había observado que, con los medios a su disposición, el 2. Panzerarmee sólo estaba capacitado para alcanzar Venev. Desde entonces, la situación de suministros no había mejorado.

En el ala izquierda del ataque del HM, el 9. Armee, con el Panzergruppe 3, tenía que empujar hacia la represa del Volga y el Canal Moskva-Volga el 15 de noviembre, y a continuación el Panzergruppe 3 debía girar hacia Moscú.

En el centro del ataque del HM, el 4. Armee, con el Panzergruppe 4, debía realizar un ataque directo y frontal. En vista de la situación de suministros y de los vigorosos ataques soviéticos iniciados el 13-14 de noviembre contra el ala derecha del 4. Armee, la fecha de su ataque estaba todavía sin decidir. Esta circunstancia le granjeó al jefe del ejército, von Kluge, alguna crítica.

La forma escalonada del ataque dejaba expuestos los largos flancos de las unidades atacantes, brindando al mando soviético la oportunidad de mover tropas a los sectores amenazados.

Antes de pasar a examinar la situación en el bando soviético, en una próxima intervención, conviene sintetizar algunos puntos de interés:

1) Hitler no presionó al OKH para lanzar la ofensiva del 15 de noviembre. Ocho días antes había concedido a Brauchitsch que objetivos como Murmansk, el Volga y los pozos petrolíferos del Cáucaso tendrían que esperar a 1942.

2) Halder presionó a sus oficiales de estado mayor en los grupos de ejércitos y ejércitos para lanzar una ofensiva de gran calado. La resistencia encontrada lo forzó a ordenar unos objetivos limitados.

3) Bock dudó incluso de que dichos objetivos limitados pudiesen ser alcanzados. Creía que su grupo de ejércitos no contaba con suficientes tropas, suministros y tanques para ir más allá del río Moskva-Volga en el norte y del Moskva en el sur. Sin embargo no modificó las órdenes dadas a sus ejércitos.

4) El HM había sufrido cerca de 300.000 bajas al 1 de noviembre de 1941, poco menos de la mitad de las bajas del Ostheer. Sólo recibió 151.000 reemplazos.

5) La inteligencia alemana estimó la fuerza del Ejército Rojo en 160 divisiones y 40 brigadas, la mayor parte de ellas al 50 por ciento de su fuerza. La realidad era más tenebrosa (para los alemanes): el Ejército Rojo levantaba al 1 de noviembre 269 divisiones y 65 brigadas, contando las reservas del Stavka, con un total de 2.200.000 hombres. Pero además, si se me permite el símil, sus acciones cotizaban al alza; las del Ostheer a la baja.

6) Finalmente, poco antes del ataque alemán, Fromm, el comandante en jefe del Ejército de Reemplazo, envió un memorando a Brauchitsch recomendando hacer una oferta de paz a los soviéticos. Ya que no se había materializado, tal como se había previsto en la planificación de Barbarroja, el éxito de una campaña relámpago, era el momento adecuado para buscar los términos para una paz favorable que sacara a Alemania de una guerra en dos frentes.

*Titulado “Concerniente a la Continuación de las Operaciones contra la Agrupación Enemiga entre el Volga y el Lago Ladoga” (Glantz, Barbarossa...., 162).

Continuaremos en otra ocasión.
Saludos cordiales
José Luis
Última edición por José Luis el Sab May 23, 2009 7:34 pm, editado 1 vez en total.
Razón: Corrección de errores en el punto 2) sobre la capacidad de combate.
"Dioses, no me juzguéis como un dios
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a quien ha destrozado el mar" (Plegaria fenicia)

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