Pacific Alamo

Preguntas, dudas, comentarios sobre bibliografía

Moderador: David L

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V.Manstein
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Mensaje por V.Manstein » Dom Sep 23, 2007 3:35 pm

Todos ustedes derivan el tema bibliográfico hacia otro bien distinto, les conmino a que cesen en esta tendencia. En caso de persistir en ella cerraré el post. Sobre la naturaleza y gravedad de los crímines de guerra pueden escribir en el apartado correspondiente del foro.
Soldat im 20.Jahrhundert

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Audie Murphy
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Mensaje por Audie Murphy » Dom Sep 23, 2007 3:46 pm

dejo aquí una muestra de este estupendo libro con un detalle que me encanta de sobremanera en esta epopeya histórica:

"el anciano parecía haber superado los 80 años, estaba en medio de un gran número de oficiales de la Marina y del Cuerpo de Marines relajándose después de un extenso programa de reuniones en la cafetería, de pronto alguien le vio y gritó con voz profunda y grave ¡Atención! ¡Marine de la isla de Wake en cubierta!
Todo el mundo dejó de hablar, nos pusimos firmes y saludamos mirando al veterano. Esos tíos son legendarios en la Marina y los Marines, por lo que siempre que te encuentras con uno de ellos le muestras el máximo respeto"


página 15 de la edición de RBA


una muestra de reconocimiento y agradecimiento tras 60 años, que yo también trato de demostrar cuando visito algún museo o lugar histórico de la 2GM
y que parece lamentablemente que sólo nosotros, los interesados en la Historia Contemporánea, parece que comprendemos y apreciamos :wink:
"El mal existe cuando las personas buenas no hacen lo que es correcto"

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Herman Hoth
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Mensaje por Herman Hoth » Mar Sep 25, 2007 11:41 am

El libro a mi me gusto, sin mas, es ameno y de facil lectura, partidista? como el 99%, queramos o no, todos somos personas con ideas propias y no creo que haya nadie en el mundo al 100% imparcial, y queramos o no, eso se refleja en nuestra vida y nuestros actos.
Hijos de...? todos somos seres humanos, japoneses, alemanes, rusos, ingleses, etc, todos somos inocentes al nacer y maleables en nuestro aprendizaje de la vida, las circustancias, la educacion, las alegrias y los desencantos de la vida nos moldean y convierten en lo que hoy somos.
Luego nacemos en el pais y en la epoca historica que nos toca y las circustancias nos llevan a ser y hacer cosas.
Solo pido que no tengamos que vivir una guerra, quien sabe las cosas que podriamos hacer......................
Un saludo.
"Nadie se queda atras, todos volvemos a casa".
"El tanque del comandante al frente, como guía a seguir".
"El dolor es temporal. El orgullo dura toda la vida."
"Cuando golpeas al enemigo lo haces con el puño, y no con los dedos".
¡Por España! ¡Desperta ferro!
es mi lema, triunfar o morir.!
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Violetas de Marzo

Mensaje por Francis Currey » Mar Sep 25, 2007 5:08 pm

Philip Kerr: ‘Violetas de marzo’, delitos en la Alemania nazi

Berlín, 1936. Vísperas de las Olimpiadas que presidiría el Führer acompañado por toda su camada. Las S.S., las S.A., los Ángeles Negros, Goering, Goebbels, Himmler, la Kripo, Dachau, el estadio olímpico, Jessy Owens... un matrimonio, Grete y Paul Pfarr, aparece muerto en su propia cama, aparentemente víctima de un incendio pavoroso que ha arrasado los cimientos del domicilio conyugal. De la caja fuerte, igualmente calcinada, han desaparecido documentos importantes y un collar de diamantes valorado en setecientos cincuenta mil marcos del III Reich. Éste es el escenario, ésta es la propuesta literaria, tentadora a mi juicio, de Philip Kerr (Edimburgo, 1956) para sus lectores. Y es que la tentación no vive en el piso de arriba, sino aquí, en este ‘Violetas de marzo’, en sus páginas, en sus personajes, en su atrayente historia en suma.

