1. IntroducciónEl tema está dedicado a las expropiaciones de bienes de alemanes en tres países del istmo mesoamericano: Costa Rica, Guatemala y Nicaragua. El primero interesa por tratarse del modelo seguido por otros Estados, el segundo porque albergaba la colectividad alemana más importante en la región y el último porque muestra de manera más acabada la adaptación del programa por las elites gobernantes. Las políticas implementadas formaron parte del sistema de seguridad continental impulsado por los Estados Unidos, por consiguiente, bajo presión o de manera voluntaria, en los tres casos se tomaron medidas para desarticular el poder económico alemán, éstas abarcaron “listas negras”, deportaciones a campos de concentración en los Estados Unidos y expropiaciones. Pese a las diferencias entre los países, se produjeron varias similitudes en las consecuencias.
Costa Rica es el caso mejor estudiado, o por lo menos del cual es más fácil reunir información. Respecto de Guatemala, la fuente principal (el estudio de Friedman) le destina poco espacio a las expropiaciones pero explica en detalle el proceso previo e indaga con profundidad en las deportaciones de alemanes. La información resulta escasa acerca de Nicaragua. No obstante las dificultades, trataré de presentar un cuadro del proceso, poniendo el foco en las expropiaciones.
Fuentes:
Friedman, Max Paul,
Nazis y buenos vecinos. La campaña de EEUU contra los alemanes de América Latina durante la II Guerra Mundial, Madrid, Machado Libros, 2008.
Peters, Gertrud y Torres, Margarita, “Las disposiciones legales del gobierno costarricense sobre los bienes de los alemanes durante la Segunda Guerra Mundial”, en
Anuario de Estudios Centroamericanos, año/vol. 28 nº 1-2, Universidad de Costa Rica, 2002.
http://redalyc.uaemex.mx/redalyc/pdf/152/15228204.pdf2. Declaración de guerra en América CentralCosta Rica, Guatemala y Nicaragua, al igual que otras naciones de Centroamérica y el Caribe, declararon la guerra a las potencias del Eje entre el 7 y el 11 de diciembre de 1941, de acuerdo con la “solidaridad panamericana” promovida por los Estados Unidos. El 2 de enero de 1942 los nueve países de la región adhirieron a la
Carta del Atlántico suscripta por Roosevelt y Churchill el 14 de agosto de 1941: República Dominicana, Cuba, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Haití, Honduras, Nicaragua y Panamá. Resulta pertinente subrayar la ausencia de México y que Sudamérica conformaba un mosaico más complejo en cuanto al alineamiento con los Estados Unidos. La adhesión a la
Carta del Atlántico y la beligerancia adoptada por nueve Estados del hemisferio antes del llamado a una reunión interamericana muestran el alto grado de hegemonía estadounidense en América Central. Más adelante Ecuador y Colombia también participarán en el programa de deportaciones de súbditos de los países del Eje a campos de concentración en Estados Unidos; además Brasil y México implementarán sus propios programas de internamiento. No obstante ello, las diferentes interpretaciones de la defensa continental dejan en evidencia el gran ascendiente estadounidense en los países mesoamericanos.
La declaración de guerra activó restricciones contra particulares y empresas del enemigo. Vistas en un proceso de más largo alcance, estas medidas profundizaron las pautas diseñadas por el gobierno de Washington desde 1940. A continuación veremos aspectos de la guerra económica anteriores a la entrada de los Estados Unidos en la conflagración, para después observar país por país las políticas contra el Eje, en especial en relación a las expropiaciones.
Continúa, próximo capítulo: Antes de 1942.Nota: editado el 23/5/10 para hacer una corrección relativa a la fuente principal.