Si con las aventuras del comisario De Lucca que reseñé meses atrás, contemplábamos los entresijos del régimen fascista de Mussolini, con el antiguo policía alemán, Bernard, Bernie, Gunther, ahora metido a detective privado, visitamos la Alemania nazi. Hitler acaba de asumir el poder. La sociedad alemana está cada vez más controlada por el estado. El poder político, a través de sus diversos órganos represivos y de depuración, las SS., las SA., los Ángeles Negros y otros organismos similares, despliega sus tentáculos entre la población. Su dominio de la situación comienza a ser absoluto, irrevocable, claustrofóbico. Cada ciudadano puede ser sospechoso o, al menos, susceptible de investigación. La menor duda acarrea detenciones sin ‘habeas corpus’ - ¿qué importaba eso entonces? -, interrogatorios sin reparos, torturas, crueles palizas y la muerte en muchos casos. No sólo son perseguidos los judíos, que son los que salen más malparados habitualmente en las razzias, también los homosexuales y los miembros del partido comunista sufren las consecuencias del terror nazi. En las tabernas, en las calles, en los teatros los ciudadanos son obligados por cuadrillas nacionalistas a cantar el himno alemán a cualquier hora del día y a lanzar vivas al Führer. En medio de toda esta maraña, la sociedad civil soporta la vida como puede y en su seno se cometen asesinatos, robos, asaltos y atracos. Bernie Gunther tiene que moverse entre estos bastidores para recuperar el collar de diamantes.

Gunther es un detective al más puro estilo americano, sin duda hijo de Chandler o Hammet, precisamente a este último lo cita Philip Kerr en uno de los pasajes del libro, un pequeño homenaje a una de sus fuentes de inspiración. Es un tipo duro, en algunos momentos quizá demasiado, Sam Spade o Philip Marlowe serían algo más comedidos, sin perder la ironía, en sus afirmaciones en instantes críticos. Ninguno de ellos dos, además, tuvo que enfrentarse a los poderosísimos e irrefrenables capitostes nazis, ya que sus investigaciones se desarollaron también en un mundo urbano, como las del protagonista de estas ‘Violetas de marzo’, pero dentro de un marco radicalmente distinto. Bernie Gunther se maneja bien en la Alemania que le ha tocado vivir. Su condición de ex-policía le franquea algunas puertas, las restantes se las abre su duro rostro y el dinero, con el que soborna sin ningún tipo de reparo. Las propinas son buenas llaves cuando los cerrajeros están de fin de semana, por muy complejas que resulten las cerraduras. También, como en las novelas de los escritores norteamericanos citados anteriormente, hay acción: disparos, muertes, cachiporras, traiciones, pactos de dudosa fiabilidad, millonarios corruptos. En eso Gunther no sale muy bien parado, ya que a lo largo de la novela su cuerpo y especialmente su rostro es maltratado por parte de algunos de los personajes que cruzan su investigación. Donde sí parece encontrar compensación el detective alemán es en el sexo, ya que su éxito entre la grey femenina es notorio.

Philip Kerr se muestra como un tipo hábil en el relato. Y suficientemente documentado: recrea muy bien el ambiente de la pre-guerra mundial. La estructura del texto no cruje y al final todo casa. Y encima se entiende. Cosa que no ocurre con todos los autores de novelas policiales, ya que algunos de ellos en ocasiones olvidan cabos sueltos de difícil comprensión. Aquí también se queda sin solución una historia colateral, pero no importa, porque el personaje afectado es un personaje-kleenex, es decir, de usar y tirar sin que, por el momento, sepamos nada más de él. Aunque tampoco hace falta porque ya ha cumplido su cometido y, probablemente, no conocer su final sea un aliciente más de estas ‘Violetas de marzo’.

Algunas de las frases de la novela pertenecen genuinamente al género policial y no tienen desperdicio. Vean esta: ".. y le empezaron a temblar los labios como si acabara de mascar cristales rotos". O esta otra: "Lo que dicen es cierto: siempre hay alguien que está peor que uno mismo. Es decir, a menos que se tenga la desgracia de ser judio".

‘Violetas de marzo’ es el primer título de la tetralogía titulada ‘Berlín noir’. Los siguientes títulos ‘Palido criminal’, ‘Réquiem alemán’ y ‘Unos por otros’, completan la serie, que tiene como protagonista al citado Bernard Gunther. Los tres primeros están ya en formato bolsillo, con buena letra y a precio asequible. El cuarto es de reciente publicación y únicamente se encuentra en edición cara, tapa dura y márgenes generosos. Como siempre aquí todo llega con retraso, ya que la primera entrega se escribió en 1989 y apareció en España en 2001. La serie promete y, si los tres libros siguientes confirman lo visto en el primero de ellos, su lectura me parece más que recomendable. Necesaria, diría yo, para los amantes del género negro. Necesaria, sin duda.

‘Violetas de marzo’
Philip Kerr
R.B.A. Libros, S.A., año 2007
Precio: 7’50 euros y 383 páginas.

Fuente: Diario Siglo XXI publicado el 23 de Septiembre de 2007

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